Estados Unidos se encuentra aislado en el continente americano con
respecto a Venezuela, tras su apoyo explícito al sector golpista de la
oposición, cuya violencia ha causado más de 30 muertes
Desde 1999, Washington brinda apoyo político, diplomático, financiero
y mediático a la oposición venezolana. En 2002, la oligarquía
venezolana orquestó un golpe de Estado contra el Presidente Hugo Chávez,
con la complicidad de una parte del ejército, de los medios privados
del país y del Gobierno de George W. Bush.
Y hoy, la administración Obama apoya abiertamente los intentos de
desestabilización de la democracia venezolana, respaldando las
actividades de la extrema derecha.
Pero Washington no encuentra apoyos externos relevantes a esta
estrategia, menos aún en el continente. La inmensa mayoría de los
gobiernos de la región han condenado la violencia opositora y han
brindado su apoyo al Gobierno legítimo de Nicolás Maduro. Incluso la OEA
y UNASUR.
Michelle Bachelet, Presidenta de Chile, respaldaba a Nicolás Maduro, y
condenaba los intentos de la oposición de romper el orden
constitucional. Cristina Fernández, Presidenta de Argentina, ofrecía su
apoyo a “la democracia venezolana” y denunciaba la mano de Estados
Unidos en un nuevo intento de golpe suave.
Como durante la presidencia de Hugo Chávez entre 1999 y 2013, EEUU no
ha renunciado a acabar con la Revolución Bolivariana. Ahora, pretende
aprovechar el inmenso vacío simbólico que ha dejado Chávez para acabar
con el proceso. Y los medios informativos occidentales, principal apoyo
externo de este intento de ruptura de la democracia, han tomado partido a
favor de los golpistas. El tiempo, sin duda, les pasará la cuenta.
Texto original
Washington aislado sobre la cuestión venezolana
Salim Lamrani –Opera Mundi-Martianos-Hermes-Cubainformación.-
Estados Unidos se encuentra aislado en el continente americano sobre la
cuestión venezolana debido al apoyo que brinda al sector golpista de la
oposición, cuyas violencias causaron la muerte de cerca de 30 personas.
Desde el inicio del mes de febrero de 2014, los sectores de la
extrema derecha multiplican los actos criminales en Venezuela con el
objetivo de romper el orden constitucional y derrocar al presidente
democráticamente electo Nicolás Maduro. Las violencias causaron la
muerte de al menos 28 personas, entre ellas varios miembros de las
fuerzas del orden. Tres líderes de la oposición elaboraron el plan de
acción en enero de 2014: Leopoldo López, presidente del partido de
extrema derecha
Voluntad Popular; María Corina Machado,
diputada de la Asamblea Nacional y Antonio Ledezma, alcalde de Caracas.
Los tres llamaron públicamente a un golpe de fuerza contra el Gobierno
legítimo de la República Bolivariana de Venezuela.
[1]
Estados Unidos se ha opuesto desde el inicio a Hugo Chávez y a la
Revolución Bolivariana a pesar de su carácter democrático y pacífico.
Desde 1999, Washington brinda apoyo político, diplomático, financiero y
mediático a la oposición venezolana. En 2002, George W. Bush había
orquestado un golpe de Estado contra el Presidente Chávez con la
complicidad de la oligarquía venezolana, de una parte del ejército y de
los medios informativos privados del país. Hoy, la administración Obama
apoya abiertamente los intentos de desestabilización de la democracia
venezolana respaldando las actividades de la extrema derecha.
El Departamento de Estado defendió las manifestaciones violentas en
nombre de “la libertad de expresión”. Exigió a las autoridades
venezolanas que liberaran a los responsables de esos actos,
“injustamente detenidos”, a pesar de que varios fueron arrestados con
armas en las manos. John Kerry, secretario de Estado, incluso amenazó a
Venezuela con sanciones.
[2]
No obstante, Washington se encuentra aislado en el continente
americano. La inmensa mayoría de los países de la región condenaron las
violencias que orquestó la oposición y brindaron su apoyo al Gobierno
legítimo de Nicolás Maduro. El 7 de marzo de 2014, la Organización de
Estados Americanos, tradicionalmente conservadora y alineada con
Washington, que agrupa todas las naciones del continente menos
Cuba,
infligió una derrota a la administración Obama. Una resolución, que
adoptaron todos los países con la excepción de Estados Unidos, Canadá y
Panamá, expresó la “solidaridad” y el “apoyo [de la OEA] a las
instituciones democráticas, al diálogo y a la paz en la República
Bolivariana de Venezuela”. En una alusión a la posición de Washington,
la OEA llamó al “respeto al principio de no intervención en los asuntos
internos de los Estados” y expresó su “su compromiso con la defensa de
la institucionalidad democrática y del Estado de Derecho”. También
condenó la actitud de la oposición expresando su “su más enérgico
rechazo a toda forma de violencia e intolerancia”. Finalmente la
Organización declaró su “pleno respaldo y aliento a las iniciativas y
los esfuerzos del Gobierno democráticamente electo de Venezuela y de
todos los sectores políticos, económicos y sociales para que continúen
avanzando en el proceso de diálogo nacional”.
[3]
Por su parte, la Unión de Naciones Suramericanas, que agrupa los 12
países de la región, condenó “los recientes actos de violencia”.
“Cualquier demanda debe ser canalizada de forma pacífica, por la vía
democrática, y respetando el Estado de Derecho y sus instituciones”,
enfatizó. También expresó su “solidaridad” con “el pueblo y el Gobierno
democráticamente electo de esa nación” y decidió “respaldar los
esfuerzos del Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela para
propiciar un diálogo” con todos los sectores de la sociedad. En una
clara alusión a Estados Unidos, la UNASUR expresó su “preocupación ante
cualquier amenaza a la independencia y soberanía de la República
Bolivariana de Venezuela”.
[4]
Michelle Bachelet, Presidenta de Chile, quien acogió en Santiago la
reunión de la UNASUR, brindó su apoyo total a Nicolás Maduro y condenó
los intentos de la oposición de romper el orden constitucional. “No
aceptaremos jamás que nadie, ni persona ni país, incite a través de
mecanismos violentos, a derrocar a un Presidente legítimamente electo”
afirmó, en una nueva alusión a Estados Unidos. Según ella, los
conflictos deben resolverse mediante “una vía de diálogo y de paz”,
rechazando así las manifestaciones violentas de la oposición.
[5]
Cristina Fernández, la Presidenta de Argentina, también expresó su
rechazo a los intentos golpistas y ofreció su apoyo a “la democracia
venezolana”, recordando que el actual poder sacaba su legitimidad de los
18 procesos electorales sobre 19 que ganó durante los últimos 15 años.
Llamó a la oposición a no abandonar la vía democrática enfatizando la
posibilidad de organizar un referéndum revocatorio en 2016, de
medio-mandato, que permitiría convocar elecciones presidenciales
anticipadas en caso de triunfo. “Venezuela es el único país del mundo
que tiene revocatorio, o por lo menos de la región, donde al presidente
le ponen el derecho de revocatorio”, subrayó. Del mismo modo, no dejó de
denunciar los intentos de desestabilización que orquesta Estados Unidos
y advirtió contra las “intervenciones foráneas y extranjeras, por lo
que sería lamentable permitir que vientos ajenos derrumben a un país
hermano como Venezuela”.
[6] Cristina Fernández también denunció el “intento de golpe suave que se quiere dar contra la República Bolivariana de Venezuela”.
[7]
Como durante la presidencia de Hugo Chávez entre 1999 y 2013, Estados
Unidos no ha renunciado a acabar con la Revolución Bolivariana
democrática, pacífica y social. Se opone al Presidente Maduro y apoya a
la oposición golpista. Por su parte, los medios informativos
occidentales, principales apoyos de este intento de desestabilización,
han tomado partido a favor de los partidos de la ruptura del orden
constitucional y contra la democracia venezolana.
[1] Salim Lamrani, « 25 verdades sobre las manifestaciones en Venezuela »,
Opera Mundi, 23 de febrero de 2014.
[2] EFE, « EEUU no responde a oferta de diálogo de Maduro e insiste en pedir mediación », 17 de marzo de 2014.
[3] Organisation des Etats américains, « Consejo permanente aprobó declaración sobre la situación en Venezuela », 7 de marzo de 2014.
http://www.oas.org/es/centro_noticias/comunicado_prensa.asp?sCodigo=C-084/14 (sitio consultado el 18 de marzo de 2014).
[4] Union des nations sud-américaines, « Resolución », 12 mars 2014.
http://cancilleria.gob.ec/wp-content/uploads/2014/03/RESOLUCI%C3%93N-UNASUR-MARZO-2014.pdf (sitio consultado el 18 de marzo de 2014).
[5] The Associated Press, « Bachelet reitera apoyo a Maduro », 16 mars 2014.
[6] Agencia Venezolana de Noticias, « Presidenta Fernández : Defendemos la democracia de Venezuela », 1de marzo de 2014.
[7] Telesur, « Fernández : Derrocamiento del Gobierno de Venezuela sería fatal para Latinoamérica », 1 de marzo de 2014.
*Dr.
Salim Lamrani, profesor universitario, investigador, escritor, especialista en relaciones
Cuba-EE.UU