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domingo, 15 de marzo de 2015

DE SALVADOR ALLENDE A HUGO CHÁVEZ, EL SOCIALISMO CONTRA LA BARBARIE

15/03/2015 

x Tarik Bouafia
 
 
 
 
Karl Marx escribió un dia “la sociedad que no conoce su historia está condenada a revivirla”. ¿Es este el caso de la revolución bolivariana?
 
La que celebra este año su dieciseisavo aniversario de lucha. ¿La experiencia venezolana conocerá  el mismo final que la revolución chilena conducida por Salvador Allende? Es en todo caso el sueño de cada noche de los opositores a la revolución venezolana. La extrema derecha venezolana apoyada por los estados Unidos se imagina en nuevo Pinochet. Washington de su parte se imagina un nuevo 11 septiembre venezolano por referencia al 11 septiembre 1973 en Chile. Se confirma que los enemigos de la revolución son siempre los mismos: la oligarquía apátrida y el imperialismo estado-unidense. Los primeros desean recuperar sus privilegios, los segundos apropiarse de nuevo del petróleo. Pero el gobierno venezolano apoyado por una mayoría de su pueblo se opone activamente a que esto ocurra.

Leer texto completo [PDF]
Texto completo en: http://www.lahaine.org/de-salvador-allende-a-hugo

domingo, 1 de marzo de 2015

UN 72% DE LA POBLACIÓN DE HUNGRIA AFIRMA QUE VIVÍA MEJOR EN SOCIALISMO

01.03.2015


Mientras Ucrania avanza hacia lo que considera ser su sueño europeo, dentro de la UE cada vez son más los países que ven sus esperanzas frustradas. Hungría es uno de ellos, donde un 72% de la población afirma haber vivido mejor bajo el socialismo.

La Unión Europea, símbolo de apoyo y de fuerza económica, un grupo exclusivo de Estados con unos niveles de vida exigentes, pero que en ocasiones se acaban ahogando. “Tengo 72 años y sigo trabajando porque ahora no podría vivir de mi pensión. No podría mantener la calidad de vida que tenía hace 50 años”, comenta un residente en Budapest, capital de Hungría. “Las facturas han subido más rápido que las pensiones. Hace 20 años uno podía jubilarse a los 55 y vivir tranquilamente. Ahora es imposible. Sigo trabajando”, explica otra lugareña.
La encuesta realizada por Pew Research, un centro de investigaciones que analiza la opinión pública, evidenció en 2010 que un 72% de los húngaros encuestados estaban seguros de que la situación actual de la mayoría de la población del país era peor que bajo el comunismo. Aún más: un 94% calificó la economía del país en general como “mala”. Desde entonces, la situación no parece haber cambiado mucho.

“Los últimos diez años se han desperdiciado. El nivel de vida de los húngaros es inferior al de hace una década. El consumo familiar es inferior al de entonces y la inversión, también. Por eso, esta visión de la población responde a la realidad”, comenta András Vértes, presidente del Centro de Investigaciones Económicas GKI.
Sin embargo, en esta visión existe una brecha generacional. Quienes no conocieron los tiempos comunistas, están satisfechos con la nueva etapa que les ha tocado vivir. “Estoy contenta con el nivel de vida actual. Creo que es mucho más fácil salir del país y viajar. Creo que el ingreso a la Unión Europea fue un paso acertado para Hungría”, comenta una joven residente en Budapest. “La capital ha mejorado, por ejemplo, ahora tenemos nuevas infraestructuras gracias a los fondos europeos”, destaca otra lugareña.

Según la cifra oficial, casi el 30% del total de las inversiones en el país excomunista proviene de socios de la Unión Europea. “No sería honesto si dijera que no tenemos influencia de Bruselas en nuestras políticas, (…) pero es importante mantener el mayor margen de maniobra, tanta libertad como sea posible, soberanía nacional y la capacidad del Gobierno de velar por los intereses del país (…). Estamos intentando mirar hacia el este para establecer relaciones comerciales con países de Asia Central, con ex repúblicas soviéticas y también con otros países de oriente. Pero eso lleva tiempo”, puntualiza Gábor Orbán, secretario de Estado del Ministerio de Economía de Hungría.

A pesar de que Hungría reconoce los compromisos que conlleva ser parte del club europeo, todavía está fuera de la eurozona: los precios siguen estando en florines. El Gobierno no contempla la adopción del euro ni a corto ni a medio plazo.

miércoles, 25 de febrero de 2015

SÍ A LA TOMA DEL PALACIO DE INVIERNO

4/02/2015

x Borroka garaia da!
 
 
 
 
“El reformismo es una manera que la burguesía tiene de engañar a los obreros, que seguirán siendo esclavos asalariados mientras subsista el dominio del capital"

“El reformismo es una manera que la burguesía tiene de engañar a los obreros, que seguirán siendo esclavos asalariados, pese a algunas mejoras aisladas, mientras subsista el dominio del capital. (…) Cuanto mayor es la influencia de los reformistas en los obreros, tanto menos fuerza tienen éstos, tanto más dependen de la burguesía y tanto más fácil le es a esta última anular con diversas artimañas el efecto de las reformas.”
V. I. Lenin

Hoy leyendo un artículo el el diario Gara me ha parecido adentrarme en la máquina del tiempo y aparecer en Berlín en 1850, horas antes de que naciera Eduard Bernstein. Le hubiera dejado una nota para que la leyera cuando fuera mayor. Diría algo así: “No te lo vas a creer pero en el 2015 todo lo que dices va estar de moda en la izquierda, y no solo eso, va a ser tratado como si fuera una novedad innovadora de una izquierda que necesita reinventarse”.

“El socialismo se logrará a través de una lucha prolongada, tenaz, avanzando lentamente de posición a posición lo que producirá una especie de evolución del capitalismo la aparición de la democracia y los logros de beneficios sindicales que esa aparición hace posible significa que el proletariado tendría cada vez más derechos a defender y por lo tanto, menos razones para una insurrección. Todo lo anterior ha revolucionado completamente las condiciones de la lucha del proletariado. Los métodos de 1848 (la referencia es al Manifiesto Comunista) son obsoletos en todo sentido” .

Esto lo dijo Eduard, el padre del reformismo y la socialdemocracia hace eones, antes incluso de muchas triunfantes revoluciones socialistas. Y no es nada diferente a lo mismo que se nos viene contando una y otra vez hoy en día. Pese a que la historia una y otra vez ha desestimado todas estas tesis y la socialdemocracia no haya tomado ningún palacio de invierno ni conseguido absolutamente nada, nada más que asentar el capitalismo mediante su gradualismo y la confianza en las instituciones burguesas. La historia está ahí y no se puede fintar.

El caso es que se repiten una serie de mantras una y otra vez y creo que va siendo necesario como mínimo echarles un vistazo.
Los mantras que se repiten son estos:
- “Lo que hace años eran reformas burguesas al haberse perdido retomarlas es revolucionario”
– “Lo reformista tiene estrategia, lo revolucionario carece de ella”
- “No se puede hacer otra cosa porque estamos fatal y la sociedad esta desideologizada”
– “Las instituciones burguesas acomplejan a los revolucionarios”
– “La izquierda latinoamericana ha conseguido alternativas y éxitos debido a su apuesta institucional”
– Y el matemático, el argumento que nunca falla y siempre siempre aparece en este tipo de textos. “La revolución no pasa, aquí y ahora, por la toma del palacio de invierno”.
Yo no se quien habrá sido el primero que dijo eso (aunque me gustaría saberlo), pero también me gustaría saber si realmente la legión de personas que lo aduce saben realmente qué diablos fue verdaderamente la famosa toma del palacio de invierno. Me imagino que piensan que fue algo así como una insurrección militar sangrienta que se llevó a todo por delante de un día a otro. Pero el caso fue que se descartó una ofensiva armada y se optó por una estrategia defensiva, apenas hubo nada de violencia, fue muy incruento. Quedó claro que una insurrección armada contra el Gobierno provisional por parte exclusivamente de los bolcheviques sería rechazada por las masas; se aprobó entonces la toma del poder pero siguiendo una estrategia defensiva, que consistía en asegurarse el traspaso del poder durante el II Congreso de los Sóviets a punto de celebrarse. Sería el Sóviet de Petrogrado el que tomase el poder y cualquier intento de resistencia del Gobierno se presentaría como un ataque contrarrevolucionario. Estaba todo el percal vendido ya. Fue la orden gubernamental de enviar parte de la guarnición lo que desató el estoque final. Y es que la famosa toma del palacio de invierno no fue cosa de un día. La revolución rusa, el hecho más influyente y decisivo del siglo XX, no fue la toma de un palacio de invierno. Sino un proceso social que duró años, con una cadena de crisis y sucesos de una estrategia revolucionaria extendida en el tiempo.
En cualquier caso, vayamos directamente al artículo de Iker Casanova porque creo que merece la pena tratarlo ya que sintetiza bastante bien en primera instancia el fatalismo bersnteiniano para luego ante la supuesta imposibilidad de cambios radicales vender tesis que lejos de una reinvención (necesaria) de la izquierda, la retrotrae varios siglos hacia atrás. Que teniendo en cuenta todo lo que ha caído desde entonces como mínimo es algo desalentador.
Si hoy un partido político europeo solicitara la nacionalización y el funcionamiento en régimen de monopolio público de las telecomunicaciones, la energía, las redes de transporte, así como del 50% de la banca y parte de la industria, su programa sería calificado de revolucionario radical y utópico y además chocaría con las normativas europeas que impedirían desarrollar tal propuesta en el seno de la UE. Pues bien, ese era el panorama de la economía en el Estado español hace 25 años
Y se podría añadir entonces que Franco era un socialista revolucionario porque mucho antes de esos 25 años tenía muchas más cosas en ese sentido. Pero claro, hay un pequeño detalle que no se suele comentar. Es un fetiche demandar “lo público”, o la banca pública, como si por ese titularidad pública per se, ya se resolvieran todos los problemas, y se dotara de una cualidad ética, operativa y de seguridad muy superior a lo privado. Ni que decir tiene que el máximo exponente público del sector bancario español, el Banco de España, por muy público que es, además de su función máxima de regulador bancario y financiero, ha dejado hacer, ha mirado para otro lado, en beneficio precisamente de la banca privada. Por ejemplo una “banca pública” operará siempre al compás de los intereses del grupo en el poder, que para eso es propietario el Estado, su Estado. El dictador Franco creó una red de bancos públicos sectoriales, desde luego se puede deducir que no con vocación de fortalecer los intereses populares, precisamente. Por lo tanto lo fundamental aquí como en casi todo es el sistema base donde se opera y que tentáculos tiene operativos el capital. Por eso lo revolucionario tanto hace 40 años, 25 y hoy mismo nunca puede ser simplemente lo público sino cambiar las bases del entramado donde está asentado.
La contrarrevolución liberal, el colapso del bloque socialista y la incapacidad de la izquierda occidental para reinventarse nos han llevado a esta situación. (…)
Aquí es donde está uno de los meollos de todo el asunto. Aunque precisamente no está. Se obvia. Y es que mucha izquierda occidental sí se reinventó hace décadas, vaya que sí lo hizo. Y eso fue precisamente uno de los motivos más importante de la situación en la que ahora nos encontramos.
La mayoría de los partidos comunistas se pasaron a la socialdemocracia, de la revolución se pasó al gradualismo, las tesis reformistas se hicieron hegemónicas en casi toda la izquierda. Se empezó a defender el estado del bienestar, a abandonar estrategias revolucionarias y a aceptar la institucionalidad burguesa. Se llegó a pensar en un capitalismo amable que a base de reformas mejoraría la situación de la clase trabajadora. En Europa fue conocido como eurocomunismo esta ola que ha llegado hasta el día de hoy. El eurocomunismo mano a mano con la socialdemocracia clásica es la mayor responsable de lo sucedido.
Porque del capital se puede esperar proceder pero esta izquierda hizo el resto. Por lo tanto volver a repetir los paradigmas de esa izquierda no puede mas que llevar a  una situación similar que debido al contexto actual lo hace aún mas agravante. La inexistencia de estrategia revolucionaria hace que las reformas gradualistas sean parte de un proceso reformista y no reformas no reformistas de un proceso de ruptura con ninguna aspiración a asentarse en la gestión del capitalismo sino a erradicarlo. Este es uno de los dilemas al que se enfrenta la izquierda abertzale hoy en día. Que tendrá que plantear sin duda una estrategia de “toma del palacio de invierno” ( de ruptura radical) donde se puedan insertar pasos tácticos que alimenten esa vía o por el contrario sucumbir al tacticismo y hacer el camino que ya hicieron muchos otros con los resultados encima de la mesa.
( Continuará… )
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El porqué la izquierda  no puede ya retomar el reformismo ni aunque quiera como método de avance lo explicaba bastante bien nuestro querido amigo Petriko Barreno en un comentario en el blog:
El padre ideológico putativo de todos sus hijos, alemán y llamado Eduard Bernstein: “Los fines, los objetivos, no son nada. El movimiento es todo”. Es decir, según él, que para qué teorizar, descubrir, debatir, expresar dudas o realizar una crítica, para qué sometarla a la práctica y de esta otra vez a la teoría y vuelta a empezar , eso no es nada, según el tal Eduardo, lo verdaderamente importante era moverse, la práctica, la práctica, hay que ser pragmático, lo que quería decir es que a fin de cuentas hay que ser oportunista, como todo buen político, aprovechar aquí o allá o mas allá, conseguir cosas -lo que sea-, aunque puede que no signifiquen gran cosa al final pero eso da igual. ¿y del socialismo, pa’cuando?. “El mundo fue y sera una porquería ya lo se, en el quinientos seis y en el dos mil también “, cantaba el tango, entonces para que nos vamos a preocupar por cosas tan distantes, de inciertos futuribles, el socialismo a verlas venir, centrémonos en el pan de hoy, seamos prácticos, pues bien todo eso es el tema discursivo de aquel Eduardo. Quedaba muy clara la cosa, el orden reinaba en Berlín, en París o donde fuera, el capitalismo dormía tranquilo los socialdemócratas estaban en nómina, eran fables, diligentes, democráticos y muy prácticos.
Por cierto Rosa Luxemburgo le tenía un paquete enorme al tal Eduardo (y este a ella, porque tenía un pico que era una daga afilada), pero esto son cosas menores y sin importancia. Lo básico era responder a la pregunta que planteaba Rosa, ¿o reforma o revolución?. Y los socialdemócratas, respondieron, vaya que si respondieron, cuando llego el momento, eligieron no solo reforma, sino que se sumaron a la reacción, y mandaron a sus miembros militantes junto a las tropas proto-nazis de los freikorps a masacrar a los espartaquistas en las calles berlinesas en enero de 1919, y mas tarde mirar para otro lado cuando asesinan a Karl y a Rosa.
Cuando se habla de keynesianismo, (o en su defecto de neoliberalismo), se asocia a un conjunto de medidas gubernamentales de carácter económico, que en definitiva pareciera que se reduce a una “política económica” de un tipo o de otro, es decir como si tratara de un juego de elección. Un gobierno dado puede ser mas proclive a adoptar una política económica frente a otro que adoptara su contraria, vamos una especie de “teoría de la elección” sujeta a la “voluntad” particular de cada cual: así, hipotéticamente los socialdemócratas serán supuestamente keynesianos, y los liberales o los conservadores o de la derecha serán neoliberales. Pues bien, esto no es cierto. Los socialdemócratas europeos (o de la Conchinchina septentrional) llevan adoptando medidas neoliberales desde hace décadas, en la misma Europa del bienestar, sin despeinarse.

No existe “política económica” por fuera del capitalismo; el Estado cumple una función de sujección de las reglas para ese capitalismo opere en las mejores condiciones. Y toda política económica se ajusta a sus necesidades, no adopta una vía separada ni es autónoma a la evolución del capital, ¿Por qué se adopta el paquete neoliberal?. Porque así lo requiere el capital. Si se me permites, lo resume en tres grandes epígrafes que definen el neoliberalismo, que son: monetarismo, privatización y desregulación. Monetarismo, porque estamos en una etapa de pleftora de capitales que no pueden valorizarse en el proceso de producción, de ahí que se produce la financiarización, por lo tanto, sera la regulación (o su ausencia) monetaria una pieza fundamental y necesaria (tipos de cambios, emisión monetaria, tipo de interés, flujos financieros, mercados financieros, etc.); privatización, el capital busca incesantemente, nuevos espacios de ganancia, por eso hay que privatizar todo lo privatizable (y cuando hay pérdidas se socializa a través del Estado, convertido en deuda soberana); y desregulación, desmontar el Estado del bienestar pero también eliminar todo el intervencionismo estatal de la era anterior keynesiana, el capital no puede evolucionar con trabas y cautelas, debe sobrepasar sobre ellas, de aquí la lucha contra mercados protegidos o estatales, la OMC y la goblalización, el capital se ha expandido hasta el final de la tierra, redimensiona el espacio para buscar sustancia plusvalística, o ganancia de pirata, debe de ganar algo, porque el dinero, el dinero en sí mismo no vale nada, sino puede crecer y multiplicarse.
Bien, ese es el momento del capital, y en consecuencia es un auténtico brindis al sol, creer que se va a retornar al keynesianismo o a alguna versión similar de contención del capital. No lo va a hacer, el capital no es un tipo malo, gordo y cínico con sombrero de copa y fumándose un puro. El capital, es una fuerza ciega, objetiva, autista, irrefrenable, si no lo hace una fracción lo hace otra, tiene que satisfacer su valorización. No hay espacio posible para una vuelta al ayer, no hay billete de regreso a los cincuenta o sesenta europeos (a la supuesta “economóa social” alemana -Walter Eucken, etc.- o al hipotético “socialismo escandinavo”)
¿Y cómo es que dicen Krugman y tantos otros que otra Europa es posible, que hay alternativas?. De propaganda estamos envenenados, sepultados en toneladas de distracciones. Resulta que Estados Unidos o Japón y alguno más, han conseguido con menos éxito que publicidad sostener ligeros ritmos de actividad, pequeñas recuperaciones económicas, a base de inyectar en la economía ingentes cantidades de recursos líquidos, en condiciones superfabulosas, dinero regalado a interés casi cero y en plan barra libre. Pues bien, esta tesis, que se supone que es “keynesiana” para ello, es decir sostener una expansión monetaria a falta de inversión privada para favorecer la reactivación, se basa en una de las condiciones que esta crisis esta revelando.
Si en los setenta se produjo una paradoja como lo era que simultáneamente se combinaran inflación y recesión, en la entonces denominada estanflacion; la medida a adoptar era la restricción monetaria, para controlar la inflación, (primera fase del monetarismo). Hoy, es un proceso distinto, se produce la combinación de deflación y recesión, es decir, y aquí vienen los keynesianos, quienes afirman que es contrario a la lógica, que en tales circunstancias se promueva austeridad y una política restrictiva, que lo que debiera de hacerse es al contrario, ante el escenario deflacionista, se debe de desplegar una política expansiva que favorezca el crecimiento. Por lo tanto esta es la supuesta alternativa, este es el neo-keynesianismo del que tanto alegan los socialdemócratas (y monaguillos que les acompañan): de ahí a suponer una nueva fase alcista de salarios, ampliación del gasto social, o regulación de la economía o desarrollo del sector público de la economía, eso, ya es mucho suponer, que mas bien va a ser que no, y no se espera nada de nada (bueno, si se quieren promesas y palabras que encandilen, total no cuestan, todas las necesarias)..
El mejor ejemplo de que no funcionan las cosas son precisamente EE.UU y Japón, lo han intentado con todo, pero no hay manera que despegue este gigantesco pajarraco que es el capital, está mas endeudado que un aristócrata, pero ese no es problema -que lo es- en cualquier momento se perdodan las deudas, se resetean y ya está. El problema es que no se valoriza lo suficiente, cada vez mas y mas capitales se ponen a la cola, en la puerta de la producción, pero no consiguen su pedacito de plusvalía. Y en esa estamos, llevamos cuarenta años con el tema, unos momentos parece que tira -aumento de ganancias-, pero la tendencia es inexorable, inevitable a la baja. [¿oh los BRICS?, please, que Rusia ya llevaba meses de crecimiento negativo hace un tiempo, o sease recesión, y Putin con un programa de ajuste social de mil pares de cojones para los rusos -dice que está sobredimensionado el gasto social a su escala de PIB-; China, está paralizando su producción y la clase obrera china sale mas a la calle a hacer huelga por aumentos salariales -lo cual es importantísimo-; Brasil con la estupidez del Mundial y en dos años las olimpiadas, se puede armar una muy gorda; etc…..]. ¿La revolución bolivariana?, Muy bien, gracias, aplicando las medidas neoliberales consensuadas con las grandes transnacionales petroleras, gasísticas y minero-carboníferas.
Con todo este panorama, se puede uno preguntar, ¿hay congruencia?. El reformismo era funcional en la etapa de los treinta años gloriosos, servía la socialdemocracia, las demandas salariales se satisfacían, los sindicatos funcionaban como controladores de la clase obrera, y a esta la sometían a un sueño de consumismo. Hoy nada de eso ya puede funcionar, el problema del capitalismo, no es poder producir una cosa u otra, sino que sea rentable el hacerlo…. y a final de cuentas, solo puede ser rentable, si justo al final de todo el ciclo global (de todas las producciones, sectores o áreas) existe un excedente, llamado plusvalía, para que se reinicie un nuevo ciclo y así sucesivamente. Y eso es lo que ya no hay. El capitalismo se está revelando cada vez mas, para mas gente y de modo mas evidente, como superfluo, como un obstáculo, como un inútil parásito, para que se satisfagan las necesidades sociales. Sostenerlo es una pérdida de tiempo, de energía, y de recursos, entonces, para que endulzarlo, o aparentar que tiene alternativas, de que tiene vida, si es todo lo contrario, un decrepito lleno de vendajes, engranajes, prótesis o mucho maquillaje. Que se hunda, y se vaya por el desague de la historia.
Texto completo en: http://www.lahaine.org/si-a-la-toma-del

domingo, 15 de febrero de 2015

PARTIDO COMUNISTA DE LA FEDERACIÓN RUSA: CARTA ABIERTA DE GUENNADI ZIUGÁNOV A LOS CIUDADANOS DEL PAÍS." ACABAR CON EL ANTISOVIETISMO, DESARMAR A LOS ENEMIGOS DE RUSIA!


Foto: PCFR.

15 de Febrero 2015

Carta abierta de Guennadi Ziugánov a los ciudadanos del país:
¡Acabar con el antisovietismo, desarmar a los enemigos de Rusia!
¡Estimados compatriotas, camaradas, amigos!

Nuestra Patria está enfrentando un terrible desafío. Muy cerca de nuestras fronteras arde el incendio armado fratricida. Nuestros “socios occidentales”, utilizando la situación que ellos mismos han creado en Ucrania, acusan a Rusia de lo que está sucediendo, articulando un frente unido contra nuestro país. Sus pregoneros hablan abiertamente de una nueva “guerra fría” y la necesidad de enseñar a los rusos a ser obedientes.

Se puede constatar que el experimento de obligarnos a caminar a la zaga de la globalización norteamericana ha fracasado. Tampoco está funcionando una Europa unida desde Lisboa hasta Vladivostok. Sobre las buenas intenciones de nuestros socios mejor es no hablar. Los EEUU y la Unión Europea se esfuerzan cada vez más evidentemente en negar a la Federación de Rusia el derecho a su soberanía estatal. Polonia se vuelve a convertir en un “pasillo”, a través del cual asoman las amenazas contra nuestras fronteras. La última Conferencia de Múnich también se ha destacado por el tono agresivo y la grosería de los halcones de la OTAN.
Al igual que hace setenta años, como arma en la lucha contra nuestro país se usa el fascismo. Pero en los años de la Segunda Guerra mundial la Unión Soviética y las democracias burguesas pudieron ser aliadas en la lucha contra la peste parda. Hoy en día, los estados burgueses más importantes recurren abiertamente al nacismo con el fin de lograr sus objetivos geopolíticos. Bajo su protección las semillas fascistas han germinado como brotes venenosos también en la tierra donde hace mil años se formó la Rus de Kiev, allí donde empezó la historia común de los rusos, ucranianos y bielorrusos.

Hoy son millones de ucranianos que quedaron envenenados por la rusofobia y la propaganda antisoviética. La repugnante ola del vandalismo pasó por muchas de las ciudades de Ucrania. El primer blanco de los rabiosos revoltosos banderistas es el fundador del Estado soviético. La destrucción de los monumentos a Lenin y de los símbolos de la historia y cultura rusas ya no se puede calificar como “movimiento desde abajo”, puesto que es bendecido abiertamente por representantes de los órganos del Poder.

Es precisamente esa bacanal la que refleja lo esencial de los acontecimientos en Ucrania. No hace mucho la expresó públicamente la ex ministra de educación en el gobierno de Saakashvili en Georgia, y actualmente cómplice activa de la Junta de Kiev. Su fórmula suena así: «Nuestro enemigo común es el hombre soviético”. Estas palabras son lógicas, ya que fue precisamente la sociedad soviética la que logró formar la inmunidad segura contra el nacionalismo desenfrenado y el fascismo. Ahora se apresura a erradicar esa inmunidad.

El antisovietismo y la rusofobia eran desde el inicio la lucha ideológica no solamente contra el sistema político en la URSS sino también Rusia como tal. Occidente veía en la Unión Soviética una doble amenaza. Por un lado, le aterraba el socialismo como alternativa al orden mundial capitalista.  Pero, por el otro lado, le asustaba que ese país más grande del planeta llamara a construir un mundo nuevo. Durante muchos siglos sus espacios infinitos asustaban por su potencial, y sus riquezas incalculables atraían a muchos ya desde la época de los caballeros de la Orden Teutónica.

La URSS supo aprovechar en plena medida las potencialidades dadas por la naturaleza y las generaciones de los antepasados. No se podía asfixiar a la potencia soviética recurriendo a las sanciones económicas. Tampoco la pudieron vencer usando armas las hordas hitlerianas. Pero fue socavada desde dentro al formarse la quinta columna de los disidentes antisoviéticos y los traidores declarados. El sabio Alexander Zinoviev que otrora estuvo en las filas de los disidentes reconoció francamente que el verdadero objetivo de quienes luchaban contra el comunismo era Rusia.

El antisovietismo furibundo se desbordó en el octubre sangriento de 1993. Para la banda de Yeltsin los Soviets de diputados populares eran el último obstáculo en el camino de la criminal privatización y la depredación de la propiedad de todo el pueblo. La incendiada Casa de los Soviets en Moscú, se convirtió en precursora del Jatyn de Odesa y de las operaciones punitivas en el Donbás.
La actual agudísima crisis en Rusia fue fabricada en  los “laboratorios” de la CIA. Pero ella no pudo estallar sin que le prestaran ayuda los prooccidentales domésticos que levantaron las tres olas de la rusofobia y el antisovietismo. La primera ola destruyó a la URSS y la unión multisecular de los pueblos bajo el amparo de Rusia. La segunda ola bloqueó los procesos de integración e hizo nulos los intentos de restaurar el poderío de antaño.  La tercera, provocó la guerra fratricida en Ucrania y el chantaje abierto de la Federación de Rusia por parte del Occidente que creyó que al fin ya se podría arrinconar a nuestro país. El nacionalismo banderista apoyado por los EEUU desató la guerra contra nosotros en Novorrusia. Si los nuevos führer no reciben allí una merecida respuesta, las bases de la OTAN se instalarán en cercanías de Járkov. Lo que significa ello para los ciudadanos de Rusia creo que incluso lo entienden Navalny, Nemtsov y otros lisonjeros de los norteamericanos.

A pesar de las lecciones trágicas recibidas en Rusia de hoy todavía se sienten cómodamente los antisoviéticos de toda calaña que asestan golpes contra la economía, la ciencia y la educación, la grandeza histórica de la Patria. En los medios impresos, en las pantallas de cine y televisión aparecen a menudo las repugnantes falsificaciones que pintan con color negro los logros de la época soviética, incluyendo la Gran Victoria.

Es difícil aceptar la situación cuando las cadenas de TV gastan dinero para propagandizar las ideas de los rusofobos agresivos y antisoviéticos. Una compañía de televisión grande ha desplegado hoy una campaña publicitaria y ha empezado a presentar un serial histórico con pretensiones a la verdad documental. El odio visceral de su autor -Nikolai Svanidze- hacia todo lo soviético y popular no deja lugar para la esperanza de la objetividad en la evaluación de los acontecimientos históricos. El propio Svanidze, siempre resulta la parte perdedora en los debates televisivos y le apoya sólo la minoría absoluta de los ciudadanos. Y cuando la opinión de un pseudohistriador es rechazada repetidas veces por la sociedad, no hay ninguna justificación para imponérsela a nuestros compatriotas y, sobre todo, a costa de sus impuestos.
Orgullosamente y por todo el país tienen que escucharse las voces de la naturaleza absolutamente distinta. Son voces de quienes tienen el aprecio del pasado, quienes guardan la memoria de las proezas históricas. Y es a ellos que no oyen muy a veces los funcionarios. En la antesala del aniversario de la victoria del pueblo soviético en la Gran Guerra Patria el Estado no tiene recursos ni incluso para filmar una película dedicada a la proeza de los soldados de Panfilov. Los fondos para filmarla se recolectaban por todo el mundo.
No solamente en Ucrania sino también en Rusia los monumentos de la herencia histórico-cultural soviética son blanco de las agresiones. Lamentablemente, hay muchos ejemplos de ello: desde el deterioro del monumento a Lenin en la estación de Finlandia en San Petersburgo en abril de 2009 hasta los últimos hechos de vandalismo en Novosibirsk. Pero todo empezó mucho antes, en los “turbulentos años 90”. Y sigue hasta hoy por la sencilla razón de que no recibe una respuesta contundente de las autoridades. Más, en varias ocasiones algunos de los representantes de las autoridades son iniciadores del traslado de los monumentos, del cambio de los nombres de las calles e, incluso, de la profanación de las tumbas.
Los señores de aspecto respetable con una tenacidad que sería digna de un mejor uso proponen incansablemente demoler el mausoleo Lenin y todo el necrópolis del muro de Kremlin, aunque saben perfectamente que allí están sepultados los restos de los mejores hijos de nuestro país del siglo XX, verdaderos héroes de la Potencia Soviética. Ello significa que no es vana su grandilocuencia. Tal es su opción vital. Sus llamamientos descubren la identificación entre los antisoviéticos rusos y los vándalos banderistas.
El antisovietismo es agresivo, insistente, ingenioso y, por consiguiente, contagioso. Sus bacilos incentivan a las autoridades a disfrazar pudorosamente el edificio del mausoleo durante los actos solemnes en la Plaza Roja. El mausoleo Lenin, testigo de los grandes acontecimientos, fue ocultado a los ojos de los ciudadanos incluso en el sagrado día del 70 aniversario del desfile militar del 7 de noviembre de 1941. El 9 de mayo de 2015, día del 70 aniversario de la Gran Victoria, esto no debería repetirse ya que a los pies del mausoleo fueron echadas las banderas de las huestes hitlerianas derrotadas. Ocultarlo en el sagrado Día de la Victoria es directamente ofensivo para los veteranos vivos o los que nos dejaron ya. Es humillante para todos nosotros, herederos directos de los héroes triunfadores.
El gobierno ya diseñó y adoptó el programa de celebración del 100 aniversario de nacimiento Solzhenitsin. Pero incluso los compañeros de lucha estimaban de una manera inunívoca la obra de ese escritor.  Ellos le incriminaban las acciones dirigidas a “los éxitos individualistas con todos los accesorios provocativos”. Sí, la propaganda occidental le convirtió a Solzhenitsin en un ícono del antisovietismo. ¿Pero será suficiente el motivo para priorizar ese aniversario en comparación con el 200 aniversario del nacimiento del brillante maestro de la palabra I. S. Turguénev, o el 100 aniversario del desatacado escritor K.М. Símonov, el 150 aniversario del gran pintor  V.A.Serov, o el 100 aniversario del genial compositor G.V. Svirídov? ¡¿Acaso el aporte de Solzhenitsin a la cultura rusa sea superior a la obra de ellos?!
Solamente dignificando los nombres verdaderamente grandes es posible esperar nuevos logros culturales. En vez de ello la cultura clásica rusa es arrinconada en el programa escolar. Tales valores como el colectivismo, que es tan natural para nuestro pueblo desde siempre y que lo salvaba en los tiempos más duros, se declaran como secuelas deplorables del pasado. Y en vez de los auténticos valores se imponen los sucedáneos liberal-occidentales. Previendo tal peligro el gran Mijail Shólojov, en el lejano año 1978 escribió a L.I. Brezhnev: «Uno de los blancos principales de la ofensiva ideológica en estos momentos es la cultura rusa, que constituye la base histórica, el principal acervo de la cultura socialista de nuestro país. Menoscabando el rol de la cultura rusa en el proceso espiritual histórico, tergiversando sus altos principios humanistas, negando su carácter progresista y la originalidad creativa, los adversarios del socialismo así tratan de denigrar al pueblo ruso como la principal fuerza internacional del Estado multinacional soviético y mostrarlo como impotente espiritualmente, incapaz para la creatividad intelectual».
Los adversarios del socialismo de los que habló Sholójov, hicieron su trabajo. Desbancaron a nuestro país a la vía de la degradación y descomposición. Pero no quieren tranquilizarse con ello. Las caretas han caido. No necesitan a una Rusia cualquiera que fuese: imperial, socialista o burguesa. Para defender nuestro derecho al futuro hay que dejar de torturar y denigrar el pasado de nuestra Patria. Además de las exposiciones dedicadas a los periodos de gobierno de los Rurik y los Románov se debe organizar una exposición no menos grandiosa sobre la época soviética. Hay que enaltecer los logros de nuestra cultura. Proponemos editar 100 tomos de la colección de obras clásicas rusas que lleguen a cada biblioteca y escuela. Llamamos a reanimar tales eventos excelentes como las jornadas y fiestas de la amistad de los pueblos.
Los niveles de la popularidad del poder actual, según los sociólogos, no deben alimentar la ilusión de que todo le está permitido. Ese anticipo de la confianza popular fue recibido en los días de la reunificación de Crimea y Sebastopol con Rusia. Y eso tiene su explicación puesto que la parte sana de nuestra sociedad todavía representa la mayoría. Está dispuesta a apoyar los pasos que correspondan a los intereses nacionales y conduzcan al renacimiento de la Patria. Pero mientras la carcoma del antisovietismo siga atacando la “vertebra del poder”, cualquier iniciativa útil puede ser enterrada o desacreditada.
El antisovietismo es la bandera de los traidores y derrotistas. Empuja a nuestro país hacia el abismo. Los inspiradores y los patrocinadores del antisovietismo hoy son las mismas fuerzas políticas foráneas que en los tiempos de la “guerra fría” con la URSS. La clase gobernante del Occidente imperialista nunca olvidará que durante más de medio siglo nuestro país era obstáculo en su camino hacia el poderío mundial. No nos perdonarán nuestro pasado socialista. Van a vengarse por la industrialización y la construcción de una potencia sobresaliente. Por el victorioso mayo de 1945 y el vuelo especial histórico de Yuri Gagarin. Por la creación de la paridad coheteril-nuclear y la ayuda prestada a los pueblos de Asia, África, América Latina que sacudieron el yugo colonial.
Nosotros, los comunistas, no ocultamos que en la historia soviética no todo era fácil. La vida real es diferente. Sobre todo, la vida de los pioneros, constructores de una nueva sociedad. Pero el PCFR llama a todos los ciudadanos de Rusia a recordar, proteger y defender contra todo tipo de ataques nuestro pasado heroico común. Estamos en la antesala del 100 Aniversario de la Gran Revolución Socialista de Octubre. Rusia tiene todo el derecho a festejarlo con la misma amplitud que como en Francia se celebran los aniversarios de la Gran revolución francesa. Hay que reconocerlo ahora ya, en la víspera del 70 aniversario de la Victoria del pueblo soviético sobre la Alemania fascista y el Japón militarista. No es casual que José Stalin calificó aquel triunfo como victoria del sistema socialista. Y ese sistema nació en octubre de 1917.
En las filas del partido comunista hay lugar para el debate, existe la diferencia de opiniones sobre cuestiones concretas, pero no hay quienes estén dispuestos a renunciar a su patria, su historia y dignidad. Nos unen a nosotros el patriotismo, los ideales de la justicia y el poder del pueblo. Estamos luchando por el socialismo y lo entendemos así: es imposible si está separado de nuestra tierra, de la herencia creada a lo largo de los siglos, habitando una casa común el pueblo ruso y otros pueblos. Recordamos perfectamente las palabras de Alejandro Pushkin de que el irrespeto por los antepasados es la primera señal de la inmoralidad.
La ofensiva contra Rusia se desarrolla hoy en muchos frentes. Se usa cualquier medio: desde la presión económica y diplomática hasta las amenazas militares. Un importante papel juega la ofensiva ideológica e informativa. El aguijón de los rusofobos dispara abundante el veneno del antisovietismo. Su objetivo consiste en separarnos de las raíces y privar del pasado heroico capaz de inspirarnos a la lucha por un futuro mejor. El objetivo principal de la propaganda occidental es borrar de la memoria las grandes realizaciones de la época del socialismo. En vez de ello tratan de inculcar el complejo de vergüenza por sus antepasados, inculcar a los jóvenes el deseo de deshacerse de ella con la mayor rapidez.
Para sacar a Rusia de la crisis, para abrir los nuevos horizontes es preciso hacernos conciencia de la unidad de nuestra historia. Reconociéndolo, el Presidente de Rusia V.Putin de un modo lógico propuso asimilar lo mejor del pasado. El Patriarca Kiríl resaltó especialmente el aporte de los ciudadanos soviéticos al desarrollo de nuestro país. Cuando se toma conciencia de las verdades tan importantes, hay que actuar sin demora. Y hay que empezar por los institutos del gobierno y sus representantes. La carcoma del antisovietismo debe ser extirpada de ellos decidida e irrevocablemente.
En noviembre de 1941, en la hora de un peligro mortal, José Stalin llamó a seguir el ejemplo de los héroes patrióticos de todos los tiempos. Un patriota de verdad tampoco hoy puede renunciar a ningún logro de nuestra historia milenaria. En la lucha por Rusia están en nuestras filas las druzhinas de la Rus de Kiev y los regimientos del Estado de Moscú, las milicias de las provincias rusas y los grandes héroes de Suvórov, los soldados de Borodino y los héroes de la Guardia Roja que aplastaron la intervención extranjera de 1918-1922, y los valerosos combatientes de la Gran Guerra Patria.
Estoy seguro que el pueblo de Rusia defenderá audazmente su derecho al futuro y, por consiguiente, el derecho a la verdad sobre su pasado. Luchará independientemente de la posición que tome la cúpula gobernante. Nuestro pueblo multinacional seguirá defendiendo el derecho de sus hijos y nietos a vivir en un país que no necesita lecciones impartidas desde otro lado del océano. En un país que no sea un comedero de la oligarquía global. En un país que apoyándose en su gran historia determine por sí mismo cómo tiene que ser. No dudo que los jóvenes de Rusia desean vivir en la tierra de sus héroes y entusiastas, no en la tierra de traidores y drogadictos.
Frente a un peligro exterior es el momento de que todos reconozcan: el antisovietismo es una forma de la rusofobia, y los que combaten contra la historia soviética son enemigos declarados de Rusia.  Para el antisovietismo solamente hay un lugar: en el basureo de ideas perniciosas, destructivas y podridas. Ellas no deberán envenenar nuestra vida cotidiana. La sociedad rusa debe respirar aire limpio y fresco.  ¡El país necesita un ambiente sano del orgullo por las gestas de sus antepasados, la fe en el futuro, un ambiente sano para la creación y el progreso!
Respetuosamente,
Guennadi Ziuganov
Presidente del CC del PCFR

jueves, 12 de febrero de 2015

NOSTALGIA DEL SOCIALISMO: " EN LA URSS TODOS TENÍAMOS SUFICIENTE SOL Y PAN"

12.02.2015



En la segunda quincena de diciembre en un canal de televisión ruso transmitieron un documental, un proyecto de Dmitri Kiselev llamado “URSS, el naufragio”.


En los años 90 el nuevo gobierno nos prometía la abundancia. La recibimos en su totalidad.

Me gustaría dar las gracias al autor de la película, por recordarnos que una vez fuimos personas que vivían en un país grande, donde nadie se señalaba con el dedo, tú eres ruso, pero tú no eres ruso.

Todos teníamos suficiente sol y pan, todos éramos soviéticos.

La nostalgia por la Unión Soviética no la sienten aquellos, a quienes les dio tiempo robar en la llamada perestroika y se bronceaban en las Islas Canarias y en Courchevel, e incluso es probable que no vivan en paz.

Hoy en día están en las Islas Canarias, y en el futuro tal vez en la litera. Nos íbamos tranquilos a la cama y tranquilamente nos despertábamos por la mañana, sabiendo que el día de mañana habrá trabajo, que el día 10 del mes recibiremos la paga y el 25, un anticipo.

No tuve que pagar por la escuela y la universidad, pero recibíamos una buena educación, con la cual podríamos encontrar fácilmente trabajo en el extranjero. Nos curaban de forma gratuita.

En julio de 2010, murió de cáncer, mi prima. Era pensionista, no pudo encontrar 30.000 rublos para una operación, y ni siquiera daban garantía alguna.

Estuvo acostada varios meses. Las dolorosas inyecciones también las tuvo que pagar. ¡He aquí los encantos del rico capitalismo!

Antes de la caída de la URSS no nos asustaban con historias terribles en la radio y la televisión.

Nosotros con alegría escuchábamos noticias de que en algún lugar introdujeron una nueva fábrica, alguien voló al espacio de nuevo.

Hoy en día la crónica del día es: en algún lugar una casa para la tercera edad incendiada, en otro lugar un edificio se derrumbó, en otro un investigador fue asesinado, en otro un diputado… Vivimos detrás de puertas de hierro, temiendo a los vecinos.

La moral se hundió por los suelos. El robo y el fraude se han convertido en un negocio. Los ladrones están en el poder. El asesinato ya no sorprende a nadie, se ha convertido en la norma de la vida.

En los años 90 el nuevo gobierno nos prometía abundancia, criticando al gobierno soviético por las estanterías vacías.

Recibimos abundancia en totalidad. La salchicha costaba en los años 80, 1 rublo con 40 céntimos, eran de té y carne; ahora la salchicha es de pudín de soya y papel higiénico y cuesta 200 rublos por kg. y está en las estanterías no porque ahora se hayan convertido en abundantes, sino debido a que muchos no tienen con qué comprarla.

Los centavos ganados en el trabajo tampoco los dan a tiempo. Los retrasos en el salario de varios meses también se han convertido en norma.

En los años 80 todos los trabajadores podían permitirse unas vacaciones para descansar en un viaje por la Unión, y, a veces completamente gratis.

Ahora muy pocas personas van de viaje de vacaciones. El valor de la película reside también en que una vez más, vimos los rostros de aquellos que sin límite de sus propios intereses egoístas y por ambiciones, traicionaron nuestro país.
Los vieron aquellos que nacieron en los años 90, y no los conocían.

Fue triste y doloroso ver cómo la bandera soviética, la bandera, que era el emblema de los constructores, de aquellos que cultivaban el grano, era la de los creadores.

Dolorosamente grabado en el alma de las palabras del presentador Kiseliov. Pero en sus palabras el acrónimo de la URSS suena como el desafío soviético, inspira optimismo y esperanza.

Tarde o temprano, la Unión Soviética volverá de nuevo. La historia a veces regresa nuevamente.

En Francia, después de la victoria de la revolución burguesa fue la restauración de los Borbones. Pero fue sólo temporal.

El actual régimen depredador en Rusia no durará mucho tiempo, caerá de todas las maneras. Un sistema justo debe regresar.

Periódico Sovietskaia Rossia / Traducción de A. Morada

miércoles, 11 de febrero de 2015

POLÉMICA TRAS DOCUMENTAL EN RUSIA: " EN LA URSS TODOS TENIAMOS SUFICIENTE SOL Y PAN"



10 febrero 2015 
URSS, el naufragio 

Por el periódico “Sovietskaia Rossia” 

A propósito de la emisión en la TV rusa del documental “URSS, el naufragio”

En la segunda quincena de diciembre en un canal de televisión ruso transmitieron un documental, un proyecto de Dmitri Kiselev llamado “URSS, el naufragio”. En los años 90 el nuevo gobierno nos prometía la abundancia. La recibimos en su totalidad. Me gustaría dar las gracias al autor de la película, por recordarnos que una vez fuimos personas que vivían en un país grande, donde nadie se señalaba con el dedo, tú eres ruso, pero tú no eres ruso. Todos teníamos suficiente sol y pan, todos éramos soviéticos.

La nostalgia por la Unión Soviética no la sienten aquellos, a quienes les dio tiempo robar en la llamada perestroika y se bronceaban en las Islas Canarias y en Courchevel, e incluso es probable que no vivan en paz. Hoy en día están en las Islas Canarias, y en el futuro tal vez en la litera. Nos íbamos tranquilos a la cama y tranquilamente nos despertábamos por la mañana, sabiendo que el día de mañana habrá trabajo, que el día 10 del mes recibiremos la paga y el 25, un anticipo.

No tuve que pagar por la escuela y la universidad, pero recibíamos una buena educación, con la cual podríamos encontrar fácilmente trabajo en el extranjero. Nos curaban de forma gratuita. En julio de 2010, murió de cáncer, mi prima. Era pensionista, no pudo encontrar 30.000 rublos para una operación, y ni siquiera daban garantía alguna. Estuvo acostada varios meses. Las dolorosas inyecciones también las tuvo que pagar. ¡He aquí los encantos del rico capitalismo!
Antes de la caída de la URSS no nos asustaban con historias terribles en la radio y la televisión. Nosotros con alegría escuchábamos noticias de que en algún lugar introdujeron una nueva fábrica, alguien voló al espacio de nuevo. Hoy en día la crónica del día es: en algún lugar una casa incendiada para la tercera edad, en otro lugar un edificio se derrumbó, en otro un investigador fue asesinado, en otro un diputado… Vivimos detrás de puertas de hierro, temiendo a los vecinos. La moral se hundió por los suelos. El robo y el fraude se han convertido en un negocio. Los ladrones están en el poder. El asesinato ya no sorprende a nadie, se ha convertido en la norma de la vida.

En los años 90 el nuevo gobierno nos prometía abundancia, criticando al gobierno soviético por las estanterías vacías. Recibimos abundancia en totalidad. La salchicha costaba en los años 80, 1 rublo con 40 céntimos, eran de té y carne; ahora la salchicha es de pudín de soya y papel higiénico y cuesta 200 rublos por kg. y está en las estanterías no porque ahora se hayan convertido en abundantes, sino debido a que muchos no tienen con qué comprarla. Los centavos ganados en el trabajo tampoco los dan a tiempo. Los retrasos en el salario de varios meses también se han convertido en norma.

En los años 80 todos los trabajadores podían permitirse unas vacaciones para descansar en un viaje por la Unión, y, a veces completamente gratis. Ahora muy pocas personas van de viaje de vacaciones. El valor de la película reside también en que una vez más, vimos los rostros de aquellos que sin límite de sus propios intereses egoístas y por ambiciones, traicionaron nuestro país. Los vieron aquellos que nacieron en los años 90, y no los conocían.

Fue triste y doloroso ver cómo la bandera soviética, la bandera, que era el emblema de los constructores, de aquellos que cultivaban el grano, era la de los creadores. Dolorosamente grabado en el alma de las palabras del presentador Kiseliov. Pero en sus palabras el acrónimo de la URSS suena como el desafío soviético, inspira optimismo y esperanza. Tarde o temprano, la Unión Soviética volverá de nuevo. La historia a veces regresa nuevamente. En Francia, después de la victoria de la revolución burguesa fue la restauración de los Borbones. Pero fue sólo temporal. El actual régimen depredador en Rusia no durará mucho tiempo, caerá de todas las maneras. Un sistema justo debe regresar.



un ruso nostálgico

miércoles, 4 de febrero de 2015

DESEOS DE LOS RUSOS PARA EL 2015


miércoles, 4 de febrero de 2015

Muy curioso ¿o no tanto?

-Fin sanciones 5.9% 

-Fin conflicto Ucrania 26.1% 

-Estabilidad del rublo 7.6%

-Retorno URSS 60.5%

lunes, 2 de febrero de 2015

FRIEDRICH ENGELS Y LA TEORÍA MARXISTA DE LA POLÍTICA

02/02/2015

x Atilio Boron
 
 
La perspectiva que ofrece la culminación de un siglo tan “marxista” como el actual crea el ámbito propicio para intentar una evaluación del legado teórico de Friedrich Engels.
 
La ortodoxia “anti-engelsiana”



El centenario de la muerte de Friedrich Engels ofrece una oportunidad inmejorable para re-examinar y reivindicar la figura y los legados teóricos de quien fuera el alter ego intelectual y político de Karl Marx durante cuarenta años. Reexamen y reivindicación que no pueden hacerse en términos puramente conceptuales, como si se tratara de la obra de un geómetra como Euclides a un siglo de su muerte, sino que deben ser hechos a la luz de lo efectivamente acontecido en el siglo que concluye, es decir, teniendo como telón de fondo el marco ofrecido por el desenvolvimiento histórico de las sociedades capitalistas en sus transformaciones y en sus luchas sociales. Un siglo especial, cuya “densidad” se proyecta en el doloroso tránsito que va desde las iniciales revoluciones mexicana y rusa, la revolución china al promediar el siglo, la descolonización de la India y de Asia y África, la revolución cubana, la derrota norteamericana en Vietnam y el ignominioso “cierre” que le pone la contrarrevolución neoliberal de los años ochenta y noventa en cualquiera de sus variantes, desde los originales forjados por Ronald Reagan y Margaret Thatcher hasta la vergonzante copia representada por la “tercera vía” de Tony Blair y Gerhardt Schröeder y la gaseosa y anodina “centroizquierda” latinoamericana.

Leer texto completo [PDF]

www.marxismocritico.com
Texto completo en: http://www.lahaine.org/friedrich-engels-y-la-teoria

viernes, 23 de enero de 2015

EVO: " TENEMOS LA OBLIGACIÓN DE ACABAR CON EL CAPITALISMO Y EL IMPERIALISMO"

 23.01.2015

En Bolivia mandan los indios, no los gringos

 


Morales destacó que desde que llegó al poder la brecha entre ricos y pobres ha disminuido 42 veces.
Evo Morales asumió este jueves el tercer mandato consecutivo del Estado Plurinacional de Bolivia ante la Asamblea Legislativa Plurinacional, juramentado por el vicepresidente Álvaro García Linera.

Las actividades comenzaron en horas de la mañana de este jueves con un desfile de representantes de los movimientos sociales y los parlamentarios bolivianos hasta la Plaza Murillo en la capital administrativa, La Paz (oeste).
Tras su ratificación como presidente de Bolivia, Evo Morales, admitió estar emocionado por asumir nuevamente el mandato de la nación, “tengo la enorme responsabilidad de asumir cinco años más, gracias a la lucha del pueblo boliviano y los movimientos sociales”.

Recordó cuando en el año 2002, la madrugada del 22 de enero, fue expulsado del Congreso por la derecha de ese país, “volver a ser posesionado por tercera vez es un orgullo para mi”.

Destacó los nueve años del Estado Plurinacional, “esto demuestra que tenemos democracia y estabilidad política, eso me sorprende a mi”.

También en corto tiempo se ha cambiado la situación social y economía del país aunque manifestó que todavía falta terminar y profundizar.
Logros económicos
Morales también dio a conocer el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), desde el año 2005 y hasta el 2014 hubo un crecimiento del 5,1 por ciento.
“Según datos de organizaciones internacionales Bolivia tiene mayor crecimiento económico, de un 5,5 por ciento”, informó el mandatario.

Se refirió a que en el año 2005 el 10 por ciento más rico tenían 128 más veces más ingresos que el 10 por ciento más pobre, al 2013 la diferencia se redujo 42 veces, “este es el socialismo”.
“En corto tiempo hemos crecido”, afirmó.

En materia del salario mínimo, recordó que en ocho años no había sido incrementado, no obstante, durante la gestión de Morales aumentó un 227 por ciento, “ya no somos el último país”.

“Todas estas políticas, programas sociales y económicos nos ha permitido que Bolivia no solo sea conocida, sino respetada. Es la lucha de los movimiento sociales, Tenemos un Estado plurinacional digno”, afirmó el dignatario boliviano.

Compromisos
Resaltó la reducción de la pobreza y se comprometió a mejorar los servicios básicos en tres departamentos de Bolivia.

También prometió construir hospitales de tercer y cuatro nivel para superar la dependencia del país en materia de atención hospitalaria especializada e iniciar el seguro universal de salud.

De igual modo se refirió a la industrialización de los recursos naturales, decisión que permitirá mejorar la economía nacional.

Anunció la construcción de una ciudad científica, donde se darán becas a estudiantes.

En cuanto a la infraestructura, garantizó la comunicación vial entre el oriente y occidente boliviano, además de aeropuertos internacionales para los nueve departamentos.

“Todo esto se hizo con la unidad del pueblo boliviano”, culminó.

“Tenemos la obligación de acabar con el capitalismo y el imperialismo”

 


Con la bendición de los pueblos indígenas, este miércoles comenzaron los actos por la toma de posesión del presidente de Bolivia, Evo Morales, para un nuevo periodo presidencial que se extenderá hasta 2020.

En horas de la mañana, Morales llegó a la ciudad arqueológica de Tiwanaku, lugar sagrado para las culturas andinas, ubicado en el altiplano boliviano en la margen oriental del río Tiwanaku, donde, rodeado del pueblo boliviano e invitados internacionales, fue investido como guía espiritual y líder político indígena.

La ceremonia comenzó con una limpieza al líder boliviano, para protegerlo a él y al Gobierno de las malas energías, portadoras de desequilibrio en todas las dimensiones.

Luego, los amautas (sabios) lo vistieron con una túnica andina, hecha con lana de vicuña y tejida a mano. El traje tiene dos franjas verticales a ambos lados que representan a columnas de amautas que lo acompañarán en su camino, mientras que en el centro está la pechera repujada en oro que simboliza el rostro del Tata Inti o dios Sol.

“Quiero empezar diciendo que hoy es un día especial, un día histórico de reafirmación de nuestra identidad, de reafirmación de nuestra revolución democrática cultural”, expresó Morales durante la ceremonia tuvo su sede entre la pirámide de Akapana y el templo de Kalasasaya a donde el mandatario fue escoltado por más de medio millar de Ponchos Rojos, considerados su guardia indígena.

Morales apuntó que en Bolivia se están viviendo tiempos de retorno del equilibrio y de la igualdad, con políticas de complementariedad y solidaridad en un proceso de cambio, y que solo se necesita consolidar la revolución desde los puntos de vista educativo, cultural, de salud, productivo, de justicia, de trabajo y de pensamiento.

Morales señaló que a pesar de tanto sufrimiento y de tanta masacre, los pueblos originarios nunca se dieron por vencidos y mantuvieron la fe en que el equilibrio retornaría.

“No pudieron hacernos desaparecer, aquí estamos para gobernar nosotros mismos, haciendo respetar nuestra Pachamama, despertar la energía comunal (…) Ahora no solamente somos millones socialmente, culturalmente, sino que también somos millones electoralmente, muchas gracias hermanos y hermanos de Bolivia”, agregó el dignatario, quien fue reelecto para un nuevo mandato el pasado octubre con 61,02 % de los votos.

Por el cambio


Consideró que la región latinoamericana se encuentra en un “gran parto” de esperanza, unidad, armonía y felicidad, luego de que durante más de 500 años imperara el odio,el racismo, la discriminación y el individualismo, “desde que llegaron los hombres extraños que nos dijeron que había que modernizarse y civilizarse”.

“Nos enseñaron su filosofía de muerte, pero para modernizarnos y civilizarnos primero tenían que desaparecer a los pueblos indígenas del mundo, nuestro idioma, cultura, raíces, nuestra hoja de coca, nuestros productos, símbolos, música y nuestra vestimenta, querían acabar con nuestra identidad”, dijo, pero recalcó que hubo un despertar y los cambios están dando resultados.

Asimismo, abogó por un cambio a nivel mundial. “Necesitamos cambiar toda la escala nacional, internacional e intercontinental, todo esto en base a principios fundamentales como nuestra identidad, nuestra convivencia, solidaridad y complementariedad en consenso y en equilibrio que son las bases de la cosmovisión de los pueblos indígenas del continente y del mundo”, sostuvo.
Agregó que “tenemos la obligación de defender la vida, de salvar el planeta Tierra y acabar con el capitalismo y el imperialismo”.

Advirtió que “los países industrailizados están sobreindustrializando y eso tiene un costo para el plantea Tierra”.

Enfatizó que no hay primero, segundo, tercero ni cuarto mundo, sino uno solo, “y todos somos responsables de este solo mundo. No se trata de un problema de colores, lo que te va a matar es el color del agua que tomas, lo que te va a matar es el olor del aire que respiras. Somos miles de colores pero un solo planeta. Por eso, hermanas y hermanos, que la Pachamama nos ilumine, que nuestros astros nos guíen en este camino de construcción de una vida diferente con derechos iguales a una vida plena de felicidad, de armonía, de paz, de hermandad”.

Morales comenzó a gobernar a Bolivia en 2006, luego de resultar electo en 2005. Durante su primer mandato impulsó una constituyente que generó una nueva Constitución, texto que entró en vigencia en 2009. Ese año el Presidente fue electo bajo la nueva Carta Magna y el Estado Plurinacional de Bolivia. En octubre de 2014, fue reelecto para un nuevo mandato.

Este jueves, en la Asamblea Plurinacional, ubicada en La Paz, se llevará a cabo la juramentación del Mandatario, con la presencia de delegaciones de más de 40 países.

domingo, 11 de enero de 2015

STALIN, EL LÍDER QUE NECESITA LA FEDERACIÓN RUSA ( RESULTADO DE UNA RECIENTE ENCUESTA)

 11 de enero de 2015

Una reciente encuesta realizada en la Federación Rusa ha concluido con algunos interesantes y más que lógicos resultados, teniendo en cuenta los logros alcanzados por la clase trabajadora en el pasado y la situación de explotación actual, entre los que destacan los siguientes:

-Stalin es valorado por los participantes como el mejor líder posible de la Federación Rusa, muy por delante de Putin;

-Los rusos creen que el desarrollo de un país no ha de basarse en el saqueo de los recursos ajenos, como hacen los paises capitalistas, sino en los propios y en la solidaridad colectiva,

-La causa del final de la URSS fue la traición a los pueblos soviéticos por parte  de una elite política que sigue gobernando hoy Rusia.

 Los resultados, subtitulados en español, en el siguiente video:

jueves, 8 de enero de 2015

POR EL SOCIALISMO, POR NUESTRA TIERRA MADRE

8 de enero de 2015

Una de las canciones más avanzadas en la Unión Soviética, donde se plantea que allí se abrían nuevos horizontes, donde la libertad individual iba conjunta con la colectiva, donde se defendían los ríos, los bosques y el futuro de la Humanidad, donde cada persona que se afanaba por realizar su labor bien hecha, se le llamaba Camarada. 

Solamente hemos encontrado su traducción inglesa. 



En este 2015 seguiremos en la lucha por continuar uniendo voluntades:

¡Por el Socialismo, Viva el Internacionalismo Proletario!

sábado, 20 de diciembre de 2014

CUANDO SE CUMPLEN 25 AÑOS DE CAPITALISMO, LOS RUMANOS SIGUEN PENSANDO QUE VIVÍAN MEJOR CON EL SOCIALISMO

20.12.2014

Diciembre 1989-2014: 25 años de mentiras y manipulación
Después de 25 años de capitalismo, los rumanos siguen pensando que la Sanidad, la Educación, la Seguridad, la Agricultura o la Industria son bastante de peor calidad en la actualidad que en 1989, momento del golpe de estado organizado contra la clase trabajadora. 
Así, un 40,5% de los participantes en la encuesta opinan que, tras este cuarto de siglo de saqueo capitalista, viven peor que antes de 1989, mientras un 32% piensa lo contrario, y un 17,2% que la situación es igual de mala, según muestra el sondeo efectuado por INSCOP Research, en un nuevo fiasco de los medios de propaganda del capital, deseosos de que, por primera vez en 25 años, las encuestas resulten favorables a la dictadura de la minoría sobre la mayoría, el régimen capitalista.
En resumen, solo un 32% de los encuestados se atreven a afirmar que viven mejor bajo el régimen capitalista, mientras el 58% opinan que o viven peor o igual.

La franja de edad que en un mayor porcentaje piensa que vivían mejor durante el Socialismo es la de los rumanos con más de 50 años (45.8%), es decir, los que más pudieron conocer las ventajas del sistema socialista, mientras que los de entre 30 y 50 piensan lo mismo también en su mayoría, en un 40%. Mientras tanto, y este es en realidad el dato más positivo de todos, los jóvenes creen en un 30.7% , porcentaje similar a los que opinan lo contrario, que el capitalismo no ha traido una vida mejor, ni mucho menos, lo que supone un porcentaje que crece cada día y nos ofrece esperanza en el futuro.
En relación a la Sanidad, un 40.1% de los participantes en la encuesta piensan que es mejor en el régimen capitalista, mientras el 51.3% afirma que era bastante mejor bajo el sistema Socialista, y lo mismo sucede en lo que se refiere al sistema educativo, conun porcentaje es aun mayor en lo que se refiere a la mayor calidad de la Educación socialista,  con un 60% frente al 31% que prefiere el sistema de enseñanza sometido a los intereses del capital (es decir, de la minoria capitalista).

Otros sectores donde los rumanos opinan que las cosas eran mejor antes de la imposición del capitalismo son la agricultura (62% frente al 28%), la industria (67% frente el 24%) y la seguridad pública (un 52% frente al 37%).  

En resumen, los rumanos creen, con toda razón tras 25 años de desastre social y económico, que la Rumania Socialista era bastante más avanzada en sectores como la Sanidad, la Educación, la Industria, la Agricultura y la Seguridad, y en general, que se vivía mejor antes del golpe de estado de 1989 que en la actualidad. Sin embargo, piensan que las cosas van mejor ahora es sectores como el transporte público, la administración pública, el turismo o la politica exterior.

Un resultado bastante esperable, pues tras dos décadas y media desde el golpe de estado contrarrevolucionario de dicembre de 1989, fecha que los medios de propaganda, en manos de las mafias capitalistas, no dejan de alabar y glorificar, intentando que los rumanos cierren los ojos ante la evidencia de la realidad, se han destruido cuatro de los ocho millones de puestos de trabajo existentes en 1990, se han destruido la Sanidad, la Educación y la industria productiva, se ha obligado a tres millones de rumanos al exilio forzoso para sobrevivir, se ha condenado a la miseria a pensionistas, funcionarios y trabajadores, se ha adelgazado el estado hasta el raquitismo extremo y se ha transformado el país en una colonia norteamericana, sin soberanía y, sobre todo, con la riqueza controlada por una minoria de vendepatrias que solo piensa en su propio enriquecimiento, pues, parafraseando a Balzac, "detrás de una gran fortuna siempre hay un gran delincuente".

domingo, 14 de diciembre de 2014

CANCILLER COMPARTIÓ LA EXPERIENCIA DE ECUADOR EN EL 16ª ENCUNETRO INTERNACIONAL DE PARTIDOS COMUNISTAS Y OBREROS( EIPCO) QUE SE REALIZA EN GUAYAQUIL


14.12. de 2014
Canciller compartió la experiencia de Ecuador en el 16º Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros (EIPCO) que se realiza en Guayaquil

Los Partidos Comunistas del mundo se encuentran hasta hoy en Guayaquil en el 16º Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros (EIPCO) donde acordarán acciones conjuntas.

Desde el miércoles 13 representantes de más de 55 partidos comunistas, contando con el Partido Comunista de Ecuador (PCE), como organización anfitriona en esta edición, se han reunido en el hotel Ramada, convocados bajo la consigna central: “El papel de los Partidos Comunistas y obreros en la lucha contra el imperialismo y la explotación capitalista, que generan las crisis y las guerras y propician el auge de las fuerzas fascistas y reaccionarias. ¡Por los derechos de los trabajadores y los pueblos y por la emancipación nacional y social; por el Socialismo!”.

Este 16º EIPCO es precedido por los actos conmemorativos por el 92º Aniversario de la masacre de obreros de Guayaquil, en 1922, cuando un levantamiento de los trabajadores, terminó en un baño de sangre y planteó a la clase obrera la necesidad imperiosa de fundar su Partido Comunista, lo cual se concretó finalmente en 1926.

El Canciller de la República, Econ. Ricardo Patiño, estuvo presente en el segundo día del evento y ofreció un discurso a los asistentes en torno a la experiencia del modelo ecuatoriano.

“Desde campaña decidimos decir lo que íbamos hacer sin medias tintas, teníamos cierta preocupación de hablar del proceso revolucionario, pero Rafael Correa nos convenció que debíamos ser un gobierno revolucionario y socialista. 

Dijimos que íbamos a cerrar la base militar norteamericana en Manta y lo cumplimos. Dijimos que no íbamos a pagar una deuda externa ilegítima y dejamos de pagar, no por falta de plata, sino que la deuda era injusta. Tuvimos tanta fuerza moral que el 94% de los tenedores de la deuda decidieron en muy pocas semanas entregar sus papeles al Estado Ecuatoriano, apenas al 30% de su valor, y los compramos, lo que demostraba que teníamos solvencia. Propusimos renegociar los contratos con las grandes empresas petroleras y regular el sistema financiero, para transformar las superestructuras que conducían las políticas públicas financiera. Estábamos hablando de afectar los intereses de sectores poderosos en este país”, relató.

Canciller  compartió la experiencia de Ecuador en el  16º Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros (EIPCO) que se realiza en Guayaquil 

El Ministro enfatizó que desde el primer año de Gobierno se buscó lograr un cambio profundo en estructuras de poder con propuestas impulsadas con “inteligencia, estrategia y decisión” y que lo alcanzado hasta el momento es producto de un Gobierno con “decisión y firmeza” que representa los intereses del pueblo y que “tiene la voluntad política de enfrentar al imperialismo en los espacios que sea”.

Explicó que estas decisiones han permitido que en 8 años el Gobierno pueda cumplir con la política pública en el ámbito social, educativo y vialidad, lo que señala los otros gobiernos no pudieron hacer en 25 años, debido a que “ todos nuestros recursos se dedicaba al pago de la deuda externa y nuestro petróleo se lo llevaban las trasnacionales, así como las oligarquías del país que no pagaban sus impuestos”.

Al finalizar el Ministro recalcó que el Ecuador tiene una de las mayores tasas de crecimiento económico de la región y que se ha incrementado el salario básico, aunque reconoció falta consolidar la economía popular, solidaria y cooperativa. “Ecuador está desarrollando su propio proceso revolucionario, pero lo más importante es que entre hermanos revolucionarios, socialistas y comunistas compartamos, como hoy, nuestras experiencias para que juntos podamos construir esa sociedad sin clases”.

El EIPCO concluye hoy, a las 18h00, en el hotel Ramada, y es un espacio para el proceso de fortalecimiento y coordinación del movimiento comunista internacional, bajo los principios del internacionalismo proletario, reivindicando al marxismo-leninismo como fundamento teórico para la lucha por la construcción del Socialismo, como primera etapa del Comunismo.

domingo, 16 de noviembre de 2014

LA POBREZA EN LOS PAISES DEL ESTE DE EUROPA ANTES Y DESPUÉS DE 1990



soci
No lo decimos nosotros. Se trata de cifras del Banco Mundial, institución nada de sospechosa de ser partidaria de que los trabajadores tomen el poder. Como se puede comprobar en la siguiente tabla de datos sobre la pobreza (porcentaje de la población y número total de pobres en 1987-88 y 1993-95) en los antiguos paises socialistas del este europeo y repúblicas soviéticas de Asia Central,  antes y después de la reinstauración capitalista de principios de los noventa, la conclusión es bastante clara:

La imposición violenta de la autodenominada “democracia capitalista” (sin eufemismos, dictadura del capital) y la destrucción de los sistemas socialistas, provocó un aumento brutal de la pobreza en los paises que lo sufrieron.
En el caso de Rumania, por ejemplo, el porcentaje de pobres (según el B.M.) era de un 6%, es decir, de 1,3 millones de personas, antes del golpe de estado de diciembre de 1989, mientras que en 1993-95 el porcentaje se había elevado ya hasta un 59% (13,5 millones de personas de los 22 millones de rumanos).
En República Moldova o Ucrania, que además de sufrir la reinstauración del capitalismo dejaron de ser parte de la Unión Soviética, el desastre, (que podriamos llamar sin temor a equivocarnos, un genocidio) fue todavia peor: en la primera, de un 4% se pasó en unos años de terapia de choque neoliberal al 66% (es decir de 200.000 a 3.000.000 de personas), mientras en la segunda, la multiplicación de pobres por obra y gracia del capitalismo fue del 2 al 63%, es decir, de 1 millón de personas a cerca de 33 millones.

Parece que, según los datos del propio Banco Mundial, institución capitalista donde las haya, es bastante evidente que la llegada del supuesto “paraiso” capitalista no fue tal cosa; muy al contrario, fue un verdadero infierno para los trabajadores rumanos.

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lunes, 10 de noviembre de 2014

MARX HABLA SOBRE LOS 25 AÑOS DE LA CAÍDA DEL MURO DE BERLÍN


 

No puedo dar los detalles precisos, sino simplemente hacer saber que recibí esta carta. Con mi pobre alemán me permití hacer la traducción, y como creo que esto es muy importante, hago circular el texto de marras en su versión española.



Trabajadores del mundo:

Las fuerzas de la derecha internacional festejan alborozadas estos 25 años de la Caída del Muro de Berlín. Pero se equivocan. ¿Qué festejan en realidad? ¿El fin del socialismo?

La historia, contrariamente a como dijo ese apologista del sistema de apellido Fukuyama hace algunos años atrás, no ha terminado. ¿De dónde saldría tamaño disparate? La historia continúa su paso sin que sepamos hacia dónde va. Hoy, sin temor a equivocarnos, dadas las características que ha tomado el sistema capitalista internacional, perfectamente podría estar dirigiéndose hacia la aniquilación de la especie humana, dado el afán de lucro imparable que lo alimenta, y que bien podría llevar al holocausto termonuclear de activarse todas las armas de destrucción masiva que existen sobre la faz del planeta. O también, dado ese afán insaciable de obtención de ganancia que no puede eliminar, a la destrucción del planeta por el consumo irracional que se está llevando a cabo.

Las fuerzas de la derecha cantan victoriosas su supuesto triunfo, pero en realidad no hay ningún triunfo. Como escribí alguna vez en mis años mozos, siendo discípulo del Profesor Hegel: el amo tiembla aterrorizado delante del esclavo porque sabe que inexorablemente tiene sus días contados.

¿Qué quise decir en su momento con esta frase, algo enigmática quizá, antes de ponerme a estudiar economía política para luego redactar el Tomo I de El Capital? Pues no es nada complicado: aparentemente el sistema capitalista “triunfó” de manera inexorable sobre las experiencias socialistas que se estaban construyendo, siendo la demostración palpable de ello la caída de este muro de la que ahora se cumplen 25 años. Supuestamente, según la fanfarria con que esa derecha presenta las cosas, la misma población alemana del este, “sojuzgada” por el yugo socialista, habría derrumbado el tal muro para “liberarse” y acceder a las bondades del capitalismo. ¡Pamplinas! Puras pamplinas, estupideces con que los actuales medios masivos de comunicación presentan las cosas.

En realidad lo que esta derecha, por ahora ganadora, festeja es que el Amo, para tomar la metáfora hegeliana (léase: la clase capitalista) alejó por un tiempo el fantasma que la persigue (la clase trabajadora y la posibilidad que alguna vez la misma se organice, abra los ojos y la expropie, tal como pasó varias veces durante el siglo XX, en Rusia, en China, en Cuba). Es decir: la clase por ahora dominante (industriales, banqueros, terratenientes) sabe que está sentada sobre un barril de pólvora; sabe que los trabajadores del mundo (obreros industriales urbanos –que fue lo que yo más estudié en su momento–, campesinos, trabajadores explotados de toda índole, sub-ocupados y desocupados –lo que yo en otro tiempo llamé Lumpenproletariät, es decir: población excluida y marginalizada) en algún momento van a explotar.

La historia de la humanidad, y también la historia del capitalismo, se los muestra. Las clases oprimidas aguantan (porque no tienen otra alternativa, porque están sojuzgadas, reprimidas brutalmente a veces, manipuladas en otras ocasiones).

Aguantan hasta que, llegado a un punto de la acumulación de contradicciones, estalla un período de violencia revolucionaria, transformándose las relaciones de poder, pasando la propiedad de los medios de producción de una clase a otra. Esto la derecha lo sabe. Sabe muy claramente que la propiedad privada de esos medios es un saqueo legalizado; sabe con precisión milimétrica que no puede dejar ni por un segundo de cuidar esa propiedad, asentado en una explotación inmisericorde. Sabe que si se descuida, si deja de proteger a capa y espada sus privilegios, las grandes mayorías excluidas se levantan. Por eso, día a día, minuto a minuto, no dejan de controlar y evitar que los trabajadores se organicen, piensen, conozcan la verdadera realidad. Por eso los embrutecen con dádivas: es decir, el viejo pan y circo de los romanos.

Pero esa derecha sabe que el barril de pólvora sobre el que está sentada puede explotar, lo cual significaría perder sus privilegios de clase. De hecho, eso ya sucedió varias veces el siglo pasado. Por eso mismo, ante el retroceso que sufrió el primer Estado obrero del mundo, la llamada Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, las fuerzas de la derecha cantaron victoria, mostrando el derribamiento del Muro de Berlín como la caída de las ideas socialistas. Dicho de otra manera: como están tan aterrorizados con la posibilidad que los trabajadores reaccionen alguna vez, se permitieron mostrar ese incidente como el fracaso inexorable de las ideas socialistas. Pero ello no es sino una demostración del pavor que sienten a ser expropiados. De ahí que lo presenten como un triunfo apoteósico y que cierra de una vez la historia.

No hay dudas que con la involución que sufrieron las primeras experiencias socialistas del mundo (la Unión Soviética se desintegró, China se abrió al mercado capitalista, Cuba quedó flotando en el aire como pudo), el capitalismo internacional avanzó groseramente sobre las conquistas de los trabajadores obtenidas a fuerza de sacrificio en décadas y décadas de lucha. Por eso ahora ese sistema, que se autopresenta como ganador y única salida posible, se permite explotar más aún que hace un siglo atrás. Hoy día se perdieron conquistas sindicales, se hacen contratos sin prestaciones laborales, no se respeta la jornada laboral de ocho horas, se expolia sin la menor pudicia y se entroniza la figura del “ganador”.

No hay dudas, para tratar de concluir la referida cita que hice más arriba, que el sistema sabe que ya le va a llegar el turno, que su cabeza, igual que la del monarca francés en 1789, rodará por el polvo. Por eso festeja este triunfo parcial –que, sin dudas, hizo retroceder mucho al campo popular en estos últimos años– como un triunfo absoluto, queriendo presentar las cosas como que con el Muro de Berlín derribado terminó la explotación, y por tanto el ideal revolucionario socialista de transformación social.

Pero los trabajadores del mundo siguen siendo explotados, más que antes incluso, apaleados, reprimidos. ¿Por qué no habrían de reaccionar? Tal vez hoy día, hay que reconocerlo, los partidos comunistas están un tanto despistados. Mis ideas –que, en realidad, no son mías, sino producto de una reflexión científica (¡no digan “marxismo” sino materialismo histórico!)– se han querido presentar como anticuadas, fracasadas, “pasadas de moda”. Nada más contrario a la verdad.

Mientras siga la explotación en el mundo (y esa es la esencia del sistema capitalista) habrá quien proteste, quien alce la voz, quien busque organizarse para cambiar la situación. Que hoy día esa organización y los programas políticos al respecto estén golpeados, es una cosa. Pero pretender que se esfumaron, que los explotados quedarán contentos y felices con su condición de tales, que las injusticias cesaron porque el sistema ganó esta batalla, es un craso error.

No hay que olvidar que el capitalismo, como proyecto económico-político, comenzó a surgir en los siglos XII y XIII, allá en la Liga de Hansen, y demoró varias centurias hasta poder tomar mayoría de edad constituyéndose en sistema dominante, casi a fines del siglo XVIII, tanto en Francia e Inglaterra como en los nacientes Estados Unidos de América. Las experiencias socialistas no tienen ni 100 años de vida. ¡No olvidarlo! Cantar victoria porque se ganó una batalla es de mal guerrero. Lo único que demuestra es que sí, efectivamente, ese Amo tiembla porque sabe que ya le va a llegar su guillotina…, aunque en este momento se sienta ganador.

Los 25 años que ahora se pretenden festejar no son sino una demostración que el sistema capitalista no tiene salida. Se festeja el triunfo de la explotación y la injusticia. Si el sistema tuviera “responsabilidad social empresarial”, como parece que ahora se puso de moda decir, debería echarse a llorar por el descalabro absoluto que ha creado. Para decirlo sólo con dos ejemplos, lapidarios y terminantes por cierto: en estos momentos –créanme que sigo muy de cerca estos acontecimientos y estoy perfectamente informado– la humanidad produce un 45% más de los alimentos necesarios para nutrir a los 7.300 millones de almas que pueblan el mundo, y vergonzosamente la principal causa de muerte sigue siendo nada más y nada menos que ¡el hambre! ¡Infame!, no caben dudas. Y para terminar: la principal actividad de la especie humana, la que más ganancias genera desde el punto de vista capitalista, la vanguardia de la ciencia y de la técnica es la producción de armamentos. Es decir: la defensa a muerte de los privilegios de algunos. ¡Más patético todavía!

Por tanto, camaradas, los insto a que no nos dejemos confundir por estos cantos de sirena: la derecha no festeja un triunfo sino que sigue estando en guerra, y con miedo, porque sabe que los trabajadores, tarde o temprano, reaccionaremos.

Hoy, como hace un siglo y medio, la consigna no es lamentarse por la paliza recibida recientemente ni quedarse embobados viendo la televisión. Sigue siendo como escribí con Federico en 1848: “No hay nada que perder más que las cadenas. Por tanto: ¡uníos!”

) Marcelo Colussi (especial para ARGENPRESS.info