10.10.2013.
Fernández Díaz ve "delictiva" la acción de FEMEN en el Congreso y
dice, en el colmo del surrealismo político, de que podrían haber matado a
un diputado. El Juez, por su parte, deja en libertad a las detenidas y y
ha cuestionado que por estos hechos puedan ser acusadas de "perturbar"
la sesión...
Agencias/Kaosenlared
El juez de instrucción número 6 del Juzgado de Plaza de Castilla,
Ramiro García de Dios Ferreiro, dejaba en libertad, a las pocas horas, a
las activistas de FEMEN detenidas ayer martes tras protestar en el
Congreso con el torso desnudo al grito de "aborto sagrado", cuestionándo
abiertamente que por estos hechos puedan ser acusadas de "perturbar" la
sesión plenaria, de acuerdo al artículo 497.2 del nuevo Código Penal.
Según el citado artículo, la actuación de las tres feministas --una
española, otra francesa y la tercera ucraniana-- sería sancionada a
penas de entre seis meses y un año por perturbar gravemente el orden de
las sesiones de las Cortes "sin ser miembros del Congreso de los
Diputados, del Senado o de una Asamblea Legislativa de Comunidad
Autónoma" o a una pena de multa de seis a doce meses en caso de que
dicha perturbación se interprete como no grave.
Ambas activistas, una ucraniana y otra francesa, salieron de los
Juzgados de Plaza de Castilla de Madrid sobre las ocho y media de la
tarde. El juez únicamente les ha impuesto --al igual que a la tercera
detenida, de nacionalidad española-- la obligación de fijar un domicilio
en España, "a efectos de notificaciones y citaciones".
En su auto, el juez considera "harto difícil" considerar que, como
sostiene el atestado policial "sin concretar artículo alguno", se pueda
catalogar el acto de protesta de FEMEN como un hecho de perturbación
grave penado como un delito de alteración de orden público en el
Congreso.
El magistrado señala que "el análisis contextual ponderado impide
apreciar perturbación grave del orden de la sesión", y añade que, de
acuerdo al nuevo Código Penal, grave es un término "polisémico y
abierto" que no puede ser utilizado de un "modo discrecional o sin
consistencia factual".
Es más, el juez apunta a que el Código Penal aplica el principio de
legalidad de forma "mecánica" en lo que se refiere a la perturbación del
orden de las sesiones parlamentarias. "Es decir", añade a modo de
ejemplo, "si vítores y aplausos de los invitados, con aclamaciones
laudatorias hacia un interviniente se produjeran, habría de verse si
ello se consideraría como perturbación".
El magistrado recuerda que las activistas ucraniana y francesa
asistieron al Congreso "en calidad de invitadas" y de forma "pacífica", y
recurre al artículo 3 del Código Civil para sostener que "no parece
razonable reconducir la protesta desnudándose el torso a un episodio
capaz de producir subjetivamente una perturbación grave del orden". El
auto indica que lo que se tiene que someter al artículo 497.2 del Código
Penal es si gritar "aborto sagrado" habría perturbado la sesión.
El juez vuelve a criticar el atestado policial por sostener que una
de las detenidas, al ser detenida, se desprendió de uno de sus zapatos y
lo arrojó a la tribuna de los diputados. "No se ha aportado grabación
videográfica que permitiera constatar el acto del lanzamiento del zapato
e incluso en la declaración en sede policial ni tan siquiera consta
pregunta alguna relativa al lanzamiento del zapato", indica.
A diferencia de lo que ocurrió con la activista de nacionalidad
española, que fue puesta en libertad en sede policial tras dejar
constancia de su domicilio para posibles citaciones futuras, las dos de
nacionalidad extranjeras fueron trasladadas a sede judicial al no tener
domicilio en España.
El juez también critica este extremo al entender que "la carencia de
domicilio en España no impide que puedan señalar un domicilio, incluso
el de su abogada, donde puedan ser citadas para juicio".
Anteriormente, para nuevo bochorno del gobierno, el ministro del
Interior, Jorge Fernández Díaz, había calificado "de todo punto ilegal y
delictiva" la acción de protesta llevada a cabo por las tres activistas
de FEMEN, asegurando, en el colmo del surrealismo, de que se había
corrido peligro ya que, de haberse caído alguna de las mujeres, podría
haberse matado ella misma o a un diputado.
En declaraciones a 13tv, Fernández Díaz sostuvo que las activistas, a
las que, según ha dicho, "alguien habrá pagado para estar ahí", han
podido producir una "tragedia" si se hubiera caído cualquiera de ella
desde la tribuna de invitados del Congreso.
"Se podría haber producido una tragedia, haberse caído ella y haber
matado a algún diputado", ha sostenido Fernández Díaz. Según la
información recabada por el ministro, las tres activistas accedieron al
Congreso por el "turno libre", es decir, sin invitación explícita de
ningún grupo político.
Fernández Díaz, a diferencia del juez encargado del caso, defendía
que interrumpir la sesión plenaria es "muy grave lo haga quien lo haga",
de ahí que le parezca "alucinante" que algún grupo justifique el acto
de FEMEN. En este sentido, ha repetido que para él la protesta "es
evidente que es delictivo".
Imaginamos que el Ministro estará, pues, alucinando completamente
tras haber leído el auto del juez. ¿O acaso le habrá servido para
aprender aunque solo fuese un poco de cómo debería funcionar una
verdadera democracia? Tratándose del Ministro de Interior más
autoritario y retrógrado de las últimas dos décadas, como poco, lo
dudamos bastante. Mucho más probable que esté alucinando con los
razonamientos jurídicos del juez y ya esté buscando la forma de
"quitarlo de en medio".
Lara Alcázar, líder de Femen en España: "Por supuesto vamos a llegar más lejos y vamos a seguir protestando"
Lara Alcázar, líder del movimiento Femen en
España, y una de las activista que ha protagonizado este miércoles la
protesta contra la reforma de la Ley del Aborto en el Congreso de los
Disputados, ha asegurado que las protestas de estas activistas van a
continuar. "Por supuesto, vamos a llegar más lejos y por supuesto vamos a
seguir protestando", ha dicho tras quedar en libertad a la espera de
juicio.
"Nuestra intención ahora es abrir un centro de Femen en Madrid
para que las activistas se formen y estas protestas se sigan
desarrollándose", ha dicho, al tiempo que ha explicado que su centro de
referencia está ahora en París y que, por el momento, son entre 15 o 20
activistas en España.
Tras asegurar que han sido tratadas con "bastante brutalidad" tras
la protestas y que les han quedado marcas, ha explicado que sus
compañeras, de nacionalidad francesa, han sido trasladas a los juzgados
de Plaza de Castilla, donde prestan declaración, acusadas, como ella, de
un delito de alteración del orden público.
"Nosotras no queríamos intervenir o crear un disturbio dentro de
la actividad parlamentaria sino simplemente expresar nuestro desacuerdo
con la medida con el señor ministro de Justicia, Alberto Ruíz-Gallardón,
quiere proponer para que las mujeres estén esclavizadas al servicio de
su moral con su reforma de la Ley y eso es lo que hemos hecho, una
protesta pacífica", ha añadido.
En la misma línea ha explicado el lema de su protesta 'el aborto
es sagrado': "Si para Gallardón es sagrado el catolicismo y es sagrada
su moral, para nosotros lo que es sagrado es la vida y la decisión de
una mujer sobre su propio cuerpo". Al mismo tiempo, ha insistido en que
van a seguir luchando, sin importar lo que diga la opinión pública, la
derecha o la izquierda.
Tras realizar dos acciones ante embajadas de Ucrania y Túnez, con
menor repercusión, Alcázar considera que esta tercer era "completamente"
necesaria porque se está "poniendo en peligro la libertad de las
mujeres en España. "Por su puesto, vendrán más acciones", ha añadido.
Además, ha defendido utilizar el cuerpo para llevar a cabo estas
protestas: "Nuestro cuerpo no es un objeto erótico, es un objeto de
protesta, es un contexto político. Están liberados de cualquier sentido
patriarcal son usado para nosotras, para uso y disfrute y para nuestras
reivindicaciones".
Finalmente, a quienes consideran respulsivo este modo de
protestar, la activista ha respondido que lo que es "respulsivo" es que
"no se tenga en cuenta la opción de las mujeres a decidir sobre sus
cuerpos, sobre sus vidas". "No vamos a doblegarnos ante la opinión de un
partido fascista, derechista y misógino", ha dicho en referencia al PP,
al tiempo que ha asegurado que no quieren desacreditar ningún otro tipo
de protesta feminista y que el suyo es solamente uno más.