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domingo, 24 de agosto de 2014

MILICIAS INICIAN CONTRAOFENSIVA SUMULTÁNEA EN DONETSTK Y LUGANKS

domingo, 24 de agosto de 2014

Los ataques son dirigidos contra dos ciudades: Syeverodonetsk en el noroeste de la región de Lugansk y Debalcevo en la región de Donetsk oriental. La milicia ha reunido una fuerza considerable para Syeverodonetsk de la que tuvieron que replegarse en julio.

En el pueblo de Vergulevka han batido a un grupo de inteligencia ucraniana formado por siete miembros y un BMP que fue destruido. En las inmediaciones de la localidad de Adrianópolis también fue destruído otro BMP. Esos pueblos están en la zona Perevalskiy, dirección Debalcevo.

En el distrito Lutuginsky (región de Lugansk) fueron destruidos dos puntos de control y dos tanques T-72.

Por otra parte informan que las milicias han incrementado su número de combatientes en Donetsk. Soldados ucranianos que se pasaron de bando, y mineros han formado un batallón de voluntarios.

¡"Feliz" Día de la Dependencia, Dictador Poroshenko!

COSPEDAL LO RECORTA TODO, MENOS LAS BARBAS DE SU JESUCRISTO


domingo, 24 de agosto de 2014

María Dolores  de Cospedal "la mantillona", subcontrata camionetas con deficiencias que impiden la prevención de incendios forestales. Serán más baratas...

Parece broma, pero es muy serio; parece un guión de Luis Berlanga, pero es tan real como la situación surrealista que viven los trabajadores de la empresa pública de Gestión Medioambiental de Castilla-La Mancha (Geacam), que tras verse sorprendidos por la inexplicable decisión del Gobierno que preside María Dolores Cospedal de privatizar la gestión de sus vehículos, han permanecido una semana  inactivos, sin trabajar, esperando a recibir estas camionetas todo-terreno, y cuando llegaron resulta que no pueden utilizarlas porque los coches facilitados por la empresa subcontratada –Tragsa– incumplen las normas de Geacam sobre prevención de riesgos laborales, ya que carecen de escalerilla para acceder a la baca donde están depositadas las ineludibles e imprescindibles herramientas para realizar sus trabajos, según denuncia CC OO ante ELPLURAL.COM.

Amenazan con la Inspección de Trabajo

El sindicato se ha dirigido a la dirección de la empresa pública para informarle y solicitarle el acoplamiento de escaleras para subir a las bacas de los nuevos coches en cumplimiento de las guías de uso de los vehículos. “Dado que se están incumpliendo varios puntos suficientemente tratados y aprobados en materia de seguridad y prevención a la hora de coger la herramienta depositada en la baca”, el representante de los trabajadores insta a que esta deficiencia sea subsanada en breve, advirtiendo de que, en caso contrario, “CCOO presentará la correspondiente denuncia ante la Inspección de Trabajo”, concreta.

¡Qué nadie toque una pala!

En este sentido, los portavoces del sindicato en este sector insisten en la necesidad de evitar riegos para la seguridad de los trabajadores, así como “nuevos incidentes con la Mutua en caso de que se produzca algún accidente”, señalan. De ahí que Geacam haya dado órdenes a los trabajadores de no “tocar ni una pala” de la baca hasta tanto en cuanto no se acoplen las obligadas escalerillas.

Dos mil trabajadores, al paro…

Y es que esta empresa pública, encargada de la prevención y control de incendios forestales en una comunidad con más de 80.000 kilómetros cuadrados, es un caos desde el mismo momento que se hizo con sus riendas la consejera de Agricultura del Gobierno castellano-manhego, Maria Luisa Soriano. Tras varios años de litigios judiciales con los trabajadores de Geacam, el 31 de septiembre cerca de dos mil de ellos iran al paro para convertirse en fijos discontinuos al imponer Cospedal un ERE que ha provocado la perdida de condición de fijos a centenares de ellos.

…aunque con subcontratas

Pero aquí no queda el despropósito del Ejecutivo del PP. Según CC OO, Cospedal pretende ahora subcontratar las tareas de prevención con  la propia Tragsa “y/o con otras empresas privadas”, añaden, “con más dinero público, ese que alega no tener, pagará a otra u otras empresas por realizar las imprescindibles tareas de prevención, porque, le guste o no, sabe ya que abandonar en invierno estos trabajos convierten nuestros montes en un polvorín en verano”.

¿Con trabajadores enchufados por el PP?

“Nos preguntamos a quién van a contratar estas empresas para ejecutar estas tareas: ¿Sacarán del paro a los propios trabajadores de Geacam, que son los que tienen la formación adecuada; o van a sacar del paro a las personas que les indiquen los alcaldes del PP?”, dicen Las Comisiones Obreras, para luego preguntar a la presidenta: “¿No estamos saliendo de la crisis, señora Cospedal? Pues es el momento de que los trabajadores de Geacam lo perciban, de volver a trabajar 12 meses, de incorporar a los más de 500 interinos despedidos y de adecuar la plantilla a las necesidades del servicio, que sólo por intereses espurios va a dejar de realizar la empresa pública de CLM para entregárselos a Tragsa u otras empresas privadas”.

Facilitando “negocios ajenos con dinero público”

El sindicato considera “más lógico y razonable” que el Gobierno de Cospedal deje de “ocuparse de facilitar negocios ajenos con el presupuesto de CLM para la lucha contra los incendios forestales” y que lo dedique a mantener y crear empleo en Geacam. Finalmente, exigen al Gobierno neconservador la adecuación de las instalaciones en las que prestan servicio día a día sus trabajadores, “muchas sin luz eléctrica, sin agua corriente, sin vestuarios…”, subrayan.

El Plural

UCRANIA RECUERDA A SUS MUERTOS Y EXHIBE FOLCLORE


domingo, 24 de agosto de 2014






ENTREVISTA AL ANALISTA INTERNCIONAL, ENRIQUE MUÑOZ GAMARRA, SOBRE " SITUACIÓN MUNDIAL", POR RADIO UNIVERSIDAD( MINGA) ARGENTINA MENDOZA


Escrito por  Enrique Muñoz Gamarra

 
 
 
  
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
  Un resumen de la Coyuntura Histórica actual
  
 
POR: ENRIQUE MUÑOZ GAMARRA (*)

www.enriquemunozgamarra.org

Cierto, es bueno no olvidar que la coyuntura histórica actual esta graficada; primero, por la gran crisis económica; segundo, por la estructura multipolar; tercero, por el ascenso del fascismo en Estados Unidos y; cuarto, por la dura carrera armamentística entre las principales potencias imperialistas.

Esto, en estos últimos meses se ha concretado en los siguientes hechos: equiparación de fuerzas, incapacidad de los Estados Unidos por completar un paraguas nuclear para atacar a Rusia y China justamente por la carrera armamentística en pleno proceso (sobre esto hay muchos ejemplos) y, finalmente, lo que hace últimamente en Irak como una patraña para intervenir en Siria.

En la siguiente entrevista, la pregunta que me ha formulado el periodista, Alberto Marino, de Radio Universidad (UNCuyo) Mendoza–Argentina, es muy importante porque nos recuerda la interconexión que hay en los hechos bélicos que ha venido desatando el ejercito estadounidense desde el auto atentado a las Torres gemelas del 11 de septiembre de 2001 hasta la actualidad.
Veamos esto a partir del 0.33 minutos del siguiente enlace:

http://www.ivoox.com/16-minga-17-08-2014-audios-mp3_rf_3408878_1.html
(*) ENRIQUE MUÑOZ GAMARRA:


Sociólogo peruano, especialista en geopolítica y análisis internacional. Autor del libro: “Coyuntura Histórica. Estructura Multipolar y Ascenso del Fascismo en Estados Unidos”. Su Página web es: www.enriquemunozgamarra.org

OTROS 15 CIUDADANOS VASCOS, DETENIDOS ENTRE 2010 Y 2011, SERÁN PROCESADOS EN LA AUDIENCIA NACIONAL EN UN NUEVO JUICIO POLÍTICO



23 Ago 2014

Un total de 15 personas que fueron detenidas en septiembre de 2010 y enero de 2011 han señalado que están recibiendo estos días sendos autos de procesamiento por orden del juez de la Audiencia Nacional Javier Gómez Bermúdez y han reclamado el fin de los "juicios políticos", así como de la "locura represiva" por parte del Estado español. 
 
Agencias

A través de un comunicado, Egoitz Garmendia, Aniaiz Ariznabarreta, Erika Bilbao, Eneko Compains, Ugaitz Elizaran, Urko Asier Aierbe, Sandra Barrenetxea, Jose Aldasoro, y Rosa Iriarte (detenidos el 13 de septiembre de 2010) y Gorka Zabala, Iker Moreno, Iñigo Gonzalez, Patxi Arratibel, y Gorka Mayo (detenidos el 18 de enero de 2011), han denunciado que "cuando ya han pasado cuatro años de nuestra detención y encarcelamiento este proceso sin sentido continúa".

En el escrito, han subrayado la "falsedad" de los dos procesos abiertos en su contra y han criticado que la Audiencia Nacional "ha vuelto a dar credibilidad a las denuncias policiales sustentadas en largas sesiones de tortura", al tiempo que han asegurado que se ven abocados a "juicios sin una mínima garantía jurídica ni democrática".

De este modo, han afirmado que no otorgan "legitimidad alguna" a un tribunal que "se asienta en la negación de Euskal Herria, la vulneración de todo tipo de derechos de ciudadanos vascos y en la persistente utilización de leyes de excepción" y han reivindicado que "hacer política no es delito".
A su juicio, "es momento de finalizar con este tipo de juicios políticos". Por ello, han exigido al Estado español y a la Audiencia Nacional que "finalicen con esta locura represiva".

"La voluntad de la ciudadanía de Euskal Herria no puede cercenarse a través de la violencia, que sean conscientes aquellos que pretenden colapsar el nuevo tiempo abierto en nuestro pueblo, que persistiremos en nuestras reivindicaciones a favor de una resolución democrática del conflicto", han remarcado.

Finalmente, ha hecho un llamamiento a la ciudadanía y a los agentes sociales, sindicales y políticos a "seguir trabajando a favor de los derechos de Euskal Herria" porque, según han manifestado, "nos jugamos el futuro. Unicamente entre todos conseguiremos finalizar con los juicios políticos".

LÍDER FASCISTA UCRANIANO ABATIDO POR UN ANCIANO DE 82 AÑOS

24 agosto, 2014 



Mijniuk era un conocido neonazi, fue jefe de una de las centurias  fascistas de la Plaza Maidan que asaltó el Palacio Presidencial tras el golpe de estado de febrero. El pasado jueves, el servicio de inteligencia militar ucraniano comunicó que Mijniuk ”murió como héroe en la liberación de Lugansk”, donde estaba combatiendo a los rebeldes al mando del grupo paramilitar ultraderechista Batallón Aidar.

En realidad el desenlace real del sujeto en cuestión fue totalmente diferente a como lo presentó la escueta nota del Ministerio de defensa de Kiev. La realidad es que Mijniuk se encontraba en una aldea de la región de Lugansk que había sido tomada por su unidad. El citado paramilitar y parte de sus hombres celebraron la toma del pueblo emborrachándose y dedicándose al saqueo y pillaje contra la población civil. Mijniuk y tres de sus hombres por su parte acorralaron a una joven en un establo con intención de abusar sexualmente de ella. Fue entonces cuando apareció el abuelo de la menor de 82 años, que con su escopeta de dos cañones descerrajó los dos cartuchos abatiendo a dos de los violadores de su nieta.

Un tercero consiguió huir y fue en busca de refuerzos, afortunadamente la familia de la chica consiguió escapar antes de que llegaran teniéndose que contentar los fascistas con quemar el hogar familiar. Este es el “triste” final de un “héroe” que será enterrado en Kiev este sábado con honores millitares.

CRETINO TELEVISIVO EDUARDO INDA DESMIENTE INFORMES DE LA UNICEF Y LA FAO: ASEGURA QUE EN CUBA LA INFANCIA ESTÁ DESNUTRIDA




Los últimos informes de UNICEF confirman que Cuba es la única nación de América Latina sin desnutrición infantil severa (1). Juan José Ortiz Brú, representante durante años de esta organización, ha reconocido en numerosas ocasiones la situación de privilegio de la infancia cubana en el contexto de los países de América Latina. “Es increíble. Aquí (en Cuba) no hay redes de maltrato, de prostitución, de exclusión. No hay niños teniendo que ganarse la vida en la calle vendiendo chucherías, o limpiando los parabrisas de los carros. Tampoco hay ningún niño que esté trabajando. Es decir, la calidad de vida –la calidad de vida, no el nivel de vida- de la infancia cubana es un logro único, único”, decía el español Juan José Ortiz Brú a la prensa cubana (2).

Pero los reconocimientos a Cuba por parte de UNICEF no llegan a la opinión pública internacional, permeable, sin embargo, a los disparates sobre este tema que son vertidos en algunas tertulias televisivas. Eduardo Inda (3), periodista del diario El Mundo y habitual tertuliano de varias cadenas de televisión españolas, se atrevía a contradecir a UNICEF y aseguraba –sin que nadie le rebatiera- lo siguiente: “Yo conozco Cuba, y en Cuba (las niñas y los niños) están desnutridos, malnutridos” (4).

Ninguno de los grandes diarios, radios o canales televisivos españoles han publicado una línea sobre el reconocimiento que recibió el Gobierno cubano, en marzo de 2014, de parte de la FAO, la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, por sus logros contra el hambre (5). Tampoco informaron de la carta que el Director General de la FAO, José Da Silva, envió un año antes al expresidente cubano Fidel Castro, felicitando a su país por el mismo motivo (6).

Por el contrario, cientos de miles de personas han podido escuchar las explicaciones tan “científicas” del tertuliano Eduardo Inda sobre cómo se detecta la desnutrición infantil en Cuba: “Los niños en Cuba, en general, son niños muy delgados, a los cuales se les marcan las costillas. ¿Por qué? Porque no se les da de comer”.

Los informes, los reconocimientos y las declaraciones de representantes de UNICEF o de la FAO no dejan lugar a dudas sobre este tema. Tampoco ocultan los problemas y dificultades a superar en Cuba en materia de alimentación: la aún escasa producción agrícola nacional, los altos precios en los mercados agropecuarios, o la poca variedad de la dieta alimenticia (7).


Pero el valor de estos informes reside, fundamentalmente, en que comparan la situación de Cuba con la de otros países con niveles similares de desarrollo económico, pero con un sistema de economía capitalista, y en los que el hambre y la desnutrición infantil sí son una realidad documentada y verificable (8). Aunque esta no nos la cuenten cretinos televisivos como Eduardo Inda.

“Las políticas públicas en favor de la infancia han sido una prioridad (en Cuba) desde hace muchos años, lo que ha conseguido algo verdaderamente inaudito en el mundo en desarrollo: que de los cientos de millones de niños y niñas que sufren gravísimas vulneraciones de sus derechos –muchos mueren diariamente por causas absolutamente evitables- ninguno sea cubano”. Juan José Ortiz Brú, exrepresentante de UNICEF para Cuba (9).
José Manzaneda
(1) http://www.eldiario.com.ar/diario/internacionales/78484-cuba-sin-desnutricion-infantil.htm
(2) https://www.youtube.com/watch?v=NvWnvOeDbdY
(3) http://es.wikipedia.org/wiki/Eduardo_Inda
(4) http://www.lasexta.com/programas/al-rojo-vivo/noticias/inda-contesta-iglesias-cuba-ninos-estan-malnutridos-porque-les-dan-comer_2014071800159.html
(5) http://www.rlc.fao.org/es/paises/cuba/noticias/cuba-recibio-reconocimiento-de-la-fao-por-haber-erradicado-el-hambre/
(6) https://www.youtube.com/watch?v=84GviPmmnHw
(7) http://www.cubadebate.cu/opinion/2014/03/10/agricultura-encuba-donde-esta-la-papa/
(8) http://www.oxfamintermon.org/es/campanas-educacion/entrevista/entrevista-hambre-cronica-en-guatemala-no-es-solo-un-problema-de-justi
(9) https://www.youtube.com/watch?v=5r6lg6n2mjE

NADA TIENE QUE VER EL COMUNISMO CON EL NAZISMO


¿Cuantas veces habremos oído que el fascismo y el comunismo son sistemas semejantes?¿Quién es el auténtico protagonista de semejantes difamaciones y falacias? 

El capitalismo cuando es incapaz de controlar los movimientos populares y resolver tal problema por los métodos propios de la “democraica burguesa”, junto con la agravada crisis cíclica del propio sistema, adopta la forma de fascismo. Es una herramienta Una dictadura terrorista abierta de los elementos más reaccionarios e imperialistas del capital. El fascismo, por lo tanto, es la mayor ofensiva del capital contra las masas de trabajadores con el objetivo de frenar así el ascenso del movimiento obrero. De este modo, la gran patronal obtiene mayores beneficios a base de una mayor explotación de la clase obrera, mano de obra esclava, el saqueo y la guerra.

Por lo tanto, el fascismo como producto del capitalismo en manos de la burguesía nada tiene que ver con el comunismo cuya teoría científica plantea las condiciones de la liberación de la clase obrera.

Bankoboev

El 23 de agosto de 1986, las organizaciones de disidentes antisoviéticos residentes fuera de la URSS se aprestaban a convocar a lo largo y ancho del mundo capitalista decenas de manifestaciones para condenar el Pacto Molotov-Von Ribbentrop rubricado 47 años antes. Los protagonistas de estos actos, que en suma serían conocidos a posteriori como el Día de la Cinta Negra (Black Ribbon Day), identificaban interesadamente a las dos partes del pacto comoelementos totalitarios y contrarios a la libertad.

Estas protestas constituirían la antesala de la contrarrevolucionaria Cadena del Báltico de 1989, acción promovida por el imperialismo en Estonia, Letonia y Lituania en las postrimerías de la Unión Soviética y que acabaría desenvocando en la independencia de estos territorios. El primer paso para la desintegración definitiva del proyecto socialista soviético.

Años más tarde, en 2009, el Parlamento Europeo -cámara legislativa de una estructura, la Unión Europea, que permite la participación de organizaciones nazifascistas en sus comisiones e instituciones y que apoya abiertamente movimientos fascistas en Ucrania- votaba con solemne hipocresía una condena al fascismo y al comunismo y la instauración del 23 de agosto como jornada de conmemoración de “sus víctimas”. A partir de entonces pasaría a celebrarse anualmente dicha conmemoración.

La equiparación de nazifascismo y comunismo no era, para entonces, nada novedoso en la Unión Europea. Ni en ningún rincón del mundo capitalista. Ya durante la Guerra Fría, la burguesía se aprovechaba de manera abyecta de la memoria antifascista de los trabajadores de todo el mundo para hacer malabarismos y equiparar el fascismo -ese régimen social que ella mismo engendró para parar al movimiento obrero revolucionario- con el comunismo bajo la etiqueta de “totalitarismo y autoritarismo”. Pretendían encauzar el odio hacia el fascismo también hacia el comunismo, intentando situarlos al mismo nivel y en oposición a una democracia burguesa idealizada.

Según este esquema, que tiene en la cúspide de su elaboración teórica a intelectuales burgueses como Hannah Arendt, toda sociedad en la que se atente contra la la libertad individual típicamente liberal, tal y como la entiende la burguesía, es totalitaria y merece el desprecio de las democracias en las que imperarían, de acuerdo con esta lógica, los derechos humanos.

Terminada la Guerra Fría, algunas mentes pensantes a sueldo de los capitalistas proclamaron que la lucha de clases había terminado y que el capitalismo había triunfado definitivamente. Tal fue el caso de Francis Fukuyama. Pero la clase dominante no creía realmente en tales sandeces: sabía que en el modo de producción capitalista, junto a la burguesía, siempre existe la clase obrera y con ella la posibilidad de que germinen de nuevo sus ideas revolucionarias. Se hacía necesario, a pesar de la caída del bloque socialista, intensificar la ofensiva ideológica contra las conquistas logradas por la Unión Soviética y las democracias populares y dinamitar cualquier vestigio de reputación de ese proyecto que permaneciese en la conciencia de la clase trabajadora.

Es en ese sentido que aparece el 23 de agosto como día para condenar al “totalitarismo”, es decir al fascismo y al comunismo equiparados de manera interesada.

La elección de esta fecha por parte de los gestores políticos del sistema no fue baladí. No se trataba de una casualidad, tal y como se comenta al principio del presente artículo. La firma del Pacto Molotov-Von Ribbentrop en 1939 entre el Ministro de Exteriores del III Reich alemán y el Comisario de Asuntos Exteriores de la Unión Soviética ha sido históricamente objeto de notable controversia.
La burguesía y sus lacayos académicos siempre han presentado este hecho histórico como una prueba, en el mejor de los casos, de la traición de la URSS a los pueblos de Europa; en el peor de los casos, de la supuesta similitud entre ambos regímenes. A esta visión del asunto se adhirieron, en cierta manera, todos los traidores que -disfrazándose de comunistas- actuaron contra la Unión Soviética en su interior a partir del XX Congreso del PCUS. En 1990, el gobierno soviético de Gorbachev se unía a las declaraciones occidentales y condenaba las “disposiciones secretas” del Pacto Molotov-Von Ribbentrop, que según la visión imperialista habrían servido para que “el totalitarismo” se repartiese Europa.

Lo cierto es que cuando llega el Pacto Molotov-Von Ribbentrop en agosto de 1939 han pasado ya seis años y medio desde el ascenso de Hitler al poder en Alemania, al servicio de sus capitalistas que siempre le brindaron apoyo. La burguesía de los países liberales, ansiosa de arrojar al fascismo contra la URSS, intentó en todo momento saciar la sed de conquistas del nazifascismo alemán esperando que ésta tarde o temprano se volcaría contra el socialismo soviético. A esa estrategia responden las traiciones de las democracias burguesas, que en los Acuerdos de Munich y en actos sucesivos vendieron a los pueblos de Europa al yugo fascista.

En los mencionados Acuerdos de Munich, países como Inglaterra y Francia aceptaban ceder a Alemania en 1938 partes de Checoslovaquia. En 1939, las mismas naciones callarían cuando Hitler invadiese el resto de Chequia y Eslovaquia. Paralelamente, los representantes diplomáticos de estas democracias liberales rechazaban las propuestas soviéticas de atacar a Alemania para parar su expansionismo, realizadas en sucesivas ocasiones pues la URSS tenía un pacto de ayuda mutua con Checoslovaquia.

La rúbrica del Pacto Molotov-Von Ribbentrop en 1939 constituyó un golpe de gracia soviético a la estrategia de la burguesía occidental. La Alemania hitleriana, que estaba dispuesta a posponer por un tiempo la invasión de la URSS por cuestiones puramente militares y de envergadura de la campaña, ofreció una tregua temporal a la Unión Soviética, que ésta aceptó para poder armarse y prepararse para la guerra. Las llamadas “disposiciones secretas”, que repartían esferas de influencia en Europa entre el III Reich y la Unión Soviética, fue un paso que Moscú tuvo que dar para salvar a parte de Europa del fascismo y para protegerse de su invasión. Posteriormente, el hecho de que el Ejército Rojo estuviese en Polonia al empezar la campaña de invasión nazi de su territorio permitió retrasar la llegada de los nazis a Moscú hasta el invierno.

 Ello constituiría un hecho decisivo para que la Unión Soviética pudiese liberar a toda Europa de la bestia fascista, mientras Francia caía de rodillas, Inglaterra resistía a duras penas y Estados Unidos contemplaba desde la distancia.

Por ello los comunistas defendemos con tesón el Pacto Molotov-Von Ribbentrop, sabiendo que sus suscriptores no eran aliados sino todo lo contrario: enemigos irreconciliables. El nazifascismo nació en Alemania con el objetivo declarado, explícito, de destruir el bolchevismo. Lo hizo apoyado por los industriales germanos y con la complicidad en política exterior de las democracias burguesas.

Hitler instauró en Alemania un modelo radicalmente distinto de sociedad del que imperaba en la Unión Soviética: en el primer país mandaba la burguesía a través de la más brutal represión, aprovechándose de esta situación para lograr mayores beneficios mediante la explotación de obreros, fuerza de trabajo esclava y la guerra; en la URSS gobernaban los obreros y campesinos, planificando la economía y repartiéndose equitativamente la riqueza, relacionándose con otros pueblos de manera justa y solidaria.
 http://www.tintaroja.es/

EL SIONISMO ES EL FASCISMO JUDIO, UN ARTÍCULO DE LASSE WILHELMSSON

24.08.2014
 
 
La consigna del sionismo “una tierra sin hombres para hombres sin tierra” ha vertebrado la colonización judía de Palestina desde hace más de un siglo. La realización de un “estado judío”, el objetivo del sionismo, presupone una fuerte mayoría de población judía y una limpieza étnica de los que estaban allí desde mucho antes. Israel es por ello una construcción racista.
 
La supremacía judía se asegura mediante una sistema de apartheid constituido sobre la base de leyes, normas administrativas y mandatos religiosos. Al día de hoy todavía, falta en Israel una constitución con fronteras fijadas, lo cual está totalmente en consonancia con las exigencias expansionistas del sionismo.

Una constitución de 1985 y una ley de partidos del año 1992 no acepta ningún partido político que se oponga abiertamente en su programa a “la existencia del estado de Israel como el estado del pueblo judío”. Israel no es entonces ni siquiera una democracia para los mismos judíos. La ley de retorno le da a los judíos fuera de Israel el derecho a inmigrar y convertirse en ciudadanos judíos en tanto que a los palestinos expulsados se les niega ese mismo derecho consagrado por la justicia internacional. Esa ley es parte fundamental del sistema de apartheid y convierte a todos los judíos en enemigos potenciales de los palestinos.

El documento de identidad israelí no señala “israelí” como nacionalidad sino “judía”, “árabe”, etcétera. Los ciudadanos no judíos no pueden casarse con judíos dentro de Israel o gozar del suelo. Muchas aldeas árabes carecen de estatuto legal como áreas habitacionales y con ello no tienen derecho alguno a servicios públicos y generales como energía o agua. Los árabes israelíes no pueden hacer el servicio militar (con contadísimas excepciones), lo cual conlleva una clara discriminación en el usufructo de derechos sociales, estudios, etcétera.

De la Palestina original hay ahora un 10% que está ocupada, el resto ha sido totalmente robada. Toda la vida y la actividad palestina ha sido estrangulada, y ahora, desde enero de 2006, con la ayuda de la llamada comunidad internacional existe el empeño en acabar con los palestinos por el hambre y las privaciones. Se trata de una política genocida, si seguimos la definición de la convención sobre genocidio de la ONU, en la medida en que su objetivo es ‘amenazar destruir total o parcialmente a la población palestina’. Israel viola permanentemente derechos que la ONU asigna a cada pueblo y no existe ningún otro estado en el planeta que haya ignorado tantas resoluciones de la ONU vinculadas con esa cuestión. Israel es un gran poder militar, nuclear. El último ataque sobre El Líbano, así como la amenaza de descargar bombas atómicas sobre Irán ponen al descubierto las ambiciones israelíes de desestabilizar y destruir a los vecinos de su región. No hay que olvidar los ataques anteriores sobre Egipto y El Líbano.

La colonización de Palestina sigue su curso en Cisjordania (Gaza ha sido convertida en un gueto). Todo ello siguiendo el plan que Theodor Herzl presentara en su libro El estado de los judíos (1896) que se adoptó cuando el primer congreso sionista, en 1897. Uno de los puntos de partida principales del sionismo es que la asimilación de los judíos no sirve contra el antisemitismo. La “raza” judía es vista como un pueblo con derecho a un estado propio en Palestina, donde está el monte Sion. El objetivo es una utopía socialista; un estado modélico.

El fundamento del sionismo, sin embargo, fue conformado algo antes por Moses Hess, denominado rabino comunista. Fue unos de los primeros socialistas significativos de Alemania, así como uno de los mentores de Karl Marx. Es considerado por los sionistas como el primero y escribió Roma y Jerusalén (1862) que tiempo después Herzl iba a considerar como el libro que decía todo lo que era necesario decir sobre sionismo. En esa obra Hess realza el concepto de “raza” judía, su superiodad así como su carácter de pueblo elegido, en tanto ve a la religión judía como la mejor garantía para la nacionalidad judía.

El proyecto sionista se desarrrolló asimismo a manos de Ber Borochov, marxista, sobre la base de una “concentración territorial” como solución para la cuestión judía. Fundó Poale Zion, un partido sionista marxista que apoyó la revolución rusa de 1917. Uno de sus miembros fue David Ben Gurion –el padre del Estado de Israel– que llegó a Palestina a principios del s. XX. Ben Gurion se consideraba a sí mismo como un bolchevique y era partidario de la dictadura del proletariado en todos los países salvo en Palestina, donde aplicó directamente la dictadura del sionismo.

Poale Zion se fracturó y la rama socialista con Ben Gurion como líder fue durante largo tiempo la corriente dominante dentro del sionismo. La colonización se hizo en nombre del socialismo y de la cultura de la ilustración occidental. Por eso mismo, se hizo a pasos y con tratativas con los palestinos.
La fundación del estado judío iba a esperar. Porque primero había que forjar un ejército capaz de golpear con contundencia (Haganá), que estuviera en condiciones de expulsar a los palestinos, así como crear y defender una buena mayoría de judíos en la mayor parte del territorio palestino. Esta estrategia fue, como sabemos, muy exitosa, así como, más adelante lo fueron los llamados Acuerdos de Oslo, después de los cuales más que se duplicó el número de los asentamientos judíos en Cisjordania.


Una línea minoritaria dentro del sionismo fue la representada por Zeév Jabotinsky, partidaria de la acción inmediata. Fundó en 1925 un partido sionista revisionista que reclamaba la formación de un Gran Israel que abarcara no sólo toda Palestina sino también Transjordania, partes de Siria y El Líbano, y hasta el río Éufrates. En el texto “La muralla de hierro” de 1937 sostiene que todos los nativos incluidos los palestinos están en contra de los colonialistas por lo cual hay que mostrarles con firmeza que toda resistencia es insensata.

En tanto Ben Gurion guardaba simpatía con el marxismo y más tarde con la socialdemocracia, Jabotinsky depositaba la suya en el fascismo de Mussolini. Fundó el grupo terrorista Irgún que llevó a cabo los peores atentados para la expulsión de los palestinos. Un grupo a su vez escindido de ellos, el Stern, llevó a cabo el asesinato premeditado de Folke Bernadotte, en 1948, enviado oficial de la ONU de origen sueco en el territorio y mediador entre sionistas y árabes palestinos. Los líderes de estos últimos agrupamientos, terroristas, Menachem Begin y Yitzak Rabin, fueron con el tiempo, sucesivamente, jefes de gobierno en Israel. La política simbolizada en La Muralla de Hierro ha sido consumada por el penúltimo jefe de gobierno, Ariel Sharon, y el actual sucesor, Ehud Olmert, la ha afianzado con poderes militares ampliados. Es la política que representaban Begin y Rabin. Fueron sin embargo gobiernos socialdemócratas los que llevaron a cabo las enormes ampliaciones de las colonizaciones judías tanto en Cisjordania como en la Franja de Gaza. Esa “izquierda” socialista nacional o nacionalsocialista a la que Sharon perteneció originariamente.

Los marxistas europeos orientales le imprimieron su impronta a la colonización de Palestina durante la primera mitad del siglo XX. Se llevó adelante con trabajos colectivos en el campo, el kibutz fue su punta de lanza. Se trataba de organizaciones de democracia directa, experimentos de sociedad socialista, las más de las veces seculares, laicos. No corría el dinero dentro de la comunidad y la crianza de los niños era sí o sí colectiva. Únicamente los judíos podían participar de ello. Los kibutzim, que de ese modo resultaban bastiones racistas, desempeñaron un papel importante en la conquista militar y en la defensa del territorio conquistado. Hoy en día, los colonos de la Margen Occidental o de las alturas de Golan cumplen exactamente la misma función, aunque ahora se trate de nacionalistas religiosos ortodoxos. Después de 1967 la influencia religiosa ha crecido y cada vez resulta más insensato hablar de izquierda o derecha en la política israelí. Los motivos religiosos en el sionismo han sido siempre importantes. Hoy en día la política y la religión se han fusionado en Israel.
Moses Hess vinculó raza, pueblo, nación y condición de pueblo elegido en un socialismo nacional erigido en una configuración colonial. Fue lo que se denominó sionismo. Más tarde apareció el socialismo nacional alemán, que se componía de los mismos elementos.

“Creo, como Hitler, en la idea del poder de la sangre.” Así escribe Chaim Nachman Bialik en “La hora del presente” (1934). Está considerado el poeta nacional israelí.

Las organizaciones judías y los agrupamientos judíos fuera de Israel están hoy en día dominados por el sionismo. Su apoyo al estado judío es un presupuesto para que sigan existiendo, aunque se contradiga flagrantemente con las libertades públicas y los derechos democráticos que quieren gozar en los países en que viven. Con esta doble moral los propios judíos incrementan un odio al judío.
Hay que agregar que la solución de dos estados según el modelo de los tratados de Oslo, que preserva un “estado judío”, significa una perversión de los derechos de los pueblos, puesto que legalizaría el robo de tierras y la limpieza étnica. El estado sionista de apartheid debería ser transformado en una democracia en la que rijan iguales derechos para todos sus ciudadanos, al margen de la pertenencia religiosa o la etnicidad de sus miembros. Los campesinos expulsados tienen que tener el derecho de retorno. Así desaparecería el basamento para la ocupación de Cisjordania o las alturas de Golán, así como el Muro. Una solución de este tipo, “sudafricana”, posibilitaría quedarse también a los colonizadores. En Argelia los colonizadores tuvieron que abandonar el país porque sus aliados occidentales se aferraron en no querer ceder ni un ápice. Ese desenlace tendría que ayudar a reflexionar en la situación Palestina/Israel.

Lasse Wilhelmsson es periodista, exmiembro de las autoridades políticas del municipio de Täby, provincia de Estocolmo, Suecia. Ha sido residente en Israel durante algunos años en la década de los ‘60.

Su texto proviene del año 2006, después del ataque generalizado a la Franja de Gaza (y al Líbano) por parte del Estado de Israel.
Traducciòn del sueco para Rebelión de Luis E. Sabini Fernández

ELECCIÓN " DIRECTA" DE ALCALDES: UNA PATRAÑA FRANQUISTA, UN ARTICULO DE RAFAEL CID

 
 24.08.2014
 
El régimen hace aguas por las partes bajas, por lo local. El gobierno del Partido Popular ha puesto en marcha medidas retro para taponar los boquetes que se abren a sus pies. De ahí la reforma exprés de la Ley de Bases de Régimen Local recientemente aprobada y la última iniciativa para cambiar la Ley Electoral a fin de que los alcaldes salgan de la lista ganadora.
 
Mediante la primera se intenta quitar capacidad política a muchos de los 8.117 ayuntamientos existentes en España transfiriendo competencias a las autonomías, y con la segunda impedir que el poder municipal que nazca de los comicios de mayo de 2015 quede fuera de su control. Para vestir esos atentados a la democracia de base se utilizan las tretas y sofismas que suele gastarse el cartel dinástico imperante (PP-PSOE). Se argumenta falazmente que la reforma local es una manera de sufragar la carga presupuestaria de los ayuntamientos y que la concentración de los votos en el partido más votado es un impulso de “regeneración democrática”. Falacias de boticario.

El atraco es tan descarado que en Génova 13 lo maquillan afirmando que la fórmula introduce la “elección directa” del alcalde en los municipios, cuando en realidad se trata de hacerla aún más ajena a la voluntad de los electores. Que sea la voz de la partidocracia y fulmine el derecho a decidir. Con el modelo de listas cerradas y bloqueadas vigente, la presunta “innovación” supone en realidad volver a la democracia orgánica del franquismo. Una verdadera elección directa consistiría en que los vecinos pudieran designar al alcalde de entre la nómina de candidatos de libre presentación, y no tener que limitarse a refrendar una papeleta electoral previamente confeccionada por el aparato de los partidos. La reforma de la Ley Local fue aprobada por el rodillo del PP con el único apoyo de Unión del Pueblo Navarro (algo así han hecho de aquella manera en Castilla La Mancha). Y la última propuesta ha sido lanzada como globo sonda para ver la reacción del PSOE y su nuevo secretario general, un tal Sánchez, que a bote pronto se ha plantado.

Si en esta ocasión el ejecutivo de Mariano Rajoy volviera a imponer su mayoría absoluta en un asunto de tanta trascendencia política, estaríamos ante un “golpe de mano” antidemocrático de parecidas características al de la reforma (también de penalti) del artículo 135 de la Constitución por Rodríguez Zapatero. Lo cual hace suponer que no cabe tenerlas todas consigo sobre las últimas voluntades del que ha sido su socio en tantas otras cuestiones consideradas al alimón “razones de Estado”. Como con el consenso-doblete ante la consulta catalanista. Sobre todo teniendo en cuenta que ya el propio PSOE llevó esa propuesta de “elección directa” en su programa electoral de las municipales de 2003 y las generales de 2004 (pretendía bunkerizarse en el nivel local). Sin olvidar que los socialistas franceses acaban de aplicar la guillotina a cientos de ayuntamientos con parecidos razonamientos a los utilizados aquí por el PP.

Salga el sol por Antequera o por Calatayud, lo que estos atropellados reubicamientos evidencian es el miedo del duopolio dominante a que el próximo 2015, tomando como lanzadera las elecciones municipales de mayo, señale el principio del fin del modelo político de democracia confiscada que inoculó la transición. Y que piezas clave del organigrama capitalino del PP como Madrid o Valencia caigan por su propio peso. Porque lo que todas las encuestas destacan (por más que unas veces el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) y otras empresas privadas como Metroscopia barran para sus amos), es que la gente ha perdido el miedo y piensa decir adiós a todo eso. Hay un inmenso deseo de democracia directa, pero que va en la dirección opuesta de esa mercancía averiada, herencia de la casta franquista, con que el poder intenta autoperpetuarse.

La cínica campaña de agitación y propaganda que han emprendido para dinamitar la política local es una prueba de su febril acojonamiento. Hasta tal punto que parecen dispuestos a dar un “tejerazo” con el BOE para salvar esa patria de la que se creen dueños en propiedad indivisa. La introducción de la “elección directa” a través de la lista más votada haría que una mayoría relativa electoral se convirtiera ipso facto en una mayoría absoluta. Y además, que contrapesos tradicionales del parlamentarismo garantista, como la moción de censura y la cuestión de confianza, quedaran en papel mojado. Otra vez: ¡vivan las caenas!

Fuente: http://rojoynegro.info/articulo/ide...

COORDINADORA DE MUJERES DE VALLADOLID SE MANIFESTARÁ ESTE LUNES PARA RECLAMAR LA DIMISIÓN DE LEÓN DE LA RIVA

Coordinadora de Mujeres de Valladolid se manifestará este lunes para reclamar la dimisión de León de la Riva
 
 24.08.2014
 
La Coordinadora de Mujeres de Valladolid se manifestará este lunes a partir de las 20.30 horas, en la plaza de Fuente Dorada de la capital para pedir la dimisión del alcalde, Francisco Javier León de la Riva, por sus "vergonzosas" declaraciones acerca de las últimas agresiones sexuales.
 
   En un comunicado remitido a Europa Press, la Coordinadora advirtió de que no puede "tolerar más" que el regidor "haga este tipo de comentarios, más si cabe cuando es el responsable máximo de seguridad ciudadana en la ciudad". "Ha demostrado, una vez más su irresponsabilidad en asuntos tan graves como la violencia de género", subrayaron.

   La Coordinadora considera que estas declaraciones "no son puntuales ni una metedura de pata o salida de pata de banco del alcalde", sino que "toda la política de Igualdad que se hace en el Ayuntamiento tiene la misma ideología", ya que las recientes subvenciones para programas contra la violencia de género "han quedado desiertas".

Fuente: http://www.europapress.es/sociedad/noticia-coordinadora-mujeres-valladolid-manifestara-lunes-reclamar-dimision-leon-riva-20140824100604.html

sábado, 23 de agosto de 2014

MENSAJES PARA EL GRAN DICTADOR


sábado, 23 de agosto de 2014

Felicidades Poroshenko. Aquí tienes dos mensajes para difundir en Kiev el Día de la Dependencia de Ucrania (dependencia del Pentágono) que se celebra mañana.
 
 

INCREIBLE: LA MILICIA CONTROLARÁ EL PASO DEL CONVOY


viernes, 22 de agosto de 2014

"La madre Rusia no nos deja" y "Gracias" fueron las primeras pancartas que han visto los camiones rusos nada más cruzar la frontera ¿pero quién controla el territorio entonces? Los ucronazis bombardean con rabia Luganks y Novosёlovki, e informaciones anuncian que están cavando trincheras en Slavianks hasta donde podría retroceder el frente bélico si es cierto que se ha restablecido la conexión Luganks-Donetsk. Los primeros camiones han llegado a Luganks sin contratiempos porque los ukronazis no controlan ni un palmo de terreno.

La milicia acondiciona los puestos de avanzada y de control para controlar el paso del convoy de camiones procedentes de Rusia, que lleva ayuda humanitaria a los residentes de Nueva Rusia.

Mientras tanto, las tropas ucranianas continúan los bombardeos contra Lugansk y Novosёlovki, que está en la ruta de la columna.

Los primeros camiones con ayuda humanitaria de Rusia que ya cruzaron la frontera con Ucrania se detuvieron en el puesto de control "Izvarino."

EL 5% DE LOS ESPAÑOLES MÁS ACADAULADOS SE HAN APROPIADO DEL 32% DE LA RIQUEZA DEL PAÍS


23 de agosto de 2014

Si tuvieran todos una fortuna similar saldrían a 2.358 millones de euros por cabeza. Son los 12 españoles más ricos (el 1% de la población) y todos juntos poseen bienes y dinero por un montante total de 28.300 millones de euros.

Como dejó escrito el gran Honoré de Balzac en su libro La posada roja, detrás de una gran fortuna
siempre hay un gran delito. El capitalismo, sistema criminal por antonomasia, se basa precisamente en la apropiación de la riqueza colectiva por una minoria de oligarcas mafiosos, que están dispuestos a seguir acumulando su botín a costa de cualquier crimen.

Según el diario La Vanguardia un investigador del Banco Central Europeo (BCE), tomando datos de la revista Forbes y de los registros fiscales de diferentes países, ha calculado que cantidad de la riqueza se quedan estas grupos mafiosos formados por los grandes capitalistas locales en cada estado. El método de la investigación, que incluye también datos fiscales, es más completo que el usado por la revista Forbes, por lo que los resultados son algo diferentes, y todavía más demostrativos de la injusticia intrínseca en un sistema, el capitalista, en el que la única ley válida, a pesar de la propaganda de las bondades de la supuesta democracia y del estado de derecho, es la del más fuerte (o más rico).

Así, las 12 personas más ricas de España (el 1%) -que no identifica el BCE- , es decir, el 1% de los españoles más acaudalados, atesoran el 15% de la riqueza nacional. En otros paises donde la barbarie capitalista está aún más desarrollada, aún es peor: el 17% de Holanda o Bélgica, el 19% de Francia, el 20% de la riqueza italiana, o el 33% en el caso de Alemania, esta última sólo superada por el 37% de los bienes y dinero de los todopoderosos Estados Unidos de América.

Vermeulen, el autor de la investigación, ha combinado diferentes metodologías y llegado a la conclusión de que las encuestas tienden a infravalorar el volumen de bienes que realmente posee la gente que se puede encuadrar entre ese 1% más rico de cualquier país, por lo que es preciso acudir a otro tipo de registros e incluso apoyarse en trabajos periodísticos como el que regularmente realiza la revista Forbes. Lo que sabe bien el autor del estudio es que los grandes multimillonarios no han robado solo lo que declaran, sino que, en general, su botín es mucho mayor.

La investigación del economista publicada en  los Working Papers del BCE  el mes pasado también amplió el foco del colectivo de ricos para averiguar en qué medida se incrementaba esta si se tomaba como referencia el 5% de los ciudadanos con más posesiones.

En este caso, por ejemplo, en el estado español el 5% de los grandes criminales (por llamar por su verdadero nombre a los grandes capitalistas) acapara el 32% de la riqueza estatal. En el caso de Alemania llegó al 53% y en el de los Estados Unidos hasta el 58%, mostrándose ambos, los más desarrollados según las normas de la económía capitalista, como los países con mayores desigualdades de renta de entre los analizados.

La conclusión está clara: cuanto más avanzado es un país sometido a las reglas de propiedad y explotación económica capitalista, más desigualdad hay. Probablemente, si el investigador hubiera analizado los datos de otras potencias donde el capitalismo está en auge donde, exactamente igual que en EEUU o la UE, los trabajadores están cada vez más explotados, como son los casos de China o Rusia, por no hablar del resto de los BRICS (India, Brasil o Sudafrica), los datos serían, tristemente, bastante similares.

LA GUERRA SECRETA EN GRECIA

Los ejércitos secretos de la OTAN (XVI)


En 1967, Estados Unidos no vaciló en orquestar el derrocamiento del gobierno legítimo y mayoritario de Grecia por una camarilla militar extremadamente minoritaria para mantener así el orden liberal. Pero el objetivo de Estados Unidos no era impedir que Grecia pasara a la órbita soviética sino conservar el control de los Balcanes. Y con tal de alcanzar ese fin organizó un golpe de Estado que dice mucho sobre lo que Washington entiende por «democracia».
| Basilea (Suiza)  
Este artículo es parte de la serie:
  1. «Cuando el juez Felice Casson reveló la existencia del Gladio…»
  2. «Cuando se descubrió el Gladio en los Estados europeos…»
  3. «Gladio: Por qué la OTAN, la CIA y el MI6 siguen negando»
  4. «Las cloacas de Su Majestad»
  5. «La guerra secreta, principal actividad de la política exterior de Washington»
  6. «La guerra secreta en Italia»
  7. «La guerra secreta en Francia»
  8. «La guerra secreta en España»
  9. «La guerra secreta en Portugal»
  10. «La guerra secreta en Bélgica»
  11. «La guerra secreta en los Países Bajos»
  12. «La guerra secreta en Luxemburgo»
  13. «La guerra secreta en Dinamarca»
  14. «La guerra secreta en Noruega»
  15. «La guerra secreta en Alemania»
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El rey Constantino II y la junta militar griega durante el golpe de Estado de 1967.
Bajo las órdenes del dictador fascista Benito Mussolini, las tropas italianas trataron de invadir Grecia en 1940. Pero fueron rechazadas por un masivo movimiento de resistencia popular. Al año siguiente, Hitler, descontento por la derrota del Duce, decidió enviar sus propios soldados. Estos últimos conquistaron Grecia y la pusieron bajo el control de las potencias del Eje. Pero los griegos no habían depuesto las armas y, durante todo el tiempo que duró la guerra, el ejército alemán, obligado a luchar contra una resistencia encarnizada, tuvo muchas dificultades en conservar el control del país.

En Grecia, al igual que en Italia y Francia, los movimientos de resistencia contra la ocupación fascista estaban dominados por la presencia de los comunistas. El Ejército Popular de Liberación (ELAS, siglas en griego) se había fundado por iniciativa del Partido Comunista Griego (KKE) unos meses después de la invasión alemana. En sus filas combatían partisanos provenientes de todas las sensibilidades de izquierda, mujeres y también eclesiásticos, entre los que se hallaban incluso algunos arzobispos. Los comunistas dominaban también el EAM, ala política del ELAS. De los 7 millones de habitantes que contaba Grecia en aquella época, 2 millones eran miembros del EAM y 50 000 eran combatientes activos del ELAS.

El ELAS era el enemigo número 1 de los nazis y su objetivo era, ante todo, recuperar el control del país. En la realización de sus operaciones el ELAS contaba con el respaldo del SOE (Special Operations Executive) británico cuyos oficiales aportaban sus consejos a los miembros de la resistencia griega en el terreno y les proporcionaban armas y municiones. Numerosas amistades surgieron en aquel entonces entre los combatientes del ELAS y los agentes de enlace del SOE. Pero los hermanos tuvieron que separarse bruscamente cuando el primer ministro británico Winston Churchill decidió, en marzo de 1943, suspender el respaldo al ELAS por temor a que, después de la derrota del Eje, Grecia quedara bajo el control de los comunistas. En octubre de 1943, Churchill envió secretamente su ministro de Relaciones Exteriores, Anthony Eden, a ver a Stalin para concluir el reparto de los Balcanes. El acuerdo, sellado en Yalta, dejaba el campo libre en Grecia a estadounidenses y británicos y preveía que Rumania y Bulgaria quedaran bajo control de los soviéticos.

Para reducir la influencia de los comunistas y de los socialistas griegos, Londres preveía reinstalar en el poder al ex rey de Grecia, quien dirigiría el país con ayuda de un gobierno conservador. Una directiva del Foreign Office, el ministerio británico de Relaciones Exteriores, emitida el 20 de marzo de 1943 mencionando aquel cambio, precisa que
«el SOE debería volverse sistemáticamente hacia los grupos dispuestos a respaldar al rey y al gobierno y hacer que los movimientos antimonárquicos entiendan bien que el rey goza del respaldo del gobierno de Su Majestad.» [1]
Pero el soberano no era precisamente popular en Grecia, esencialmente porque había optado por la colaboración con el dictador fascista Metaxas. Bajo la inspiración de Hitler y de Mussolini, Metaxas había instaurado, a finales de los años 1930, el saludo fascista –brazo derecho extendido hacia delante– y una policía secreta particularmente brutal. A pesar de ello, Londres proseguía su política de respaldo a los conservadores y, en octubre de 1943, el Foreign Office llegó a considerar «una verdadera política tendiente a atacar y debilitar al EAM con todos los medios disponibles», estrategia que finalmente fue abandonada porque fue juzgada como «susceptible de comprometer las posibilidades de logros en el plano militar y de resultar contraproducente al fortalecer la legitimidad política del EAM». [2]
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George Grivas (Γεώργιος Γρίβας)
El cambio de actitud de los británicos fue una verdadera sorpresa para los miembros del ELAS, quienes se convirtieron a partir de entonces en blanco de verdaderas cacerías humanas por parte de ex colaboradores pronazis y de las unidades especiales de la extrema derecha respaldadas por los británicos –como los Grupos X del soldado chipriota George Grivas. Churchill, quien observaba el terreno a distancia, notó sin embargo que los Grupos X, incapaces de lograr la incorporación popular, no llegaban a más de 600 miembros mientras que el ELAS seguía siendo la principal fuerza de guerrilla en el país.
Fue en ese contexto que el primer ministro británico decidió, a fines de 1944, tomar medidas adicionales para impedir que los comunistas griegos llegasen al poder. Ordenó entonces la creación en Grecia de un nuevo ejército secreto de extrema derecha. Como escribió el periodista Peter Murtagh: «dentro del ejército griego se creó una nueva unidad a la que se llamó Brigada Montañesa Griega, Fuerza de Intervención Helénica o LOK, según su acrónimo en griego (Lochos Oreinon Katadromon)». Concebida como un arma contra comunistas y socialistas, aquella unidad estaba vedada a «todos aquellos cuya sensibilidad política oscilaba entre el conservadurismo moderado y la verdadera izquierda. Bajo la supervisión de los oficiales británicos que aplicaban las órdenes expresas de Churchill, la unidad se creó con monárquicos y antirrepublicanos.» [3]
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Alexandre Papagos (Αλέξανδρος Παπάγος)
El mariscal Alexandre Papagos fue seleccionado para ser el primer director de la LOK y, con el apoyo de los británicos, comenzó a reclutar militantes de extrema derecha y a combatir contra el ELAS [4]. Mientras este Ejército de Liberación Popular se veía obligado a luchar simultáneamente contra el ocupante nazi y también contra la Fuerza de Intervención Helénica, Churchill temía el escándalo que podía estallar si la población británica llegaba a saber que Londres estaba apoyando en secreto a los fascistas que luchaban contra los comunistas griegos. En agosto de 1944, Churchill ordenó por lo tanto a la BBC no hacer «ninguna mención de ningún tipo» del ELAS cuando se hablara de la liberación de Grecia [5]. Pero, semanas más tarde, la resistencia griega logró finalmente vencer al ocupante alemán y Hitler se vio obligado a retirar sus tropas del país. Winston Churchill exigió de inmediato que la resistencia entregara las armas, cosa que el ELAS estaba dispuesto a aceptar a condición de que su último enemigo –la LOK– hiciese lo mismo.
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La masacre de la Plaza Syntagma
Al negarse Gran Bretaña a que el ejército secreto entregara sus armas, el EAM organizó en Atenas una gran manifestación democrática para denunciar la injerencia británica en los asuntos políticos de la Grecia de postguerra. La manifestación tuvo lugar el 3 de diciembre de 1944, o sea apenas 6 semanas después de la retirada de las tropas alemanas de ocupación. Los organizadores de la manifestación habían dejado bien en claro su intención de oponerse a los británicos por medios pacíficos ya que la marcha debía dar paso al inicio de una huelga general. Poco después de las 11 de la mañana, un grupo de entre 200 y 600 manifestantes avanzó hacia la Plaza Syntagma, frente a la sede del Parlamento. Al pequeño grupo, que se componía en parte de mujeres y niños reunidos en un ambiente festivo, debía unirse una multitud de 60 000 personas que se había retrasado por causa de una serie de barreras policiales. En momentos en que unos pocos cientos de personas avanzaban hacia la plaza surgió a su paso una hilera de hombres armados conformada por policías y milicianos, entre los que se hallaban al parecer miembros de la LOK. Soldados británicos y policías armados con metralletas habían tomado posiciones sobre los techos de los edificios vecinos. La tensión era evidente.
Se dio orden de «dispararle a esos sarnosos» y la manifestación pacífica se convirtió de pronto en un baño de sangre. Una lluvia de balas cayó sobre los manifestantes, que se dispersaron en todas direcciones. Según testigos, la balacera duró cerca de una hora. Murieron 25 manifestantes, entre ellos un niño de 6 años, y 148 resultaron heridos. Minutos después llegó al lugar el cortejo principal. En una sorprendente muestra de serenidad, los 60 000 manifestantes se reunieron solemnemente alrededor de los cuerpos de sus compañeros asesinados. Las pancartas, empapadas con la sangre de los muertos, exigían el fin de la injerencia británica en los asuntos de Grecia. Numerosos manifestantes agitaban banderas griegas y estadounidenses, otros enarbolaban la bandera roja del socialismo. Raros eran los que aún levantaban la bandera británica.
En Londres, Churchill tuvo que enfrentar la cólera de la Cámara de los Comunes, que exigía explicaciones sobre las atrocidades cometidas en Atenas. Aunque reconoció que los hechos eran «chocantes», el primer ministro británico calificó de estúpida la decisión de llevar tantos niños a un desfile en una ciudad llena de hombres armados. Nunca se investigó el papel del ejército secreto de la extrema derecha en la masacre de la Plaza Syntagma. [6]
Después de aquella demostración de fuerza, los británicos restauraron la monarquía en Grecia y lograron que el ELAS entregara las armas a cambio de una promesa de elecciones nacionales democráticas, que se realizaron en marzo de 1946. Al tomar el Partido Comunista Griego y la centroizquierda la desacertada decisión de boicotear las elecciones, como protesta contra la ocupación británica de su país, la derecha obtuvo una incuestionable victoria. El país vivió a partir de entonces bajo una sucesión de gobiernos títeres de derecha a las órdenes de Londres. Convencido de que Grecia caería fatalmente bajo la autoridad brutal de Stalin si la izquierda griega llegaba al poder, el gobierno siguió ordenando el arresto de los miembros del EAM, muchos de los cuales fueron torturados en los campos de prisioneros de triste recordación, que se construyeron en las islas griegas.
En 1945, la mayoría de los Estados celebraron el fin de la Segunda Guerra Mundial y, para evitar la repetición de aquel trágico conflicto, fundaron la Organización de Naciones Unidas. Pero en Grecia proseguía la lucha y se inició la guerra fría. A fuerza de frustración, una fracción de la izquierda griega decidió retomar las armas y, en el otoño de 1946, emprendió una guerra civil contra los británicos y la derecha local. Extenuado por la Segunda Guerra Mundial, el Reino Unido ya no era capaz de garantizar el control de Grecia y a principios de 1947 pidió por lo tanto ayuda a Estados Unidos. El especialista de la CIA William Blum cuenta que
«los responsables de Washington sabían perfectamente que su nuevo “gobierno-cliente” era tan venal y negligente en materia de derechos humanos que hasta los más fervientes anticomunistas estadounidenses estaban escandalizados». [7]
Sin embargo, como la Yugoslavia comunista proporcionaba armas a la izquierda griega y dado que Grecia parecía a punto de caer en el comunismo, el presidente Truman logró, exponiendo su famosa doctrina, convencer al Congreso de que era necesario intervenir en Grecia de forma oficial. Grecia se convirtió así en el primer país invadido por Estados Unidos en el marco de su política de lucha mundial contra el comunismo. Durante las siguientes décadas, Washington utilizó el ejemplo griego para justificar sus invasiones declaradas o clandestinas en Corea, Guatemala, Irán, Cuba, Cambodia, Panamá y en tantos otros países.
En una singular pirueta ideológica, Truman calificó al corrupto gobierno conservador de Atenas de «democrático» y convirtió a sus opositores de izquierda en «terroristas» mientras las tropas estadounidenses desembarcaban en Grecia con armamento pesado. Junto a la Fuerza de Intervención Helénica (LOK) y las demás unidades paramilitares locales, las tropas estadounidenses disponían de efectivos 6 veces más numerosos que los alrededor de 20 000 hombres y mujeres que habían buscado refugio en las montañas griegas.
Cuando Stalin comprendió, en 1948, que la guerra civil en Grecia podía provocar un enfrentamiento entre las dos superpotencias, Yugoslavia fue excluida del bloque soviético y el envío de armas a los partisanos griegos comenzó a disminuir. La situación de los partisanos se agravó aún más a medida que la LOK, ya para entonces bajo control estadounidense, se veía cada vez mejor equipada y ganaba poderío. Secretamente, Estados Unidos emprendió entonces la Operación «Torch» [Nombre derivado del verbo inglés «to torch» que significa «incendiar»], durante la cual miles de litros de napalm fueron lanzados sobre las montañas griegas. A finales de 1948, la resistencia griega que había vencido en su propio terreno a los nazis y, posteriormente, a las tropas británicas, finalmente se inclinó.
«La guerra civil terminó en una victoria total de la derecha griega y de su protector estadounidense.» [8]
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Konstantin Dovas (Κωνσταντίνος Δόβας)
El ejército secreto anticomunista LOK no fue desmantelado al final de la guerra civil sino que se mantuvo operativo para controlar a la oposición griega. Cuando Grecia se incorporó a la OTAN, en 1952, «se había convertido en un aliado perfecto, cliente de confianza de Estados Unidos. Era ferozmente anticomunista y estaba muy bien integrada al sistema de la OTAN» [9]. De forma clandestina, la CIA y el ejército griego dirigían, entrenaban y equipaban conjuntamente la LOK, que seguía bajo las órdenes del mariscal Alexandre Papagos. El ejército secreto anticomunista era para la CIA una herramienta de primer orden para influir en la vida política del país. La cooperación clandestina entre los servicios secretos estadounidenses, el ejército y el gobierno griego fue confirmada en una serie de documentos confidenciales de cuya existencia no supo la población griega hasta que se produjeron las revelaciones de 1990. Entre aquellos documentos había uno sobre el ejército secreto griego, con fecha del 25 de marzo de 1955 y firmado por el general Truscott, a nombre de la CIA; Konstantin Dovas, jefe del estado mayor del ejército griego; y el primer ministro de Grecia, Alexandre Papagos [10]. El 3 de mayo de 1960, los firmantes confirmaron nuevamente sus compromisos sobre el ejército secreto [11].
Según el periodista Peter Murtagh, la CIA había hecho de la LOK un programa prioritario en Grecia.
«A mediados de los años 1950, la CIA ayudaba al financiamiento y aprovisionamiento de la Fuerza de Intervención [Helénica] e incluso la reestructuró minuciosamente siguiendo el modelo de las unidades de élite estadounidenses y británicas, Delta Force y Special Air Service o SAS. Bajo el mando de la CIA, los miembros de la Fuerza de Intervención recibieron boinas verdes mucho antes de que se creara la unidad [estadounidense] que llevaría ese nombre.»
Al igual que en todos los demás países de Europa Occidental, las relaciones entre los combatientes locales y las fuerzas especiales británicas y estadounidenses eran muy cordiales. Después de seguir un entrenamiento especial en el extranjero, los oficiales griegos se sentían especialmente orgullosos de ser seleccionados para ser miembros de la unidad especial. Murtagh precisa con toda razón que, a través de la CIA, el ejército secreto griego estaba vinculado también a la OTAN y a su comité director stay-behind, el ACC de Bruselas.
«La Fuerza de Intervención se convirtió en la rama griega de la red paneuropea de guerrillas creada por la OTAN y la CIA en los años 1950 y controlada desde el cuartel general de la OTAN, en Bruselas, por el ACC, el Comité de Coordinación Aliado [siglas en inglés].»
Paralelamente a su misión de control interno, la LOK fue entrenada también para la función stay-behind clásica.
«La red estaba especialmente concebida para actuar como una fuerza “stay-behind” después de la invasión de Europa por parte de los soviéticos. Coordinaría las acciones de guerrilla realizadas en los diferentes países ocupados y garantizaría el enlace con los gobiernos en el exilio. Debía incluir a los agentes de las policías secretas y de los servicios de inteligencia de los países conquistados así como voluntarios civiles. La rama griega de ese programa era llamada también “Operación Sheepskin” [piel del cordero].» [12]
Creada por los británicos desde 1944, la LOK es el más antiguo de todos los ejércitos secretos stay-behind activos en Europa durante la guerra fría.
La existencia del ejército secreto ya había sido revelada en 1987 por el ex agente de la CIA Philip Agee en su libro Dirty Work: The CIA in Western Europe, que le valió a su autor muy duras críticas de parte de la propia CIA y del Pentágono. Sus preocupaciones éticas llevaron a Agee, quien había trabajado para la CIA en Latinoamérica durante los años 1950, a abandonar la agencia estadounidense en 1969 y a dedicarse a partir de entonces a denunciar las operaciones terroristas y las violaciones de los derechos humanos perpetradas por la CIA en numerosos países, revelando el contenido de aquellas operaciones e incluso los nombres de los agentes implicados. Varios años antes de que estallara en Italia el escándalo del Gladio, Agee reveló que «grupos paramilitares dirigidos por agentes de la CIA habían actuado en Europa durante los años 1960». Y ya entonces subrayaba que
«de todas las actividades de la CIA, ninguna otra estaba tan directamente vinculada al desarrollo de un potencial de subversión interna». [13]
Según Agee, el papel de la CIA en Grecia fue verdaderamente decisivo.
«El agente greco-estadounidense que trabajaba para la CIA reclutó varios grupos de ciudadanos para conformar lo que la CIA llamaba “un núcleo destinado a constituir un verdadero ejército de ciudadanos para contrarrestar la amenaza de un golpe de Estado de la izquierda”. Cada uno de los grupos así creados era entrenado y equipado para operar como una unidad de guerrilleros autónomos, capaces de movilizar hombres y de realizar acciones de guerrilla sin necesidad de más que de una muy ligera, incluso ninguna, supervisión externa.»
El control del ejército secreto quedaba en manos de la CIA y de unos pocos oficiales griegos que gozaban de la confianza de los servicios secretos estadounidenses.
«A los miembros de cada uno de esos grupos la CIA les enseñaba procedimientos militares. Según la información disponible, la mayor parte de esas unidades paramilitares se entrenaban en dos campamentos: uno situado en los alrededores de Volos y el segundo cerca del Monte Olimpo. Después de recibir una formación básica, las unidades salían a entrenarse en zonas de difícil acceso del [Monte] Pindo y en las montañas cerca de Florina.»
Al igual que todos los ejércitos secretos que la CIA dirigía en Europa Occidental, aquellas unidades disponían de armamento ligero almacenado en escondites de armas.
«Esos grupos de partisanos estaban equipados con armas automáticas y morteros ligeros. Las armas estaban almacenadas en diferentes lugares. La mayor parte del material militar estaba escondido bajo tierra y en cuevas. Cada miembro de los grupos paramilitares conocía el emplazamiento de esos arsenales clandestinos para poder ir allí sin necesidad de recibir instrucciones de sus superiores.» [14]
Debido al gran número de personas implicadas, varios círculos tenían que conocer el secreto, lo cual hacia más difícil mantener la confidencialidad alrededor del ejército stay-behind y de sus vínculos con la CIA. «Se hizo cada vez más difícil mantener el proyecto en secreto. Un agente de la CIA calificó la situación de “pesadilla”», contó Agee antes de agregar:
«Que yo sepa, nunca se desmanteló el grupo paramilitar. A los ojos de los altos responsables de la CIA, los grupos que se hallan bajo el mando de la rama paramilitar son como un “seguro” a largo plazo para los intereses de Estados Unidos en Grecia, pueden ser utilizados para apoyar o para dirigir el posible derrocamiento de un gobierno “antipático”. Por supuesto, “antipático” desde el punto de vista de la estrategia estadounidense de manipulación.» [15]
La CIA invirtió millones de dólares en el ejército secreto griego y construyó un verdadero complejo de refugios y de centros de entrenamiento en las cercanías del Monte Olimpo en el noreste del país, donde instructores de la CIA entrenaban a los miembros de la LOK en esquí, salto en paracaídas y buceo [16]. Se crearon unos 800 escondites de armas en todo el territorio griego y se estima que los efectivos del ejército secreto llegaron a ser cerca de 1 500 hombres que, en caso de necesidad, podían reclutar 2 000 más, llevando así el total de esos soldados de élite a cerca de 3 500 [17].
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Thomas Karamessines
El agente greco-estadounidense de la CIA que Agee menciona y que tuvo un papel central en la creación y dirección del ejército secreto griego era Thomas Karamessines. Al igual que buena parte de sus colegas de la agencia, Karamessines había trabajado para los servicios secretos estadounidenses conocidos como OSS (Office of Strategic Services) durante la Segunda Guerra Mundial. Su anticomunismo radical y sus raíces griegas le valieron ser enviado a la embajada de Estados Unidos en Atenas en enero de 1946, oficialmente como agregado militar. Durante la guerra civil estableció contactos con responsables de la seguridad británicos y griegos y con miembros de la Fuerza de Intervención Helénica. Al ser creada la CIA, en 1947, para reemplazar la OSS, Karamessines instaló el cuartel general de la agencia en el quinto piso del Tamion Building, que da a la Plaza Syntagma. En unos años, la estación de la CIA llegó a contar un centenar de agentes, en su mayoría greco-estadounidenses como Karamessines. Atenas se convirtió entonces en base de retaguardia de las actividades de la CIA en la península balcánica y en el Medio Oriente, incluyendo Irán.
Como participante activo en las operaciones especiales y en la creación de los ejércitos anticomunistas de la CIA, Karamessines fue trasladado a Roma en 1958. Allí, como jefe de la estación CIA, dirigió el Gladio italiano y la lucha contra los comunistas locales. En 1962, tuvo que abandonar Italia como resultado de rumores que lo vinculaban a la muerte del industrial y presidente del ENI [Ente Nazionale Idrocarburi, que era en aquella época una empresa estatal italiana.] Enrico Mattei, ocurrida en extrañas circunstancias.
De regreso a Estados Unidos, el soldado de la sombra Karamessines pasó a encabezar el departamento de operaciones especiales de la CIA como director adjunto de Planes. Y al parecer actuó incluso en territorio estadounidense ya que a raíz del asesinato del presidente Kennedy, en 1963, Karamessines fue acusado de haber hecho desaparecer ciertos indicios y de haber destruido documentos comprometedores.
Karamessines se ocupó de que la CIA no sólo financiara sino de que también controlara el servicio de inteligencia militar KYP, a pesar de que este solía recurrir a la tortura. «Gracias a nuestros objetivos comunes, y por supuesto al dinero que nosotros proporcionábamos, colaborar con ellos era bastante fácil», recuerda un ex agente de la CIA que había estado estacionado en Grecia.
«Los hombres del KYP se las arreglaban bastante bien para hacer hablar a los comunistas y a todo el que flirteaba con los soviéticos.» [18]
Los agentes griegos grababan las comunicaciones radiales de los búlgaros y los rumanos y enviaban las cintas grabadas a Estados Unidos, donde las descifraban los expertos de la NSA. Espiando a la oposición griega, el KYP y la CIA reunieron no menos de 15 toneladas de datos y elaboraron 16,5 millones de expedientes sobre los ciudadanos griegos clasificados como amenaza para el Estado. Cuando el almacenamiento de aquellos archivos comenzó a convertirse en un serio problema, la CIA proporcionó al KYP un sistema informático. Ironía de la historia, la primera democracia moderna –Estados Unidos– regaló a la primera democracia de la Antigüedad –Grecia– los primeros ordenadores destinados al control de la población. El jefe del KYP se mostró particularmente entusiasta ante aquella nueva máquina. Posando con orgullo junto al imponente aparato, declaró: «Los griegos pueden dormir tranquilos porque esta maravilla de la tecnología americana nunca duerme.» Para demostrar la eficacia del sistema, presionó un botón marcado «enemigo del país»… y la máquina le entregó el expediente personal de un periodista presente en la ceremonia, poniendo en una embarazosa situación a los agentes del KYP. [19]
Con la izquierda y los comunistas griegos bajo control de la CIA y de la oligarquía local, a través de la LOK y del KYP, la única amenaza que quedaba para el equilibrio del poder provenía de las elecciones democráticas. Laughlin Campbell, el jefe de la estación CIA de 1959 a 1963, temía una victoria de la izquierda en las elecciones nacionales de octubre de 1961. Así que numerosos electores fueron obligados, a través de la amenaza o a cambio de dinero, a votar según las directivas del KYP. En algunas localidades, los candidatos que gozaban del respaldo del ejército y de la CIA obtuvieron una cantidad de votos superior a la cantidad de personas en edad de votar. Todo funcionó conforme a lo previsto y la Unión del Centro, tan temida por su inclinación a la izquierda, obtuvo solamente un tercio de los sufragios y 100 escaños en el Parlamento. Su líder, Georgios Papandreu, denunció el fraude electoral y logró que se creara una comisión independiente y que se abriera una investigación que confirmó sus acusaciones. Papandreu prometió entonces al gobierno una lucha sin tregua.
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Georgios Papandreu (Γεώργιος Παπανδρέου). No confundir con su nieto proestadounidense.
Con un verdadero respaldo popular, Papandreu tuvo el coraje de desafiar a la CIA y el KYP y, en 1963, obligó al primer ministro proestadounidense Constantinos Karamanlis a presentar su renuncia. Las tensiones se acentuaron con las elecciones de 1963, cuando la Unión del Centro obtuvo un 42% de los sufragios y 138 escaños en el Parlamento. A la cabeza del primer partido de la Unión, Papandreu fue nombrado primer ministro en febrero de 1964. Por primera vez desde la ocupación alemana, la derecha griega se veía a punto de perder gran parte de su peso político. Papandreu tenía en sus manos las riendas del poder por 4 años, lo cual «estremeció el establishment conservador. Para muchos, incluyendo a ciertos consejeros de primera importancia, aquello permitía presagiar una toma inminente del poder por parte de los comunistas, cosa que estaban muy decididos a contrarrestar» [20]. Había que derrocar al primer ministro Georgios Papandreu.
Jack Maury, quien había sustituido a Campbell a la cabeza de la estación CIA en Atenas, recibió orden de deshacerse de Papandreu. A Maury le gustaba hacer alarde de su poder: vestía trajes ostentosos, portaba enormes alianzas y conducía un escandaloso automóvil estadounidense «más grande que el del embajador», como él mismo solía subrayar. Conspiró secretamente con el rey Constantino y con oficiales monárquicos y conservadores del ejército griego y, en 1965, obtuvo la renuncia de Georgios Papandreu por prerrogativa real [21]. El periodo que siguió a aquel golpe de Estado silencioso estuvo caracterizado por una secuencia de gobiernos efímeros y por los esfuerzos clandestinos del KYP, aconsejado por el agente, Constantinos Plevris, tendientes a condicionar el clima político.
Varios atentados se produjeron por entonces en el país. En 1965, una explosión destruyó el puente de Gorgopotamos en el preciso momento en que la clase política en su conjunto conmemoraba la resistencia contra el fascismo. Se trataba de un hecho altamente simbólico ya que los griegos estaban particularmente orgullosos de haber impedido que los alemanes destruyesen aquel puente durante la ocupación. El atentado dejó 5 muertos y un centenar de heridos, muchos de gravedad. «Después de todo, estábamos oficialmente entrenados para el terrorismo», comentó posteriormente un agente implicado en operaciones stay-behind, subrayando así el poderoso respaldo del que habían gozado aquellos hombres [22].
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Alexandre Matsas (Αλέξανδρος Μάτσας)
Aquel respaldo provenía de la administración del presidente estadounidense Lyndon B. Johnson, quien ya se había ocupado de hacerle saber al gobierno griego que las decisiones sobre la cuestión de Chipre se tomaban en Washington. En el verano de 1964, el presidente Johnson había convocado al embajador griego Alexandre Matsas a la Casa Blanca y le dijo que los problemas de Chipre tenían que resolverse dividiendo la isla en dos zonas, una griega y otra turca. Matsas se negó, provocando así la cólera de Johnson:
«Óigame bien, señor embajador. No me importan ni el Parlamento ni la Constitución de ustedes. Estados Unidos es un elefante. Chipre es una pulga. Grecia es otra pulga. Si dos pulgas siguen molestando al elefante, el elefante puede aplastarlas con un golpe de trompa ¡de una vez y por todas!»
Como subrayaba Johnson, el gobierno griego tenía que someterse a las órdenes de la Casa Blanca.
«Los griegos se benefician ampliamente con los dólares de Estados Unidos, señor embajador. Si su primer ministro sigue hablándome de Democracia, de Parlamento y de Constitución, puede ser que no le queden mucho tiempo por delante a él, ni a su Parlamento, ni a su Constitución.» [23]
Ofendido, Matsas trató de protestar: «Yo no puedo tolerar este tratamiento». Pero Johnson prosiguió: «No olvide usted repetirle a su viejo Papa-no-sé-qué lo que acabo de decirle. No olvide decírselo. ¿Me oye usted?». Matsas envió un cable al primer ministro Georgio Papandreu. Cuando la NSA interceptó el mensaje, sonó el teléfono de Matsas. Era el presidente Johnson: «¿Usted quiere tener problemas, señor embajador? ¿De verdad quiere que yo me ponga molesto? Esa fue una conversación privada. No se suponía que usted repitiera los términos que yo utilicé ante usted. Tenga cuidado.» [24] Clic. Fin de la llamada.
Andreas Papandreou, el hijo del primer ministro, observaba con cierto asco el juego de manipulaciones y la guerra secreta que tenían lugar en su país. Luego de haberse relacionado con un movimiento trotskista en sus tiempos de estudiante, Andreas había salido de Grecia para irse a Estados Unidos en los años 1930, huyendo de la represión del régimen dictatorial de Metaxas. Había adquirido la nacionalidad estadounidense y emprendido una brillante carrera como economista y profesor universitario, dirigiendo el departamento de Economía de la Universidad de California, en Berkeley. Durante la Segunda Guerra Mundial había servido en la marina estadounidense y, después de 1945, la CIA se acercó a él para que se uniera al buró político de la zona mediterránea. Cuando entendió, a fines de 1950, el papel que Estados Unidos estaba desempeñando en Grecia, rompió relaciones con la CIA y volvió a su país natal, donde se convirtió en uno de los más enérgicos detractores de la política estadounidense. Con un estilo demagógico que recuerda el de Castro, el joven Papandreu arremetía en sus inflamados discursos contra la injerencia de Estados Unidos en los asuntos de Grecia, contra la OTAN, contra la corrupción del rey, contra los partidos conservadores y las élites griegas en general.
El Pentágono y la CIA montaron en cólera al ver que un segundo Papandreu se atrevía a desafiar la presencia estadounidense en Grecia. Para el periodista Peter Murtagh, «es difícil de imaginar el odio que sentían la derecha conservadora y la CIA por el hijo del primer ministro» [25]. En 1964, Andreas Papandreu, quien asumía funciones ministeriales, descubrió que el KYP espiaba regularmente las conversaciones de los miembros del gobierno y transmitía a la CIA la información que obtenía por aquella vía. Lleno de cólera, revocó a dos altos responsables del servicio sustituyéndolos por otros dos agentes considerados confiables a los que ordenó poner fin a toda forma de cooperación con la CIA. Sin embargo, como contó el propio Papandreu, el nuevo director del KYP
«volvió disculpándose y explicando que no podía hacerlo. Todo el equipamiento era estadounidense y controlado por la CIA o por griegos que a su vez estaban a las órdenes de la CIA. Ya no era posible establecer la diferencia entre los dos servicios. Estaban construidos siguiendo la misma estructura y cada responsable tenía su homólogo. En concreto, formaban una única agencia.» [26]
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Andreas Papandreu (Ανδρέας Παπανδρέου)
Como Andreas Papandreu seguía desafiando al KYP, Norbert Anshutz, el adjunto del jefe de misión de la embajada de Estados Unidos, se reunió con él y le aconsejó anular las órdenes que había dado al KYP. Papandreu se negó y ordenó al representante estadounidense que saliera inmediatamente de su despacho, a lo cual Anshutz –muy molesto– respondió advirtiéndole que aquello «tendría consecuencias» [27].
El golpe de Estado militar se produjo en la noche del 20 al 21 de abril de 1967, un mes antes de las elecciones en las que todos los sondeos –incluyendo los de la CIA– preveían una victoria de la Unión del Centro, la alianza de izquierda de Georgios y Andreas Papandreu. La LOK desencadenó el golpe, basado en el «Plan Prometeo», un programa concebido por la OTAN y destinado a concretarse en caso de insurrección comunista. Si había oposición, las instrucciones del plan eran muy claras:
«Aplastar sin la menor vacilación toda resistencia del enemigo.» [28]
Hacia la medianoche, la LOK tomó el control del ministerio de Defensa, que –en una muestra de admiración por los estadounidenses– había sido designado como «el Pentágono». Los hombres de la LOK sólo encontraron una débil resistencia y, bajo las órdenes del coronel Costas Aslanides –un experimentado paracaidista– se apoderaron del edificio. Con el Pentágono ya ocupado por los golpistas se dio paso a la segunda etapa del plan: aprovechando la oscuridad de la noche, fuerzas blindadas penetraron en la capital y, bajo las órdenes del general Stylianos Pattakos, rodearon la sede del Parlamento, el Palacio Real, los edificios de la radio y los centros de comunicaciones. A la cabeza de su columna de tanques, el general Pattakos siguió el mismo itinerario que habían recorrido los alemanes cuando conquistaron Atenas, en abril de 1941. De vez en cuando, los blindados se detenían y oteaban los alrededores en busca de indicios de una posible resistencia. Resistencia que no encontraron. Atenas dormía.
Aquella noche Georgios Papandreu, quien ya por entonces contaba 78 años, también dormía en su modesta casa de paredes blancas en Kastri, a pocos kilómetros de la capital. Como en todos los golpes de Estado, el plan era espantosamente simple. Varios hombres armados tocaron a su puerta, arrestaron a Papandreu y se lo llevaron en uno de los dos vehículos militares enviados para rodear su casa. En el mismo momento, 8 hombres irrumpieron en el domicilio de Andreas Papandreu. Siete de ellos portaban fusiles con bayoneta calada y el octavo una metralleta. En medio de la confusión, Andreas logró escaparse por el techo pero uno de los soldados finalmente lo obligó a rendirse apuntando su arma a la cabeza de su hijo de 14 años. Siguiendo los planes extremadamente precisos trazados de antemano, en las siguientes 5 horas escuadrones militares arrestaron a más de 10 000 ciudadanos y los condujeron a «centros de recepción».
Un año después, el coronel Yannis Ladas, entonces director de la policía militar griega y con 47 años de edad, subrayó con orgullo en una entrevista la precisión y rapidez con las que se había aplicado el plan de la OTAN.
«En sólo 20 minutos, todos los políticos, todos los individuos, todos los anarquistas que figuraban en los listados fueron capturados (…) era un plan muy simple, un plan diabólico.» [29]
Al despertarse en la mañana, la población griega notó primero que los teléfonos estaban interrumpidos, antes de darse cuenta de que los militares habían tomado el poder. A las 6 de la mañana, el coronel Georgios Papadopulos anunció a través de los medios de prensa que había tomado el poder en defensa de la democracia, de la libertad y la felicidad. Once artículos de la Constitución fueron suspendidos. En lo adelante, los ciudadanos podían ser arrestados de inmediato, sin orden de arresto, y enviados ante un tribunal militar. Se prohibieron las manifestaciones y huelgas y se congelaron las cuentas bancarias. El hombre fuerte de Atenas, el coronel Georgios Papadopulos, era oficial de enlace del KYP con la CIA desde 1952 y en su servicio lo consideraban como el hombre de confianza de Maury, el jefe de la estación CIA.
Pero en Washington no todos aprobaban los brutales métodos de la CIA. Unos días después del golpe, el senador Lee Metcalf criticó duramente a la administración Johnson y denunció la Junta griega ante el Congreso calificándola de «régimen militar de colaboradores y simpatizantes del nazismo (…) que gozan del respaldo estadounidense» [30]. Una semana después del golpe de Estado, el embajador de Estados Unidos en Atenas, Philip Talbot, se quejó a Maury calificando la operación realizada por Estados Unidos de «violación de la democracia». La respuesta de Maury fue corta: «¿Cómo se puede violar a una puta?» [31]
Debido a la implicación de la Fuerza de Intervención Helénica (LOK), el golpe de Estado militar en Grecia ha sido calificado de «golpe Gladio». Pero, además de Grecia, existe sólo un país donde los ejércitos secretos anticomunistas perpetraron un golpe de Estado: Turquía. En Italia, la red Gladio realizó un «golpe silencioso» en junio de 1964, la operación «Piano Solo» durante la cual el general De Lorenzo, el hombre de confianza de la CIA, entró en Roma con tanques, transportes de tropas blindados, jeeps y lanzagranadas mientras las fuerzas de la OTAN efectuaban grandes maniobras militares en la región. El resultado de la operación fue la renuncia de los ministros socialistas. El historiador estadounidense Bernard Cook ha subrayado con toda razón que
«Piano Solo se parece al Plan Prometeo aplicado por el coronel Georgios Papadopulos en 1967 para instaurar un gobierno militar en Grecia. Destinado a desestabilizar Italia y contrarrestar el avance de la izquierda, ese plan no era otra cosa que una “copia conforme de Gladio”». [32]
Collin, un experto en cuestiones militares, coincide en que
«el proyecto de De Lorenzo era similar, por sus aspectos técnicos, al que permitió al coronel Papadopulos tomar el poder en Grecia unos años después». [33]
La junta militar griega consolidó su poder generalizando los encarcelamientos y la tortura, prácticas que no se habían visto en Europa Occidental desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. La mayoría de las personas arrestadas en las horas posteriores al golpe de Estado fueron trasladadas a prisiones civiles o militares. Comunistas, socialistas, artistas, profesores universitarios, periodistas, estudiantes, mujeres implicadas en la política, eclesiásticos así como sus familias y amigos fueron torturados. Se les arrancaban las uñas, se les golpeaban los pies a bastonazos hasta que se les desgarraba la piel y se les rompían los huesos. A las mujeres les introducían objetos cortantes en la vagina. A muchos detenidos les metían trapos sucios –a menudo con orina o excrementos– en la garganta para asfixiarlos, les insertaban en el ano tubos con los que se les inyectaba agua a muy alta presión, se les aplicaban choques eléctricos [34]. «Aquí todos somos demócratas», afirmaba el inspector Basil Lambro, jefe de la policía secreta de Atenas. «Todos los que son traídos aquí hablan. Usted no va a echarnos a perder nuestras estadísticas», agregaba. Aquel torturador exponía claramente la situación a sus víctimas:
«Nosotros somos el gobierno. Ustedes no son nada. El gobierno no está solo. Está respaldado por los estadounidenses.»
Si estaba de humor para ello, Lambro hacía incluso su análisis geopolítico: «El mundo se divide en dos bandos: los rusos y los estadounidenses. Nosotros somos los estadounidenses. Alégrese de que lo hayamos torturado un poco. En Rusia lo habrían matado.» [35]
La derecha italiana y sus combatientes secretos estaban admirados ante la eficacia con la que los griegos, con la ayuda de la CIA, habían vencido a la izquierda. En abril de 1968, los coroneles griegos invitaron a unos 50 fascistas italianos, entre los que se hallaba el célebre Stefano Delle Chiaie, a viajar a Grecia para que vieran aquello con sus propios ojos. Cuando regresaron a Italia, los miembros italianos del Gladio pasaron a un nivel superior en materia de violencia y comenzaron a poner bombas en lugares públicos. Aquellos atentados, que mataron y mutilaron a cientos de personas, fueron imputados a los comunistas italianos. Fueron entonces los militares de la junta griega los que quedaron impresionados al ver con qué eficacia sus camaradas italianos habían sido capaces de poner a su país al borde del golpe de Estado y, el 15 de mayo, Papadopulos les envió un mensaje de felicitación:
«Su Excelencia, el primer ministro, constata que los esfuerzos emprendidos desde hace algún tiempo en Italia por el gobierno griego comienzan a dar frutos.» [36]
La dictadura militar acabó en una implosión debido a la ausencia casi total de apoyo popular cuando los coroneles se embarcaron en una aventura imperialista al financiar –en 1974– un golpe de Estado en Chipre con vistas a sustituir el legítimo gobierno del arzobispo Makarios por un régimen títere que debía permitir la anexión de la isla. En vez de aquello, lo que sucedió fue que las tropas turcas invadieron la isla como respuesta al golpe. Todo ello provocó violentos enfrentamientos que dejaron miles de muertos y que finalmente dieron lugar a la división de la isla entre el norte turco y el sur griego. Los coroneles fueron arrestados y juzgados. Papadopulos fue condenado a muerte por alta traición en 1975, pena posteriormente conmutada a cadena perpetua. Se votó la abolición de la monarquía mediante un referéndum y se adoptó una nueva Constitución.
Después de su liberación, Andreas Papandreu pasó varios años en el exilio, en Canadá y Suecia. Volvió a Grecia con la caída de la dictadura de los coroneles y retomó su carrera política. Fundó el Movimiento Socialista Panhelénico (PASOK, siglas en griego) que ganó las elecciones en 1981. Fue nombrado primer ministro y formó el primer gobierno socialista de la Grecia de postguerra. Aquel mismo año el país se convirtió en miembro pleno de la Comunidad Europea. Pero Papandreu mantuvo el mismo estilo radical y amenazó varias veces con retirarse de la OTAN. Nunca llegó a concretar aquella amenaza pero, 6 meses antes de su muerte, durante las revelaciones sobre el Gladio italiano, Andreas Papandreu fue el primer ex jefe de gobierno que confirmó la existencia de un ejército secreto del mismo tipo en su propio país. Fue precisamente esa revelación lo que determinó la envergadura internacional del escándalo y puso en una posición extremadamente embarazosa a los responsables políticos del continente.
En efecto, el 30 de octubre de 1990, Andreas Papandreu declaró en una entrevista concedida al diario griego Ta Nea que en 1984, siendo él primer ministro, había descubierto la existencia en Grecia de un ejército secreto que seguía órdenes de la OTAN y había ordenado desmantelarlo. El ex ministro de Defensa Nikos Kuris confirmó que el ejército secreto creado en Grecia se había mantenido activo durante la guerra fría. «Nuestro proyecto de estructura clandestina comenzó en 1955», afirmó «con la conclusión de un acuerdo entre el jefe de los servicios secretos griegos y la CIA».
«Cuando supe de la existencia de ese pacto inaceptable (…) se lo informé a Andreas Papandreu (…) y se dio la orden de disolver Sheepskin.» [37]
A finales de 1990, varias voces se hicieron oír desde las filas de la oposición socialista para exigir la apertura de una investigación parlamentaria. Pero el gobierno conservador que se hallaba en el poder y el nuevo Partido Demócrata rechazaron aquel reclamo. El ministro de Defensa Yioannis Varvitsiotis tuvo que reconocer ante el Parlamento que la información que Papandreu había proporcionado era exacta y que la CIA y comandos locales habían, efectivamente, montado una red secreta en el marco de una operación llamada Sheepskin, que al parecer había sido «desmantelada en 1988» [38].
El ministro griego de Orden Público, Yannis Vassiliadis, indicó sin embargo que la policía no iba a dedicarse a investigar «fantasías» sobre supuestos vínculos entre la operación Sheepskin y los actos de terrorismo perpetrados en el territorio nacional. Como muchos de sus homólogos europeos, el ministro insistió en la función stay-behind del ejército secreto griego, desmintiendo categóricamente todo intento de control de la política interna:
«Sheepskin era uno de los planes concebidos por la OTAN en los años 1950 y nacido de la idea de que cuando un país es víctima de una ocupación enemiga es preferible que disponga de una red de resistencia organizada. Preveía que se repartieran por todo el territorio escondites de armas y agentes que formarían el núcleo combatiente de la guerrilla. En otros términos, era un acto defendible en nombre del interés nacional.» [39]
Como a pesar de todo la oposición seguía reclamando una investigación oficial, el ministro de Defensa Varvitsiotis subrayó que no había ninguna necesidad de abrir una investigación parlamentaria sobre el ejército secreto porque él mismo iba a arreglar aquel delicado asunto dentro de su ministerio. Y confió aquella investigación potencialmente explosiva a un general que había servido en la OTAN y como agregado militar en Washington. Incluso antes de que terminara la redacción del informe sobre el stay-behind en Grecia, Varvitsiotis pudo así garantizar a sus colegas que «el gobierno no [tenía] absolutamente nada que temer». [40]
Este artículo es el capítulo 16 del libro Les Armées secrètes de l’OTAN
© Publicado en francés por Editions Demi-lune (2007).
[1] Mackenzie, W. J. M., History of the Special Operations Executive: Britain and the resistance in Europe (British Cabinet Office, Londres, 1948), p.703. El documento original del Buró de Archivos Públicos de Londres no ha sido publicado aún. Debe publicarse próximamente por la editora Frank Cass.
[2] Mackenzie, Special Operations Executive, p.722–723.
[3] Peter Murtagh, periodista del Guardian, escribió un apasionante relato sobre la traición contra la resistencia griega y la manera como los anglosajones confiscaron la democracia en Grecia durante la guerra fría. El título de su libro, basado en documentos recientemente desclasificados y en entrevistas con varios diplomáticos estadounidenses y británicos y empleados de la CIA, es harto elocuente: The Rape of Greece. The King, the Colonels, and the Resistance (Simon & Schuster, Londres, 1994), p.29. [La Violación de Grecia. El Rey, los Coroneles y la Resistencia]
[4] Sin autor especificado, «Spinne unterm Schafsfell. In Südeuropa war die Guerillatruppe besonders aktiv – auch bei den Militärputschen in Griechenland und der Türkei?» Publicado en el semanario informativo alemán Der Spiegel, N°48, del 26 de noviembre de 1990. Y Leo Muller, Gladio. Das Erbe des Kalten Krieges. Der NATO Geheimbund und sein deutscher Vorläufer (Rowohlt, Hamburgo, 1991), p.55.
[5] Murtagh, Rape, p.30.
[6] Ibid., p.24. Ver también The Concise History of Greece (Cambridge University Press, 1992) del profesor Richard Clogg, quien escribe que: «Policías indisciplinados abrieron fuego contra una manifestación en la Plaza de la Constitución, en el centro de la ciudad, con saldo de unos 15 muertos», p.137.
[7] William Blum, Killing Hope: US Military and CIA interventions since World War II (Common Courage Press, Maine, 1995), p.36.
[8] Murtagh, Rape, p.39.
[9] Blum, Killing Hope, p.38.
[10] Muller, Gladio, p.55. Y Jens Mecklenburg (ed.), Gladio: Die geheime Terrororganisation der Nato (Elefanten Press, Berlín, 1997), p.19.
[11] Jacques Baud, Encyclopédie du renseignement et des services secrets (Lavauzelle, París, 1997), p.546.
[12] Murtagh, Rape, p.41.
[13] Philip Agee y Louis Wolf, Dirty Work: The CIA in Western Europe (Lyle Stuart Inc., Secaucus, 1978), p.154.
[14] Agee, Dirty Work, p.155 y 156.
[15] Ibid.
[16] Murtagh, Rape, p.42.
[17] Publicación política austriaca Zoom, N°4/5, 1996, «Es muss nicht immer Gladio sein. Attentate, Waffenlager, Erinnerungslücken», p.73.
[18] Murtagh, Rape, p.43.
[19] Ibid., p.44.
[20] Ibid., p.71.
[21] Blum, Killing Hope, p.216.
[22] Sin autor especificado, «Spinne unterm Schafsfell. In Südeuropa war die Guerillatruppe besonders aktiv – auch bei den Militärputschen in Griechenland und der Türkei?», publicado en el semanario informativo alemán Der Spiegel, N°48, 26 de noviembre de 1990.
[23] Murtagh, Rape, p.90.
[24] Ibid.
[25] Ibid., p.102.
[26] Citado en Blum, Killing Hope, p.217.
[27] Ibid., p.218.
[28] Murtagh, Rape, p.114.
[29] Ibid., p.118
[30] Christopher Simpson, Blowback: America’s Recruitment of Nazis and its Effects on the Cold War (Weidenfeld and Nicolson, Londres, 1988), p.81.
[31] Agee, Dirty Work, p.154.
[32] Bernard Cook, The Mobilisation of the Internal Cold War in Italy en History of European Ideas. Vol. 19, 1994, p.116. Cook escribe “una copia exacta de Gladio” entre comillas porque cita a Paul Grinsborg, A History of Contemporary Italy: Society and Politics, 1943–1988 (Penguin, Nueva York, 1990), p.277.
[33] Richard Collin, The De Lorenzo Gambit: The Italian Coup Manque of 1964 (Sage, Beverly Hills, 1976), p.40.
[34] Ver Amnesty International, Torture in Greece: The First Torturer’s Trial in 1975. Londres, 1977. Passim. Y Blum, Killing Hope, p.218–220, Murtagh, Rape, p.1–9.
[35] Murtagh, Rape, p.6.
[36] Jean-Francois Brozzu-Gentile, L’affaire Gladio (Editions Albin Michel, París, 1994), p.41, 42 y 90. El diario británico The Observer parece haber publicado en una de sus ediciones el cable que los coroneles griegos enviaron a sus amigos italianos el 15 de mayo de 1969. Pero Brozzu-Gentile no precisa en qué edición lo hizo. La visita de los fascistas italianos a los coroneles griegos en el marco de la operación Gladio también aparece mencionada en el informe parlamentario italiano sobre Gladio y los atentados: Senato della Repubblica. Commissione parlamentare d’inchiesta sul terrorismo in Italia e sulle cause della mancata individuazione dei responsabiliy delle stragi: Il terrorismo, le stragi ed il contesto storico politico. Redatta dal presidente della Commissione, Senatore Giovanni Pellegrino. Roma, 1995, p.206.
[37] Gentile, Gladio, p.137.
[38] John Palmer, «Undercover NATO Group “may have had terror links”», publicado en el diario británico The Guardian, 10 de noviembre de 1990.
[39] Agencia de prensa Associated Press, 14 de noviembre de 1990.
[40] Sin autor especificado «Spinne unterm Schafsfell. In Südeuropa war die Guerillatruppe besonders aktiv – auch bei den Militärputschen in Griechenland und der Türkei?», publicado en el semanario informativo alemán Der Spiegel, N°48, 26 de noviembre de 1990.