El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha afirmado que 2013 será
un año "muy duro", pero confió en que la economía española pueda
mejorar a partir del segundo semestre, gracias a la "corrección del
rumbo" y a los "sacrificios" que están asumiendo los españoles.
Agencias/Kaosenlared
Y esos sacrifcios se demuestran, por ejemplo, en la continua subida
de sueldos de la que son beneficiarios los principales consejeros de las
distintas grandes empresas que hay en el estado o el que las
principales fortunas del país hayan visto aumentos su patrimonio un 8,4%
respecto del año pasado. También en los grandes esfuerzos fiscales que
los inversores que tienen su dinero depositado en las famosas sicav
deben realizar cada año, a costa del aumento de impuestos que el
gobierno ha aprobado este mismo año ¿verdad? La reducción en el número
de asesores y otros puestos elegidos a dedo por el gobierno para colocar
a familiares y amigos, también ha generado un gran sacrificio para el
entorno de los grandes partidos del capital (ja) y, sobre todo,
banqueros y grandes empresarios se han visto obligados a pagar ellos
mismos sus deudas generadas y se les ha negado el accesos a
privatización alguna tanto desde el gobierno central como desde las
administraciones. Todos lo sabemos.
Rajoy, en realidad, ha querido dejarnos hoy su correspondientes
inocentada, al hablar de sacrificicios y año duro así en general, y
seguramente habrá millones de votantes que se lo habrán creído. Una
simple broma de mal gusto con la que el presidente del Gobierno nos ha
obsequiado este 28 de Diciembre. La realidad, no obstante, es bien
distinta. Sacrificios solo han tenido que asumir las clases trabajadoras
y los más desfavorecidos de la sociedad, y un año duro, desde luego, no
es lo que le espera ni a Rajoy, ni a Botín, ni al Borbón, ni a toda la
ralea de burgueses y corruptos que hacen fortuna cada día con la crisis,
sino a los trabajadores y trabajadoras, en exclusiva. Todo para que los
anteriores puedan seguir engordando sus cuentas corrientes en Suiza y
demás paraisos fiscales.
Durante el balance de su primer año de Gobierno en el Palacio de la
Moncloa, Rajoy afirmó que es preciso "no engañarse ni engañar" a los
españoles, por lo que aseguró que la economía seguirá en "recesión"
durante "algún tiempo", aunque se mostró confiado en que comenzará a
mejorar a partir de la segunda mitad del próximo año.
Según Rajoy, las reformas que ha puesto en marcha el Gobierno están
empezando a dar "algunos frutos", como lo pone de manifiesto la
corrección del déficit público, la mejora de la balanza por cuenta
corriente o la menor destrucción del empleo privado, así como el
reconocimiento por parte de los socios europeos y de los mercados
internacionales del esfuerzo que está haciendo España.
"Austeridad y reformas son los dos ingredientes de una política cuyo
único objetivo es que se puede crecer para crear empleo cuanto antes.
Sabemos que no se producen efectos instantáneos, sabemos que mucha gente
está impaciente, son ya cinco años de crisis, mucha gente se está
dejando llevar por el escepticismo, cuando no por la desesperanza, y
mucha gente se siente decepcionada por la falta de resultados", reiteró
el jefe del Ejecutivo, que añadió que "comprende" la impaciencia, el
escepticismo y la decepción de los españoles.
Rajoy reiteró que, a pesar de este desánimo en parte de la población
española, el Gobierno está haciendo "lo que es necesario e inevitable
hacer", ya que, si no hubiera hecho nada, España estaría hoy "en una
situación muchísimo peor", con un déficit público en el 11% o el 11,5%
del PIB, una situación que calificó de "insostenible".
Tras afirmar que "las cosas han sido más difíciles" de lo que
esperaban cuando llegaron al Gobierno, ya que "nunca" imaginaron
"semejante deterioro" del déficit público, con una desviación del
déficit del 50%, Rajoy se mostró convencido de que, a pesar de las
medidas de recorte "dolorosas", el Ejecutivo ha intentado ser
"equitativo" y "ha sentado las bases" para que no se vuelva a repetir
nunca más una desviación tan importante del déficit con la aprobación de
la Ley de Estabilidad Presupuestaria, "una de las más importantes de
esta legislatura".
"LAS MÁS AMBICIOSA E INTENSA" AGENDA DE REFORMAS
El jefe del Ejecutivo afirmó que, junto con esta norma, el Gobierno
ha llevado a cabo la "más ambiciosa e intensa" agenda de reformas que se
ha acometido en España en los últimos años y, concretamente, citó la
reestructuración del sector financiero y la reforma laboral. "Éstas y
otras reformas sientan las bases para un crecimiento estable y
sostenible en el futuro", subrayó.
Rajoy también mencionó las reformas llevadas a cabo para "mantener
los pilares del Estado de Bienestar", como la sanidad y la educación,
porque, según dijo, sin las cambios introducidos "difícilmente se
hubieran podido mantener en el futuro". "Somos conscientes del esfuerzo
muy grande de los españoles, pero imprescindible para mantener (estos
servicios) en el futuro", señaló.
En este sentido, dijo que los "grandes objetivos" para 2013 siguen
siendo el crecimiento económico y el empleo y los "grandes instrumentos"
que usará el Gobierno seguirán siendo la reducción del déficit público
mediante la aplicación de la Ley de Estabilidad Presupuestaria en todas
las administraciones públicas, la reestructuración del sector bancario,
que calificó como una operación "muy compleja y complicada", y las
reformas estructurales, entre las que destacó la ley de unidad de
mercado o la ley reguladora de las mutuas de accidentes y enfermedades
laborales.
Además, indicó que hay un tema que le preocupa "de manera especial",
que es el crédito a las pymes, por lo que adelantó que el próximo año
habrá algunas medidas para que estas empresas puedan financiarse y para
que puedan seguir exportando porque, según destacó, el sector exterior
está funcionando "muy bien" y es el que está haciendo que se mantengan
"muchos puestos de trabajo".
Por último, el presidente del Gobierno reiteró el "esfuerzo
descomunal" que ha hecho España por reducir el déficit público, y añadió
que "nunca se ha pedido tanto" a un país en una situación de recesión y
con los problemas que tiene. En este punto, recordó que la Comisión
Europea ha dicho que España no necesita adoptar medidas adicionales ni
en 2012 ni en 2013, aunque sí en 2014, año en el que Rajoy espera que
mejore el crecimiento y ayude a aumentar los ingresos de las
administraciones.