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martes, 18 de junio de 2013

CARTA ABIERTA DE ATTAC ESPAÑA AL PRESIDENTE DEL GOBIERNO, MARIANO RAJOY.




Sr. D. Mariano Rajoy Brey. 
Presidente del gobierno.

Señor Presidente:
Me dirijo a usted en nombre de la asociación ATTAC España, que como ya sabrá, se ocupa de analizar el contexto socio-económico  internacional y nacional, y combatir desde el razonamiento y los datos, los planteamientos económicos perjudiciales para la ciudadanía.

El motivo de nuestra carta es el Acuerdo Internacional de Servicios (ISA en inglés) que se está negociando a nivel mundial. Este acuerdo pretende liberalizar todavía más el comercio y la inversión en servicios, e incluye una amplia gama de actividades: transporte, telecomunicaciones, construcción, marketing, ingeniería, provisión de energía, distribución del agua, sector bancario y de seguros, conservación de la naturaleza, ocio, educación, salud, y muchos más.  Además, el ISA pretende expandir “disciplinas regulatorias” en todos los sectores de servicios que darían a los proveedores extranjeros acceso en las mismas condiciones que los proveedores domésticos, y restringiría la capacidad de los gobiernos y parlamentos  para regular los servicios, lo que cambiaría fundamentalmente la regulación de muchos servicios públicos, privados, privatizados o comerciales, pasando de servir al interés público a servir en el mejor interés de las corporaciones privadas extranjeras.

ATTAC se opone a  este acuerdo porque consideramos que una fuerte regulación de los servicios públicos y privados es necesaria para garantizar la democracia, el desarrollo y el interés público. La Democracia se erosiona cuando las decisiones sobre sectores importantes  es transferida desde los ciudadanos y las administraciones a unos negociadores sin responsabilidad, que tienen como objetivo desregular y priorizar los beneficios de las corporaciones. El Desarrollo está en peligro cuando los servicios fundamentales, como la salud, el agua, la provisión de energía, la educación, etc., son dejados en manos de corporaciones extranjeras que sólo se preocupan de incrementar sus beneficios, y no así, de proveer con los mejores servicios a los ciudadanos.

El ISA no se asegurará de que las inversiones extranjeras en servicios se hagan de una manera que beneficie al interés público; en su lugar, dará más derechos a las corporaciones extranjeras para hacer negocio. Este acuerdo, incluso contempla la posibilidad de introducir una clausula que permita a las corporaciones extranjeras llevar a los gobiernos a juicio cuando estos se interpongan a sus intereses, reclamando indemnizaciones millonarias que tendrían que ser pagadas, consecuentemente, por los mismos ciudadanos.

Por todo ello, demandamos en nombre del interés público, que el gobierno informe sobre su participación en las negociaciones del Acuerdo ISA, y se abra un debate público sobre este acuerdo que incluya a los ciudadanos, a las agencias de regulación, proveedores de servicios públicos, usuarios, parlamentarios y otras organizaciones civiles que se centran en asegurar la accesibilidad y la alta calidad de los servicios públicos.

Esperamos que nuestras peticiones para salvaguardar los intereses de los ciudadanos sean escuchadas y tenidas en cuenta, el Bien Común debe prevalecer sobre los intereses privados en cualquier nación que se llame a sí misma “civilizada”.

ATTAC ESPAÑA 

OTRA HUMANIDAD ES NECESARIA 

EL ACUERDO TRANSATLÁNTICO DE LIBRE COMERCIO ENTRE LA UE Y EEUU, ¿PARA QUÉ Y PARA QUIÉN?




Verónica Gómez Calvo
Miembro de la Comisión de Servicios Públicos de ATTAC.

El 13 de Febrero el Presidente de los EEUU, Barak Obama, el Presidente del Consejo Europeo Herman Van Rompuy y el Presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, se comprometieron a impulsar un Acuerdo Trasatlántico de Comercio e Inversión entre EEUU y la UE a través negociaciones y durante un plazo de dos años, creando de esta manera un espacio de libre comercio a ambos lados del Atlántico. Aparentemente, un acuerdo de libre mercado entre EEUU y la UE lograría un gigantesco mercado interno que podría representar en torno a la mitad del PIB mundial y un tercio del comercio global. Nuestra preocupación estriba en el coste que hemos de pagar para alcanzar semejante mercado y quiénes serían los auténticos beneficiarios del mismo.

Las negociaciones entre EEUU y la UE tienen como objetivo eliminar aranceles, abrir a la inversión los respectivos mercados de los servicios y la contratación pública, así como homogeneizar los estándares y requisitos indispensables para hacer posible la comercialización de bienes y servicios. Esto significa que EEUU y la Unión Europea deben “armonizar” sus complejas normas jurídicas, ecológicas, culturales y sanitarias, con el objetivo de profundizar en la liberalización. El único ajuste posible es entonces, hacia abajo, degradándolas para ajustar cada una de ellas a la menos exigente, ya que de otra manera, no puede haber una mayor liberalización, y recordemos que las normas de EEUU y la UE difieren prácticamente en todo. ¿Significa esto que los Europeos debemos rebajar nuestros estándares y aceptar los productos estadounidenses genéticamente modificados que en la actualidad rechazamos? ¿Significa que los trabajadores estadounidenses tendrán que aceptar una mayor degradación laboral y de las normas medioambientales tal y como hacen gala las corporaciones de la UE, incluso si violan las mismas leyes de los EEUU?

Pensar sólo en términos del PIB que este mercado podría generar, es una idea muy complaciente pero la realidad es que no beneficia a todos por igual. La “armonización” de las normas y estándares de EEUU y la UE daría cabida a productos y servicios más degradados, mientras que para los trabajadores y las PYMES sólo significaría un exacerbamiento de la ya brutal competencia, con pérdidas salariales, de derechos laborales o de cuota de mercado para abrir el camino a las grandes ganadoras de los mercados “abiertos”: las corporaciones.

En ATTAC creemos que este acuerdo, fuertemente influenciado por los lobbies y negociado a puerta cerrada y de espaldas a la ciudadanía, puede tener un impacto dramático en la vida de muchas personas y traerá una mayor destrucción del tejido productivo y del empleo; a la vez que limitará el espacio político que las autoridades gubernamentales tienen para defender legítimamente los derechos económicos, sociales y medioambientales de su ciudadanía.

Las preguntas que debemos hacernos son: ¿Es propio de países “democráticos” llevar a cabo negociaciones que afectan directamente a la vida de sus ciudadanos a espaldas de los mismos? ¿Es válido cualquier tipo de “crecimiento económico”?, ¿aun cuando se haga a costa de los derechos e intereses públicos? ¿El sistema económico debe servir a la sociedad o es la sociedad la que está al servicio del sistema económico? ¿No debería basarse cualquier tipo de acuerdo económico en el interés general, la defensa del bien común y el respeto de la naturaleza?, y si no es así, ¿por qué lo permitimos?.

OTRA HUMANIDAD ES NECESARIA 

NUESTRO MUNDO NO ESTA EN VENTA



PAREMOS LA AGENDA DEL COMERCIO
DE LAS MULTINACIONES DE LA UE
Seattle to Brussels Network,
Nuestro mundo no está en venta:
                              (Traducido por Verónica Gómez Calvo, ATTAC España).



LLAMADA DE ALERTA para la movilización en Europa y los Estados Unidos.
UE-EEUU Acuerdo para el Mercado Libre Transatlántico:
¡Más Injusticia, desempleo y destrucción medioambiental!




El Presidente Obama, el Presidente del Consejo de la UE Van Rompuy y el Presidente Barroso de la Comisión Europea se comprometieron el 13 de Febrero para empezar las negociaciones sobre comercio e inversión entre UE y EEUU, lo que puede afectar gravemente los derechos sociales, laborales y medioambientales de ambos lados del Atlántico y profundizar la liberalización del comercio y la inversión mundial.

El 13 de Febrero el Presidente de los EEUU Barak Obama, el Presidente del Consejo Europeo Herman Van Rompuy y el Presidente de la Comisión Europea José Manuel Barroso lanzaron una declaración anunciando que “los Estados Unidos y la Unión Europea iniciarán cada uno los procedimientos necesarios para impulsar las negociaciones de Colaboración de Comercio e Inversión Transatlántica”, basadas en el informe que se realizó el día 12 de Febrero, y que había sido encomendado en 2011 a “El Grupo de Trabajo de Alto Nivel de EEUU y UE”.

El informe fija objetivos “ambiciosos” a la manera de la liberalización clásica, como “un paquete de acceso al mercado que va más allá de lo que los Estados Unidos y la UE habían alcanzado en previos acuerdos comerciales y de liberalización de la inversión y la provisión de protección, basándose en los más altos niveles de liberalización y los más altos estándares de protección que ambas partes habían negociado hasta la fecha”.

Esta agenda, diseñada por los lobbies y negociada a puerta cerrada, puede tener un impacto dramático en la vida de las personas y sus empleos, y en la libertad política para hacer posible políticas públicas legítimas, como se ha venido documentando y condenando por las organizaciones civiles en las últimas décadas. Facilitar la circulación de mercancías, capital y servicios significa una mayor competición entre los trabajadores y los agricultores, lo que significa mayor poder corporativo y más ataques agresivos y neoliberales a los derechos humanos, laborales y sociales, como la salud, la educación, el agua, la vivienda, etc.

“Convergencia regulatoria” y supra-gobernanza de la UE-EEUU.

Sin embargo, la recomendación central del informe es “ educir el costo asociado con las diferencias regulatorias a través de la promoción de una mayor compatibilidad, incluyendo, si es apropiado, la armonización de las futuras regularizaciones”. Esto ha sido aceptado ya por los gobiernos europeos que declararon en la Cumbre de la UE (8 de Febrero 20013) que deseaban una mayor convergencia regulatoria transatlántica. Esta fue la respuesta a la declaración de la Comisión para la  “coordinación entre los negociadores y reguladores, entre las diferentes formaciones del Consejo y los comités del Parlamento Europeo así como entre la UE y los niveles de los Estados miembro. Nuestros socios sólo mostrarán flexibilidad ante los cambios regulatorios que queremos de ellos si nosotros también somos capaces de mostrar flexibilidad por nuestra parte”.  Y la Comisión añade: “Esto no significa degradar las normas de la UE y sus standars”, pero puede que sea precisamente ¡lo único que signifique!.

“Los costos asociados con las diferencias regulatorias” apunta básicamente a todas las áreas donde la legislación europea y estadounidense difieren, lo que es prácticamente todo. Las políticas comerciales de EEUU y la UE se han caracterizado siempre por el secretismo y las negociaciones anti-democráticas influenciadas poderosamente por los lobbies, la corrupción y los conflictos de intereses. Y ahora nuestros gobiernos están de acuerdo en que tal proceso debería ser capaz de decidir por todos y en temas y problemas presentes y futuros. ¿Políticas sanitarias y de alimentación? ¿Criterios laborales y medioambientales? ¿De manera que sean iguales en la UE y EEUU?. ¿Vamos a aceptar la convergencia con los normas de EEUU sobre los productos modificados genéticamente, las leyes laborales y de privacidad? ¿Y van los trabajadores de EEUU a continuar aceptando la degradación  del trabajo y de las normas medioambientales de la que hacen uso las corporaciones de la UE, incluso si violan las leyes de los EEUU?

UE-EEUU y más allá (Canadá, Japón, …) – en punto muerto sobre la OMC.
Las charlas multilaterales en la OMC han estado en punto muerto durante más de una década debido a las demandas incompatibles entre los países “desarrollados” (que piden una mayor liberalización) y los países “en desarrollo” (que demandan reformas y reparaciones por los acuerdos injustos del pasado). El informe deja claro que el acuerdo entre la UE y EEUU es una manera de rodear este problema al crear el mayor mercado del mundo sobre la Tierra e imponiendo después su nivel de liberalización comercial al resto del mundo: Dado el tamaño y la influencia de esta colaboración transatlántica (ellos deben) “contribuir al desarrollo de las reglas globales que puedan reforzar el sistema de comercio multilateral”.

El Comercio habla, pero no sólo de Comercio.
Como se ha dicho más arriba, las negociaciones “ambiciosas” y en secreto pueden limitar mucho la capacidad de los pueblos para tomar medidas públicas y legítimas en todas las áreas políticas (social, medioambiental, fiscal, regulación financiera…) cuyo objetivo es garantizar que se cumplan unos derechos universales. El informe especifica que su objetivo es reducir los costes innecesarios y los retrasos administrativos  que provengan de la regulación, mientras se consiguen los niveles de salud, seguridad y protección medioambiental que cada parte considere necesarios, o de otra manera, consiguiendo objetivos regulatorios legítimos.

Esta débil recomendación se traducirá como mucho en una declaración no vinculante en el preámbulo del acuerdo, así que este es uno de los muchos argumentos por los que la sociedad civil se opondrá a estas negociaciones neoliberales del comercio libre. 



Este es un llamamiento a todos: movimientos sociales, sindicatos de trabajadores, organizaciones por los derechos humanos, movimientos de agricultores, organizaciones medioambientales, pero también a los que deciden las políticas, Miembros del Parlamento Europeo, Miembros del Congreso de los Estados Unidos, parlamentos nacionales y otros.
¡Un acuerdo entre la UE y los EEUU de Comercio Libre afectará a los derechos de las personas y al medioambiente a ambos lados del Atlántico!
¡Luchemos juntos para parar esta negociación y el régimen actual de Mercado Libre! Y luchemos por la Justicia Social y Medioambiental, por un Acuerdo Comercial Alternativo así como por una Democracia Real!.

Seattle to Brussels Network

OTRA HUMANIDAD ES NECESARIA


ACUERDO INTERNACIONAL DE COMERCIO LIBRE : ISA.




¿UN ACUERDO INTERNACIONAL DE SERVICIOS
(ISA en inglés)
POR QUÉ ESTE ACUERDO DE COMERCIO LIBRE DE LOS SERVICIOS ES PELIGROSO PARA LA DEMOCRACIA, EL DESARROLLO Y EL INTERÉS GENERAL Y ¡DEBEMOS PARARLO!.





Qué es el acuerdo ISA?


A principios de 2012, unos 20 miembros de la Organización Mundial del Comercio (la UE cuenta como uno), llamándose así mismos “Los Auténticos Buenos Amigos de los Servicios” (“The Really Good Friends of Services”, RGF), comenzaron unas charlas secretas y fuera de los canales oficiales para dibujar el borrador de un tratado que pretendía liberalizar más todavía el comercio y la inversión en servicios, y expandir “disciplinas regulatorias” en todos los sectores de servicios, incluyendo muchos servicios públicos.  


 Estas “disciplinas”, o normas del acuerdo,  tenían como objeto conceder a los proveedores extranjeros acceso en condiciones no menos favorables que las de los proveedores domésticos y restringir la capacidad de los gobiernos para regular los servicios. Esto podría cambiar fundamentalmente  la regulación de muchos servicios públicos, privados,  privatizados o comerciales pasando de servir al interés público a servir en el mejor interés de las corporaciones privadas extranjeras.
 Las negociaciones ya han empezado, con el objetivo de progresar rápidamente para la reunión Ministerial de la Organización Mundial del Comercio prevista en diciembre de 2013 en Bali, Indonesia. Después preten

 den finalizar un acuerdo muy ambicioso sobre la liberalización de los servicios y la disciplina de la actividad gubernamental en el año siguiente. Los Auténticos Buenos Amigos de los Servicios incluyen Australia, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Hong Kong, Islandia, Israel, Japón, México, Nueva Zelanda, Noruega, Panamá, Paquistán, Perú, Corea del Sur, Suiza, Taiwán, Turquía, Los Estados Unidos, y los 27 miembros de la UE.

¿De dónde vino esta idea tan absurda?
 



Las negociaciones ISA avanzan extensivamente la agenda corporativa al hacer uso de acuerdos comerciales que hacen la privatización no reversible, y promover fusiones, adquisiciones y la desregulación, asegurando un mayor poder de control de las corporaciones y beneficios a nivel de las economías nacionales y la economía global. Este acuerdo propuesto es el resultado de la presión sistemática de las corporaciones transnacionales en el sector bancario, energético, de seguros, telecomunicaciones, transporte, agua y otros sectores de servicios, a través de grupos lobby como la Coalición de Industrias de Servicios de EEUU (USCSI, US Coalition of Service Industries) y el Foro de Servicios Europeo (ESF, European Services Forum). 
De hecho, a principios de los 80, el lobby financiero empezó a presionar sobre lo que luego se llamaría el Acuerdo General de Comercio en Servicios (GATS) para que se incluyese en la OMC en el momento de su fundación, en 1995.
 A pesar de unas cuantas crisis económicas y financieras, las negociaciones de servicios en el GATS y los acuerdos de libre comercio (FTAs) continuaron como siempre, con los acuerdos de las negociaciones de los países reflejando los intereses de los conglomerados de servicios a través del USCSI y el ESF (extensamente documentado por el Observatorio de la Europa Corporativa – Corporate Europe Observatory).
 La presión de las corporaciones fue igualmente fuerte durante las negociaciones del Acuerdo de Servicios Financieros de la OMC, completado en 1997, tras la fundación de la OMC. El GATS incluye una agenda interna para negociaciones futuras, la cual fue incorporada como un área de alto interés corporativo en la Ronda de Doha de la OMC en 2001.

Los países en desarrollo sólo acordaron empezar una nueva ronda de negociaciones en Doha porque los países ricos prometieron que se dedicarían a “arreglar” los aspectos de la OMC que iban contra el interés público o el desarrollo (como las injustas normas de la Agricultura). Sin embargo, desde entonces, los intereses corporativos han conseguido oponerse a cualquier cambio que introdujera normas más orientadas al desarrollo dentro de la OMC, y en su lugar, han continuado profundizando en la liberalización, la desregularización y la privatización. De esta manera, las negociaciones en la Ronda de Doha que deberían haberse completado para 2005, permanecen estancadas.

El acuerdo ISA es un intento cínico de los mayores propulsores del “libre comercio” y la apertura agresiva del mercado para asegurar que la lista de deseos de las corporaciones se cumple, sin hacer ningún cambio en la OMC como han pedido los países más pobres. El acuerdo ISA podría poner en peligro el camino hacia una transformación seria del sistema de comercio global demandado por la sociedad civil tal como aparece en el el “Turnaround Agenda” de la red Our World Is Not For Sale (OWINFS). 



¿Qué tipo de servicios están incluidos en el ISA?



Los “servicios” cubre una amplia gama de actividades, desde el transporte, las telecomunicaciones, la construcción, la venta al por menor, la ingeniería, la provisión de energía, la distribución del agua, la contabilidad, el marketing, la publicidad, el sector bancario y de seguros, la conservación de la naturaleza, el ocio, los museos, la educación, la salud, los servicios fúnebres y mucho más. El acuerdo del GATS enumera todos ellos como mercancía, cada aspecto de la actividad humana puede estar sujeto a negociaciones comerciales a puerta cerrada.

Sin embargo, el GATS permitió a los países elegir entre los servicios que querían liberalizar, de esta manera, haciéndoles comprometerse con las disciplinas y normas del acuerdo. A esto se le llama un acercamiento desde abajo. Al mismo tiempo, el proceso de las negociaciones haciendo peticiones y ofertas todavía pone a los países bajo presión para liberalizar tanto como sea posible. En contraste, durante las negociaciones del ISA, los países que participen tendrán que liberalizar los servicios en todos sus aspectos esenciales y sectores, lo que de  acuerdo con los Auténticos Buenos Amigos de los Servicios, significa un 90% de los servicios.
 Los países ya han hecho sus propuestas para algunos sectores:



·        Canadá en inmigración temporal, también llamado movimiento natural de las personas, o      Modo IV en el GATS.

·        Australia, Japón y Hong Kong en regulación doméstica.

·        La UE en la contratación pública de servicios.
·        Australia en los servicios profesionales.
·        Suiza en los subsidios a la exportación.
·        La UE en los servicios postales.
·        Noruega en los servicios marítimos.
·        Japón en las telecomunicaciones.
 
Además de esta extensa lista de servicios para la liberalización, el RGF (Los Auténticos Amigos de los Servicios) también quiere adoptar disciplinas sobre cómo los sectores de servicios pueden ser gobernados, restringiendo el derecho de los gobiernos y los parlamentos para regular. Estas normas irán mucho más allá de las que ya existen en el GATS y el FTAs (Free Trae Agreements). 
 

 ¿Cuáles serán algunos de los impactos negativos del ISA?
 

Una fuerte regulación de los servicios públicos y privados es fundamental para la democracia, el desarrollo y el interés público, todo esto ha sido dañado en el acuerdo ISA, si acaso permite su existencia.

La Democracia se erosiona cuando las decisiones sobre sectores importantes como los servicios financieros (incluyendo banca, contabilidad, seguros, etc.), venta al por menor, transporte, telecomunicaciones, y turismo, es transferida de los ciudadanos, asociaciones locales, y la jurisdicción municipal, provincial, regional o estatal a unos negociadores sin responsabilidad que continuamente desregulan y priorizan los beneficios corporativos. Uno sólo necesita reflexionar sobre el reciente impacto que la desregulación del sector financiero ha tenido sobre la crisis económica mundial y cómo esto se ha traducido en sufrimiento para el pueblo por el desempleo y la austeridad para darse cuenta de que la regulación seria del sector financiero es totalmente esencial para evitar otra crisis futura.
El Desarrollo está en peligro cuando los servicios esenciales como la salud, el agua, y la provisión de energía, la distribución postal, la educación, el transporte público, y otros, son dejados en manos de corporaciones extranjeras que  piensan más en conseguir beneficios que en proveer de servicios a los ciudadanos del país en el que hacen negocio. Hay numerosos ejemplos que dan cuenta de cómo al privatizarse servicios públicos las corporaciones extranjeras empezaron a aumentar los precios a cambio de menos servicios dejando a ambos, consumidores y gobiernos, peor de lo que estaban.
El ISA no se asegurará de que las inversiones extranjeras en servicios se hagan sólo de una manera que beneficie al interés público, o de que haya un plan público específico que asegure la responsabilidad de las corporaciones privadas para cumplir con los objetivos de desarrollo de la población. En su lugar, el ISA dará más derechos a las corporaciones extranjeras para hacer negocio. Consecuentemente, y debido a la competición, el empleo y los derechos laborales podrían sufrir un serio deterioro. Los inversores extranjeros recibirán protecciones a través del ISA y en contra de lo que se ve como regulaciones restrictivas al comercio (no importa si estas regulaciones se han diseñado para proteger el medio ambiente, la salud, la seguridad, la estabilidad financiera y el interés público).
Las corporaciones puede que incluso defiendan sus intereses demandando a los países en los que se hospedan, si la propuesta incluye el mecanismo de Acuerdo entre el Inversor y el Estado (Investor-State Dispute Settlement – ISDS), lo que permitiría a las corporaciones extranjeras llevar a los gobiernos soberanos a juicios de tres personas, de élite y secretistas, en los cuales los países evitan perder pero nunca ganan, esto consagraría definitivamente el ISA. 


¿Cómo es la Estructura Básica del ISA?
 
Muchos aspectos del ISA están todavía por determinarse. Sin embargo, los negociadores ya han acordado siete aspectos fundamentales, y hay fuertes indicaciones sobre otros tantos. Estos incluyen:

*    Los participantes liberalizarán los servicios en todos los sectores y subsectores, y los países presionarán para excluir sólo unos pocos servicios de sus compromisos (expandiendo  en mucho los acuerdos del GATS).

*  Todos los proveedores extranjeros de servicios y sus productos recibirán “tratamiento nacional” excepto por aquellos servicios especificados en la lista de excepciones (una desviación seria de la estructura del GATS). 
 
·      *  Se pretende que el acuerdo propuesto sea “multilateral” cuando se termine, lo que quiere decir que los otros países sufrirán presiones de los liberalizadores más extremos. 

·      *  Los Estados Unidos parecen ser que han demandado insistentemente el ISA, y les gustaría incluir el mecanismo del Acuerdo de Disputa entre Inversor y Estado.

*Las nuevas normas podrían incluir una cláusula que evitara que se introdujeran regulaciones restrictivas a la liberalización en el sector servicios. Además, se podrían incluir en el acuerdo ISA cualquier futura medida de eliminación regulatoria al considerarse discriminatoria

¿Cómo impactaría el FTA de servicios sobre los países no participantes?



·        Países como la UE y los EEUU han dejado claro que su intención es que las negociaciones sean multilaterales. Esto significa que los peores liberalizadores asentarán una agenda de hiper-desregulación y privatización como la norma y después se presionará a otros países para que se unan.
·        En relación a la OMC, los participantes notificarán a la OMC a través del V artículo del GATS, lo que significa que bajo el ISA, los países deberían liberalizar más o menos el 90% de los servicios. Debería considerarse un FTA (Acuerdo de libre comercio de servicios) muy radical. Los países participantes han acordado este mecanismo para evitar el bloqueo de los países no participantes dentro de la OMC.
·        Porque está siendo negociado fuera de la OMC, los no participantes (así como la sociedad civil) tendrán menos acceso a los documentos de las negociaciones, los textos o reuniones.
·        Los miembros del ISA intentarán presionar a los socios en los acuerdos de Comercio Libre Regional y en las acuerdo de Comercio Libre (FTAs), así como en los llamados Acuerdos de Sociedad Económica (Economic Partnership Agreements - EPAs) para armonizar con el ISA, lo que añadiría presión sobre los países no participantes.
·        El ISA debilita la posición negociadora de los países en desarrollo en la OMC.
·        Desde 2005 en la OMC Ministerial en Hong Kong, los negociadores acordaron priorizar las negociaciones sobre Agricultura y el acceso al mercado No-Agrícola (NAMA, principalmente los recursos naturales y los productos manufacturados), y atender a los servicios y otros problemas consecuentemente. Pero si se llega a un nuevo acuerdo fuera de la OMC, los países en desarrollo tendrán mucho más difícil llegar a un acuerdo sobre las normas globales en agricultura, y otros aspectos de su agenda, incluyendo los cambios que necesitan ser hechos para acomodar las necesidades de los países menos desarrollados (Least Developed Countries- LDCs).
   
 Una vez que el ISA se concluya, los países firmantes pueden actuar como bloqueo en las negociaciones de servicios (GATS) en la Ronda de Doha empujando a otros países a unirse en lugar de continuar con las negociaciones basadas en las líneas de trabajo que fueron consensuadas por los miembros de la OMC, y hacerles aceptar normas estrictas y llevarles hacia una liberalización profunda. (Nótese que los miembros de la OMC rechazaron ese objetivo (propuesta de un 80% de liberalización) en la reunión Ministerial de Hong-Kong en 2005). 

¿Cómo podemos parar esta propuesta de Acuerdo de Comercio Libre de los Servicios (FTA)?
 


 Muchos países han recibido un mandato de sus cuerpos legislativos para empezar con las negociaciones, o al menos, para involucrarse en algún tipo de periodo de consulta entre las partes interesadas. Estos periodos de consulta concluirán seguramente en Marzo o primeros de Abril de 2013.

Por ejemplo, en el caso de la UE, la Comisión Europea está trabajando para obtener un mandato de los estados miembro que les permita entrar en las negociaciones y definir el nivel de ambición (ej.  si debe de usarse una lista de compromisos positiva o negativa, o si las negociaciones deben basarse en la Evaluación del Impacto de Desarrollo Sostenible). Los informes indican que en los Estados Unidos, el Representante de Comercio de EEUU (USTR) habrá terminado este proceso para Abril. Otros países participantes tienen fechas similares.

¡NO A LAS NEGOCIACIONES SECRETAS, NO TRANSPARENTES E IRRESPONSABLES!

Las negociaciones no deberían ser llevadas a cabo dejando de lado a la mayoría de los miembros de la OMC. Tampoco se deberían llevar a cabo en secreto, sin participación de los ciudadanos, parlamentarios, sindicatos, agencias de regulación, usuarios de servicios y otras partes interesadas que no tienen acceso a los acuerdos de las negociaciones ni acceso directo a las negociaciones ni a los documentos de estas, mientras las corporaciones escriben la agenda a seguir.

¡NO MÁS DESREGULACIÓN Y ENTREGA DE SERVICIOS A LOS INTERESES DE LAS CORPORACIONES!


El mundo todavía se está recuperando de la mayor recesión económica global de toda la historia, facilitada por la extrema desregulación de la industria de los servicios financieros. Los sectores de servicios que son predominantemente dirigidos por intereses privados, como el sector bancario, transporte, seguros, turismo, telecomunicaciones y muchos otros, todavía necesitan una vigilancia pública fuerte que asegure su operatividad de forma transparente y responsable dentro de un marco legal que contribuya al bien público. Otros servicios, como los servicios de agua y electricidad, la educación, la salud, el transporte local, la sanidad, y otros, tienen que ser públicos o estrictamente regulados para asegurarnos que sirven al interés público más que a los intereses por los beneficios.

1. Si tu país está en esta lista como participante de las negociaciones ISA, contacta inmediatamente a tu gobierno y demanda a) que anuncien su participación, b) que abran un debate público sobre los acuerdos para incluir a agencias de regulación, proveedores de servicios públicos, y usuarios, parlamentarios, y otras organizaciones civiles que se centran en asegurar la accesibilidad y la alta calidad de los servicios públicos; y c) que se aseguren de que la lista de servicios para el ISA es lo más pequeña posible, excluyendo los principales sectores como el financiero, energético, la salud, la educación, el agua , la sanidad y tantos otros como sean posibles.


2. Si tu país NO está en la lista como participante de las negociaciones ISA, contacta inmediatamente con tu gobierno para pedir que hagan una declaración clara y pública que se oponga a las negociaciones ISA, y que ni ahora ni en el futuro se avendrán a este acuerdo (y que desaprueban el proceso del actual RGF).
 


3. Tanto si tu país es parte de las negociaciones como si no lo es, difunde la palabra sobre los peligros del ISA entre los parlamentarios, otros oficiales electos, agencias de regulación, proveedores de servicios públicos y usuarios, sindicatos, y otras organizaciones de la sociedad civil y de interés público, de manera que ellos también sean conscientes del peligro y hagan un llamamiento sobre este tema.

Si suficientes participantes del ISA encuentran los mandatos muy constrictivos, o tienen que renunciar a su participación, y suficientes no-participantes declaran públicamente su oposición y falta de interés, los intereses corporativos que empujan las negociaciones del ISA perderán en su esfuerzo por ganar un mayor control sobre los servicios que deben ser mantenidos por el beneficio del interés público y no de los intereses corporativos. 


Para más información y colaborar ponte en contacto con la red Our World Is Not for Sale (OWINFS) en djames@cepr.net
 

NUESTRO MUNDO NO ESTA EN VENTA. 


OTRA HUMANIDAD ES NECESARIA