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viernes, 7 de febrero de 2014

FORO ECONÓMICO MUNDIAL DAVOS : 100 CORPORACIONES DISEÑAN EL FUTURO DE LA HUMANIDAD A

  • Desde 1972, Davos es el evento difusor de ideas más importante de la nueva economía global ultraliberal, la reunión de capitalistas más importante del mundo.
  • Son las 100 de las corporaciones más poderosas del mundo, los llamados Socios Estratégicos, las que confeccionan el programa anual, la Agenda Global, que será seguida por el resto de miembros.



¿Qué es el Foro Económico Mundial, FEM?
Lo que tenemos que hacer no es redistribuir la riqueza sino incentivar su creación.
“Si continuamos teniendo un crecimiento no inclusivo, y continuamos aumentando el desempleo, nuestra sociedad global no podrá ser sostenible”. Klaus Schwab 
Desde 1972, Davos es el generador difusor más importante de ideas de la nueva economía ultraliberal, la reunión de capitalistas mas importante a escala planetaria. Corporaciones nacionales y transnacionales, en expansión y en contracción, bancos y constructoras, jeques y dictadores. Más de 1500 empresas, 2500 ejecutivos, 40 jefes de estado, miles de contratos firmados. En Davos se ordena y el mundo obedece. Se puede acudir por muchas razones y a veces encontrarse contendientes enfrentados, pero todos los participantes tienen un objetivo común: no pagar impuestos.
Haciendo un repaso a sus fuentes de financiación, dirección, desarrollo  y contenidos nos damos cuenta de que son las 100 de las corporaciones más poderosas del mundo, los llamados Socios Estratégicos, los que confeccionan el programa anual, la Agenda Global. Entre ellas al menos 39 son miembros del club Bilderberg. El presidente de la organización encargada del evento, la Fundación Schwab, de Klaus Schwab, es también miembro, acudiendo por última vez en 2007, al igual que el  vicepresidente, Josette Sheeran en 2012. Lógicamente esto no es coincidencia, es cuestión de élites y sus programas
En Davos no se intercambian ideas, se difunden los objetivos marcados por un Agenda previamente confeccionada, la Agenda Global, pero ¿quién la confecciona y con qué fin?, ¿de dónde vienen las ideas? El Consejo de la Agenda con sus reuniones anuales tiene la respuesta.
Con tales antecedentes su éxito era casi asegurado. La influencia del Foro y sus miembros tanto económica como política es patente y la estamos viviendo: crísis periódicas, guerras, macroeconomía . El mundo cambia al ritmo del éxito del Foro. Nunca había habido tanta diferencia económica y social en el planeta.
El hecho de que el Foro Económico Mundial se celebre en Suiza, es doblemente estratégico.

Davos, la montaña mágica, es un laboratorio de ingeniería fiscal, y el escaparate de influencias y relaciones de las élites económicas. Un lugar donde cada mes de enero se reúnen las grandes fortunas y los políticos más influyentes para recibir sus instrucciones, además de estrellas mediáticas para llevar a cabo un buen lavado de cara.
Es un fortín de 12,000 habitantes al este de Suiza. En los días de celebración del evento las limusinas atascan las calles y los helicópteros no cesan de ir y venir. En la calle Promenade 89, en el centro del pueblo alpino, se encuentra el lujoso Hotel Belvedere,  sede de congresos y de pernocta de la élite.

Para dejar las cosas claras, las élites son reconocidas y rechazadas sistemáticamente en todo el mundo, necesitando reductos remotos y protegidos para poder reunirse. El lugar es adecuado desde el punto de vista militar, en el medio de montañas, difícil acceso, en la altura y fácilmente defendible.

También se ajusta a sus propósitos económicos, evasión. Uno de los temas centrales recurrentes, obsesivos y clave de las reuniones y éxito de Davos es la evasión fiscal. Los ricos simplemente no quieren pagar dinero a los Estados. No están dispuestos a someterse a la extorsión sistematizada a la que los Estados someten a sus Súbditos. La localidad se sitúa en el centro estratégico de lavado mundial de capitales, formando el eje Londres-Suiza-Qatar. Yendo al Foro no solo se tiene la excusa perfecta para visitar Suiza, sino que se dan facilidades para realizar los depósitos y actúa a modo de escuela para los nuevos evasores por medio de charlas, conferencias, talleres y reuniones informales. Los bancos reciben estos días tanto más visitas que el propio Foro, siendo parte fundamental del evento.
Quiénes acuden: los ricos, los apestosamente ricos y sus lacayos
El evento de este año 2014 duró 3 días en su 43 edición, desde 1971.
Ultra-ricos: Unos 70 billonarios, de mil millones de dólares para arriba, directores de más de 70 de las 100 empresas más grandes del mundo. Aquí participantes 2014
Entre los inversores internacionales, la famosa banca en la sombra, también conocidos como "los Mercados" destacan “insignes” inversores globales como George Soros famoso por su ataque a la Libra Esterlina.
Super-ricos: unos 1500 empresarios de las Corporaciones Miembros del Foro.
El evento se organiza como un club. Cada candidato a Miembro debe desembolsar 50.000 euros, desplazamientos y hoteles al margen.
Si se pretende un estatus especial como socio regional, deberá desembolsar otros 100.000 euros más, y si es socio industrial, 200.000 euros. Al año.
Élites políticas: Este es el futuro a medio plazo que el Foro asigna a los Estados: FAST. Para ello es imperativo implicar al mayor número de fuerzas políticas, como vienen demostrando. 
Entre los jefes de Estado que participaron en la última edición de Davos 2014  destacan David Cameron, Shinzo Abe, Enrique Peña Prieto o Dilma Russeff y otros tantos presidentes hasta llegar a 40. "Los líderes del centroizquierda son los aliados perfectos de Davos"
Miembros de las instituciones internacionales más poderosas: BM, OMC, BCE, FMI, ONU, OTAN, Iglesia católica, ONGs… y así un largo etcétera. Un Papa por aquí, un Imán por alla... 
Lacayos y bufones:
Un séquito de 500 periodistas tiene acceso a todas las sesiones del programa oficial.
En torno de 30 millones $ son destinados para la seguridad del evento que mueve a unas 5000 personas sicarios entre soldados, policía, escoltas y vigilantes paramilitares. El espacio aéreo totalmente cerrado y controlado militarmente sobre la región del evento, en tanto más de mil vuelos extra entre aviones y helicópteros en el aeropuerto de Zúrich-Kloten
Entre los bufones destacaremos todas esas estrellas mediáticas que bailan al son que el dólar marca ayudando a crear el espejismo necesario para que se difumine la verdadera naturaleza del evento. Bono, y las tres falacias de Davos La marea 3.20.2023
A ellos se unirán pioneros en tecnología, empresarios sociales que dirigen compañías sin ánimo de lucro, ONGs y activistas de organizaciones como Greenpeace, Oxfam e Islamic Relief !Viva los enanos del circo!
A Davos van los elegidos. La élite Alfa marca a sus reses.
Quién manda en Davos
Para descubrirlo hay que acceder a su lista de Socios, donde destacan los llamados Socios Estratégicos y los “industriales”, 200 corporaciones. Insistimos que entre las 100 empresas Socios Estratégicos de este año al menos 39 son miembros del club Bilderberg . Incluso su presidente El presidente de la organización del evento Klaus Schwab, es miembro.
Los Socios Estratégicos son los más importantes y están compuestos por 100 empresas, entre las que aparecen las que poseen los currículums más infames del mundo. Si faltaba alguna podemos completar la lista con los socios industriales, en la que encontramos a conocidas empresas españolas como Telefónica, Iberdrola, Gamesa o el Banco Santander.
Las 1.000 empresas Miembros del Foro, con sus 2500 delegados, son el área de trabajo y el centro de todas las actividades del Foro. Su apoyo económico y logístico es esencial para la captación de capitales y organización de redes, formales e informales. El sistema de extorsión a escala mundial no sería posible sin su participación. Esta es la clave del foro, expandir la red de araña.
Se ha convertido en un foro de relaciones profesionales inevitable porque cuanto más crece, más obligado es estar ahí. Y que por eso no deja de crecer. Lo cierto es que cada vez más agendas se bloquean la penúltima semana de enero porque el Foro Económico Mundial resulta una cita obligada para muchos directivos y presidentes de grandes compañías y entidades financieras. Davos se divide en dos El País 27.1.2013
En Davos mandan los más ricos entre los ricos del mundo y son acompañados por el séquito de miserables dispuestos a todo por ser como ellos. A todo.
El organizador: al servicio del petróleo
El WEF está formado por los Miembros de la Fundación Schwab, estructurados en tres órganos:
-el Patronato de la Fundación Schwab, que establece la organización a largo plazo, formados por delegados de las corporaciones más importantes,
-el Consejo Empresarial Internacional, que es un órgano consultivo, y
-el Consejo de Administración, que es responsable de la supervisión y la gestión de las actividades y recursos del Foro, presidido por Klaus Schwab.
La organización que preside Klaus Schwab, CEO durante estos años del Banco Nacional de Kuwait, SAirGroup AG, Inverstcorp Bank BSC y Private Equity, presiona a los socios y a los participantes para que mejoren su estatus, cooperen con los socios estratégicos, y realicen aportaciones económicas al Foro, a cambio de reservas en mejores hoteles, salas reservadas en el centro de congresos y fiestas y debates exclusivos para ellos.

El futuro de la humanidad marcado por 100 corporaciones
La Fundación Schwab confecciona los horarios, ponencias y los ponentes. Recibe instrucciones de todos sus Socios Estratégicos. Tal vez la más importante y que muestra más a las claras las intenciones y capacidades que tiene este Foro para influir en la vida diaria sea la Agenda Global.
Con el tiempo el Foro se ha ido sofisticando y dotándose de nuevos órganos, de modo que se ha organizado un verdadero sistema de captación y que abarca a todo el orbe. Desde la formación de los Herederos, formación de Nuevas Élites, apoyo a empresas emergentes afines y todo un sistema de manipulación mediático y de obras sociales cuyo fin es enmascarar las atrocidades, complots y delitos que allí se fraguan
Destacamos a continuación solo algunas de las instituciones con que se dota el Foro:

Cumbre de la Agenda Global
Presente en el Foro desde casi el principio. En ella se programa toda una serie de eventos, con sus plazos, entregas y responsables, para que el Plan de Planes se cumpla, la instauración de las tecnocracias o tecnofascismos, eufemismo de tiranías.
En su preparación los Miembros del Consejo de la Cumbre Global, casi todos miembros estratégicos, se reúnen anualmente para debatir la Agenda Global, que se organiza en colaboración con el Gobierno de los Emiratos Árabes Unidos.
En la Cumbre de la Agenda Global, más de 800 Miembros participan en talleres y sesiones interactivas para acometer el proyecto marcado para la economía mundial, la industria y coordinar las agendas regionales.
Unos cuanto Españoles por la Cumbre se dejaron ver este año representando tanto sus intereses como los de sus Amos:
Andrés Rodriguez-Poses London School of busines, Andreu Mas-Colell Consejero de economía de Cataluña,  Javier Solana ex-presidente de la OTAN, Javier Garcia-Martinez Univesidad de Alicante y Rive Technology, Jon Azua Consejero del Pais Vasco, José Casanova Universidad de Berkley, Lourdes Casanova Universidad de Berkley y ex Goldman & Sanchs, Maria Fanjul CEO de idealista.com y entradas.com, Paloma Castro Martinez CEO de Globar Corporate Affaire, Samuel Martin-Barbero cadena SER, Canal Plus TV, IE Business School, Xavier Sala-i-Martin Universidad de Columbia y CEO de Umbele Fundation. http://www.weforum.org/community/global-agenda-councils
Comunidad de Empresas de Crecimiento Global (GGC): reclutamiento de nuevos miembros
La Comunidad de Empresas de CrecimientoGlobal (GGC) se formó en 2007 para participar en empresas de alto crecimiento regional con potencial de ser líderes de la industria. A partir de julio de 2013, más de 370 empresas se han sometido al programa. La membresía es sólo por invitación e incluye empresas de más rápido crecimiento en el mundo.
Los miembros del GGC tienen los siguientes privilegios y algún que otro perjuicio:
  • Nuevas oportunidades de negocio en todas las industrias y regiones
  • Trabajo en red con expertos en políticas de liderazgo empresarial y el mundo
  • Colaboración peer-to-peer y el intercambio de experiencias, tutelaje
  • Intercambio de conocimientos específicos del sector y entre sectores

Compañeros en Liderazgo Global GLF: formando a los futuros Herederos
Para preparar a la próxima generación de hijos de líderes, el Foro Económico Mundial proporciona un programa de becas entre las empresas miembro bajo el programa Compañeros de Liderazgo Global (Global Lidership Fellows GLF). El programa se ejecuta en colaboración con las universidades asociadas. Además de contar con un puesto de tiempo completo como community manager del Foro, los becarios también reciben un Executive Master en Liderazgo Global en una de las corporaciones Miembro.
Las instituciones que lo patrocinan y dirigen son:
 la Escuela Gilbert J. B. Probst, Universidad de Columbia, Universidad de Pensylvania Warton, Insead, Escuela de negocios de Londres, Ceibs
Como vemos Universidades y Escuelas de Estudios Superiores son imprescindibles en la consecución de los planes del Foro. Sin ellas el Foro no Sería Posible.
Red de Respuesta a Riesgos Globales RRN: promoviendo la paranoia y militarismo mientras se desinforma
La RRN Risk Response Network es una organización estratégica que responde a varios propósitos.
-   Propagación del miedo y justificación de gastos en programas de desarrollo y militares
-   Propaganda de las fuerzas Militares y policiales como instituciones humanitarias
-   Desinformación y cortina de humo de los problemas causados por los miembros del Foro
Tal es el grado de paranoia que en 2013 emiten el informe "Factores X" – con preocupaciones emergentes que incluyen de la geoingeniería, cuyo efecto más visible es el Fracking, tecnologías que alteran el cerebro o invasiones extraterrestres.  Una inmensa cortina de humo.
Foro de Jóvenes Líderes Globales YGL: el menudeo del poder
El Foro de Jóvenes Líderes Globales, YGL Young Global Leaders, es una comunidad de más de 700 líderes menores de 40 años captados por la Fundación Schwab cuyos objetivos son claros: la expansión hacia economías locales y creación de y empresas que puedan apoyar a las corporaciones en su implantación.
Foro de las Universidades Líderes Globales GULF: los sabios de la codicia
Global University Forum Leaders GULF es una comunidad de directores ejecutivos de las universidades adscritas al programa del Foro. Su objetivo es ayudar en el diseño de medios de evasión fiscal y la formación de cuadros de Mando. Desde el diseño de crisis, gestión de burbujas económicas, programas de cooperación y desarrollo que crean relaciones de dependencia, programas de rescate económico, manipulación de los mercados bursátiles y productos financieros. Los protagonistas de la sangría los profesores de tales instituciones.
Ni el FEM ni la circulación del torrente de capitales sería posible sin el diseño de legislación ni la fiscalidad creativa que en estas instituciones se promueve.
Qué se debate: la correa de transmisión de Bilderberg
Una vez muerta la OMC en los 90, terminada su función destructora de las economías locales Davos toma el relevo en la promoción del ultraliberalismo, nuevo dogma económico, de los mercados globales, movimiento libre de capitales y liberalización del comercio internacional que llevarán a la disolución de los estados y el control de las corporaciones, objetivo último al que se llega paso a paso. 
Los temas clásicos se enfocan en cinco pilares: empresarial, economía y finanzas, geopolítica, ciencia y tecnología. Davos, la Bono Banalización de la Globalización
Muchos de los eventos clave en el foro, los más mediáticos, se centran en grandes políticas, como la guerra en Afganistán, Siria o la llamada lucha contra el terrorismo. Bombo y pompa para los "salvadores" del planeta.
Sin embargo la mayoría de las sesiones versan sobre las necesidades de empresarios y corporaciones, con temas como las inversiones de fondos de activistas, el reciente boom de materias primas y el crecimiento de las nuevas tecnologías en internet y por supuesto la crisis. ¿Cómo se puede relanzar la demanda agregada en Europa y Estados Unidos cuando todo el aumento de la renta de las dos últimas décadas en las grandes economías occidentales ha ido a parar a una minoría de super-ricos? Y ¿Cómo se pueden superar las crisis fiscales sin ampliar la base tributaria y combatir una endémica evasión tributaria (por legal que sea) por parte de individuos de elevado patrimonio y empresas multinacionales? Las respuestas las tiene el Foro.
A pesar de esas urgencias, los planteamientos fueron más de lo mismo: suavizar controles arancelarios, eliminar inversiones en programas sociales, recortes salariales y sobre todo garantizar el incremento de los grandes capitales mundiales. http://www.cubadebate.cu/especiales/2013/01/29/foro-de-davos-no-encuentra-soluciones-anticrisis/
Hubo acuerdo en que las vidas de mucha gente estaban sufriendo dislocación debido a la globalización. Se reconoció la importancia de la educación para poder hacer frente a los retos que la nueva economía presenta. Es obvio que cuando entre un 25 y 40% de adultos son "funcionalmente" analfabetos, no poseen los conocimientos necesarios para funcionar en el campo laboral especializado de nuestros días. http://www.almargen.com.ar/sitio/seccion/economia/davos/
Durante la sesión final relativa con el sector financiero, de acuerdo con lo relatado por la periodista María Bartiromo, se produjo la siguiente votación: “¡Levanten las manos todos los que piensan que hace falta más regulación en el sector bancario!”.  Según la Bartiromo, solo dos personas lo hicieron… “Y ¿los que apoyan menos regulación?”. Cientos de manos revolotearon en el aire.  “¡Esto es Davos!”, exclamó Zhu Minh, del FMI, a la vez que su par Dimon, de JP Morgan, encantó al público al insistir en que los bancos han sido tratados como “chivos expiatorios” en la crisis. Davos ha muerto, ¡viva Davos!
Cómo se desarrolla
“Para mí el foro ha resultado tremendamente productivo, pero no por el lado de los debates, ni siquiera en los paneles en los que yo he participado”, reconoce David Kirkpatrick, fundador de Techonomy. “Pasas tres días de reunión en reunión, sin hacer otra cosa que mantener encuentros. Es como un servicio de citas rápidas”.
Se promueven las reuniones privadas de no más de 50 participantes con los grandes gurús de distintas industrias.
Replicas del seísmo, los otros Davos.
Cada año se llevan a cabo diez asambleas regionales, en África, Asia Oriental, Latinoamérica y Oriente Medio. Los países anfitriones cambian cada año, pero China e India han sido constantes anfitriones durante los últimos diez años. En ellas se evalúa el progreso de la agenda y se llevan a cavo los ajustes locales necesarios para cumplir los plazos marcados.
Pero no todo el mundo está bajo el mando de las infames corporaciones occidentales. Tanto China como Rusia, ricas en oligarquías y caciques, tienen sus propias infames corporaciones. Desean atraer tanto inversores como influencias a sus regiones. Para ello invitan a los working rich mundiales a unas jornadas de verdadero agasaje y lameculeo.
El Foro de Boao para Asia (FBA) es un foro regional asiático para los líderes gubernamentales, los hombres de negocios y el mundo académico en Asia. Organizado por China intenta articular a los países del entorno. Trabajo difícil debido al hermetismo del sistema chino. El gobierno es aún muy fuerte como para que las corporaciones se articulen con comodidad y puedan maniobrar a su antojo como en occidente.
En Rusia los éxitos de Davos fueron reconocidos por el presidente de la entidad bancaria más importante del país, Sberbank. German Gref, promotor del Foro económico de San Petersburgo SPIEF. Empieza la competición. El problema en Rusia es distinto. Una vez caído el régimen comunista el estado repartió acciones entre todos sus ciudadanos. Las mafias se hicieron con las mismas y continuaron con los monopolios con la única diferencia de que ya no tenían que responder ante la ley. Pero la ley es Putin, que se adueñó del el monopolio del estado y el comercio de petróleo por medio de Gazprom. Nadie quiere hacer negocios en Rusia, por eso deben salir al exterior.
Éxito de la respuesta social: Nos tienen miedo
La respuesta social ante los abusos de las élites económicas y militares siempre está patente. Como parte del mecanismo de transmisión del poder las reuniones del G8 y G20 desatan cada vez más protestas. Aún así se siguen celebrando como demostración de fuerza.
La reunión de Davos es festiva, pero también de trabajo. Se necesita un lugar tranquilo para hacerse el dueño del mundo. Sin sitios donde poder reunirse las élites capitalistas hacen bien en esconderse como ratas en un territorio fortificado y ocupado militarmente, demostrando así su miedo y que las protestas en la calle tienen su efecto:
Los participantes en Davos son conscientes de que el ambiente está crispado en las calles de todo el mundo desde los rescates bancarios, y necesitan transmitir algo de tranquilidad. En los 80 todo fue más sencillo, porque las ideas de Reagan y Thatcher sobre la privatización y los males del estado burocrático eran fuertemente respaldadas por los votantes. Davos, las élites mundiales y la tormenta que arrasará con todo
En cuanto a la denuncia social y visibilización del evento cabe destacar el acto mediático de denuncia, Public Eye que si bien es ninguneado por el despliegue mediático del Foro muestra al público su cara más amarga. Todo correcto, salvo que GreenPace también participó en el Foro! De locos:
La estadounidense Gap y la rusa Gazprom, dos gigantes del sector textil y del energético, respectivamente, fueron galardonadas en esta ciudad suiza con los temidos premios Public Eye (Ojo público) por su falta de responsabilidad ambiental y social, mientras a pocos pasos se celebraba el Foro Económico Mundial en 2014.
En 2013 compitierón la “Repower”, la “G4S”, la “Lonmin, junto con la “Alstom”, la “Goldam Sachs”, la “Coal India” y la “Shell”. Más de 40 mil votos por Internet provenientes de todo el mundo apuntaban condenatoriamente a la Shell – hasta el 22 de enero con 15 mil votos- por su política agresiva de explotación petrolera en el Ártico con riesgos ambientales enormes. Comienza Foro Económico Mundial en Davos

Ellos vienen con todo. Ellos se organizan. 
Organízarse y combatir o esclavitud, tú eliges!
Piensa globálmente ACTÚA locálmente

OTRA HUMANIDAD ES NECESARIA 

jueves, 6 de febrero de 2014

ARREGUI. MEMORIA DE ZIZURKIL

(Tomado de Red Roja) El 4 de febrero de 1981 era detenido en Madrid el militante de ETA (militar) Joxe Arregi.

El día 4 de febrero de 1981, en un operativo conjunto del Cuerpo Superior de Policía y de la Policía Nacional (hoy fusionados en el Cuerpo Nacional de Policía), eran detenidos en Madrid los militantes de ETA (militar) Joxe Arregi e Isidro Etxabe (este último en libertad tras renegar hace años de ETA y acogerse al programa gubernamental de “arrepentimiento”); dos días después, el 6 de febrero, aparecía en un bosque cercano a Zaratamo el cadáver del ingeniero Ryan; el día 12, los mismos policías que le habían torturado salvajemente durante ocho jornadas, asustados ante el estado de su “custodiado”, condujeron a Joxe Arregi al hospital penitenciario de Carabanchel; al día siguiente, viendo la gravedad de su situación, los médicos ordenaron su traslado a un centro hospitalario civil, pero Arregi murió en el camino; el lunes 16, una huelga general paralizaba el País Vasco, y por la tarde, Bilbao alojaba a una de las más grandes concentraciones humanas conocidas en la villa, esta vez en respuesta popular a la muerte por torturas policiales de Joxe Arregi.

Por fin, el 23 de febrero, ante la inminencia de un golpe de Estado que iba a protagonizar buena parte del descontento Ejército, el Rey (con la complicidad del CESID y de sus aliados de la UCD, de la AP y del PSOE) adelantó los acontecimientos y, aprovechando que el Congreso se reunía en pleno para la sesión de investidura de Leopoldo Calvo Sotelo, lideró un operativo político-militar que consiguió abortar la asonada prevista para mayo y afianzarlo en el trono como “salvador de la democracia”. En ese contexto de ebullición política y social se produjeron el martirio y la muerte de Joxe Arregi Izagirre a manos de los policías que lo custodiaban.

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COMO PARA " IGNORAR" PARA QUIEN TRABAJAN


jueves, 6 de febrero de 2014

Las Pussy Riot exigen que Rusia respete los derechos humanos. Lo hacen desde un país que ejecuta a menores de edad y retrasados mentales con inyecciones letales de efectos terribles, y cuyo presidente (Obama) es un asesino de niños pakistaníes y agfanos. Qué cosa más grande...

A sólo unos días del inicio de los JJ.OO. de Invierno en Sochi, el grupo pidió a la comunidad internacional más presión para poner fin a la represión de las libertades en Rusia.

A sólo unos días del inicio de los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi, las Pussy Riot llevaron hoy a Nueva York su lucha contra el presidente ruso, Vladimir Putin, y pidieron a la comunidad internacional más presión para poner fin a la represión de las libertades que se vive en Rusia.

Nadezhda Tolokónnikova y María Aliójina, las dos componentes del grupo amnistiadas en diciembre tras pasar casi dos años en prisión, ofrecieron una multitudinaria conferencia de prensa, en la que criticaron duramente la deriva autoritaria del Gobierno de Putin.

La Vanguardia

LA FILOSOFIA DE MARX Y EL DESARROLLO DE LA CIENCIA Y DE LA REVOLUCIÓN TÉCNICO-CIENTIFICA EN NUESTRA ÉPOCA


jueves, 6 de febrero de 2014


 
LA FILOSOFÍA DE MARX Y EL DESARROLLO
DE LA CIENCIA Y DE LA REVOLUCIÓN TÉCNICO-CIENTÍFICA EN NUESTRA ÉPOCA
por Kristaq Angjeli
(1984)

Carlos Marx fue un gran científico. Realizó descubrimientos originales en cada terreno de la ciencia que estudió. Pero el giro más grande y la revolución más profunda que llevó a cabo con la creación de la nueva filosofía del proletariado no admite comparación con ningún otro descubrimiento en toda la historia del pensamiento humano y de la ciencia.
 
Marx valoraba altamente la ciencia como una fuerza revolucionaria porque ha servido siempre a la humanidad para aumentar su poder sobre la naturaleza, como aguda arma en la lucha contra la ideología de las clases reaccionarias de la sociedad, en duro enfrentamiento con el misticismo y el idealismo defendidos por ellas. La verdad descubierta por la ciencia ha servido de sólida base para el surgimiento y la consolidación del materialismo. Es conocido el hecho de la lucha que hubo de librar la ciencia contra el misticismo religioso de la Edad Media, el violento choque entre las conclusiones materialistas que se desprenden de los descubrimientos científicos actuales y el idealismo filosófico como concepción del mundo de las clases reaccionarias, que medra como un parásito en el cuerpo sano del saber humano. Los conocimientos científicos siempre han servido a la emancipación de las energías de las masas y de las fuerzas revolucionarias de la sociedad, les han abierto perspectivas, han suscitado confianza en el futuro.
 
A mediados del siglo pasado [siglo XIX] las condiciones históricas plantearon ante el pensamiento teórico científico la tarea de concebir el mundo en su totalidad según su contenido real, y que la imagen adecuada del mundo inspirara al proletariado, la clase más revolucionaria de la historia, en la heroica lucha por la verdadera y completa emancipación de la sociedad. Carlos Marx, al descubrir esta ley, llegó a la conclusión de que «El cerebro de esta emancipación es la filosofía; el proletariado, su corazón».
 
1. CARLOS MARX SOBRE LA ACCIÓN RECÍPROCA DIALÉCTICA
ENTRE LA CIENCIA Y LA FILOSOFÍA
 
Marx y Engels probaron que en el proceso de desarrollo las ciencias concretas se apoyan en una concepción ideológica determinada. «Que digan lo que quieran los científicos, escribe Engels, sobre ellos impera la filosofía...»(1). Desde estas posiciones criticaron las pretensiones absurdas de la filosofía positivista sobre la «independencia absoluta» de las ciencias concretas respecto a la filosofía y de que «toda ciencia es de suyo filosofía». Superaron el positivismo, tal como habían superado también el otro extremo —la llamada «filosofía de la naturaleza», que consideraba a la filosofía «la ciencia de las ciencias».
 
No era la curiosidad lo que movía a Marx a seguir cuidadosamente y paso a paso los éxitos en el terreno de las ciencias naturales. Este interés suyo enlazaba con una cuestión de gran importancia — con la transformación de la filosofía en una verdadera ciencia. Para ello era preciso superar asimismo las limitaciones de la filosofía hasta entonces y en primer lugar criticar el idealismo que, según las palabras de Marx, reduce el mundo a una categoría lógica abstracta, que busca la esencia de la naturaleza fuera de la naturaleza, la esencia del hombre fuera del hombre, que busca el objeto de la filosofía allí donde no está, fuera del mundo real. Era preciso superar el método dialéctico idealista de Hegel y criticar la metafísica y el mecanicismo del materialismo precedente. «Hasta hoy, escribía Marx en los Anales Franco-Alemanes en 1843, los filósofos tenían en su escritorio la solución a todos los enigmas, y al mundo necio y neófito no le quedaba sino abrir la boca para coger al vuelo los pavos silvestres de la ciencia absoluta». La verdadera filosofía, dice Marx, no puede ni debe ser una ciencia absoluta que pretenda resolver todos los enigmas, sino que debe ser una ciencia entre las demás ciencias.
 
Marx y Engels han considerado el desarrollo de las ciencias, así como los grandes descubrimientos científicos, como una de las fuerzas motrices que hacen avanzar el pensamiento filosófico materialista, que impulsan este pensamiento a elevarse hacia una forma superior y más consecuente, hacia el materialismo dialéctico.
 
Apoyándose en los nuevos descubrimientos de las ciencias naturales, Marx y Engels abordaron la materia, el movimiento, el espacio, el tiempo y muchos otros problemas, desde el punto de vista materialista dialéctico y supieron elevarse por encima de las inevitables limitaciones de los conocimientos científicos naturales de la época. Es un hecho incontestable que, no sólo en la época en que vivieron los clásicos, sino también más tarde y hasta en nuestros días, el desarrollo de las ciencias naturales constituye otro testimonio vivo que confirma de manera brillante los puntos de vista materialista-dialécticos de Marx y de Engels acerca del mundo. Conclusiones de la filosofía marxista como las referidas a la infinitud, en amplitud y profundidad, del átomo y de la materia en general, a la concepción de la infinitud como un proceso que entraña saltos cualitativos, al movimiento como forma de existencia de la materia, hallan hoy su confirmación en el desarrollo de las ciencias naturales modernas. Las actuales ciencias naturales prueban una vez más el carácter universal de la ley de los contrarios, de la ley de la transformación de los cambios cuantitativos en cualitativos y viceversa, de la ley de la negación de la negación, de las categorías de la dialéctica materialista, de los principios fundamentales de la teoría del conocimiento, etc., elaborados por Marx y Engels. El referido desarrollo de las ciencias ha demostrado que éstas siguen siempre un camino dialéctico materialista. Por eso «con el desarrollo y el progreso de las ciencias, ha dicho el camarada Enver Hoxha, esclarecemos el materialismo y la dialéctica». (2)
 
El gran mérito de los fundadores de nuestra filosofía es haber argumentado teóricamente la unidad de esta filosofía con las ciencias naturales y haber realizado esta unidad en su actividad científica. Partiendo de los principios generales del materialismo dialéctico, ofrecieron una síntesis filosófica de los logros de las ciencias naturales con el fin de que se elaborara un cuadro dialéctico materialista del mundo y se descubriera la dialéctica de la naturaleza. Engels consagró en sus obras una particular atención a la síntesis filosófica de los logros de la física, la química, la biología y otras ciencias naturales. Marx demostró en particular un gran interés por los problemas filosóficos de las matemáticas, sin mencionar aquí aquel interés que mostraba por generalizar, sintetizar y extraer conclusiones científicas del desarrollo de la vida política, económica y social. Por esta razón, resalta el camarada Enver Hoxha «... la obra de Marx es el súmmum de la ciencia, es la quintaesencia de la ciencia, constituye la profunda elaboración del pensamiento y la actividad humanos a lo largo de los siglos...». (3)
 
Marx y Engels, a la luz de la dialéctica materialista, analizaron el desarrollo alcanzado hasta entonces por las ciencias naturales y generalizaron e interpretaron correctamente los resultados que éstas aportaban. En esta dirección, es conocida, la clasificación que se dio a las principales formas del movimiento y, de acuerdo con ella, la clasificación de las ciencias naturales, la definición en líneas generales, sobre la base de la metodología marxista, del camino correcto de desarrollo de estas ciencias. No menos importante eran el tratamiento y la solución por parte da Marx y Engels de una serie de problemas concretos en el campo de estas ciencias, que las limitaciones de la concepción del mundo de la época habían introducido en un atolladero, como por ejemplo el problema de las dos masas del movimiento mecánico, la esencia de la electricidad, la esencia de la vida, la concepción del trabajo, etc.
 
Los grandes clásicos aportaron su contribución al desarrollo de las ciencias naturales incluso rompiendo las «cadenas» de las interpretaciones idealistas de los descubrimientos en el terreno de estas mismas ciencias. De este modo, desenmascararon con argumentos científicos conclusiones abiertamente fideístas, como por ejemplo la llamada «teoría de la muerte térmica del Universo», o la de la supuesta existencia del «mundo de los espíritus en la cuarta dimensión», el «idealismo fisiológico», el «darwinismo social», que hacía extensivas a la sociedad humana las leyes que operan en el mundo animal. Demostraron que el materialismo mecanicista dejaba abiertas grietas de tales dimensiones, que podían penetrar fácilmente por ellas las ideas idealistas reaccionarias.
 
En su obra, Marx y Engels dieron una respuesta categórica a todos los que intentaban «apoyarse» en las ciencias naturales con el fin de «echar por tierra el materialismo dialéctico». Al respecto demostraron que las ciencias naturales no sólo no negaban el materialismo dialéctico, sino por contrario lo confirmaban plenamente. Para mayor abundamiento, demostraron que los resultados, de las ciencias naturales sólo podían ser correctamente comprendidos y generalizados teóricamente sobre la base de la dialéctica materialista. Argumentaron que todos los esfuerzos que se hacían por tender las ciencias naturales en el lecho de Procusto del idealismo y de la metafísica, tenían un determinado contenido de clase. Aplicando el principio del partidismo descubrieron la relación directa existente entre la reacción filosófica en las filas de los naturalistas, y la política y la lucha de clases, mostrando las fuerzas sociales a cuyos intereses sirve no sólo la prédica franca del idealismo y del obscurantismo, sino también el menor abandono del materialismo dialéctico. Al respecto Carlos Marx escribe: «Las clases dominantes están absolutamente interesadas en perpetuar esta insensata confusión. Sí, ¿y por qué si no por ello se paga a los charlatanes sicofantes cuya última carta científica es afirmar que está prohibido razonar?». (4)
 
También en nuestros días es muy necesaria y útil la unidad de la filosofía materialista con las ciencias naturales. La teoría del materialismo dialéctico no puede desarrollarse de manera fructífera sin basarse en los logros de la física, la química, la biología, del mismo modo que los científicos naturalistas no pueden sintetizar correctamente, desde el punto de vista teórico, el proceso y los resultados del impetuoso desarrollo de la ciencia, sin orientarse por la filosofía del materialismo dialéctico. Sin una sólida argumentación filosófica ni las ciencias naturales, ni el materialismo, ha escrito Lenin, pueden afrontar la lucha contra la presión que ejercen las ideas burguesas y la concepción burguesa del mundo. A esta presión se le hace frente con éxito cuando se es partidario consciente de la filosofía creada por Carlos Marx.
 
Mientras la filosofía marxista ha establecido un estrecho nexo con el pensamiento científico, la filosofía burguesa actual ha proclamado su abierta enemistad hacia él. Y no podía suceder de otro modo. La actitud positiva o negativa hacia la ciencia está determinada por la posición respecto a la verdad. La filosofía burguesa actual intenta tergiversar de manera refinada la verdadera comprensión materialista dialéctica del material científico contemporáneo. Muchos filósofos burgueses son incontenibles cuando se trata de corroborar sus puntos de vista apoyándose en el bagaje de las ciencias, no vacilan incluso en «modernizar estos puntos de vista con los nuevos avances de los conocimientos científicos». Hacen grandes esfuerzos por interpretar los nuevos descubrimientos en un espíritu idealista, independientemente de la forma «realista», «naturalista», etc. en que éste se presente. Todas las corrientes propagan intensamente el agnosticismo. Este fantasma arcaico y superado por el tiempo es utilizado contra el saludable desarrollo de las ciencias modernas, pero ello no es sino manifestación del temor y de la desconfianza de esas fuerzas sociales que no divisan perspectiva alguna para sí mismas. El agnosticismo de hoy va mucho más lejos que el de Kant, llega hasta la negación de la existencia del mundo externo, hasta la transformación de las leyes de la ciencia en un cúmulo de ideas voluntaristas. El irracionalismo y el intuicionismo se han lanzado abiertamente al ataque contra las conclusiones materialistas que se desprenden del desarrollo de las ciencias. Atemorizada por el contenido revolucionario de las ciencias de nuestros días, la filosofía burguesa pretende distribuirse las «esferas de influencia» con ellas mediante compromisos neopositivistas, que preconizan la desvinculación entre las ciencias y la filosofía y su abandono en el atolladero, a merced del idealismo. No son pocos los filósofos burgueses que, con el fin de despojar a la ciencia y la filosofía de sus auténticos valores, tratan de transformarlas en mitología y situar ésta en la base de la ciencia y la filosofía. El coro de la filosofía idealista actual chilla desde el abismo en completa discordancia: ¡Que no se tomen en consideración los descubrimientos de las ciencias modernas para la interpretación filosófica del mundo! ¡A la ciencia no le hace falta ningún tipo de filosofía! Sus estrechos aliados, el misticismo y el espiritualismo religioso, «festejan» su identificación con el pensamiento filosófico burgués y arrastran cada vez más a éste al lodazal de la anti-ciencia. En esta situación destaca aún más la revolución filosófica de Marx que, entre otras cosas, garantizó el estrecho enlace de la filosofía materialista dialéctica con el desarrollo de las ciencias naturales y sociales concretas.
 
Carlos Marx ha considerado la ciencia como un arma teórica de conocimiento que precede al desarrollo social. En la obra Contribución a la crítica de la economía política, escribe: «A diferencia de los demás arquitectos, la ciencia... edifica un cierto número de pisos habitables del edificio antes de haber colocado la primera piedra».(5) Del mismo modo que cualquier otra ciencia, la filosofía marxista proporciona numerosos ejemplos de tal precedencia incluso en el campo de las ciencias naturales. Así, se ha transformado ya en realidad la previsión de Marx y Engels de que el futuro desarrollo de las ciencias naturales se concentraría principalmente en la creación y desarrollo de las disciplinas intermedias, como son hoy la cibernética, la biónica, la informática, la biofísica, etc. Asimismo se hizo realidad, ya en los inicios de nuestro siglo, la previsión de Engels acerca del hundimiento de la física en la crisis, en caso de que se continuara pensando de manera metafísica durante la solución de sus problemas. El desarrollo de la física moderna ha probado la idea de los clásicos de que la infinitud de la organización estructural de la materia, del espacio y del tiempo, debe ser interpretada en el espíritu de un proceso cuantitativo gradual que comprende en determinado punto nodal saltos cualitativos, etc.
 
Del mismo modo que el conocimiento y la práctica, el desarrollo de las ciencias es también incontenible. El hombre descubre diariamente los secretos de la naturaleza, sus leyes. Este desarrollo ni ha afectado ni puede afectar y menos aún invalidar las tesis fundamentales del materialismo dialéctico e histórico. Por el contrario, el contenido de éstas se enriquece, se profundiza. Todas las pretensiones de las corrientes filosóficas viejas o nuevas sobre estos problemas en sentido opuesto han caído por tierra. Se trata de engaños con objetivos de clase determinados y la pretensión de abrir las puertas al idealismo y al fideísmo y arrojar barro sobre la filosofía de Marx, que a pesar de todo ello se mantiene siempre joven.
 
En nuestros días, la reacción ha movilizado sus fuerzas más negras y se ha lanzado al ataque frontal contra la ideología científica del proletariado creada por Carlos Marx. Se habla y se escribe profusamente sobre él. En las universidades, colegios, academias y seminarios de los países capitalistas, incluyendo los de la iglesia católica, se estudia y se interpreta su obra. Todo ello tiene como objeto falsificar y tergiversar la filosofía marxista para acomodarla a los intereses de la burguesía. Corrientes en boga como el pragmatismo, el existencialismo, el freudismo, el estructuralismo o el antropologismo intentan desvirtuar la filosofía de Marx y encontrar los medios para fusionar y confundir sus puntos de vista idealistas, irracionalistas, voluntaristas, con la filosofía marxista, con el fin de que ésta «rompa los moldes» y se torne aceptable para ellas. La corriente existencialista considera que la filosofía de Marx está aún en pañales y apenas ha comenzado a desarrollarse. De modo que necesita nutrirse de las ideas existencialistas. Pero previamente, prosiguen los existencialistas, el materialismo histórico debe apartarse y disociarse del materialismo dialéctico, ya que este último, con la aceptación de la realidad objetiva y del determinismo, impide el conocimiento exacto de la realidad social. Para ellos el materialismo histórico sólo adquiere su verdadero valor si se fusiona con la antropología existencialista. Por su parte el neopositivismo considera la filosofía de Carlos Marx como una doctrina «metafísica» que no ha aportado nada nuevo a la ciencia, pues «opera» en realidad a priori, como han actuado los que le antecedieron. Los adeptos del pragmatismo ven hoy en la filosofía de Marx una variante de su filosofía idealista, deformando la concepción de la práctica como unidad del hombre actuante y transformador con la naturaleza, y absolutizando su aspecto subjetivo. Oponen al método dialéctico materialista los métodos de las ciencias específicas y hacen todos los esfuerzos posibles por deshacerse de él como un remanente de la filosofía hegeliana. Los neofreudianos consideran necesario completar y fusionar las concepciones de Freud con las de Marx. Sobre estos mismos pasos caminan los representantes del estructuralismo o del antropologismo, etc. No son escasos tampoco los lacayos titulados de la burguesía, como es el caso de los neotomistas, que tratan la filosofía de Marx como un dogma, como una mitología. En este arsenal de la filosofía burguesa encuentran su alimento ideológico los filósofos de las diversas corrientes revisionistas para revisar el materialismo filosófico de Marx. Entre las corrientes filosóficas revisionistas eurocomunistas o como las califica el camarada Enver Hoxha, revisionistas «sin ambages», está muy en boga el oponer una parte del marxismo al resto, oponer Lenin a Marx, etc. «Rebuscando» en las obras de Marx y utilizando la especulación y la sofistería, pretenden demostrar que el Marx «verdadero», el Marx «humanista» es el de las obras tempranas y no el de las obras donde argumenta la lucha de clases, la misión histórica del proletariado, la necesidad de derrocar el capitalismo e instaurar la dictadura del proletariado. Tampoco son pequeños los esfuerzos por «argumentar» que Marx, toda su doctrina, se apoya en la filosofía de Hegel, que no trascendió los marcos de esta filosofía, sobre todo la idea hegeliana de la enajenación. Convierten a Marx en epígono de Hegel o de Feuerbach con el fin de negar o echar por tierra el viraje que él introdujo en el pensamiento filosófico.
 
En la segunda mitad del siglo XX, la filosofía oficial revisionista soviética se lanzó también a la lucha contra la doctrina de Marx. Los filósofos revisionistas soviéticos, fieles a sus diabólicas tácticas, tratan de encubrir el carácter de este ataque, de presentarlo como algo natural, acorde con el carácter creador de la filosofía marxista-leninista.
 
El objetivo principal del ataque de los revisionistas soviéticos contra el materialismo dialéctico e histórico es negar el carácter universal de sus tesis fundamentales. Inicialmente emprendieron dicho ataque con el objeto de golpear algunas de las tesis generales. Según ellos el desarrollo de las ciencias particulares, sobre todo de las ciencias naturales, plantea la necesidad de cambiar estas tesis, ya «caducas». En realidad, el desarrollo de las ciencias naturales, sobre todo a mediados de nuestro siglo, comenzó a plantear una serie de problemas acuciantes relacionados con el significado de la velocidad, el espacio, el tiempo, la realidad física, etc. Resultaba que los nuevos hechos acumulados no hallaban explicación en el marco de las concepciones científico-naturales existentes sobre la causalidad, el espacio, el tiempo, etc., lo que significaba que éstas últimas habían caducado y debían ser superadas, sustituidas por nuevas concepciones. Sin embargo, el proceso de envejecimiento y sustitución afecta únicamente a las concepciones físicas, matemáticas, etc., es decir científico-naturales, sobre estos problemas y de ningún modo a las correspondientes categorías materialistas dialécticas. Los revisionistas soviéticos, trazando un signo de igualdad entre la concepción filosófica y las concepciones científico-naturales concretas, intentan llevar artificialmente este proceso de «caducidad» al terreno de las categorías filosóficas, con el fin de «argumentar» el rechazo y la revisión de las mismas. Lo que salta inmediatamente a la vista al leer la literatura filosófica revisionista es la forma abierta en que se plantea la necesidad, supuestamente impuesta por el desarrollo de las ciencias modernas y las exigencias de la práctica social, de discutir y poner en tela de juicio algunas de las tesis fundamentales del materialismo dialéctico. La filosofía revisionista soviética tergiversa la recomendación de V. I. Lenin en el sentido de que, para el logro de la alianza entre la filosofía materialista y las ciencias naturales, debe desarrollarse de manera general la dialéctica materialista. Los revisionistas soviéticos se han lanzado con celo incontenible al llamado desarrollo creador de la filosofía. La poderosa arma de la dialéctica descubierta por Marx mediante el estudio de la naturaleza, de la sociedad y en particular de la economía política y del despertar del proletariado  de los pueblos y de su participación en la revolución, ha sido transformada por los revisionistas soviéticos en una teoría estéril, abstracta, especulativa y subjetivista, apartada de la dialéctica objetiva de la realidad natural y social. Entre los filósofos revisionistas soviéticos existen voces que afirman la necesidad de crear, en la base de la «ciencia contemporánea», la dialéctica que Marx y Lenin no pudieron crear plenamente.
 
Los clásicos, según los diferentes filósofos revisionistas soviéticos, no han logrado elaborar una serie de problemas fundamentales de la filosofía materialista dialéctica, que están siendo estudiados por vez primera por la filosofía revisionista soviética actual. Sitúan entre estos problemas las cuestiones relativas a la creación de la teoría general del desarrollo como parte constitutiva más importante y núcleo de la dialéctica, el problema de la elaboración de una completa teoría general del conocimiento del materialismo dialéctico e incluso la cuestión de la construcción de la dialéctica como sistema. Tales afirmaciones están en completa contradicción con la verdad histórica. Es un hecho que la dialéctica de Hegel, pese a su esencia idealista, constituye una síntesis de las categorías y leyes dialécticas, y tanto más la dialéctica de Marx, que representa un viraje y culminación en el pensamiento dialéctico materialista. Esta actitud, cada vez más hostil frente a los problemas de la filosofía de Marx, sin mencionar los demás, deja al descubierto la falsedad del montaje propagandístico que los revisionistas soviéticos han hecho y hacen. Pueden hacer uso, como efectivamente están haciendo, de montañas enteras de papel y de ríos de tinta para demostrar su fidelidad a la doctrina de Marx, pero la diabólica in tención de tan desenfrenada propaganda es convertir a Marx en un objeto de museo, presentar la colosal obra teórica y práctica de este titán como un simple fenómeno histórico ya superado y sin valor actual.

 
2. CARLOS MARX SOBRE EL PAPEL DE LA REVOLUCIÓN
TÉCNICO-CIENTÍFICA EN LA VIDA DE LA SOCIEDAD
 
Marx, siguiendo con atención el desarrollo de las ciencias naturales y técnicas, subrayaba que este desarrollo no puede tener lugar ahora sino en el marco de la revolución técnico-científica. Él concibió este proceso como un fenómeno histórico imprescindible en un determinado estadio de desarrollo de la sociedad. La ciencia siempre ha influido en el desarrollo de la producción y ha estado estrechamente relacionada con él, pero, en el marco de la gran industria, la aplicación de los descubrimientos científicos se transforma en una necesidad. «El principio de la industria mecanizada», señalaba Marx, consistente en «resolver los problemas así planteados por la aplicación de la mecánica, la química, etc., es decir de las ciencias naturales, da el tono en todas las industrias».(6)
 
La gran industria ha introducido hoy en la elaboración tecnológica intensiva un colosal material natural. Esto ha planteado la necesidad de ampliar la esfera de la problemática de la ciencia, ha impuesto el nacimiento de nuevas disciplinas científicas y su entrelazamiento recíproco, el perfeccionamiento de los métodos científicos de conocimiento y el descubrimiento de leyes naturales más profundas. Ello es dictado asimismo por la necesidad de hallar nuevas fuentes energéticas, por la exigencia de reemplazar la fuerza del hombre por la técnica y la automatización. En El Capital Marx expuso asimismo de manera genial los rasgos fundamentales que caracterizan en esencia la revolución técnico-científica. Para Marx, el progreso técnico-científico tiene  las características de una revolución porque no está relacionado con esferas concretas de la producción material, sino que las ha apresado en su torbellino, ya sea a través de su realización, en los más diversos terrenos de la producción, que han venido ampliándose continuamente, ya sea a través de la influencia que se ejercen mutuamente. Las transformaciones que se operan en el marco de este progreso son enteramente revolucionarias. Los viejos métodos de producción, la vieja tecnología, son suprimidos y reemplazados por métodos nuevos y más avanzados. En este marco surgen nuevos conocimientos científicos que representan un desarrollo revolucionario, se opera un avance, un salto cualitativo en la propia ciencia. Gracias al progreso de la industria, ponía de relieve Marx, los instrumentos de trabajo sufren continuas revoluciones, por eso no son sustituidos por su primera forma, sino por una forma revolucionarizada. Este progreso tiene también para Marx el carácter de una revolución en la ciencia y la técnica desde el punto de vista de los ritmos extraordinariamente rápidos en las transformaciones cualitativas que comporta en la producción. Asimismo la participación de las masas en ella confiere al progreso técnico-científico las dimensiones de una verdadera revolución en la ciencia y la técnica.
 
Para Marx y Engels la revolución técnico-científica tiene siempre un profundo contenido filosófico. Es una forma concreta de la estrecha e indivisible relación dialéctica entre la teoría y la práctica, una confirmación más de que la teoría está al servicio de la práctica, la generaliza y la hace consciente, le abre la perspectiva desarrollándose ella misma en amplitud y profundidad sobre la base de las necesidades y las exigencias de la práctica. Engels, manifestando esta unidad dialéctica, decía: «si es cierto que... la técnica depende en parte considerable del estado de la ciencia, aún más depende ésta del estado y las necesidades de la técnica. El hecho de que la sociedad sienta una necesidad técnica, estimula más a la ciencia que diez universidades».(7) Hoy, la gran industria ha revolucionarizado los nexos entre la ciencia y la práctica en el marco de la revolución técnico-científica. Ha ampliado en proporciones inmensas la esfera de aplicación práctica de los descubrimientos científicos y ha potenciado el arsenal de medios técnicos al servicio del conocimiento científico, ha entrelazado la aplicación de los nuevos descubrimientos científicos con el proceso tecnológico de la producción industrial, así como ha reducido el plazo de transformación de un descubrimiento teórico en una aplicación práctica, etc. En estas condiciones, el desarrollo de la ciencia y de la práctica productiva, se realiza sobre la base no sólo de una recíproca acción dialéctica, más amplia y profunda, sino también con ritmos más acelerados. «Así, bajo la influencia de la ciencia y del progreso técnico y científico, nos enseña el camarada Enver Hoxha, crece asimismo el potencial material e intelectual de la sociedad, que, por su parte, imprime un nuevo impulso al desarrollo de la ciencia».(8)
 
Carlos Marx llevó a cabo el análisis científico de la sociedad capitalista. En este marco, llegó a la conclusión de que «...el límite específico de la producción capitalista... no es, ni mucho menos, la forma absoluta del desarrollo de las fuerzas productivas... sino que, lejos de ello, choca al llegar a cierto punto con este desarrollo».(9) Esta conclusión científica, argumentada ampliamente en la genial obra El Capital, conserva de modo permanente valor actual, echando por tierra las prédicas de los ideólogos burgueses y revisionistas que propagan la idea de que el capitalismo y el progreso de la ciencia son «sinónimos». En realidad, en la sociedad burguesa-revisionista la crisis general del capitalismo frena y no puede sino frenar el desarrollo de la ciencia y de la técnica. La existencia de los monopolios, las crisis económicas, la militarización de la vida del país y otras decenas de factores sociales que corroen hoy al mundo del  capital, influyen directamente frenando o desarrollando de manera unilateral y contradictoria la ciencia, la técnica y la tecnología.
 
Marx subrayaba que en la sociedad capitalista la ciencia y la técnica son un producto social enajenado. Enlazaba esto en primer lugar con la enajenación de su contenido y de su misión social. La ciencia y la técnica son factores sociales que crean a la humanidad la posibilidad de acrecentar su dominio sobre la naturaleza y mejorar continuamente su vida. Pero en la sociedad burguesa-revisionista la ciencia y la técnica operan en el marco de las leyes de la sociedad capitalista, por eso se transforman en lo opuesto a su verdadera naturaleza. Sirven a la burguesía para intensificar el grado de explotación capitalista y reprimir a las masas y a los pueblos del mundo. El aumento de la pobreza absoluta y relativa de las masas, el acentuado atraso de su nivel técnico y científico, la transformación del obrero en un esclavo de la máquina, la fabricación de armas modernas de exterminio en masa, el aumento acelerado de la desocupación, etc., son las consecuencias sociales que acompañan a la evolución de la ciencia y de la técnica en el mundo del capital y constituyen manifestaciones concretas de su enajenación.
 
Marx ponía de manifiesto que esta enajenación se expresa asimismo en la separación de la ciencia del obrero productor, que de esta manera, se convierte en «una potencia intelectual en sí». El capital disocia el potencial intelectual de la sociedad de las amplias masas de millones de seres, las cuales juegan el papel decisivo en el desarrollo de la historia. Por eso, en la sociedad capitalista, paralelamente al desarrollo de la ciencia, se polariza también el atraso científico de las masas trabajadoras. La ciencia, ese maravilloso producto humano, es separada y disociada de la mayor parte de las personas y se opone a ellas como un «producto hostil».
 
Hoy resuenan con gran actualidad las palabras de Marx sobre el papel de la ciencia y de la técnica en la sociedad capitalista-revisionista. «Vemos, escribe, que las máquinas, dotadas de la propiedad maravillosa de acortar y hacer más fructífero el trabajo humano, provocan el hambre y el agotamiento del trabajador. Las fuentes de riqueza recién descubiertas se convierten, por arte de un extraño maleficio, en fuentes de privaciones. Los triunfos del arte parecen adquiridos al precio de cualidades morales... Hasta la pura luz de la ciencia parece no poder brillar más que sobre el fondo tenebroso de la ignorancia... Este antagonismo entre la industria moderna y la ciencia, por un lado, y la miseria y la decadencia, por otro, este antagonismo entre las fuerzas productivas y las relaciones sociales de nuestra época es un hecho palpable, abrumador e incontrovertible.»(10) Marx acentuaba que este antagonismo es liquidado únicamente por la revolución proletaria y el socialismo.
 
Carlos Marx argumentó científicamente la necesidad de la revolución socialista. Subrayó que un nuevo y determinado nivel histórico del desarrollo de las fuerzas productivas no conduce por sí mismo a la creación de un nuevo sistema de relaciones de producción, no engendra automáticamente una formación económico-social superior. En este marco, el desarrollo de la ciencia y la técnica influye en el desarrollo de las nuevas fuerzas productivas, pero no puede transformar por sí solo las relaciones capitalistas de producción, a las que están ligados los intereses de las clases explotadoras, defendidos por el Estado burgués-revisionista. Para ello es precisa la revolución proletaria violenta, que destruye la vieja máquina estatal e instaura la dictadura del proletariado. La revolución técnico-científica en la sociedad capitalista ha influido en la elevación del carácter social de la producción y del antagonismo de éste con la forma capitalista de apropiación, ha recrudecido y profundizado la crisis general del imperialismo, ha incrementado la desocupación, ha intensificado la explotación capitalista, influyendo de esta manera en la preparación de los factores objetivos y subjetivos de la revolución proletaria, pero de ningún modo puede sustituir a esta última. Jamás ni en lugar alguno, ha conducido ni puede conducir el desarrollo de la revolución técnico-científica al derrumbe de las relaciones capitalistas de producción, ese desarrollo no ha suprimido la explotación capitalista y los males de la sociedad burguesa, y tanto menos ha atentado contra la dominación política de la burguesía. Considerados a través de este prisma, los inventos de los ideólogos burgueses y revisionistas sobre la supuesta «sustitución» de la revolución proletaria por el progreso técnico-científico, sobre la revolución técnico-científica que habría «superado» los antagonismos de clase de la sociedad capitalista, habría suprimido al proletariado de la escena de la historia y «situado» al frente de ella a la intelectualidad, son enteramente infundadas. Estas teorizaciones, predicadas por una serie de filósofos burgueses y propagadas también por los revisionistas yugoslavos, soviéticos y eurocomunistas, quienes se esfuerzan por presentarlas como «marxistas», no tienen nada en común con la teoría de la revolución social descubierta por Marx. Para el marxismo-leninismo, tal como ha acentuado el camarada Enver Hoxha: «...la revolución técnica y científica y, junto con ella, el desarrollo del tecnocratismo, no salvan ni pueden salvar al capitalismo ni al revisionismo contemporáneo de su desmoronamiento y destrucción inevitables. Ellos (la burguesía y los revisionistas — K. A.) no pueden cambiar las leyes objetivas del desarrollo social y, en primer lugar, la ley de la lucha de clases y de la revolución. La amplia introducción de la ciencia y la técnica en la producción, que los monopolios capitalistas de Occidente y la nueva burguesía de los países revisionistas se han visto obligados a llevar a cabo a causa de la feroz competencia interna y entre Estados y para asegurar el máximo de ganancias, no soluciona en absoluto las contradicciones económicas y de clase... No lo salva de la crisis incurable y cada vez más aniquiladora. Por el contrario, agudiza aún más las contradicciones y la crisis... y, finalmente cuando el factor subjetivo ha llegado a su debido nivel, conduce a la revolución socialista triunfante».(11)
 
El desarrollo de la revolución técnico-científica en la sociedad capitalista no es de ningún modo un desarrollo imparcial y supraclasista. Está dirigido por la burguesía y sirve a la opresión y la explotación del proletariado y las masas trabajadoras. Naturalmente en las condiciones del desarrollo de la revolución técnico-científica, la intelectualidad ha crecido en número, pero en proporciones aún mayores aumenta la clase obrera y la explotación de ésta por los capitalistas. Por eso, esa intelectualidad ni puede sustituir al proletariado en su misión histórica, ni tampoco jugar un nuevo papel histórico. Hay ideólogos burgueses que predican como principal fuerza motriz de la sociedad a un grupo de científicos «humanitarios» que se encargarían de «dirigir» la revolución técnico-científica «en bien de la humanidad». Pero tales puntos de vista son completamente utópicos y reaccionarios porque pasan por alto el hecho de que, en la sociedad burguesa y revisionista, los medios de producción están en manos de los capitalistas, las universidades y el resto de las instituciones científicas están financiadas por los trusts capitalistas y no gozan de ninguna autonomía económica y política respecto a ellos. Aún más, las altas capas de la intelectualidad están estrechamente ligadas a la burguesía, tanto desde el punto de vista material como ideológico.
 
La experiencia de nuestro país muestra lo contrario de las prédicas burgués-revisionistas. Demuestra en la práctica aquello que Marx argumentó teóricamente, que es la revolución socialista la que abre el camino al desarrollo y el progreso incontenible de la ciencia y de la técnica y no al revés. En nuestro país la creación de una gran producción moderna y el desarrollo de la revolución técnico-científica son obra del Partido y del socialismo.
 
En las condiciones de la existencia de nuestra sociedad socialista y de la burguesa-revisionista, la revolución técnico-científica se lleva a cabo al mismo tiempo en dos formaciones económico-sociales diametralmente opuestas y de este modo manifiesta un contenido social de clase enteramente opuesto en cada una de ellas. En este marco el camarada Enver Hoxha, defendiendo y desarrollando aún más las enseñanzas de Marx sobre la revolución técnico-científica, ha señalado que también la revolución técnico-científica, como toda verdadera revolución, «se orienta en primer lugar por la política».(12) El contenido ideológico y político de clase de la revolución técnico-científica que se desarrolla en nuestro país, ha determinado sus rápidos ritmos de desarrollo, el rumbo y la amplitud que ha adquirido ésta. De este modo en nuestro país, la revolución técnico-científica ha influido en el desarrollo de las fuerzas productivas en el sentido de servir a la completa construcción de la sociedad socialista, sobre la base de las propias fuerzas. Su esencia revolucionaria de clase se manifiesta al mismo tiempo en las consecuencias sociales que ha entrañado para nuestro país. Resultado de ello es la creación de una industria moderna, de una agricultura socialista desarrollada, la continua elevación del bienestar de las masas trabajadoras, el perfeccionamiento de las relaciones socialistas de producción y la elevación de la productividad del trabajo, la reducción de las diferencias sociales esenciales, así como la elevación del nivel científico y técnico-profesional de las masas trabajadoras. La ciencia y la técnica son en nuestro país patrimonio de las masas trabajadoras y están íntegramente a su servicio.
 
[...]
 
Notas 

(1)    F. Engels. Dialéctica de la naturaleza, ed. en albanés, pág. 242, Tirana, 1973.
(2)   Enver Hoxha. Obras Escogidas, t. IV, ed. en español, pág. 373, Tirana, 1983.
(3)   Enver Hoxha. Informes y discursos 1967-1968, ed. en español, pág. 136, Tirana,  1969.
(4)   C. Marx - F. Engels. Obras Escogidas, ed. en albanés, t. II, pág. 497, Tirana, 1975.
(5)   C. Marx. Contribución a la crítica de la economía política, ed. en albanés, pág. 58, Tirana, 1977.
(6)   Carlos Marx. El Capital, ed. en albanés, t. I, libro segundo, pág. 206, Tirana 1976.
(7)   C. Marx - F. Engels. Obras Escogidas, ed. en albanés, t. II, pág. 545, Tirana, 1975.
(8)  Enver Hoxha. Informes y discursos 1980-1981, ed. en albanés, pág. 171.
(9)   Carlos Marx. El Capital, ed. en albanés, t. III, libro primero, pág. 348, Tirana, 1978.
(10)          C. Marx - F. Engels. Obras Escogidas, ed. en albanés, t. I, págs. 371-372, Tirana, 1975.
(11)           Enver Hoxha. Informes y discursos 1969-1970, ed. en albanés, pág. 194, Tirana, 1970.
(12)          Enver Hoxha. Obras Escogidas, ed. en español, t. IV, pág. 347, Tirana, 1983.