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martes, 15 de julio de 2014

CRIMENES DE GUERRA Y CRIMENES DE LESA HUMANIDAD

La Corte Internacional de Justicia en su dictamen de julio de 2004 dejó claramente establecido que Israel es Estado ocupante, que es el Estado de Israel el que  se apropió de tierras que no le pertenecen, que es ese Estado el que se apropió de otros bienes palestinos, incluyendo el robo en gran escala de las tierras.  
Desde la perspectiva del Derecho internacional vigente, Israel es el Estado colonialista que somete al pueblo palestino a una brutal colonización y despojo cínico de sus recursos naturales. Esto, sin hablar del saqueo abierto de los recursos del mar, de la política de apartheid, de la humillación cotidiana a la que somete a niños, jóvenes, ancianos, mujeres embarazadas, palestinos y otras gravísimas conductas delictivas internacionales.  
 
La Corte internacional de Justicia condenó explícitamente en el 2004,  la construcción del muro de la vergüenza y ordenando a   Israel su destrucción.
 
El Estado de Israel y sus autoridades, no solo no acataron las leyes internacionales, no solo se burlaron de la Corte Internacional de Justicia, sino que continúan, violándolas en forma impune.
 
Un punto debe quedar clarísimo, y esto según el Derecho internacional: No es Palestina la que ocupa territorio de Israel,  ES ISRAEL EL ESTADO COLONIALISTA Y OPRESOR[1]
 
 La misma Corte Internacional de Justicia señaló claramente a Israel como responsable de las “colonias instaladas por Israel en violación del Derecho Internacional en el territorio palestino ocupado”.
  
En el párrafo 78 de su decisión de 2004, la Corte Internacional de Justicia señaló sin ambigüedades que “según el Derecho internacional consuetudinario… un territorio es considerado ocupado cuando se encuentra bajo la autoridad de fuerzas enemigas….Los territorios situados entre la Línea Verde y la antigua frontera oriental de Palestina bajo mandato, fueron ocupados por Israel en 1967 en el curso del conflicto armado con Jordania. Según el Derecho internacional consuetudinario se trata, en consecuencia, de territorios ocupados…el conjunto de estos territorios continúan ocupados (por Israel)[2].  
 
 El Estado de Israel y sus autoridades, son las responsables del estado anterior y actual porque provocadas por la ocupación del territorio palestino y por el saqueo de sus recursos y riquezas. Y esto, claramente, en violación abierta de toda normativa internacional.
  
Recientemente, hace días, el Primer ministro Netanyahu, ordenó el bombardeo indiscriminado de la población civil, con su cohorte de asesinato de niños palestinos, de mujeres y personas mayores, el ataque a ciudades civiles, el uso desproporcionado de la fuerza militar y armada, la utilización desmedida de armas frente a una población que carece de una capacidad de respuesta. Podemos enumerar varios otros actos de verdadera barbarie.
 
Recordemos a este respecto los crímenes internacionales ordenados y cometidos por Ariel Sharon en el Líbano en 1982. Recordemos los crímenes en masa perpetrados por Israel contra la población civil del Líbano en el 2006, el asesinato de niños, de jóvenes, la utilización de armas prohibidas como el fósforo blanco y uranio empobrecido contra la población civil, la utilización indiscriminada de las “bombas  chocolates” para atraer la atención de los niños.
 
Estos actos, incluyendo los actuales contra Palestina, indiscutiblemente según las Convenciones de Ginebra y según el Estatuto de la Corte Penal Internacional,  constituyen crímenes internacionales.  La indiferencia de los tradicionales “maestros y defensores de los derechos humanos” como la Unión Europea y los Estados Unidos ante estos crímenes repugnantes, no sólo es indignante, sino que constituye un acto de complicidad directa.
 
La única paz posible requiere el retiro inmediato e incondicional del Estado de Israel del territorio palestino según las fronteras de 1967.
 
Asimismo, el Estado de Israel debe reconocer sin más demora, y sin condición alguna, ajustando su conducta a la ley internacional, la existencia de dos Estados, no de un batustán al estilo sistema criminal de apartheid sudafricano.
 
Hasta tanto el Estado de Israel siga colonizando y robando tierras palestinas, ninguna paz será posible.
 
Es hora que los gobiernos democráticos de la región, el MERCOSUR, la UNASUR, ALBA, OEA, tomen medidas coherentes y acordes con la gravedad de los crímenes israelíes. Es tiempo de acabar con este sistema de impunidad estatal y juzgar a los responsables de estos aberrantes crímenes de lesa humanidad.
 
 
[1] . Véase, Resolución 237 del Consejo de Seguridad de junio de 1967, Resolución 271 de setiembre de 1969, Resolución 446 de marzo de 1979, Resolución 681 de diciembre de 1990. Igualmente Resolución s 56/60 y 58/97 de la Asamblea General de la ONU. Ninguna fue acatada por Israel que contó y sigue contando con la garantía de la impunidad absoluta que le brindan los gobiernos norteamericanos y actualmente Obama.
 
[2] . Ver párrafos 75 a 77 de la decisión de la Corte Internacional de Justicia de 2004.


OTRA HUMANIDAD ES NECESARIA

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