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martes, 19 de mayo de 2015

¿ CÓMO SERÁ MEDIO ORIENTE DESPUÉS DEL ACUERDO ENTRE WASHINGTON Y TEHERAN?


«Ante nuestra mirada»


Todos los actores del «Medio Oriente ampliado» esperan con angustia el momento de saber lo que Washington y Teherán han acordado sobre el futuro de cada uno de ellos. Y como nadie lo sabe, todos los interesados se pierden en conjeturas sobre la mejor manera de sobrevivir y se preparan para los cambios de situación que podrían estar por venir. Thierry Meyssan explica en este trabajo su visión del futuro.
| Damasco (Siria)
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¿Qué estarán diciéndose John Kerry y Mohammad Javad Zarif?
La reunión del Consejo de Cooperación del Golfo que tuvo lugar el 14 de mayo en Camp David, Estados Unidos, fue la última etapa antes de la firma, el 30 de junio próximo, del acuerdo negociado entre Washington y Teherán.
Públicamente, las monarquías del Golfo no podían hacer otra cosa que expresar satisfacción por un regreso a la paz. Pero, al igual que todos los protagonistas de la región, esas monarquías estaban preguntándose quién saldrá perdiendo con la aplicación de las cláusulas secretas del acuerdo y querían anticiparse a la nueva distribución del juego regional.
El presidente estadounidense Barack Obama se negó a firmar un tratado que garantice el mantenimiento de los actuales regímenes. Por su parte, las delegaciones de las monarquías del Golfo se negaron a firmar un texto que no garantice la perennidad de sus Estados. Finalmente, Estados Unidos les concedió la categoría de «aliados importantes no miembros de la OTAN» y “aceptó”… venderles una astronómica cantidad de armas.
Washington ha alimentado durante años el mito de que la República Islámica de Irán quiere dotarse del arma nuclear, derrocar todos los regímenes árabes y exterminar la población israelí. Pero en marzo de 2013, el presidente Barack Obama y el Guía de la Revolución iraní Ali Khamenei nombraron emisarios para emprender conversaciones secretas en Omán [1]. Al cabo de 2 años de negociaciones bilaterales, Washington y Teherán se pusieron de acuerdo para desbloquear las conversaciones multilaterales del llamado «Grupo 5+1». Ahora todo el mundo reconoce que Irán no está interesado –desde 1988– en conseguir la bomba atómica, aunque prosiguió algunas investigaciones sobre el uso militar de las técnicas civiles en materia de energía nuclear. El 30 de junio, los 5 miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y Alemania deberían –por fin– levantar el embargo contra Irán y Estados Unidos restituiría inmediatamente un 25% de los fondos iraníes bloqueados, o sea 50 000 millones de dólares. Ese mismo día, Washington y Teherán se repartirían el Medio Oriente ampliado mediante una especie de nuevo Sykes-Picot, algo así como un Yalta regional.

¿Cuáles pudieran ser las cláusulas de esa distribución?

El papel de los intelectuales es tratar de comprender –y explicar– el mundo que nos rodea. Ante esta situación, ese papel es tratar de pronosticar cómo será la región después del acuerdo.
Pero nadie se arriesga a expresar su opinión. En primer lugar, porque son altas las posibilidades de equivocarse. Y también porque, cualesquiera que sean las hipótesis formuladas, lo más seguro es que todas provocarán la cólera de ambos bandos ya que la lógica de este tipo de acuerdo consiste en dar un vuelco radical a estrategias anteriores y, por consiguiente, en traicionar a algunos aliados, algo que nadie puede reconocer públicamente.
Como me considero a mí mismo una persona libre que lucha por determinados principios y no por serle simpático a alguien, me arriesgaré aquí a plantear algunas hipótesis. Y dado que sólo dispongo de la información accesible a todo el mundo, invito a los demás a meditar sobre lo siguiente:
- Inicialmente, Washington había previsto repartirse el «Medio Oriente ampliado» con Rusia. Ese fue el tema central de la conferencia Ginebra 2, en junio de 2012. Pero, ante la recuperación del poderío ruso, Estados Unidos concluyó que no podía confiar el papel de gendarme regional a un Estado cuya ambición no es convertirse en subimperio sino llegar a ser un polo independiente. Así que Washington se volvió hacia Irán. Por consiguiente, el objetivo estratégico de Washington con este acuerdo es devolver a Irán el papel que ya ejerció en tiempos del Shah: el papel de gendarme regional. Al aceptar ese papel, Teherán renunciaría al ideal antiimperialista del imam Khomeiny. En efecto, cuando volvió a su país, Khomeiny dedicó su primer discurso a exhortar el ejército a dejar de servir los intereses de los anglosajones y a ponerse al servicio de la libertad de los pueblos.
- Para hacerla aceptable a los ojos de la opinión pública, la firma del acuerdo tiene que traducirse en un cese del fuego lo más amplio posible, lo cual implica la división de la región en zonas de influencia. Al mismo tiempo, el acuerdo debe alcanzar los 2 objetivos estratégicos de Estados Unidos: garantizar simultáneamente la seguridad de Israel y el control de los recursos energéticos. Irán tendría, por tanto, que admitir que las monarquías del Golfo, el reino de Jordania y eventualmente el de Marruecos formen una «Fuerza Común Árabe», bajo los auspicios de la Liga Árabe pero bajo el mando militar de Israel [2]. Por su parte, Estados Unidos aceptaría que Irak, Siria y Líbano fuesen «estabilizados» por Irán.
- Como en todo acuerdo clásico de repartición, se trata de priorizar la estabilidad a expensas del cambio, o sea admitir que las fronteras sólo pueden «rediseñarse» recurriendo a la negociación y no a la fuerza. Así que Estados Unidos tendría que abandonar la estrategia del caos que ha venido aplicando desde 2001 [3]. Por su parte, Irán tendría que renunciar a exportar su Revolución.
Rusia, que sería la única potencia capaz de hacer fracasar ese acuerdo, no intervendría porque ha preferido replegarse hacia el espacio ex soviético [4]. Mientras tanto, China verá con dolor como su aliado iraní se le escapa entre las manos mientras que Estados Unidos sigue desarrollando su dispositivo militar en Extremo Oriente.

Las posibles consecuencias de este acuerdo

Ya en este momento es posible anticipar las eventuales consecuencias de esas hipótesis, entre ellas:
- la caída del gobierno de Netanyahu y su reemplazo por una coalición que cumpla –con 18 años de retraso– los acuerdos de Oslo;
- el reconocimiento mundial del Estado palestino y, al mismo tiempo, por parte del Fatah y del Hamas, el abandono del derecho inalienable del pueblo palestino al regreso a su tierra, concesión que se haría a cambio de una discreta compensación financiera;
- la salida de Hassan Nasrallah y de Saad Hariri de la vida política;
- la paz en Siria, pero sin la posibilidad de explotar el gas para financiar su reconstrucción.
Este cese del fuego dejará a Washington y Teherán las manos libres para actuar a su antojo dentro de sus respectivas zonas de influencia, aunque dando por sentado que Irán no será considerado par sino vasallo de Estados Unidos. Irán tendría así la posibilidad de imponer sus hombres en los gobiernos de Irak, Siria y Líbano. Por su parte, Washington tratará de derrocar una tras otra cada una de las monarquías del Golfo, exceptuando la de Qatar, y de reemplazarlas por la Hermandad Musulmana.
[1] «Lo que usted n sabe sobre los acuerdos entre Estados Unidos e Irán», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 6 de abril de 2015.
[2] «La Fuerza «Árabe» de Defensa Común », por Thierry Meyssan, Red Voltaire , 20 de abril de 2015.
[3] «Nominación del nuevo estratega del Pentágono», Red Voltaire , 17 de mayo de 2015.
[4] «Línea directa con Vladimir Putin», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 4 de mayo de 2015.

lunes, 18 de mayo de 2015

NEW YORK POST: " RUSIA CONSIGUE NUEVOS ALIADOS MIENTRAS QUE EE.UU. PIERDE AMIGOS"

18.05.2015
 

Rusia está logrando consistentemente sus objetivos en política exterior, mientras que los planes estratégicos de EE.UU. siguen quedando en el papel, escribe el diario estadounidense 'New York Post'.


El martes, después de meses de menosprecio, el secretario de Estado John Kerryllegó "humildemente" a Sochi, donde, de acuerdo con la publicación, trataba de "cortejar" al presidente ruso, Vladímir Putin, y al ministro de Relaciones Exteriores, Sergéi Lavrov, dice 'New York Post'.

SEPA MÁS: "Medios franceses: "Intentos de desestabilizar a Rusia llevaron a su fortalecimiento"

En este contexto, los primeros ejercicios navales conjuntos de barcos rusos y chinos en el mar Mediterráneo, según el diario, fueron la demostración del rápido fortalecimiento de la alianza entre las dos potencias militares. "Entonces, ¿quién está realmente aislado, sus jugadores tenaces o nuestros diplomáticos mediocres?", se pregunta el periódico.

SEPA MÁS: "'The Washington Times': La alianza entre Rusia y China es un duro golpe para EE.UU."

"Mientras Obama lucha con los demócratas en el Congreso sobre el acuerdo comercial con los socios del Pacífico, Putin hace realidad su propio 'giro' hacia Asia. Y nuestro 'giro' es imaginario. Mientras que estamos perdiendo amigos enOriente Medio y Asia, el aislado Putin sigue sumando aliados por todo el mundo", concluye el rotativo.

lunes, 6 de abril de 2015

LO QUE USTED NO SABE SOBRE LOS ACUERDOS ENTRE ESTADOS UNIDOS E IRÁN

El plan de Washington para los 10 próximos años en el Medio Oriente


Hace 2 años que Estados Unidos viene negociando en secreto una tregua regional con Irán. Después de llegar a un entendimiento bilateral, anunciaron una solución al diferendo nuclear y a las sanciones económicas en el marco de las negociaciones bilaterales que se mantenían estancadas desde 2003. Testigo privilegiado de este proceso, Thierry Meyssan revela lo que está juego y cómo Washington pretende organizar el Levante y el Golfo para los 10 próximos años.
| Damasco (Siria)  
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John Kerry y Mohammad Javad Zarif llegaron a un preacuerdo político bilateral secreto. Y concluyeron a la vez un acuerdo público en el marco de las negociaciones multilaterales 5+1.

Las conversaciones bilaterales secretas

Estados Unidos e Irán vienen conversando en secreto desde marzo de 2013. Esos contactos secretos se iniciaron en Omán. Ahogados por un asedio económico y monetario sin precedente en la historia, los iraníes no tenían intenciones de ceder ante el imperialismo sino de obtener varios años de tregua, un tiempo para respirar y recuperar fuerzas. Para Estados Unidos, que quiere desplazar sus tropas del Medio Oriente hacia el Lejano Oriente, esta oportunidad tenía que venir acompañada de garantías precisas de que Teherán no aprovechará ese respiro para seguir extendiendo su influencia.

Dos negociadores excepcionalmente hábiles, Jake Sullivan y William Burns, encabezaban el equipo estadounidense. Se desconoce la composición de la delegación iraní.

Sullivan había sido uno de los principales consejeros de la secretaria de Estado Hillary Clinton, con quien no compartía sin embargo ni el respaldo incondicional a Israel ni la fascinación por la Hermandad Musulmana. Organizó las guerras contra Libia y contra Siria. Cuando el presidente Obama decidió deshacerse de la señora Clinton, Sullivan se convirtió en consejero de seguridad nacional del vicepresidente Joe Biden y fue desde ese puesto que inició los contactos con Irán. William Burns, por su parte, es un diplomático de carrera, se dice que uno de los mejores de Estados Unidos, y se unió a las conversaciones a título de adjunto del secretario de Estado John Kerry.

De esos contactos salieron al menos 2 decisiones. En primer lugar, el Guía de la Revolución, ayatola Ali Khamenei, se ocuparía de excluir de la carrera presidencial a Esfandiar Rahim Mashaie –el ex responsable del servicio de inteligencia de los Guardianes de la Revolución, convertido en jefe de la oficina del entonces presidente iraní Mahmud Ahmadinejad. El objetivo era garantizar que Irán bajara el tono en las instancias internacionales. Posteriormente, Estados Unidos se ocuparía de que sus aliados anti-iraníes también bajaran el tono y desbloquearan las negociaciones con el grupo 5+1 sobre el tema nuclear para preparar el fin de las sanciones.

De hecho, para sorpresa general, el Consejo de los Guardianes de la Constitución (la mitad de sus miembros son nombrados por el ayatola Khamenei) rechazó la candidatura de Esfandiar Rahim Mashaie, a quien los sondeos de opinión daban como ganador desde la primera vuelta de la elección presidencial iraní. Fue gracias a la división así creada en el campo de los revolucionarios, y hábilmente alimentada por el Guía, que el jeque Hassan Rohani ganó la elección.
Rohani era el hombre de la situación. Este religioso nacionalista había sido negociador en jefe sobre la cuestión nuclear desde 2003 hasta 2005.

Había aceptado todas las exigencias europeas antes de que Mahmud Ahmadinejad, al llegar a la presidencia, decidiera sustituirlo. Rohani había estudiado derecho constitucional en Escocia y fue el primer contacto iraní de Israel y Estados Unidos en el escándalo Irángate. En 2009, durante el intento de revolución de color organizado por la CIA con ayuda de los ayatolas Rafsanjani y Khatami, Rohani se puso del lado de los pro-occidentales en contra del presidente Ahmadinejad. Y de paso, el estatus clerical de Rohani permitía a los molas reconquistar el Estado iraní de manos de los Guardianes de la Revolución.

Por su parte, Estados Unidos impartía instrucciones a sus aliados sauditas para que también bajaran el tono y aceptaran la mano tendida del nuevo gobierno iraní. Durante varios meses hubo sonrisas entre Riad y Teherán mientras que el jeque Rohani se ponía personalmente en contacto con su homólogo estadounidense.

El plan de la Casa Blanca

La idea de la Casa Blanca era tomar nota de los éxitos iraníes en Palestina, Líbano, Siria, Irak y Bahréin y permitir que Teherán goce de su influencia en esos países a cambio de que renuncie a seguir expandiendo su revolución.

Después de abandonar la idea de compartir el Medio Oriente con los rusos, Washington preveía distribuirlo entre Arabia Saudita e Irán antes de retirar sus propias tropas de esa región.

El anuncio de esta posible división fortaleció abruptamente la lectura de los acontecimientos regionales como un conflicto entre sunnitas (sauditas) y chiitas (iraníes), lo cual resulta absurdo ya que la religión de los cabecillas a menudo no corresponde con la de quienes los apoyan.

Pero esa división devolvía el Medio Oriente a la época del Pacto de Bagdad [1], o sea a los tiempos de la guerra fría, con la diferencia de que Irán ocuparía el lugar que antes tenía la URSS y que la repartición de las zonas de influencia sería diferente.

Además de que eso obligatoriamente molestaría a la actual Federación Rusa, esta nueva repartición devolvía Israel a la época en que no disponía del paraguas estadounidense. Algo inaceptable desde el punto de vista del primer ministro Benyamin Netanyahu, partidario de la expansión de Israel «desde el Nilo hasta el Éufrates». Así que Netanyahu hizo todo lo posible por sabotear la continuación del programa.

Es por eso que, a pesar de que a principios de 2014 ya se había alcanzado en Ginebra un acuerdo sobre la cuestión nuclear, la negociadora estadounidense Wendy Sherman utilizó las exigencias israelíes para tratar de obtener más concesiones y afirmó sorpresivamente que Washington no se conformaría con eliminar la posibilidad de que Irán obtuviese la bomba atómica sino que también exigía que Teherán renunciara a desarrollar sus misiles balísticos. Esta sorprendente exigencia fue rechazada por China y Rusia señalando que no tenía absolutamente nada que ver con el Tratado de No Proliferación nuclear ni entraba en el campo de competencia de los 5+1.

Eso demuestra que la bomba atómica nunca fue la preocupación de Estados Unidos en todo este asunto y que Washington sólo utilizó ese pretexto para contener a Irán imponiéndole un terrible cerco económico y monetario.

Lo más interesante es que el propio presidente Obama lo reconoció implícitamente en su discurso del 2 de abril cuando mencionó la fatwa del Guía de la Revolución prohibiendo el arma atómica. En realidad, la República Islámica de Irán puso fin a su programa nuclear militar poco después de la declaración del ayatola Khomeiny contra las armas de destrucción masiva, en 1988. A partir de aquel momento, Teherán se ha limitado a la investigación nuclear de carácter civil, que en algunos casos puede tener implicaciones militares, como –por ejemplo– garantizar la fuerza motriz en navíos de guerra. La decisión del imam Khomeiny adquirió fuerza de ley con la fatwa del ayatola Khamenei, el 9 de agosto de 2005 [2].

En todo caso, como en Washington estiman que Benyamin Netanyahu es un «fanático histérico», los estadounidenses pasaron el año todo el año 2014 tratando de llegar a un acuerdo con Tsahal [las fuerzas armadas de Israel]. Poco a poco, fue imponiéndose la idea de que, en la repartición de la región entre Arabia Saudita e Irán, habría que imaginar un sistema de protección para la colonia judía. De ahí surgió el proyecto de crear una especie de nuevo Pacto de Bagdad, algo así como una OTAN regional, presidida oficialmente por los sauditas –para que fuese aceptable para los árabes– pero dirigida en realidad por Israel, como el antiguo Pacto presidido de facto por Estados Unidos a pesar de que este país no era miembro. El presidente Obama hizo público este proyecto en su Doctrina de Seguridad Nacional, el 6 de febrero de 2015 [3].

Así que el acuerdo nuclear y el fin de las sanciones fueron pospuestos. Washington organizó la rebelión de Tsahal contra Netanyahu, creyendo que al primer ministro no le quedaba mucho tiempo en el poder. Pero, a pesar de la creación de Commanders for Israel’s Security y de los llamados de casi todos los ex oficiales superiores a no votar por Netanyahu, este último logró convencer a sus electores de que él único defensor de la colonia judía y acabó siendo reelecto.

En lo tocante a Palestina, Washington y Teherán habían previsto congelar la situación de Israel y crear un Estado palestino, conforme a los acuerdos de Oslo.

Netanyahu, que estaba espiando no sólo las negociaciones de los 5+1 sino también las conversaciones bilaterales secretas [4], reaccionó anunciando públicamente que mientras él esté vivo Israel nunca aceptará que se reconozca un Estado palestino. Al hacer esa declaración, Netanyahu reconocía implícitamente que Tel Aviv no tiene intenciones de respetar la firma israelí estampada en los acuerdos de Oslo y que ha venido negociando con la Autoridad Palestina durante 20 años únicamente para ganar tiempo.

La Fuerza Común Árabe

Apurados por completar su plan, Washington y Londres decidieron utilizar la rebelión yemenita para concretar todo el asunto. Los chiitas hutis aliados a los soldados fieles al ex presidente Saleh habían exigido y obtenido la renuncia del presidente Hadi, quien a última hora decidió tratar de recuperar su puesto.

Aunque la verdad es que su estancia en el cargo ya no era ni legal ni legítima desde hacía mucho tiempo. Hadi se había mantenido en el poder después de terminar su mandato sin haber cumplido ninguno de los compromisos que había contraído sin intenciones de respetarlos. Ni Estados Unidos ni el Reino Unido tenían ningún tipo de simpatía por ninguno de los dos bandos, después de haberlos respaldado alternativamente en diferentes momentos. Así que permitieron que Arabia Saudita afirmara que la revolución era un golpe de Estado y que justificara así su nuevo intento de anexar Yemen. Londres montó una operación militar para respaldar a Adén desde el Estado pirata de Somalilandia. Al mismo tiempo, con el pretexto de la crisis yemenita, la Liga Árabe hizo pública la parte árabe de la nueva OTAN regional: la Fuerza Común Árabe.

Tres días más tarde, también se hacía público el acuerdo de los 5+1 negociado un año antes. Sin embargo, el secretario de Estado John Kerry y el ministro iraní de Relaciones Exteriores Mohammad Javad Zarif dedicaban todo un día a pasar revista a todos los puntos políticos en discusión. Se decidió que Washington y Teherán reducirán la tensión en Palestina, Líbano, Siria, Irak y Bahréin durante los próximos 3 meses y que el acuerdo de Ginebra no se firmaría hasta finales de junio y por 10 años si ambas partes respetaban su palabra.

Consecuencias

- Es probable que Netanyahu trate nuevamente, en los 3 próximos meses, de hacer fracasar el plan estadounidense. No sería por lo tanto sorprendente que veamos toda una serie de actos de terrorismo o de asesinatos políticos no reivindicados pero cuya responsabilidad será atribuida a Washington o a Teherán para impedir la firma prevista para el 30 de junio de 2015.

Lógicamente, Washington estimulará en Israel una evolución política que limite los poderes del primer ministro. Eso es lo que se desprende del durísimo discurso que pronunció el presidente israelí Reouven Rivlin cuando encargó a Netanyahu la formación del próximo gobierno.

- La cuestión de Yémen nunca llegó a mencionarse en las discusiones bilaterales. Si se firma el acuerdo, ese país podría mantenerse como único punto de conflicto en la región durante los próximos 10 años.

- Al concluir un acuerdo con Teherán y promover una alianza militar en torno a Arabia Saudita, Washington favorece, por un lado, una división de la región entre Estados. Por otro lado, fragmenta las sociedades utilizando para ello el terrorismo e incluso acaba de crear un sub-Estado terrorista: el Emirato Islámico, también conocido como «Daesh».

- Estados Unidos había previsto originalmente conformar la Fuerza Común Árabe con las monarquías del Golfo y Jordania, con la posibilidad de incorporar posteriormente a Marruecos. Existe en ello una coherencia entre los regímenes implicados. Sin embargo, Omán se ha mantenido al margen, a pesar de ser miembro del Consejo de Cooperación del Golfo, mientras que Arabia Saudita está tratando de utilizar su influencia para incluir a Egipto y Pakistán, a pesar de que este último no es un país árabe.

En el caso de Egipto, El Cairo no dispone de ningún margen de maniobra y tiene que plegarse a todas las presiones sin implicarse en materia de actuación. El país no dispone de medios sustanciales y sólo puede alimentar a su población gracias a la ayuda internacional, o sea gracias a Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos, Rusia y Estados Unidos. Egipto se ve implicado en la operación «Tempestad Decisiva» contra Yemen, nuevamente junto a la gente del sur, como en la guerra civil (1962-1970), con la diferencia de que en vez de estar con los comunistas ahora está del lado de los miembros de al-Qaeda y que El Cairo es ahora aliado de la monarquía saudita. Es evidente que Egipto debería tratar de salir de ese enredo lo más rápido posible.

- Más allá del Levante y del Golfo, la evolución de la situación regional planteará problemas a Rusia y a China. Para Moscú, el cese del fuego de 10 años es una buena noticia pero le resultará amargo tener que renunciar a sus esperanzas mientras que Irán se beneficia únicamente porque la dirigencia rusa tardó en reconstituir sus fuerzas después de la disolución de la URSS. Esto explica el acuerdo concluido con Siria para desarrollar el puerto militar de Tartús. La marina de guerra rusa debería implementar de forma duradera su presencia en el Mediterráneo, tanto en Siria como en Chipre.

En cuanto a China, el cese del fuego entre Estados Unidos e Irán se traducirá rápidamente en un traslado de las tropas estadounidenses hacia el Lejano Oriente. El Pentágono ya se plantea la construcción de la mayor base militar estadounidense del mundo en Brunei. Para Pekín, poner sus fuerzas armadas al nivel de esa amenaza se convierte desde ahora en una carrera contra reloj: China debe estar lista para hacer frente al Imperio estadounidense antes de que este último esté en condiciones de atacarla.
[1] El Tratado de Organización del Medio Oriente (CENTO) o «Pacto de Bagdad» era una alianza regional, primeramente piloteada por Londres y más tarde por Washington –a pesar de que Estados Unidos no era miembro–, destinada a contener la influencia soviética y a reagrupar las potencias pro-occidentales. Fue firmado en 1955 y se terminó con la guerra turco-chipriota. Sus miembros eran Irak, Irán, Pakistán, Turquía y el Reino Unido. Su disolución oficial tuvo lugar en 1979, a raíz de la Revolución iraní.
[2] Los lectores interesados podrán encontrar un estudio muy completo de la crisis nuclear iraní en «¿Quién le teme al programa nuclear civil de Irán?», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 9 de julio de 2010.
[3] «Obama réarme», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 9 de febrero de 2015.
[4] «El Wall Street Journal denuncia complot de Israel contra Estados Unidos», Red Voltaire, 25 de marzo de 2015.

sábado, 7 de febrero de 2015

SIGUE LA PARTIDA DE AJEDREZ, SIGUE MINKS


07.02.2015

Nada se conoce de la letra pequeña del acuerdo alcanzado entre Putin Hollande y Merkel, sólo que sigue Minks, y Minks, tal como se planteó desde el principio, es un tratado que le colaron al dictador Poroshenko. Y decimos "le colaron" porque Poroshenko lo ha violado varias veces a instancias de EE.UU. y lo volverá a hacer El acuerdo previo sobre Ucrania es un triunfo de la estrategia de Putin (Desde luego, basta con ver la cara de Putin)

RT.- Las decisiones de la reunión sobre la crisis ucraniana entre el presidente de Rusia, Vladímir Putin, la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, François Hollande, pueden ser cruciales para el destino de Ucrania y de toda Europa, cree el analista de política internacional Mariano Ciafardini.

"Es un acontecimiento trascendental porque los presidentes de Francia y Alemania han hecho este movimiento tan importante trasladándose ellos en persona conjuntamente a Kiev primero y a Moscú después", dijo Ciafardini a RT.

Según sus palabras, la presencia de un acuerdo previo "es un triunfo de la estrategia del presidente Putin y de los Gobiernos de Donetsk y Lugansk".

"Las sanciones sobre Rusia y el mantenimiento del conflicto en Ucrania tienen una incidencia económica muy negativa en la Unión Europea, que se complica ahora con la victoria de Syriza en Grecia. La Unión Europea no puede tener tantos frentes abiertos en medio de una crisis y una recesión. Esto es lo que ha terminado impulsando la urgencia del viaje de Hollande y Merkel a Kiev y a Moscú para ver si se puede poner fin a este conflicto", resume Ciafardini.

Las negociaciones tripartitas de Putin, Merkel y Hollande se realizaron en la noche del viernes al sábado en Moscú y duraron más de cinco horas. Los líderes acordaron continuar los acuerdos de Minsk y resumir los resultados de la reunión en Moscú este domingo en una conversación telefónica conjunta en 'formato de Normandía', es decir, con la participación del presidente ucraniano, Piotr Poroshenko.

jueves, 29 de enero de 2015

LA GEOPOLITICA INTERNACIONAL SE DESPLAZA A GRECIA


jueves, 29 de enero de 2015

 
No cambiará nuestro punto de vista respecto al carácter reformista de Syriza (de todas formas poco queda ya por reformar) porque haya anunciado un paquete de medidas que aliviarán algo al pueblo heleno que por otra parte, justo es reconocerlo, quisiéramos para nosotros. El simple anuncio de las mismas hizo que ayer cayeran las bolsas europeas, especialmente la griega, y se hable de fuga de capitales de ese país.

Sea como fuere, las medidas anunciadas no suponen gran cosa para Berlín (vamos a dejar de hablar de Bruselas: es utópico ya) pues eran conocidas y consideradas asumibles si es que no fueron pactadas con antelación, pues antes de las elecciones griegas, la UE hablaba de suavizar sus políticas ultra liberales. Otro gallo cantará cuando Atenas exponga la quita de la deuda. Porque ese es el problema, ya que todos están inmersos en la crisis general del sistema.
Circula por ahí una hipótesis plausible porque se está haciendo realidad cada día más. Cuando surgió la crisis, dijimos que se quedó aquí en el centro imperialista porque, como se hacía antaño, ya no se podía exportar al Tercer Mundo, vía deuda externa, pues ese Mundo se opone, recordando que fue arrasado en décadas pasadas; por tanto, aquella regresaba al centro de donde surgió. Y ahí sigue.
Pero hay quien no se queda de brazos cruzados. Se está dando una segunda versión de aquella vieja estrategia, ahora en el  corazón de Europa donde el núcleo duro central de la UE, léase Alemania, a través de las recientes emisiones de deuda del Banco Central Alemán, perdón, Europeo, carga, no sobre el Tercer Mundo sino sobre los países periféricos del capitalismo europeo (España, Grecia, Portugal, Italia e incluso Francia) el peso de financiar la deuda para que Alemania y otros países del norte, no se vean demasiado afectados por el peso de la misma.
En ese sentido si Grecia vetara (que eso está por ver, pues una cosa es negarse y otra hacer de la negativa una realidad) nuevas sanciones contra Moscú ¿quién prestaría entonces dinero a Grecia?. Eso es lo que se preguntan algunos. Pues la Rusia que estaba en “suspensión de pagos”. Es cierto que Rusia confronta problemas económicos pero está fuera de esa espiral diabólica europea y su economía se recuperará sin duda alguna gracias a sus alianzas con China (Pekín se ha convertido en el mayor importador de gas y petróleo rusos) y otros países emergentes, además el precio del petróleo, vilmente manipulado, tendrá que subir a no ser que los especuladores imperialistas tengan intención de arrojarse al vacío desde lo más alto de Wall Street.

Todo ello le da a Moscú un margen de movimientos que la UE quisiera para ella. Hace unos días, Rusia anunció que estaba dispuesta a ayudar económicamente a Atenas, ahora Grecia manifiesta públicamente que no le hace ascos a la idea. Ahí estaría ese dinero. Rusia, puede mover muchas fichas todavía en esta guerra económica que le han declarado y vincular su ayuda a Atenas apelando a lazos culturales y hasta de religión, lo que desplazaría la estrategia geopolítica a Grecia... por el momento.

lunes, 26 de enero de 2015

RUSIA: LA ESTRATEGIA DE PUTIN


http://www.granma.cu/mundo/2015-01-22/rusia-la-estrategia-de-putin


Rusia. Kremlim con aviones IBTimes
Rusia ha asegurado que no cederá ante las presiones externas. Foto: Ria Novosti
Si se me permite comenzar por una conclusión personal, diría que el mayor logro de la Rusia actual como país y del presidente Vladimir Putin como estadista, es haber evitado una tercera guerra mundial aun cuando las amenazas, sanciones, provocaciones y cercos militares por parte de Occidente, pudieran conllevar a una respuesta bélica.

Serenidad, seguridad y sabiduría se han dado la mano justo en mo­mentos en que se ha pretendido do­blegar a una nación que ya supo de conflagraciones anteriores, en las que millones de sus hijos perdieron la vida y pudo levantarse de las ruinas causadas por el fascismo.

Con evidente capacidad como es­tratega político y militar, Putin y su equipo de gobierno no solo han frenado el impulso occidental de llevar la pólvora hasta sus fronteras a través de una OTAN ávida de guerras, sino que han desarrollado el po­tencial militar del país con los más mo­dernos medios y equipos y han cam­peado las sanciones, los bajos precios del petróleo y otras dificultades, sin grandes afectaciones sociales pa­ra su población.

Occidente ha apostado por debilitar a Rusia, hacerla fracasar en su desarrollo económico; ha estimulado inconformidades y ha exacerbado tendencias minoritarias en quienes jugaron siempre al oportunismo, unas veces con el disfraz de socialistas y otras con evidente añoranza capitalista.

Fueron tendencias que encontraron abono en los primeros años luego del derrumbe de la Unión So­viética y que, en algunos casos, no han sido arrancadas de raíz to­davía.

Rusia, sin embargo, se ha fortalecido y desarrollado, y su población es beneficiada incuestionablemente. A su vez, el gran país ha ganado respeto y cariño internacionalmente, y no ha descuidado para nada su potencial militar que, unido al pa­triotismo, pueden hacer fracasar cual­quier intento de acciones bélicas contra su territorio.

El acercamiento mayor a Amé­rica Latina; el fortalecimiento de las relaciones con China; la colaboración en aumento con el resto de los países del Brics; la consecución de espacios económicos con naciones vecinas del Asia central, entre otros aspectos, han servido para afianzar su papel en la arena internacional.
También lo es su posición respecto al conflicto en Siria, que evi­tó ma­les mayores cuando todo es­taba de­cidido en Occidente para una agresión directa a esa nación árabe.

Sabido esto —¡y bien sabido!—, Occidente encontró en la vecina Ucrania, el campo propicio para provocar a Moscú. Allí se dio un golpe de estado preparado y financiado desde Washington y se aupó a grupos fascistas que han sembrado el odio y la muerte entre habitantes de una misma nación.

Estalló Ucrania y la población de las regiones más identificadas con Rusia por sus vínculos sanguíneos, idioma, cultura y hasta simpatías políticas, fundamentalmente en Do­netsk, Górlovka y Lugansk, ha buscado en la vecina nación un espacio que le garantice protección y hasta territorio ruso han emigrado cientos de miles de ucranianos que huyen de los ataques emprendidos por un ejército pro occidental.

Rusia ha respondido con ayuda humanitaria millonaria trasladada hasta las poblaciones más vulnerables a las acciones militares y los cercos de las autoridades de Kiev.

También el gobierno ruso ha im­pulsado internacionalmente la realización de negociaciones entre las autoridades ucranianas y las de los territorios rebeldes controlados por milicias locales.

A la par con la guerra, los grandes medios de prensa han encabezado una campaña sin precedentes para culpar a Moscú de todo lo que ocurre en Ucrania, y los líderes occidentales han satanizado —y de qué manera— al presidente Putin, con el fin de debilitar su prestigio en ascenso dentro y fuera de su país. Dicho golpe tuvo el objetivo principal de convertir a Kiev en plataforma para instalar los misiles de la OTAN apuntando hacia Rusia.

A su vez, tanto Estados Unidos como la Unión Europea han aplicado un grupo de sanciones a Moscú, cuyo impacto acumulativo ha provocado afectaciones que van desde la caída de su moneda, el rublo, hasta la imposibilidad de acceder a modernas tecnologías para la explotación petrolera, y otras.

Súmese a esto, la depreciación del precio del petróleo —fundamental fuente de ingresos del país—acción provocada por la superproducción del crudo extraído por Es­tados Unidos usando el método de fractura hidráulica para sacar el gas esquisto existente en las rocas, costosa tecnología que provoca daños ecológicos.
De acuerdo con especialistas en el mercado internacional del petróleo, esta vez no fue la crisis financiera asiática la responsable del desplome de los precios del crudo, sino una acción orquestada desde Washing­ton con la intención de convertir el petróleo en un arma para doblegar a Moscú.

Puede resumirse entonces que el tema Ucrania, las sanciones económicas y el desplome en los precios del petróleo, en su conjunto, son usados por Estados Unidos y Eu­ropa, con el único fin de desestabilizar a Rusia, y entonces, con el cerco de la OTAN y su escudo antimisiles, hacerla presa fácil en una posible confrontación.

Pero Moscú no solo resiste todo ese andamiaje occidental, sino que ha diseñado y lleva adelante una estrategia que de seguro la hará in­vulnerable a los apetitos occidentales, y más fuerte desde todos los puntos de vista.

Su presidente, Vladimir Putin, al ti­món de este gran país, cuenta con un pueblo patriota que lo apoya. De eso dan fe las últimas encuestas en las que el mandatario tiene una ac­ep­tación superior del 80% de los ciudadanos.

Únase a este apoyo interno, la elevada simpatía que tiene en la es­fera internacional y los pasos dados que crean una fortaleza económica, militar y ciudadana, que convierte a Rusia en una nación de presente y de futuro.

lunes, 19 de enero de 2015

LA ALIANZA QUE IMPIDE DORMIR A EE.UU

 

"La alianza de Rusia, China y la India acabará con la hegemonía de EE.UU."


La unión de Rusia, China y la India puede influir de manera positiva en el equilibrio de poderes en Asia, crear un nuevo orden multipolar y acabar con la "hegemonía norteamericana", considera el portal InSerbia News.

Durante los últimos años el 'panorama político' ha cambiado por lo que Rusia, China y la India son capaces de lograr el liderazgo de manera conjunta,cambiar el orden mundial y hacer frente a la "hegemonía norteamericana", escribe el portal InSerbia News.

Según la publicación, una serie de acuerdos bilaterales firmados por estos países el último año son un "paso gigante" para que el mundo unipolar se transforme en multipolar. Además, las sanciones impuestas por Occidente contra Rusia acercaron Moscú aún más hacia China y la India.

"El nuevo enfoque de Moscú hacia dos potencias asiáticas puede ser considerado como una perspectiva para un nuevo orden mundial multipolar", asegura el director del Instituto Italiano de Estudios Avanzados en Geopolítica Francesco Brunello Zanniti, citado por el portal.

Sin embargo, Rusia, China y la India empezaron a colaborar mucho antes de la crisis ucraniana, sobre todo en el marco del BRICS. "Pekín y Nueva Delhi siempre han considerado a Moscú como un socio fiable", concluye el artículo.

 

 

Viraje hacia oriente: "Rusia está dibujando los contornos de un nuevo mundo"

 

El viraje de Rusia hacia el este en respuesta a la presión geopolítica de Occidente es un paso importante hacia un orden mundial equilibrado que se basaría en la interdependencia y cooperación económica, valores que Washington sigue desestimando, opina el periodista estadounidense Patrick Smith.

Analizando la agenda política exterior de Rusia en 2014 —América Latina, China, Turquía, actualmente la India y próximamente Irán—, Smith señala en su blog para el portal Salon la reorientación de Moscú hacia oriente tras las sanciones antirrusas de Occidente.

"Los acuerdos de gas natural con China valorados en 400.000 millones de dólares son históricamente significativos por sí mismos. A lo largo de seis años China comprará a Rusia más gas del que esta suministra ahora a Europa", señaló Smith, añadiendo que Moscú podrá expulsar parcialmente a EE.UU.
del mercado asiático de hidrocarburos.

El analista acentuó que las élites políticas occidentales han tratado de usar elSouth Stream como una herramienta de presión sobre Moscú en su "juego a sanciones", algo que causó que Moscú abandonara el proyecto mellando la situación ventajosa de Europa.

La decisión de desviar los suministros rusos del sur de Europa a Turquía "es más que un nuevo acuerdo", es "cooperación que tiene un importante trasfondo político y diplomático, considerando las alianzas tradicionales de Ankara [capital turca] con otros países o sus aspiraciones a la Unión Europea", escribe el autor.

El periodista resaltó que el viraje de Rusia hacia oriente y la disposición de países orientales para cooperar con Moscú en condiciones de igualdad "están dibujando los contornos de un nuevo mundo, nuevas uniones económicas y culturales, que pueden aprovechar las rutas comerciales históricas para convertir la globalización en una calle de doble sentido, tal como debía haber sido desde el inicio".

 

miércoles, 14 de enero de 2015

¿ QUIÉN SE ATREVERÁ A BOMBARDEAR RUSIA?


Belicismo de la OTAN


La superioridad aérea de Estados Unidos siempre le ha servido para concretar sus invasiones y agresiones. Pero esa «superioridad» se ve hoy neutralizada frente a los sofisticados y poderosos medios de detección y de defensa antiaérea con que cuenta Rusia. Y ese es el mensaje que Moscú ha querido hacer llegar a Washington y la OTAN realizando numerosos vuelos de sus aviones militares en el espacio aéreo internacional de Europa hace poco días.
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La prensa comercial occidental, consideraba como algo certero, a principios del año 2014 [a consecuencia de la guerra civil en Ucrania], la intervención militar de la OTAN contra Rusia, siguiendo el esquema aplicado contra la ex Yugoslavia, en 1999. La razón de todo esto fueron principalmente las belicosas y surrealistas declaraciones del jefe del Estado Mayor estadounidense, el almirante John Kirby: «después de la caída de la Cortina de Hierro, Rusia siempre ha avanzado hasta llegar a las fronteras de la OTAN». Las predicciones de la prensa comercial occidental sobre una posible intervención de la OTAN contra Rusia no han tenido pues ningún fundamento lógico y valedero.

Por otro lado, el inmenso territorio de Rusia se extiende por dos continentes y este país posee una gran cantidad de medios eficaces de combate. Sin embargo, para poder contraatacar lo más rápidamente posible en caso de una agresión armada convencional contra Rusia, el Kremlin necesitaba sistemas automatizados y de los más sofisticados en materia de gestión y de información, capaces de integrar los sistemas de detección [satelital] y sus armas de alta precisión.

En estos últimos meses, escuadrones de más de 20 o 30 aviones de combate rusos comenzaron a sobrevolar el espacio aéreo internacional en las inmediaciones de los países miembros de la OTAN, es decir en el oeste, el norte y el sureste de Europa, una manera para Moscú de hacer un test en directo del nivel de respuesta de la aviación de estos países miembros de la OTAN, y para poder realizar esta proeza Rusia utilizó sus sistemas automatizados para gestión e información.

El general estadounidense Philip Breedlove, comentando esta demostración de fuerza de la aviación militar de Moscú, declaró: «Desde mi punto de vista, los rusos nos están enviando un mensaje, de que ellos son una gran potencia».

Efectivamente, el flujo de tráfico aéreo y de corredores aéreos destinados a los aviones [comerciales de pasajeros, de carga, militares u otros] es muy denso dentro la zona de Eurocontrol, las rutas y corredores aéreos de los aviones se cruzan y ya están saturadas, y esto mucho más si de repente aparecen en este cielo europeo 20 o 30 aviones de combate rusos en diversas formaciones, pero con la proeza de no causar colisiones o perturbaciones del tráfico aéreo, incluso sin ocasionar accidentes con otros aviones civiles o militares.

Esto no hubiese sido posible sin un monitoreo constante y un control radar permanente desde el nuevo centro de control radiotécnico «590» del Ejército Ruso.

La red radar «590» dispone de varios miles de instalaciones de memoria y de servidores para este fin, teniendo una potencia de cálculo de última generación que utilizan los microprecesadores y los sofisticados equipos de comunicación por satélite. Los microprocesadores rusos permiten el reconocimiento instantaneo de los diferentes tipos de aviones en vuelo, el seguimiento automático de dichas aeronaves en el espacio de la zona Eurocontrol, todo esto detectado por el radar de red «590» y la extrapolación de la dirección de vuelo de cada uno de los aviones, en función de la ruta declarada, de la velocidad y otras especificaciones técnicas.

El día 2 de diciembre de 2013, se activó el sistema de reconocimiento aéreo a gran distancia, es decir desde la frontera occidental de Rusia con Europa, se introdujo en la dotación de personal militar del ejército ruso el sistema radar más complejo y moderno del mundo, conocido con nombre código de «29B6-Container». Se trata de una unidad de élite codificada por los rusos «590», red responsable de la detección de blancos aeroespaciales en la dirección oeste, norte y sur. El radar 29B6 tiene un campo de perspectiva abierta a 240° grados, controla y vigila el espacio aéreo hasta una distancia de 3 000 kilometros, que abarca el conjunto de Europa, el norte de África y Oriente Medio, y tiene la capacidad de rastrear blancos aéreos (incluyendo misiles de crucero) que vuelan hasta 100 kilómetros por encima del nivel del mar.

El radar 29B6 es un sistema bi-estático, con estaciones de transmisión y de recepción por separado, colocadas a distancia, uno del otro. La antena del transmisor tiene una longitud de 440 metros e incluye 36 elementos. Este complejo se encuentra en la ciudad de Nizhny Novgorod (250 km al este de Moscú). La antena receptora del 29B6 se encuentra en Kovylkino (150 km al sur de Nizhny Novgorod) y cuenta con pilares de 35 metros de altura que se extienden a lo largo de 1,3 km de distancia. El sistema de radar 29B6 forma parte de la familia «Duga», al igual que el RO-4 Sevastopol, y opera en la gama de ondas cortas, también llamada UHF (frecuencia de 3-30 MHz).

El campo electromagnético emitido por la antena de este radar es equivalente a la energía eléctrica que consume una ciudad de 100 000 habitantes.

A nivel mundial, el 99% de los radares militares de detección y de guiado de los tiros (desplegados en tierra y en buques o aeronaves, incluidos los aviones AWACS) operan en el rango de centímetros milímetros debido a que los haces electromagnéticos emitidos por el radar de centímetro y de milímetro son paralelos al suelo y no pueden superar las barreras del relieve del terreno. Además, estos radares están limitados, a nivel de rendimiento por la curvatura de la Tierra, a una distancia máxima de 300-500 kms detección.

A diferencia de estos radares, aquellos que utilizan las ondas ultracortas emiten haces en un ángulo que alcanza hasta los 45° grados con relación al suelo, para ser reflejados de manera repetida por la capa ionosférica de la atmósfera terrestre. La reflexión ionosférica se caracteriza por una pequeña pérdida de la señal. Esta particularidad hace que el radar de la familia Duga tenga una zona óptima de detección de blancos aéreos cuyo rango va de 400 a 4 000 km de distancia con respecto a la estación transmisora. Así, un misil de crucero estadounidense Tomahawk o una aeronave clase Stealth F-22, B-2 y F-35, por ejemplo, pueden ser detectados por el radar ruso situado en el territorio de Rusia, desde que emprenden vuelo sobre el Océano Atlántico.
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El super-radar 29B6 fue diseñado por NPK NIIDAR, el mismo constructor que realizó el radar antibalístico 77Ya6DM–Voronej, cuya distancia de detección es de 6 000 kilómetros. Rusia ha colocado en su frontera oeste y norte, una serie de radares de tipo Voronezh: en el aeropuerto de Dunayevka en el enclave de Kaliningrado, a Lekhtussi (cerca de San Petersburgo) así como en Olenegorsk en la península de Kola, en la frontera con Finlandia.

Todos estos radares están conectados a otro del mismo tipo, que se encuentra en Armavir en Transcaucasia, junto al Mar Negro, donde se encuentra también el centro de comando y de control espacial C4I, que incorpora e integra estos radares, junto con los satélites militares de reconocimiento en la red técnica «590» del ejército ruso.

Y haciendo referencia a lo que se dicho aquí antes, creo que las siguientes palabras del presidente Putin pronunciadas durante su discurso en el Club Valdai Internacional en la ciudad de Sochi, el 24 de octubre de 2014, son la parte más significativa de su discurso:
«todos los sistemas de seguridad colectiva en el mundo están hoy en ruinas. Ya no hay garantías internacionales de seguridad para nadie. Y la entidad que ha destruido todo esto tiene un nombre: Estados Unidos de América.»
Videos:

Maniobras militares del ejército ruso.

Esta impresionante arma es el famoso sistema múltiple de lanzamiento de cohetes soviético BM-21, apodado «Grad» (“granizo” en ruso). Entró en servicio en 1963. Cuenta con 40 cohetes de 122,4 milímetros. En total existen más de 8 500 unidades en todos los continentes. Estamos hablando de la época soviética y Rusia no ha mostrado todavía sus armas secretas y subsónicas.
Maniobras del ejército finlandés.

Fuente: Ministerio de Defensa de Finlandia.
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miércoles, 7 de enero de 2015

RUSIA SE HACE CON ACTIVOS DE PETRÓLEO Y GAS A PRECIOS CASI RIDÍCULOS


miércoles, 7 de enero de 2015

 
El presidente ruso, Vladimir Putin ha sorprendido al mundo occidental tras su último movimiento estratégico, que ha sido comparado con una "jugada maestra" del ajedrez.

El rublo ruso estaba en caída libre, en las últimas semanas, dinamitado por los acontecimientos sucedidos en Ucrania que llevaron a la condena mundial de la ocupación rusa y al posterior embargo iniciado por los Estados Unidos, ha llegado a caer hasta límites nunca registrados por esta moneda. En 1998, antes de iniciar su gran crisis, el rublo estaba por debajo de los 5 dólares, pero después empezó a bajar llegando a mediados de este año a cotizarse por encima de los 35. Después de su entrada en Crimea y las sanciones financieras a sus grandes empresas energéticas a las que el país soviético se ha visto sometido, la moneda rusa cayó hasta los 54 rublos para comprar un dólar la semana pasada, y dos días después ha registrado otro mínimo histórico: 75 por dólar.

Ante este derrumbe de su moneda, el Banco Central de Rusia aplicó una solución drástica para evitar que siguiera en caída libre, subiendo los tipos de interés del 10,5% hasta el 17%, siendo ésta la segunda intervención que hace en una semana. Economistas internacionales declaraban que no iba a servir de nada esta medida, ya que, en opinión de muchos, Rusia se encuentra en el centro de una "tormenta perfecta": Sanciones económicas unido a la caída del precio del petróleo y el aumento de los intereses a tipos muy elevados hacen que la economía "vuelva a la recesión".

El vicepresidente del Banco de Rusia, Serguéi Shvetsov, anunciaba que la decisión de aumentar de esta manera los intereses es una opción "entre lo muy malo y lo supermalo", diciendo que no hace ni un año no se podían ni imaginar una situación así, ni en la peor de las pesadillas. A pesar de contar con el visto bueno de Putin, sus legisladores se han mostrado críticos, llegando incluso a pedir la dimisión de Elvira Nabiulina, presidenta del Banco Central. Putin seguía prometiendo conseguir estabilidad, tanto financiera como económica, aunque la población rusa estaba escéptica tras haber sufrido recientemente una grave crisis.

Y, como lo prometido es deuda, lo ha hecho realidad. Esa "jugada maestra" ha sido dejar que bajara el rublo hasta límites alarmantes provocando el pánico generalizado entre todos los inversores, especialmente los que tienen su dinero en empresas energéticas, dejando correr el rumor de que Rusia no tenía suficientes fondos para parar la debacle económica. Las acciones de estas empresas se vinieron abajo y se ha estado produciendo una estampida generalizada, vendiendo todo lo que podían para evitar el desastre financiero que se veía venir. Cuando el precio de esas acciones ya estaba lo suficientemente bajo, Putin dio la orden de comprar todos los activos posibles, que estaban en manos de capital europeo y estadounidense.

De esta manera, Rusia se ha hecho con el 30% de los activos de petróleo y gas, a un precio casi ridículo, y ahora sólo tendrá que sentarse a esperar y ver cómo el rublo empieza a recuperarse "milagrosamente". Según InSerbia, "no se había visto una operación así desde la aparición del mercado de valores", y agregó que "los tiburones financieros europeos quedaron como tontos" al ver cómo Rusia, en unos minutos, compraba a muy bajo precio una cantidad brutal de activos energéticos por valor de miles de millones. Putin será lo que sea, pero aquí ha demostrado ser un buen estratega de los negocios a nivel mundial.

es.blastingnews.com

lunes, 5 de enero de 2015

LA ESTRATEGÍA DE EE.UU PARA CONTROLAR-DOMINAR A RUSIA Y CHINA NO FUNCIONA

El Imperio del Caos está perdiendo el partido


Washington y sus expertos de la CIA cada vez que han querido eliminar o dominar a un país en función de sus intereses geopolíticos han utilizado la vieja estrategia de "divide y vencerás". En Chile financiaron a Pinochet en los años 70 contra un gobierno democráticamente elegido; en Nicaragua armaron a los Contras en los años 80 contra el movimiento Sandinista. Actualmente con la ayuda de los dirigentes europeos de Bruselas vendidos al Imperio — y contra los intereses comerciales de sus propios ciudadanos y empresas— han desatado una guerra comercial contra Moscú. En Ucrania han fomentado una guerra civil entre el oeste-este y siguen apoyando a los grupos neonazis para que haya caos en las fronteras de Rusia. Pero a pesar de todas estas manipulaciones un BLOQUE competidor sigue emergiendo.
 
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Rusia y China se burlan del «divide y vencerás»

Roma y Pekín. El Imperio Romano lo hizo. El Imperio Británico lo copió con estilo. El Imperio del Caos [—es decir los Etados Unidos—] lo ha hecho siempre. Todos lo hacen. Divide e impera. Divide y vencerás o divide y conquista. Es obsceno, brutal y efectivo. No para siempre, sin embargo, como los diamantes, porque los imperios se desmoronan.

Una habitación con vistas al Panteón puede ser una celebración de Venus, pero también un vistazo a la obra de Marte. Había estado en Roma esencialmente para un simposio –Global WARning– organizado por un grupo muy comprometido, talentoso, dirigido por un exmiembro del Parlamento Europeo, Giuletto Chiesa (colega y miembro de la Red Voltaire). Tres días después, cuando se desató la corrida sobre el rublo, Chiesa fue arrestado y expulsado de Estonia como persona non grata, una ilustración gráfica más de la histeria antirrusa que se apodera de las naciones bálticas y del control orwelliano que la OTAN tiene sobre los débiles lazos de Europa [1]. Simplemente no se permite el disenso.

En el simposio, celebrado en un antiguo refectorio dominicano del siglo XV con divinos frescos, que ahora es parte de la biblioteca del Parlamento italiano, Sergey Glazyev, por teléfono desde Moscú, presentó una lúgubre interpretación de la Guerra Fría 2.0. No existe un verdadero «gobierno» en Kiev; el embajador de EE.UU. está a cargo. Una doctrina anti-Rusia se ha urdido en Washington para fomentar la guerra en Europa y los políticos europeos son sus colaboracionistas. Washington quiere una guerra en Europa porque está perdiendo la competición contra China.


Es lamentable pero la Unión Europea (EU) no defiende sus intereses económicos, pero es más terrible y escandaloso al comprobarse que en cuestiones de geopolítica internacional la UE obedece a ojos cerrados la órdenes de Washington, como un verdadero perrito faldero. Esto demuestra la corrupción de las elites que dirigen la Unión Europa. Los políticos europeos —a excepción de algunos pocos— se han vendido desde hace tiempo, trabajando para el Imperio y contra la voluntad e intereses de sus ciudadanos. El más representativo y belicoso de estos peones vendidos es el nuevo presidente de Ucrania, Piotr Porshenko, que en el siguiente video (arriba) es llamado traidor por un ciudadano de su propio país.
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Glazyev mencionó la demencia de las sanciones: Rusia trata simultáneamente de reorganizar la política del Fondo Monetario Internacional, combatir la fuga de capitales y minimizar el efecto del cierre de líneas de crédito para muchos hombres de negocios. Sin embargo, el resultado final de las sanciones, dice, es que en Europa estarán los perdedores económicos en última instancia; la burocracia en Europa ha perdido el enfoque económico al hacerse cargo los geopolíticos estadounidenses.

Solo tres días antes de la corrida sobre el rublo pregunté a Mikhail Leontyev de Rosneft (Secretario-director de Prensa del Departamento de Información y Publicidad) sobre los crecientes rumores de que el Gobierno ruso se prepara para aplicar controles de divisas. En esos días nadie sabía que el ataque al rublo sería tan rápido y concebido como un jaque mate para destruir la economía rusa.

Después de unos expresos sublimes en la Tazza d’Oro, al lado del Panteón, Leontyev me dijo que los controles de divisas eran ciertamente una posibilidad. Pero no todavía.

Lo que subrayó es que se trata de una guerra financiera propiamente dicha ayudada por una quinta columna en el establishment ruso. El único componente igual en esa guerra asimétrica son las fuerzas nucleares. Y si embargo Rusia no se rendirá. Leontyev no definió a Europa como un sujeto histórico sino como un objeto: “El proyecto europeo es un proyecto estadounidense”. Y la “democracia” se ha convertido en una ficción.

La corrida sobre el rublo llegó y se fue como un devastador huracán económico. Sin embargo, no se amenaza con un jaque mate a un experto jugador de ajedrez a menos que tu poder de fuego sea más fuerte que el relámpago de Júpiter. Moscú sobrevivió. Gazprom hizo caso al pedido del presidente Vladimir Putin y venderá sus reservas de dólares estadounidenses en el mercado local. El ministro de Exteriores alemán Frank-Walter Steinmeier expresó oficialmente su oposición a que la UE aumente la presión con sanciones contraproducentes contra Moscú. Y en su conferencia de prensa anual, Putin destacó que Rusia soportaría con éxito la crisis. Sin embargo, me interesé especialmente por lo que no dijo [2].

Cuando Marte se hizo cargo, en una aceleración frenética de la historia, me retiré a mi habitación del Panteón tratando de sintonizar a Séneca; de eutimia –serenidad interior– a ese estado de imperturbabilidad que los estoicos definían como aponía. A pesar de todo, cuesta cultivar la eutimia cuando se desata la Guerra Fría 2.0.

Muéstrame tu misil imperturbable

Rusia podría siempre desplegar una opción económica “nuclear”, declarando una moratoria de su deuda externa. Entonces, si los bancos occidentales se apoderaban de los activos rusos, Moscú podría apoderarse de todas las inversiones occidentales en Rusia. En todo caso, el objetivo del Pentágono y la OTAN de un conflicto armado en el teatro europeo no tendría lugar. A menos que Washington fuera lo bastante insensato como para comenzarla.

A pesar de todo, sigue siendo una posibilidad seria, si el Imperio del Caos acusa a Rusia de violar el Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio (INF), incluso mientras se prepara para forzar a Europa en 2015 a aceptar el despliegue de misiles crucero nucleares estadounidenses.

Rusia podría ser más hábil que los mercados financieros occidentales al separarlos de su riqueza de petróleo y gas natural. Los mercados colapsarían inevitablemente, caos descontrolado para el Imperio del Caos (o “caos controlado”, según las propias palabras de Putin.) Imaginad el derrumbe de más de 1.000 billones de dólares de derivados. “Occidente” necesitaría años para reemplazar el petróleo y el gas natural ruso, pero la economía de la UE sería instantáneamente devastada.

Precisamente cuando este vertiginoso ataque occidental contra el rublo –y los precios del petróleo– utilizando el aplastante poder de firmas de Wall Street ya había estremecido a bancos europeos expuestos hasta la médula, sus permutas de cobertura por impago se dispararon. Imaginad a esos bancos colapsando en un estilo de castillo de naipes de Lehman Brothers si Rusia declarara el default provocando así una reacción en cadena. Pensad en una Destrucción Mutuamente Asegurada (MAD) sin una guerra. A pesar de todo, Rusia es autosuficiente en todos los tipos de energía, rica en minerales y agricultura. Europa no. Este podría ser el resultado letal de una guerra impuesta por las sanciones.

Esencialmente el Imperio del Caos va de farol y utiliza a Europa de peón. El Imperio del Caos es tan débil en ajedrez como en historia. Sobresale en el aumento de las apuestas para obligar a Rusia a ceder. Rusia no cederá.

La oscuridad aparece al comenzar el caos

Parafraseando a Bob Dylan en When I Paint My Masterpiece, abandoné Roma y aterricé en Pekín. Los "marcos polos" de nuestros días viajan en Air China. En 10 años, lo harán en sentido inverso tomando el tren de alta velocidad de Shanghái a Berlín [3].

Desde una habitación en la Roma imperial a otra en un pacífico hutong, una reminiscencia lateral de la China imperial. En Roma, los bárbaros se apiñan dentro de las puertas, saqueando suavemente las migas de un patrimonio muy rico, y eso incluye a la Mafia local. En Pekín, se mantiene a los bárbaros bajo estricta vigilancia; por supuesto esto contiene un elemento panóptico, esencial para asegurar la paz social interna. La dirigencia del Partido Comunista Chino -desde las reformas trascendentales del Pequeño Timonel Deng Xiaoping– perfectamente consciente de que su Mandato Celestial está directamente condicionado por la perfecta sintonización fina de nacionalismo y de lo que podríamos llamar “neoliberalismo con características chinas”.

En una línea diferente de los “suaves lechos de Oriente” que sedujeron a Marco Aurelio, los esplendores sedosos del Pekín moderno ofrecen una idea de una potencia emergente extremadamente segura de sí misma. Después de todo, Europa no es nada más que un catálogo de esclerosis múltiple y Japón se encuentra en su sexta recesión en 20 años.

Para rematar, en 2014 el presidente Xi Jinping ha desplegado un frenesí diplomático/geoestratégico sin precedentes, vinculado en última instancia con el proyecto a largo plazo de seguir borrando de forma lenta pero segura la supremacía estadounidense en Asia y reorganizar el tablero global. Lo que Xi dijo en Shanghái en mayo encapsula el proyecto: “Es hora de que los asiáticos dirijan los asuntos de Asia”. En la reunión de APEC en noviembre, hizo un doble, promoviendo un “sueño de Asia-Pacífico”.

Mientras tanto, el frenesí es la norma. Aparte de dos inmensos acuerdos para el gas de 725.000 millones de dólares –el gasoducto Poder de Siberia y Altai– y una reciente ofensiva relacionada con la Nueva Ruta de la Seda en Europa Oriente [4], virtualmente nadie en Occidente recuerda que en septiembre el Primer Ministro chino Li Keiqiang firmó no menos de 38 acuerdos comerciales con los rusos, incluyendo un acuerdo de intercambio y un acuerdo fiscal, que implican una interacción económica total.

Se puede afirmar que el giro geopolítico hacia la integración Rusia-China es la mayor maniobra estratégica de los últimos 100 años. El máximo plan maestro de Xi no es ambiguo: una alianza comercial Rusia-China-Alemania. Los empresarios y los industriales alemanes lo desean ardientemente, aunque los políticos alemanes todavía no se dan cuenta. Xi –y Putin– están construyendo una nueva realidad económica en el campo eurasiático, llena de ramificaciones políticas, económicas y estratégicas cruciales.

Por cierto, será un camino extremadamente accidentado. Todavía no se ha filtrado a los medios corporativos occidentales, pero académicos de mente independiente en Europa (sí, existen, casi como una sociedad secreta) están crecientemente alarmados de que no exista un modelo alternativo al timo caótico del entrópico timo duro de neoliberalismo/capitalismo de casino promovido por los Amos del Universo.

Incluso si la integración eurasiática prevalece con el paso del tiempo y Wall Street se convierte en una especie de bolsa de valores local, China y el mundo emergente multipolar todavía parecen estar trabados en el modelo neoliberal existente.

Y a pesar de todo, tal como Lao Tzu, ya octogenario, dio al joven Confucio una bofetada intelectual, a “Occidente” le haría falta que lo despierten. ¿Divide e impera? No funciona. Y probablemente fracasará miserablemente.

Tal como están las cosas, lo que sabemos es que 2015 será un año espeluznante en una miríada de aspectos. Porque de Europa a Asia, de las ruinas del imperio romano al reemergente Reino del Medio, todos continuamos todavía bajo el signo de un temible, peligroso y desenfrenadamente irracional Imperio del Caos.
Fuente: Asia Times Online, 23 de diciembre de 20114.
Traducido del inglés por Germán Leyens.
Este artículo apareció originalmente con el título: "Russia, China mock divide and rule".

[1] Ver aquí:Arrestato a Tallinn il giornalista Giulietto Chiesa.
[2] Ver: “What Putin is not telling us”, Russia Today, 18 de diciembre de 2014.
[3] Leer: “Eurasian Integration vs. the Empire of Chaos”, TomDispatch, 16 de diciembre de 2014.
[4] Ver: “China set to make tracks for Europe”, China Daily, 18 de diciembre de 2014; y al artículo: “China’s Li cements new export corridor into Europe”, Channel News Asia, 16 de diciembre de 2014.