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martes, 7 de mayo de 2013

CONSTRUYENDO AHORA EL PODER POPULAR

07.05.2013.


Iñaki Gil de San Vicente.

NOTA: Ponencia para debatir en II Formazio Mintegia de Askapena
1.- ¿Qué es el poder?
2.- ¿Qué es el poder popular?
3.- ¿Qué el es pueblo trabajador?
4.- ¿Qué es el movimiento popular?
5.- ¿Cómo se organiza el poder popular?

1.- ¿Qué es el poder?

Como sucede en todo período de crisis sistémica, las certezas anteriores estallan hechas añicos ante la re-aparición de situaciones complejas y desconcertantes. Complejas porque integran diversos procesos, componentes y factores internos que evolucionan con autonomía relativa, dificultándonos la visión coherente de lo nuevo. Y desconcertantes porque nuestras cómodas certidumbres anteriores se muestran impotentes para comprender lo que sucede, su novedad y sus relaciones con el pasado. Ahora vivimos una situación de esas. Más todavía, para un movimiento popular como Askapena dedicado a profundizar en el internacionalismo la crisis está suponiendo, como mínimo y espero que se me corrija, la aparición de tres retos: uno, adecuar la teoría internacionalista al nuevo contexto mundial provocado por la crisis; dos, responder al endurecimiento del imperialismo en respuesta a las resistencias populares agudizadas por la crisis mundial; y tres, cómo explicar estos y otros retos a las nuevas militancias que acuden a Askapena y que, todavía, no tienen un nivel suficientemente desarrollado de praxis internacionalista.
De hecho, estos tres retos que ahora cito –hay más, pero no podemos analizarnos aquí– también acucian a todos los movimientos populares aunque es sus respectivos campos de intervención. Todos ellos, en mayor o menos escala, se enfrentan a la urgencia de adecuar su visión teórica a los cambios surgidos con la crisis; también a la urgencia de ampliar su práctica para responder a los ataques del poder explotador al que se enfrentan en su campo de intervención; y por último, deber explicar estos y otros cambios a la nueva militancia, militancia joven, pero también a quienes se había desenganchado en los años pasados y ahora vuelve a la lucha tras un período de ausencia, o de participar en otros movimientos, organizaciones, sindicatos, grupos, partidos, etc. Quiero decir que son, en el fondo, problemas objetivos y comunes aunque con formas diferentes en cada caso.
Es obvio que en esta charla no podemos tocar los dos primeros problemas, porque antes que nada es Askapena como colectivo el que ha de hacerlo, porque conoce mejor que nadie su situación y el contexto mundial en el que incide. Pero sí voy a intentar aclarar algunas cuestiones que superan las estrictamente internacionalistas, que superan por ello a Askapena, pero que también le influyen determinantemente. Me refiero a la problemática del poder popular en el presente y en el futuro.
¿Qué es el poder popular? Antes que nada debemos explicar qué es el poder a secas. Por tal cosa entendemos una contradictoria relación social de unidad y lucha de contrarios, en la que, por un lado, una minoría dispone de una estructura material y simbólica que le garantiza seguir siendo propietaria de las fuerzas productivas así como seguir explotando a la mayoría no propietaria de nada; por otro lado, una capacidad de resistencia, lucha y oposición de esa mayoría explotada, que le permite frenar algunos de los golpes de la minoría explotadora y asestar otros, impidiendo que empeoren sus condiciones de vida o mejorándolas incluso, en un proceso de lucha permanente, una vez dura y abierta, otra vez latente y oculta.
Es fundamental saber que el poder es una relación de lucha que gira alrededor del control de las fuerzas productivas en cualquiera de sus formas; control por la minoría, por el capital, o control por la mayoría, por el pueblo trabajador. Una relación de lucha permanente de contrarios antagónicos e irreconciliables en la que la burguesía tiene una enorme superioridad de medios de poder opresor, mientras que el pueblo trabajador apenas tiene sub-poder nacional de clase. Es decisivo saber que la clase dominante se apropia del derecho exclusivo y monopólico de la violencia en sí, al margen de sus formas, prohibiendo al pueblo hasta la mínima posibilidad de ejercicio de un poder defensivo propio, y menos aún violento.
Cometemos un error si reducimos el poder explotador a una mera máquina de violencia, o sólo a una relación de fuerzas en el plano de la democracia burguesa con sus instituciones y parlamentos, o a una relación interpersonal cotidiana independiente de la política y al margen de los grandes intereses capitalistas que se mueven y deciden en espacios desconocidos por la gente o en instancias de imposible acceso y nulo control incluso por el parlamentarismo burgués, o a un conjunto de imposiciones ineludibles socioeconómicas que determinan nuestra vida y que creemos que vienen de lugares miseriosos como el mercado mundial, las finanzas o la globalización.
El poder explotador incluye estas y otras características, pero es mucho más que eso; es, en definitiva, la totalidad de la sociedad burguesa que funciona como unidad de explotación cuyo objetivo único es el de asegurar su expansión, o en el peor de los casos, su continuidad. El concepto de poder burgués es la expresión de la esencia de esta clase social criminal que sólo funciona en base a su perpetuidad. Dicho en crudo, el poder capitalista es el capitalismo en el poder, excluyendo del poder decisivo a cualquier otro que no sea capitalista.

2.- ¿Qué es el poder popular?

¿Existen poderes no capitalistas dentro del capitalismo? Sí, son los poderes populares, pero enanos, puntuales, gotas diminutas en un océano opresor, y siempre en peligro inmediato de ser aplastados por el poder dominante. Islitas a punto de ser devoradas por un tsunami represivo. Son logros de poder efectivo en su área de lucha, en el problema que han resuelto para el pueblo explotado, en la conquista que han logrado, pero apenas más. Es importante saber que la lucha consigue victorias efectivas, aunque pequeñas o medianas, y siempre inseguras y en peligro.
Ocurre que nos han formado y que pensamos dentro de la ideología dominante, burguesa, y por tanto creemos que fuera del sistema parlamentarista democrático-burgués y franco-español sólo existe el desierto, la nada, la imposibilidad de conquistas palpables, y no es cierto. Si estudiamos la historia y el presente con el método marxista vemos que sí existen momentos de poder conquistado por el pueblo en reivindicaciones muy concretas. Pero hay que advertir inmediatamente que es un poder, además de muy precario, también debilitado internamente en una cuestión clave: la de no atreverse a cambiar la forma de propiedad existente, es decir, de acabar con la propiedad privada tal cual se muestra en la injusticia a la que se combate.
La esencia del poder capitalista es la propiedad privada, burguesa. Cualquiera de las cuasi infinitas formas de expresión de la propiedad burguesa genera su propia forma de opresión, explotación y dominación. Cualquiera de ellas. No existe ninguna situación en el capitalismo, desde lo más cotidiano y aparentemente intranscendente, hasta la sede del Gobierno, que no se sustente sobre la propiedad burguesa de los medios de producción, en general, y de las formas ocultas pero muy efectivas mediante las que esa propiedad privada explota en y mediante la vida cotidiana, mediante el Gobierno, etc.
Por esto, cualquier conquista popular que alcance una situación de poder, por reducido, que sea, ha de avanzar decididamente a la supresión de la forma concreta que adquiere la propiedad burguesa en ese problema. Por ejemplo, una fábrica que se va a cerrar echando al paro y a la miseria de decenas o centenas de familias. La lucha obrera no puede limitarse a buscar un nuevo empresario que compre la fábrica, sino que debe recuperarla, reabrirla y ponerla en marcha bajo el poder obrero autogestionado. Otro tanto hay que decir, por ejemplo, en la lucha internacionalista: no solo hay que enviar ayuda humanitaria a los pueblos que la necesiten, hay que ayudarles a que se independicen del imperialismo.
La existencia de la propiedad burguesa, su aceptación o rechazo intransigente separa al poder capitalista del poder popular en todas y cada una de las reivindicaciones. Si no se avanza hacia la superación de la propiedad privada en el área concreta de lucha en la que el movimiento popular u obrero ha logrado fuerza suficiente, entonces no llega a materializarse realmente la forma de poder basado en la propiedad colectiva, comunal, o como queramos definirla ahora sin mayores precisiones.
Es la naturaleza burguesa o socialista de la propiedad la que define la naturaleza reaccionaria o revolucionaria del poder. Por ejemplo, frente al problema de las viviendas, de su carestía, de los desahucios, etc., si el movimiento popular y las fuerzas políticas que se dicen revolucionarias no ponen explícitamente como objetivo acabar con la propiedad privada del suelo, socializándolo, transformándolo en suelo público, si no se atreven a dar este paso cualitativo por las razones que sea, generalmente electorales, si no se supera esta cobardía o este electoralismo, nunca se acabará con el problema de la vivienda, y con cualquier otro.
Ahora bien, la conquista de victorias radicales, de situaciones de poder popular por pequeños que sean, no se logra de la noche a la mañana, sino que se requiere tiempo, organización y estrategia. Hasta ahora, la experiencia acumulada muestra que, a grandes rasgos, los movimientos populares, y cualquier lucha, empiezan creando pequeños contrapoderes, desde grupitos sindicales hasta asociaciones vecinales y sociales de cualquier tipo, pudiendo avanzar luego a situaciones de doble poder que, tal vez, desemboquen en el poder popular.
Por contrapoder se entiende la mínima pero suficiente creación de una resistencia inicial organizada y dotada de un objetivo preciso, resistencia que por el solo hecho de existir advierte al poder al que se enfrenta que va a encontrar una oposición, y que si actúa bien puede concitar apoyos y esperanzas, ampliarse y avanzar en sus movilizaciones. Si ese contrapoder se coordina con otros, se relaciona con movimientos y grupos más amplios, etc., y si mantiene su coherencia y rectitud a pesar de todo, puede llegar el momento en que consiga crear situaciones de doble poder en la opresión a la que se enfrenta, es decir, que pueda tutear, exigir y vencer al poder explotador.
Los contrapoderes aparecen mediante una intrincada mezcla de espontaneísmo y organización. Pese a todos los problemas, siempre sobrevive una pequeña memoria de lucha organizada, y siempre existe un «instinto de resistencia», de modo que, según los casos, unas veces el colectivo que inicia la lucha aparece sólo debido al instinto de resistencia, otras veces debido sólo a la memoria organizativa, aunque lo más frecuente es que exista una confluencia de ambas. Esta tercera posibilidad es más probable cuando el pueblo trabajador lleva años sosteniendo una larga lucha de liberación nacional de clase.
Las situaciones de doble poder se dan en todos los procesos en los que el aumento y la confluencia de fuerzas organizadas en contrapoderes permiten lanzar una ofensiva al poder opresor al que se enfrenta, llegando a una situación de empate de fuerzas en ese conflicto concreto. Por ejemplo, el movimiento euskaltzale puede paralizar leyes contra la lengua vasca durante un tiempo, y hasta puede conseguir avances en el derecho al uso de nuestra lengua nacional, en un momento de debilidad o indecisión de poder franco-español en esa temática. Pero el movimiento euskaltzale sabe que se trata de una muy inestable y fugaz situación de doble poder en esa reivindicación ya que la situación general es de contraofensiva estatalista contra la lengua. Esa situación de doble poder, por tanto, será muy breve porque el imperialismo español intentará recuperar su poder perdido y derrotar la conquista democrática.
En el contexto actual, los momentos de doble poder plantean el decisivo problema de las relaciones entre la lucha obrera y popular, la lucha teórico-política e ideológica y la lucha institucional, problema siempre presente una vez llegado a un nivel de fuerza sociopolítica e institucional apreciable, problema agudo en los procesos de Huelga General, en los electorales, en todos los que la interrelación de esas tres formas de lucha debe ser ágil.
Por ejemplo, la acción en los ayuntamientos, Diputaciones, Parlamentos y Gobiernos varios en los períodos electorales puede entrar en tensión con las luchas populares y obreras que han llegado a situaciones decisivas de doble poder en las que es necesario avanzar en la radicalización para obtener y garantizar la victoria concreta. Sectores que actúan en la lucha institucional pueden opinar que tal o cual lucha radical debe esperar a que se celebren las elecciones, o debe atemperar durante ese tiempo su dureza por «intereses electorales».
Y es que las situaciones de doble poder se caracterizan por agudizar la cuestión de la propiedad burguesa vista antes, porque afectan más profundamente a todo lo que implica la propiedad privada. Por ejemplo, las luchas contra los abusos del capital financiero en cualquiera de sus formas, desde los desahucios hasta los recortes sociales en Kutxabank, pasando por el cierre de empresas por la ausencia de préstamos bancarios, todo esto debiera radicalizar al movimiento popular y obrero en un momento en el que sectores institucionalistas creen que una política de acuerdo con la burguesía aumentaría la fuerza electoral e institucional de la izquierda soberanista. Surge así algo más que una diferencia, surge una contradicción entre el movimiento popular y obrero y la acción institucional.
La efectiva y ágil interacción entre estas formas de lucha, a la que debemos añadir la teórico-política e ideológica, es uno de los «eternos problemas» de la política revolucionaria que tiene un decisivo contenido político-organizativo que veremos en su momento. Ahora debemos explicar el paso de una situación de doble poder a una de poder popular en la reivindicación concreta por la que se lucha. Existe una diferencia sutil pero importante entre el avance de los contrapoderes a la situación de doble poder, con respecto al avance de los dobles poderes hacia las situaciones de doble poder. La diferencia no es otra que se trata de una fase cualitativamente más avanzada de lucha, lo que determina todo.
En la fase del contrapoder los objetivos son limitados y aislados, ceñidos a problemas concretos aunque exista una coordinación con otros conflictos, lo que apenas alerta al Estado burgués. En la fase en la que una o varias victorias materializadas de situaciones de doble poder avanzan de su mera coordinación a una unificación lógica e inevitable de objetivos, estrategias y tácticas para acelerar el ritmo y ampliar fuerzas, en esta fase es muy probable que el Estado sea ya consciente del peligro que se avecina y empiece a movilizar su doctrina y sistema represivo.
Una vez producido este salto cualitativo, que se caracteriza por el hecho de que la conciencia política pasa a dirigir la lucha general como expresión teórica de la necesidad de acabar con la propiedad burguesa e instaurar la propiedad socialista en el conjunto de la sociedad, sobre todo en las fuerzas productivas, dado este salto, la burguesía también da el suyo en el sentido represivo. Desde luego que hablamos de un proceso complejo, con sus ritmos desiguales de avance, con sus retrocesos y estancamientos pero lo vemos desde la ley del desarrollo desigual y combinado, lo que nos permite apreciar la tendencia a la unificación en las luchas de masas y a la polarización entre el pueblo trabajador y la burguesía y su Estado.
El verdadero poder popular va apareciendo en escena conforme confluyen luchas parciales, se unifican políticamente en lo esencial, y avanzan hacia la creación de un Estado diferente, opuesto al burgués, e imprescindible para garantizar la superación histórica de la propiedad burguesa. Hasta este momento, los pequeños e inseguros poderes populares concretos, muchas veces derrotados, reflejaban sólo los inciertos logros puntuales de la lucha de liberación, desde este momento el poder popular unitario aparece en escena agudizando el odio y la rabia burguesa.

3.- ¿Qué el es pueblo trabajador?

Es uno de los conceptos claves para comprender el método marxista de definir las clases sociales y para marcar la diferencia entre nación burguesa y nación trabajadora. No podemos alargarnos ahora en el método dialéctico que exige el uso de los llamados «conceptos flexibles» en contra de la estrechez positivista, y de las limitaciones del kantismo. El concepto de pueblo trabajador ha sido empleado desde el siglo XIX en la teoría revolucionaria pero por razones que se expondrán fue interesadamente abandonado por el reformismo. Fue y es un concepto vital para organizar la lucha contra el nazi-fascismo o contra toda forma de poder burgués en la que su esencia dictatorial aparezca claramente por sobre su forma democrática externa. Por esto es imprescindible para toda lucha de liberación nacional de clase, como la vasca.
En método marxista del estudio de las clases sociales correlaciona dos niveles: uno, el general al modo de producción capitalista basado en la unidad y lucha de contrarios entre el capital y el trabajo a escala mundial; otro, el concreto, el de cada formación económico-social específica, en la que luchan no sólo dos clases antagónicas como la burguesía y el proletariado, sino también otras como el campesinado, las llamadas «clases medias», o «sectores sociales intermedios», «franjas liberales», etc.; y en la que tanto la burguesía como el proletariado tienen fracciones internas como mediana y pequeña burguesía, o la clase trabajadora en el sector servicios, en el financiero, etc.
Según en la fase de concreción o abstracción teórica, o de precisión política, etc., en el que nos encontremos, simultanearemos un nivel con otro, el general con el particular, para conocer mejor la realidad. No hace falta decir que dentro de este método también están presentes el impacto de la explotación de sexo-género y de la opresión nacional en ambos momentos, el genérico a todo el modo de producción capitalista, como el particular en una nación oprimida en la que el sistema patriarco-burgués es especialmente necesario para asegurar los beneficios del bloque de clases dominante en ese país.
Mientras que en el nivel más general de las dos clases opuestas en el mundo, la que tiene el capital y la que sólo tiene su fuerza de trabajo, apenas debemos recurrir a los factores de sexo-genero, etno-nacionales, políticos, culturales, etc., por que su nivel de precisión se mueve en el plano esencial de la explotación y de la producción y realización del plusvalor; mientras esto es así, en el nivel de cada país, o región del mundo, debemos recurrir siempre a la explotación de sexo-género, a la opresión nacional, a la situación sociopolítica, a la historia, etc., para enriquecer lo más posible el estudio concreto de las clases enfrentadas. Cuanto más precisos queramos ser en el conocimiento de la lucha de liberación nacional de clase y antipatriarcal en un pueblo oprimido, más deberemos conocer los pormenores de su historia, de su contradictoria identidad nacional, de los componentes patriarcales de su lengua y cultura popular.
Pues bien, teniendo esto en cuenta, el concepto de pueblo trabajador permite, primero, compaginar ambos niveles de estudio de las clases a escala general y particular; y segundo y sobre todo, facilita la compresión del sujeto colectivo que lucha contra el capital en un país determinado, sujeto colectivo más amplio que la clase trabajadora en cuanto tal pero a la vez centralizado por ésta, que es su núcleo vertebrador. El manido concepto de «hegemonía» sólo resuelve sus antinomias y lagunas si lo incluimos dentro de las prácticas políticas del pueblo trabajador, centralizado por el proletariado, en su esfuerzo por atraer e integrar a las «clases medias» a la lucha revolucionaria, y a sectores de la vieja pequeña burguesía en proceso de desaparición.
El papel de la pequeña burguesía en el proceso revolucionario está debatido desde la mitad del siglo XIX en el sentido de que debe contarse con ella para las primeras victorias revolucionarias, imprescindibles, aunque debe desconfiarse profundamente de ella en la medida en que el poder popular y el Estado obrero avancen en la socialización de las fuerzas productivas. La «hegemonía» político-cultural lograda por el poder popular antes de la revolución será fundamental para mantener a ese sector pequeño burgués dentro del proceso revolucionario cuando avance en la progresiva socialización de las fuerzas productivas.
La definición economicista y estructuralista de clase social no sirve para entender el concepto de pueblo trabajador porque en éste, como se ha dicho, la conciencia, la subjetividad, tiene tanta importancia como la explotación asalariada y la no propiedad de fuerzas productivas. La dialéctica entre conciencia-en-sí y conciencia-para-sí es clave en el pueblo trabajador porque la conciencia-para-sí es la que introduce el componente antipatriarcal, independentista, socialista, etc., en la conciencia-en-sí. Sin esta dialéctica no existe en la práctica clase trabajadora, y menos pueblo trabajador. La «hegemonía» sobre las clases medias, franjas intermedias y, a otro nivel, sobre la pequeña burguesía, descansa fundamentalmente sobre la capacidad de la conciencia-para-sí del pueblo.
Esto sucede porque son muy grandes los desniveles de conciencia, opción política, formación intelectual, intereses corporativistas y sectoriales dentro de las clases explotadas, y son más grandes aún las de origen nacional y opción estatalista. La definición estrictamente economicista no puede integrar en un todo coherente tal diversidad objetiva y subjetiva, siendo necesario un concepto de clase y de pueblo en el que realidades tan aparentemente distantes como las de sexo-género, nacionales, políticas, socioculturales y costumbristas, generacionales, y cada vez más religiosas, por citar algunas, han de tener cabida una vez demostrada la objetiva e innegable unidad básica que les recorre a todas ellas: la explotación capitalista en una nación oprimida dentro de un sistema patriarco-burgués irracionalmente consumista.
Si negamos la existencia objetiva de la explotación, abandonamos la teoría marxista y caemos en cualquiera de las múltiples versiones de la ideología burguesa neokantiana y positivista por muy disfrazada de progresismo que se presente. El concepto de pueblo trabajado se basa en la dialéctica entre lo esencial, unitario y básico de la realidad objetiva de la explotación estructurante, y lo cada vez más complejo y variado de las formas concretas y particulares con las que se presenta tal realidad. La distancia entre las formas externas concretas y la base estructural es tanta que debemos realizar un esfuerzo teórico permanente para descubrir la dialéctica entre lo superestructural y lo estructural, por usar un lenguaje conocido.
El concepto de pueblo trabajador fue desapareciendo de la praxis marxista occidental desde finales de la II GM por el empobrecimiento del stalinismo, por el pacto interclasista keynesiano de la socialdemocracia y reforzado por la «coexistencia pacífica» con el imperialismo, por el poder de absorción de la Academia sobre el marxismo académico obsesionado por fabricar modas intelectuales de usar y tirar, y por la deriva reformista de los principales PCs hacia el eurocomunismo y su versión reformista del gramscismo. La escasa o nula importancia dada a la opresión nacional en el grueso de las corrientes del mayo’68 aceleró el olvido de este concepto sin el cual no se entiende la oleada de guerrillas de liberación nacional anti nazi-fascistas en buena parte de Europa entre 1941 y 1945.
En Euskal Herria el estatalismo del PC de España abortó toda reflexión creativa sobre el derecho/necesidad a la independencia de clase, a la vez que aparecían pequeñitos grupos de un marxismo libresco, economicista y estructuralista. Su incapacidad para comprender qué sucedía en Euskal Herria y quién era el sujeto colectivo de liberación, se hicieron patentes casi desde principio de ETA. Navegando en un huracán de escisiones, represiones y crisis de crecimiento, ETA recuperó en la segunda mitad de la década de 1960 el concepto de pueblo trabajador adecuándolo a la realidad de entonces; un acierto teórico de grandes consecuencias prácticas. Sin extendernos ahora, todas las escisiones posteriores se caracterizan por abandonar este concepto, además de otras coincidencias elementales.
Un punto decisivo en esta recuperación y actualización del concepto de pueblo trabajador fue el de la existencia de una conciencia nacional de clase como exigencia ineludible, es decir, de no explotar a nadie, de no vivir a costa del sudor ajeno. Por tanto la pequeña burguesía no pertenece al pueblo trabajador porque vive de su explotación. En la década de 1970 sectores de la pequeña burguesía tenían conciencia nacional, pero no era de clase trabajadora vasca. Lo que entonces era ETA militar conocía esta contradicción y advertía de que esa clase podía volverse contra la lucha de liberación o podía apoyarla, y que dependía de la clase obrera lograr su apoyo.
Pero lo que entonces era ETA p-m sí incluía a la pequeña burguesía en el pueblo trabajador. Pensamos que aquí radica una de las primeras causas de fondo de su posterior desintegración reformista, estallido en varias corrientes enfrentadas e integración en el sistema y hasta en el Estado ocupante. Y es que si no se define bien al sujeto revolucionario y por consiguiente al reaccionario, se irá dando bandazos de un lado a otro, hasta la desaparición. Sectores de la pequeña burguesía de entonces tenían conciencia nacional pero no de clase, y la mayoría de ella aceptó complacida la solución española de descentralización administrativa, apoyando por acción u omisión la represión del independentismo socialista.
El pueblo trabajador está compuesto en el capitalismo actual por una base o centro cohesionador formado por la clase trabajadora, y dentro de esta por la fracción productora de valor, pero siempre integrando al sector servicios y al financiero, sean explotados continuos y permanentes, a tiempo parcial, en precario o en subempleo. Sobre esta base o alrededor de este centro están las crecientes masas en desempleo estructural, de dependientes del salario directo o diferido, del salario social, de las ayudas públicas oficiales o privadas como Cáritas u otras asociaciones asistenciales, como mujeres explotadas en el trabajo doméstico, juventud trabajadora en paro o en el paro invisible que son los estudios, pensionistas, jubilados, etc., todas ellas y ellos dependientes directa o indirectamente del salario familiar en cualquiera de sus formas o de la ayuda exterior, pero sin medios de producción propios, y por tanto sin posibilidad de explotar a nadie.
Estas son las esferas decisivas del pueblo trabajador, sobre todo la primera. Pero existen otras dos. Una, la más cercana, es la compuesta por las denominadas «capas intermedias», «clases medias», «autónomos», «profesiones liberales» que no explotan fuerza de trabajo, que viven de su trabajo asalariado o no, y que por razones ideológicas burguesas se creen económicamente fuera de la clase trabajadora pero se sienten oprimidos nacional y hasta socialmente por el Estado español. La crisis puede abrirles la conciencia de clase y reforzarles la conciencia nacional, asumiendo su verdadera pertenencia de clase cuando ven reducirse sus salarios o medios de vida, deteriorarse su calidad de vida, o quedarse en el paro, en el nuevo subempleo, e incluso en la fracción de los «nuevos vagabundos».
Por último, queda una cuarta área que mayoritariamente está objetiva y subjetivamente fuera del pueblo trabajador, la pequeña burguesía, aunque sectores muy reducidos pueden integrarse en los espacios más distantes. Nos referimos a esas franjas crecientes de la muy pequeña burguesía envejecida que se ha arruinado, que cierra sus negocios, tiendas, comercios y pequeños talleres obsoletos. Que tienen conciencia nacional pero soberanista, todavía no independentista no socialista aunque un trabajo concienciador y un programa táctico de avance al independentismo puede atraerlos a las partes más débiles del pueblo trabajador porque ya han dejado de vivir gracias a la explotación de seres humanos, pero todavía no han desarrollado conciencia socialista.
Como se aprecia, el pueblo trabajador es una realidad clasista compleja, viva, fluctuante, con diversos niveles de conciencia, pero con un mínimo esencial irrenunciable: la conciencia nacional de clase. Entre sus diversos niveles existe un vaivén de sectores y grupos que pasan del trabajo estable al precario, al subempleo, al paro de corta duración, que pasan del trabajo directamente productivo al indirectamente productivo, y viceversa; o que ya no trabajaran nunca por el paro estructural a una determinada edad, por la explotación del trabajo doméstico, por las jubilaciones, etc. Si la clase trabajadora es una relación social colectiva en permanente movimiento interno, tanto más ocurre en el pueblo trabajador, sobre todo cuando en él se integran trabajadoras extranjeras que sociopolítica, cultural y hasta lingüísticamente se han nacionalizado vascos, independentistas y socialistas vascos y vascas.

4.- ¿Qué es el movimiento popular?

De la misma forma que para saber qué es la clase trabajadora sobre todo hay que estudiarla en sus luchas, en su acción, para saber qué es el pueblo trabajador hay que estudiarlo en su praxis, con la diferencia de que mientras la clase trabajadora lucha sobre todo en el ámbito fabril y sindical, el pueblo trabajador también lo hace en los movimientos populares, además de en el fabril y sindical dado que su centro, su base, es proletaria, trabajadora, obrera. Se cometen dos errores garrafales provenientes del unilateralismo economicista: creer que el pueblo trabajador no lucha sindicalmente, sino sólo en los movimientos populares; y creer que el movimiento obrero no lucha en los movimientos populares sino sólo en los sindicatos. Ambos niegan la unidad interna que los recorre.
El movimiento popular es una de las formas de intervención del pueblo trabajador, siendo las otras dos fundamentales, el movimiento obrero y el movimiento social. Por fundamentales entendemos las que afectan a la estructura elemental de reproducción de la propiedad burguesa y franco-española en Euskal Herria, habiendo otras también importantes pero de impacto menor, en las que no podemos extendernos ahora. La distinción entre estas tres formas fundamentales de lucha –langile mungimendua, herri mugimendua eta gizarte mugimendua– surge tanto de las opresiones a las que se enfrentan como de los grados de conciencia sociopolítica nacional de clase que por lo general existen en esas formas de lucha.
El movimiento obrero en un primer momento se enfrenta contra el empeoramiento de las condiciones de vida y de trabajo, contra el aumento de la explotación, etc.; pero en perspectiva histórica y revolucionaria, esta lucha ceñida sólo a la defensa de lo existente o a su mejora dentro del sistema capitalista, no resuelve apenas nada, aunque siempre es imprescindible. El movimiento obrero debe atacar la base del capital, o sea, el sistema salarial, el sistema de extracción de plusvalor y su transformación en plusvalía. La diferencia entre la primera y la segunda radica en que la segunda, la lucha contra el salario, demuestra que nunca puede existir el salario justo, que nunca puede existir eso que la ideología burguesa define como «justicia social». Al contrario, todo salario es objetivamente injusto, por tanto hay que acabar con el salario y con la propiedad privada, que viene a ser lo mismo.
El movimiento popular es mucho más amplio y extenso en sus campos de intervención que el movimiento obrero porque también son más numerosos los sujetos que integra. Por ejemplo, el movimiento Askapena lucha contra el imperialismo, lo que le enfrenta indirectamente al sistema salarial y además en sus peores formas de plasmación, las impuestas por el imperialismo a los pueblos del llamado Tercer Mundo. Miremos por donde miremos, todos los movimientos populares, todos ellos, terminan chocando de un modo u otro con la objetividad de la explotación nacional de clase y patriarco-burguesa. Es inevitable porque malvivimos en una sociedad capitalista, y negarlo es retroceder al abismo de la derrota.
El movimiento popular tiene la virtud de atacar no solamente al proceso de producción de valor, que también por cuanto está unido al movimiento obrero, sino a la vez y en muchas cuestiones sobre todo al proceso de reproducción de las condiciones de producción, es decir, al proceso en el que se reproduce la dominación franco-española y la legitimidad hegemónica alienante de la burguesía autonomista y foralista vasco-española con su bloque social de apoyo. La reproducción de las condiciones de producción capitalista es a la vez reproducción de su poder opresor.
Esto es debido a que el movimiento popular, más que el obrero y mucho más que el movimiento social, actúa en cuestiones decisivas como la Amnistía, el derecho/necesidad de la lengua vasca, la cada vez más importante lucha contra la irracionalidad consumista y el desarrollismo, la recuperación de la unidad naturaleza-especie humana, la lucha contra la drogodependencia, la reivindicación del deporte popular y del tiempo libre y crítico, la lucha contra la corrupción, la lucha contra los desahucios y la injusticia financiera, el movimiento vecinal, el movimiento educativo, el movimiento juvenil, y un largo etcétera.
Del mismo modo que estas y otras luchas afectan directa o indirectamente al sistema salarial, sobre todo afectan a su legitimidad y a su efectividad de reproducción, ya que a diario presentan en la vida cotidiana del pueblo una crítica de las opresiones que sufre, y cada vez más frecuentemente avanzan a ofrecer al pueblo trabajador alternativas concretas a esas opresiones e injusticias, de modo que la legitimidad del poder dominante y su reproducción general se ven cuestionadas en el interior mismo de la vida cotidiana de las clases explotadas, que no sólo en la fábrica. Si esta lucha obrera mina la raíz productora del capital, el movimiento popular además mina su raíz reproductora. Dos son los grupos decisivos del movimiento popular que minan otros dos esenciales puntos de la reproducción del poder capitalista franco-español en Euskal Herria: uno es la lucha antipatriarcal abertzale, y otro es la lucha por la (re) construcción del complejo lingüístico-cultural euskaldun, los componentes progresistas existentes en la cultura popular euskaldun. En el capitalismo la reproducción de la fuerza de trabajo dócil y plenamente explotable es una necesidad imperiosa. La síntesis entre (re) construcción de la identidad progresista vasca y la lucha antipatriarcal abertzale debilita la raíz misma de la reproducción de la fuerza de trabajo alienada, sumisa y hasta colaboracionista.
La lucha antipatriarcal –que no sólo el «feminismo»– abertzale es parte esencial del movimiento popular, del independentismo socialista, porque vertebra la totalidad de la reproducción de Euskal Herria y buena parte de la producción de plusvalor. Y esto es decisivo porque una movilización sistemática, global y diversificada por parte del movimiento antipatriarcal abertzale desvela y descubre la estructura entera de la opresión que padece Euskal Herria. Nada puede quedar oculto, y menos el terrorismo masculino, a la crítica antipatriarcal porque esta va incluso a las raíces opresoras precapitalistas que facilitaron la victoria capitalista y su explotación nacional de clase.
El movimiento antipatriarcal, por tanto, cuestiona nuestra historia desde la victoria del patriarcado pre-cristiano, que no sólo la historia «moderna». Quiere decir esto que son puestos en crítica todos los cimientos profundos del capitalismo vasco-español y casi todos de la misma Euskal Herria tal cual se ha ido formando bajo las presiones patriarcales del pasado que se niega a desaparecer y que tiene una de sus fuerzas en el cristianismo; bajo las presiones del sistema patriarco-burgués desde los siglos XIII-XIV; bajo las presiones de la indiferencia ante esta realidad de las matxinadas y de la lucha de clases desde la mitad del siglo XIX; bajo las presiones de las invasiones extranjeras y bajo el debilitamiento teórico y práctico reciente del feminismo abertzale en un momento en el que se endurece la contraofensiva patriarco-burguesa.
Esta larga historia se ha asentado sobre la explotación de sexo-género y su adecuación a los intereses de las clases dominantes. La actual estructura clasista vasca, por ejemplo, también es el resultado de la larga explotación de la fuerza de trabajo sexo-económica. Otro tanto debemos decir de la versión oficial, machista, de nuestra historia, por muy progre que aparente ser. Tampoco se libra la versión oficial de la cultura vasca e incluso de la cultura popular. Muy imprecisamente se utiliza el término «transversal» para denotar la presencia del patriarcado en la sociedad, pero la realidad es más salvaje y cruda: patriarcado y opresión nacional de clase forman una unidad.
El movimiento popular por la (re) construcción del complejo lingüístico-cultural euskaldun es la otra arma decisiva para minar la reproducción del poder dominante. Lo es porque la lengua es el ser comunal que habla por sí mismo, y la cultura es la producción y distribución colectiva de los valores de uso. Desde esta perspectiva, lengua y cultura son irreconciliables con la cultura mercantilizada burguesa, mercancía con un valor de cambio producida por su industria político-mediática. La lucha irreconciliable entre el valor de uso de la cultura popular y el valor de cambio de la industria cultural burguesa también se libra obligatoriamente en el interior de la explotación asalariada y en la reproducción del poder dominante.
Dado que el capitalismo se caracteriza también por ocultar la unidad de contrarios entre valor de uso, valor y valor de cambio, la burguesía puede sobornar, cooptar e integrar en la mercantilización de la cultura y en la manipulación de la lengua a sectores intelectuales que en el pasado habían luchado por el derecho/necesidad de la (re) construcción del complejo lingüístico-cultural euskaldun. Frente a esta realidad actual, el movimiento popular euskaltzale, con toda su diversidad, se encuentra ante un debate: ¿cómo recuperar el derecho democrático elemental al uso de la lengua, y cómo unirlo a la necesidad de que sea una recuperación emancipadora?
La respuesta sólo es posible desde el interior del movimiento popular como el eje rector y baremo valorativo de la eficacia de la acción institucional y del patrocinio privado, si lo hubiera. Como en el resto de opresiones y necesidades nacionales vascas, el fracaso de las instituciones prestadas por el reino de España es patente, teniendo en cuenta lo que se podría haber avanzado si se hubiese seguido una estrategia digna y coherente.
Para concluir sobre el movimiento popular, hay que decir que tanto la lucha antipatriarcal como la lucha por la (re) construcción euskaldun son dos pilares en las relaciones entre el movimiento popular en su conjunto y los movimientos sociales. Lo que les diferencia es simplemente la conciencia nacional de clase. El movimiento popular es parte del proceso de liberación, y debe respetar con escrupuloso cuidado los desniveles de conciencia y las identidades que pueden haber y hay en las bases menos formadas de los movimientos. Los movimientos sociales se caracterizan por no tener tan clara la conciencia nacional, o por no tenerla en absoluto, e incluso por ser algunos de ellos abiertamente franco-españolistas.
El embrión del movimiento popular apareció en los años de plomo de la dictadura franquista, lo que le ha dado una impronta decisiva que es el secreto de su continuidad pese a los altibajos. Los movimientos sociales nacieron al calor del mayo’68 y en buena medida impulsados por esas izquierdas arriba vistas que apenas han valorado la objetividad de la opresión nacional, o que la han negado directamente, lo que también les ha dejado cierta herencia. Más aún, tras la interesada moda de las ONGs se ha producido un boom de grupos y colectivos cuyos nombres todos conocemos, directamente relacionados con las doctrinas de contrainsurgencia. Aunque otros muchos han ido abriéndose a las justas reivindicaciones vascas.
Nada de esto anula la valía democrática de los movimientos sociales, en absoluto, simplemente aclara que la interacción de unos y otros movimientos es necesaria para aumentar las fuerzas democráticas, progresistas, soberanistas e independentistas frente al endurecimiento del imperialismo franco-español. Más aún, los movimientos sociales de primera hornada, se adelantaron a los populares en reivindicaciones que el independentismo no valoró correctamente en su momento, y que luego se han demostrado imprescindibles.

5.- ¿Cómo se organiza el poder popular?

Antes de responder a cómo se organiza el poder popular hay que responder para qué se organiza; básicamente dicho: para ser fuerza impulsora y garante del avance en la lucha y para impedir que fructifiquen las tendencias a la burocratización, dirigismo y sustitucionismo inherentes a la verticalidad de la forma-partido y al poder disolvente del parlamentarismo. Ambos peligros se han materializado demasiadas veces en la historia de los pueblos, y en la nuestra, como para no ser tenidos en cuenta.
Por tanto, internamente, el movimiento popular ha de organizarse de manera tal que todas las áreas de lucha, todas las reivindicaciones y todas las injusticias contra las que se combate tengan su correspondiente unidad organizativa interna. No es lo mismo luchar contra el desarrollismo consumista, a favor de un ecologismo socialista y antiimperialista, que movilizarse por la cultura y la lengua vasca, etc. Las diferencias son lo suficientemente llamativas como para comprender la necesidad de organizaciones específicas en cada una de ellas.
Retrasar la formación de estas organizaciones específicas, o tardar en mejorar las que ya existen y son muchas, es perder un tiempo muy valioso teniendo en cuenta la rapidez del ataque franco-español a las condiciones de vida de nuestro pueblo, y sobre todo la intensificación del su imperialismo con el apoyo de la burguesía autóctona.
Simultáneamente, debe avanzarse en la coordinación de las organizaciones ya existentes, en la mejora de sus relaciones y en la generalización planificada de encuentros en los que se debata todo lo planteado. Generalmente no se tiene en cuenta que los aparatos de Estado dedicados a la mantener su poder no se detienen nunca, nunca cogen vacaciones, mientras que por el lado de la izquierda es relativamente débil la conciencia del valor del tiempo político. Peor aún, además de la intervención permanente del Estado, hay otra fuerza reaccionaria mucho más dañina: la invisible e imperceptible capacidad de alienación del capitalismo.
El debate sobre la forma organizativa del poder popular ha de partir, también, de la agudización de tres problemáticas a las que deberá darse una respuesta organizativa en ese debate: una es ¿cómo organizar un movimiento popular que intervenga en el creciente mundo del empobrecimiento, de la depauperación de la tercera edad, de las formas de miseria familiar que intenta ocultarse, y que es un caldo de cultivo para la derecha? El empobrecimiento es un arma en poder del imperialismo franco-español, a no ser que el movimiento popular cree un frente específico, o coordine y refuerce los ya existentes. Otra es, ¿cómo reforzar los movimientos populares y sociales que intervienen en el área de la cotidianeidad, de la «privacidad», en donde se refuerzan las cadenas autoritarias, el terrorismo racista y patriarcal, la sumisión a la «figura del Amo»? La debilidad del feminismo abertzale en esta área se agrava con el empeoramiento del poder del sistema patriarco-burgués. Pero es un espacio cotidiano decisivo en la reproducción de valores reaccionarios o de valores revolucionarios, dependiendo de si se interviene en su él y cómo. Si perdemos este espacio, y no lo estamos ganando, habremos perdido una de las fuerzas generadoras de conciencia nacional de clase y antipatriarcal decisivas en el período de 1965-95.
La última es, ¿cómo prepararse para el más que probable recorte de los derechos de expresión mediante la Red, mediante Internet, decisivos para el movimiento popular por razones obvias? Los datos disponibles advierten que el imperialismo está preparando recortes sucesivos en el tiempo para que el tijeretazo no sea sentido como brutal, sino dosificado como el veneno para no provocar una resistencia masiva. La forma organizativa del poder popular guarda mucha relación con la política concienciadora y con los medios de lucha teórico-política. Abordar desde ahora esta cuestión es una necesidad creciente.
Apreciamos, por tanto, tres fases. En la primera se trata de coordinar los colectivos, grupos y organizaciones ya existentes, impulsando a la vez las que hagan falta. La segunda, es profundizar en el debate sobre lo que une en lo básico al movimiento popular y al social, y lo conectan con el poder popular como conquista decisiva; y la tercera, la fundamental, será impulsar una organización específica para el movimiento popular, formada por la militancia que asume lo que une, que respeta las diferencias, y que es consciente del valor estratégico inestimable del movimiento popular en la creación del poder popular.
Solamente así, podremos ir creando las condiciones para que en una futura Euskal Herria independiente el Estado y las demás instituciones estén controladas desde fuera por el Poder Popular, garante de los objetivos histórico irrenunciables.

EUSKAL HERRIA 06-05-2013


RETIRAN LA PRÓTESIS EXTERNA DE RODILLA A UN PACIENTE VALENCIANO POR NO PODER PAGARLA

07.05.2013.
  • Sanidad explica que los productos ortopédicos están sometidos a copago. La ortopedia le retiró la prótesis tras no poder abonar los 152 euros reclamados. La Generalitat valenciana devuelve 122 euros y se queda con 30


A un paciente operado de la de la rodilla en el Hospital Arnau de Vilanova de Valencia le han retirado la prótesis externa por no poder pagar los 152 euros que vale, según ha criticado el padre del joven, de 23 años y vecino de Llíria.

Fuentes de la Conselleria de Sanidad han explicado que los productos ortopédicos están sometidos a copago en función de la renta del enfermo y que, en este caso concreto, la aportación del paciente correspondía a 30 euros, ya que los 122 euros restantes los abonaría la Generalitat posteriormente.

José, el padre de Adrián, el paciente, ha explicado a Europa Press que el joven, de 23 años, ingresó en el Arnau de Vilanova el lunes por la tarde y el martes le operaron de la rodilla derecha, por una caída que sufrió cuando tenía 14 años y de la que se resentía.

Tras la intervención quirúrgica, un médico informó a la madre del joven que tendría que pagar la prótesis, pero la mujer le respondió que, debido a la situación económica que vive la familia, no podía hacer frente al pago.

Dos días más tarde, el jueves, la trabajadora de una ortopedia acudió a la habitación, donde explicó al paciente que debía abonar 152 euros. Este, según ha señalado su padre, dijo que podría pagarlo más adelante, pero la empleada aseguró que, como máximo, tendría que pagarlo en una semana.

Una prótesis prestada

Ante la negativa del enfermo a poder hacer frente al pago, la mujer, según José, "habló con su jefe y con el médico" y quitó la prótesis externa a Adrián. Su padre ha asegurado que se quedó con una escayola y que sentía más dolor.

Este mismo lunes la familia ha acudido al Hospital Arnau de Vilanova donde el médico ha podido colocarle otra prótesis externa que le ha prestado un vecino de Llíria.

Fuentes de la Conselleria de Sanidad han explicado que el Hospital Arnau de Vilanova practicó la artroscopia de rodilla que precisaba el paciente y, para mantener inmovilizada la pierna tras la intervención, el equipo médico le recomendó una ortoprótesis -corsé ajustable para la pierna- que debía adquirir en una ortopedia.

Al respecto, han señalado que la sanidad pública valenciana, al igual que en otras comunidades, no realiza ningún cobro por las prótesis internas que se instalan, pero las prótesis externas y productos ortopédicos -como muletas, corsés y muñequeras- están sometidos a copago en función de la renta del paciente, como quedó establecido en el año 2010.

Así, han indicado que estos productos se adquieren en ortopedias privadas y son abonados por el paciente.

Una vez el paciente remite esa factura a Sanidad, ésta le devuelve el importe al paciente a excepción de la aportación. En este caso concreto, la aportación que correspondía al paciente era de 30 euros.
De este modo, han subrayado que la Conselleria de Sanidad no ha ordenado la retirada de ninguna prótesis, sino que es la empresa ortopédica la que no decide no entregar al paciente el corsé si no abona el precio

CINCO PREMIOS NOBEL DE ECONOMÍA CONTEMPLAN Y RECOMIENDAN A ESPAÑA SALIR DEL EURO

07.05.2013.



http://www.expansion.com/2013/05/06/economia/1367870531.html

LO QUE NO NOS CUENTAN SOBRE SIRIA

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Lo que no te han contado sobre Siria denuncia 10 mentiras sobre la matanza de Houla:

1.  ”El ejército sirio bombardeó Houla”
2.  ”El ejército sirio bombardeó una manifestacion pacifica”
3.  ”Las víctimas fueron causadas por el bombardeo”
4.  ”Las víctimas fueron ejecutadas por las milicias ‘sabbiha’ de Assad”
5.  ”El número de victimas”
6.  ”Las víctimas de esta masacre eran sunnitas”
7.   “Hay testimonios que incriminan al gobierno”
8.  ”Las pruebas en contra son propaganda siria”
9.   “La ONU condenó al gobierno sirio por la masacre”
10.  ”La misión de observadores de la ONU acusó al gobierno”

Esta matanza especialmente horrible, más de un tercio de las víctimas fueron niños, no tenía ningún valor estratégico, ni militar.  Fue hecha con objeto de provocar una reacción emocional en la gente para que aceptase otra “guerra humanitaria”, con la complicidad de la comisión de derechos humanos de la ONU y de los medios desinformación masiva.

El montaje de la masacre de la panadería en la ciudad de Halfaya


¡


Desde hace más de dos años, el gobierno sirio demostró la manipulación mediática sobre la violencia en el país. Una delegación de periodistas rumanos logró confirmar que en Siria hay grupos armados terroristas que estan siendo combatidos por las fuerzas gubernamentales de seguridad, en defensa de la población; sin embargo los medios de comunicación culpan de la violencia al gobierno, tergiversando la realidad.

El presidente Assad confirma que la violencia es producto de enfrentamientos entre extremistas de la Hermandad Musulmana y Al Qaeda, y que los medios manipulan la información para crear condiciones que justifiquen una intervención extranjera.

 

CARLA DEL PONTE FUE CLARA Y PRECISA EN SU ENTREVISTA ANTE LA TV SUIZA
CARLA DEL PONTE FUE CLARA Y PRECISA EN SU ENTREVISTA ANTE LA TV SUIZA

Barak Obama, François Hollande, David Cameron y la prensa hegemónica han recibido con disgusto un informe de expertos internacionales de Naciones Unidas, que vuelve a poner en duda la versión globalizadora sobre  el conflicto en Siria, donde las bandas mercenarias y terroristas, financiadas por Qatar, Arabia Saudita, Europa y EE.UU., ya han cometido más de 70.000 asesinatos de civiles en Damasco, Homs, Aleppo y otras ciudades del país.

No faltarán las descalificaciones sobre este informe para que, desde Le Monde al Washington Post, desde el Times a Clarín, de El País al Corriere della Sera, se lancen editoriales sobre el conflicto sirio, carentes del mínimo rigor y la objetividad que deben cumplir aquellos profesionales del periodismo que se hallan al frente de algún medio de comunicación .

Investigadores de la ONU han reunido pruebas de que han sido grupos insurgentes (el 80% de esos mercenarios son de nacionalidad extranjera) los que han utilizado el llamado gas sarín, un agente que ataca el sistema nervioso, prohibido por el derecho internacional, según ha declarado la magistrada suiza Carla Del Ponte.

Ante las cámaras de la televisión helvética, la jurista y miembro de la Comisión de Investigación de la ONU sobre la violencia en Siria, afirmó que las investigaciones hasta la fecha no prueban en absoluto que el ejército sirio haya empleado armas químicas.

“Nuestros investigadores han viajado también a países vecinos de Siria para entrevistarse con refugiados, víctimas, médicos, enfermeras y otros profesionales de la sanidad. De acuerdo con el informe de la semana pasada, hay sólidas y concretas pruebas sobre la utilización de gas sarín por parte de los rebeldes y NO POR LAS FUERZAS ARMADAS SIRIAS“, concluyó la magistrada Del Ponte.

 

La ONU sospecha que rebeldes sirios han usado armas químicas

OTRA HUMANIDAD NO ES NECESARIA 

 

PLAN PARA ASESINAR A NICOLÁS MADURO

ÁLVARO URIBE, OTTO REICH Y ROGER NORIEGA, SON TRES DE LOS MAFIOSOS MÁS INTERESADOS EN MATAR A NICOLÁS MADURO

El presidente Nicolás Maduro aseguró este viernes que la oposición venezolana junto el político estadounidense Roger Noriega,  el cubanoamericano Otto Reich (que fuera uno de los asesores de Bush) y el expresidente colombiano, Álvaro Uribe, están detrás de un plan para asesinarlo.

Habida cuenta de la innumerable lista de crímenes en los que tanto Uribe, como Otto Reich (en Miami) y el “político Noriega”, están implicados en Latinoamérica, toda precaución es poca.

OTRA HUMANIDAD ES NECESARIA 

EL GRUPO BILDERBERG SE REUNIRÁ EN LONDRES EN LAS PRIMERAS SEMANAS DE JUNIO


bilderberg

Basándonos en la información recopilada por el veterano periodista Jim Tucker (desgraciadamente fallecido el pasado 26 de Abril) parece confirmarse que el reservado grupo Bilderberg realizará su conferencia anual en el lujoso Hotel Grove, situado a las afueras de Watford, Inglaterra, desde el 6 al 9 de junio.

TUCKER DEJÓ ESCRITO UN BUEN NÚMERO DE LIBROS, ALGUNOS DEDICADOS AL GRUPO BILDERBERG
TUCKER DEJÓ ESCRITO UN BUEN NÚMERO DE LIBROS, ALGUNOS DEDICADOS AL GRUPO BILDERBERG

Según lo detallado en un reporte del 2 de abril, las fuentes de Tucker revelaron que la conferencia se efectuaría dentro de un radio de 40 millas respecto del centro de  Londres. Watford está ubicada a veinte, al norte de la capital inglesa.

La información obtenida por el columnista del diario The  Guardian (Londres), Charlie Skelton,  señala el Hotel Grove de la zona rural de Hertfordshire como el próximo lugar donde tendrá lugar la reunión que habitualmente atrae a decenas de las personas más influyentes de los negocios, la banca, la política, las academias y los medios a nivel mundial, sujetos contradictoriamente a una pequeña atención mediática.

“Todo el hotel – incluyendo tres restaurantes, un lujoso spa y un jardín amurallado – está completamente reservado por este grupo privado desde el 5 al 9 de junio. Esto fue detectado inicialmente por un documentalista italiano experto en el Grupo Bilderberg.

Una imagen de Google Maps muestra que el hotel está rodeado por amplios campos que incluyen dos áreas de bosque, un inmenso campo de golf,  y un largo camino hasta el edificio principal, haciéndolo ideal para mantener alejados a manifestantes y periodistas.

La prensa sostiene que Bilderberg es sólo un grupo de personas que se reúnen para conversar amistosamente sobre la situación geopolítica mundial, pese a que el ex Secretario General de la OTAN (de 1994 a 1995) y miembro del grupo, Willy Claes, admitiera en 2010 que los asistentes de Bilderberg reciben órdenes para implementar políticas formuladas en sus respectivos países.

Sumándose al abogado Alfonso Luigi Marra, quien pidió al Fiscal General de Italia investigar a la organización por “actividad criminal”, el presidente honorario de la Corte Suprema de ese país, Ferdinando Imposimato, declaró en una entrevista que Bilderberg estaba detrás de varios ataques terroristas ocurridos en Europa, dentro de la llamada “estrategia de tensión” de la Operación Gladio, una compleja artimaña de intervención política de la OTAN.

el Club Bilderberg y la masoneria organizaron Gladio y el terrorismo.


 

El grupo "Bilderberg" trama nuevas cuestiones un presagio casi apocalíptico

 

La crisis financiera mundial fue planeada por el grupo Bilderberg

 OTRA HUMANIDAD ES NECESARIA 

CONSULTA CIUDADANA POR LA SANIDAD PÚBLICA


Carmen San José Pérez
 
Han pasado seis meses desde que las movilizaciones contra la privatización de la sanidad inundaran las calles madrileñas. Y cuando algunos pensaban que la Marea Blanca había desaparecido, de nuevo la ciudadanía volverá a tomar la Comunidad de Madrid, ocupando los centros sanitarios, plazas de barrios y pueblos, centros educativos y culturales, mercados, etc. con mesas y urnas blancas para pedir el voto contra lo que se considera un robo, un expolio: la privatización del servicio madrileño de salud (SERMAS).
Indudablemente, no todas las semanas –ni tan siquiera todos los meses– de esta movilización han sido lo mismo en cuanto a la intensidad de la lucha. Los meses de noviembre y diciembre fueron de huelgas indefinidas, y a partir de enero, con el Plan de Garantía de la Sostenibilidad del Sistema Sanitario (PGSS) aprobado en la Asamblea, la movilización que partía de los hospitales y centros de salud sufrió un reflujo, trasladándose ésta con más intensidad a la ciudadanía. Por eso la Marea Blanca –cada tercer domingo de mes– ha vuelto a llenar las calles, multiplicándose las concentraciones y actos de todo tipo.
Sin embargo, nada ha hecho cambiar ni un ápice a la Consejería de Sanidad ni al gobierno del PP madrileño, a pesar de las reiteradas cartas de sindicatos, de la mesa sectorial de sanidad, y de las asociaciones profesionales pidiendo diálogo para discutir sobre un sinfín de propuestas presentadas, todas ellas recogiendo ahorros importantes en cuanto a los presupuestos madrileños como pedía el propio consejero de sanidad. Todo ello ha dejado meridianamente claro que no era el ahorro lo que importaba al gobierno, máxime cuando se ha conocido la estrecha relación entre las empresas propietarias o que aspiran a quedarse con los hospitales que se van a privatizar y las donaciones efectuadas al PP como se refleja en los Papeles de Bárcenas.
Desde finales de 2012 se han producido 1400 despidos y se ha aprobado un Plan de Ordenación de los Recursos Humanos sumamente lesivo para todo el personal sanitario, que incluye –entre otras cosas– la movilidad forzosa, y un importante recorte en las plantillas. A pesar de no contar con la firma de los sindicatos de la mesa sectorial, nadie convocó movilización alguna. La semana pasada se conocieron los pliegos de condiciones que habrán de cumplir las empresas que opten por quedarse con la concesión de los seis nuevos hospitales, los que ya tenían privatizada la parte no sanitaria. El sentimiento de derrota que se extendió cuando el PGSS fue aprobado en la Asamblea en diciembre pasado –donde tiene mayoría absoluta el PP– ha vuelto a cundir entre los y las trabajadoras sanitarias. Efectivamente, es el paso previo para la privatización de estos hospitales, al igual que otros decretos que en estos días han abierto el camino para crear Sociedades Profesionales en los centros de Salud y comenzar así su privatización. Se trata de todo un abanico de privatizaciones que diseñó el gobierno de la Comunidad de Madrid el pasado año para que no quedase ningún centro sanitario totalmente público, de forma que las empresas interesadas pudieran hacer negocio con nuestro sistema sanitario, a costa de nuestra salud.
Cuando conocieron los pliegos, las y los profesionales sanitarios dieron el primer paso convocando a una huelga semanal hasta junio. Más tarde les han seguido los sindicatos. El malestar y la indignación es muy grande pero esto no exime a ninguna organización que pretenda defender los intereses de las y los trabajadores el consultar primero a las asambleas.
La ciudadanía, por su parte, a través de numerosas organizaciones –PATUSALUD, AFEM, MESA POR LA SANIDAD, etc.– y diversos colectivos están haciendo posible la organización de una Consulta por la Sanidad, para que Madrid se llene de urnas blancas y, de esta forma, poder hacer efectivo el derecho a decidir sobre un servicio público que los y las trabajadoras contribuyeron a levantar. Un servicio que es garantía del derecho a la protección de la salud, derecho que está limitado desde que el pasado año el RDL 16/2012 hizo desaparecer la universalidad y gratuidad en el acceso. Por esto se ha consensuado para esta Consulta la siguiente pregunta : ¿Está usted a favor de una sanidad de gestión pública, de calidad y universal, y en contra de su privatización y de las leyes que lo permiten?.
Se perdió el primer asalto, pero no hemos perdido la guerra. Tenemos que ser conscientes de que se trata de una batalla a medio y largo plazo. Porque esta lucha forma parte de la que se está librando en todos los países europeos contra las políticas de austeridad que preconizan recortes del gasto público, y donde sanidad y educación se están llevando la peor parte. Desde el pasado año la inversión en sanidad ha disminuido en todo el Estado unos 6000 millones de €. Unas políticas que solo han provocado precariedad, paro, exclusión y pobreza en los pueblos, pues han sido diseñadas por la troika para el beneficio de los mismos que crearon la crisis en que nos encontramos sumidos.
Con ésta Consulta se pretende continuar la movilización de la ciudadanía. Durante esta semana se visibilizará de nuevo, en calles y plazas, el apoyo a una iniciativa de lucha en defensa de la sanidad pública. Se espera que sean cientos de miles las personas que contesten afirmativamente, en esta votación que se celebrará entre los días 5 y 10 de Mayo. Así se demostrará, una vez más, que es muy difícil poner en marcha medidas injustas e insolidarias –como las que pretende el gobierno del PP– con el único objetivo de brindar una oportunidad más de negocio para las multinacionales y empresarios que les han beneficiado.
[Paralelamente a la consulta presencial existe una consulta virtual que puede realizarse desde la web. Son dos votaciones diferentes. Los madrileños pueden votar en las dos. La finalidad de la virtual es dar una vía para que las personas desde toda la geografía española también puedan mostrar su apoyo y votar, y empezar a experimentar con las nuevas tecnologías de democracia participativa: http://consultaweb.org/ Nota del Editor.]
2 de mayo de 2013
http://www.consultaporlasanidad.org/

OTRA HUMANIDAD ES NECESARIA 

¿SE HACE REALMENTE JUSTICIA CONTRA LA CORRUPCIÓN EN ESPAÑA ?.


MARCO SCHWARTZ//Desde hace algún tiempo, casi no pasa semana sin que salte una noticia sobre corrupción en España. Los jueces llevan a cabo instrucciones interminables, anuncian centenares de imputaciones, citan legiones de testigos y, en ocasiones, hasta dictan sentencias, pero entre los ciudadanos crece la percepción de que, al final, todos se van “de rositas”, que nadie paga por su culpa y que, incluso en los casos en que se hace justicia, esta llega tan tarde que pierde todo su sentido de ejemplaridad. Eso en el mejor de los casos. En el peor, la lentitud del proceso permite que prescriban delitos o que cambien las circunstancias de los acusados de modo que ya no se les puedan exigir responsabilidades.
En estos momentos están en marcha 1.661 investigaciones de corrupción en 798 juzgados, de las cuales 302 son “macroprocesos”. El CGPJ ha pedido 64 jueces, 18 secretarios judiciales y 150 funcionarios de apoyo para dar un impulso a esas causas. Hasta el momento no se conoce la respuesta del Ministerio de Justicia, al que parece procupar mucho más la reforma de la ley del aborto.
Veamos algunos de los casos más sonados de los últimos tiempos, que, vistos en conjunto, pueden dar una imagen más integral del problema.

1. Caso Gürtel. Comenzó a instruirse hace ya cinco años. Su primer juez instructor, Baltasar Garzón, fue apartado de la carrera judicial. Hay más de un centenar de imputados en numerosas piezas separadas. En una de ellas, la de los trajes, el expresidente de la Generalitat valenciana Francisco Camps resultó absuelto por un jurado popular. El cabecilla de la red, Francisco Correa, estuvo tres años en prisión preventiva y quedó en libertad en junio de 2012 tras pagar una fianza de 200.000 euros. En Valencia, seis imputados son en este momento parlamentarios autonómicos. Milagrosa Martínez, para quien la fiscalía pide 10 años de prisión, es alcaldesa de Novelda. Una de la ramificaciones del caso Gürtel era Fundescam, fundación del PP madrileño que financió las campañas de 2003 que llevaron a Esperanza Aguirre a la presidencia de la comunidad de Madrid. Esta causa se archivó, pues el delito de financiación ilegal prescribe a los cuatro años.
El caso Gürtel está ligado al caso de los papeles de Bárcenas, en el cual el juez Ruz acaba de citar como imputados a ocho empresarios por presuntos donativos ilegales al PP. Dos jueces se disputaron este último caso, en vez de que se decidiera que uniesen esfuerzos. Y la instrucción sigue y sigue, como el dickensiano proceso de Casa Desolada.

2. Caso Pallerols. Escándalo de financiación ilegal de Unió Democràtica, mediante el desvío, a las arcas del partido, de subvenciones públicas a la formación profesional. Pasaron 14 años desde que comenzó la instrucción hasta la sentencia. Los acusados -un empresario andorrano y dos excargos de Unió- alcanzaron un pacto con el fiscal para declararse culpables a cambio de devolver el dinero desviado y recibir unas penas inferiores a los dos años para eludir la cárcel, pues carecían de antecedentes penales. En enero pasado, la Audiencia de Barcelona los condenó a las penas pactadas, pero decidió que fueran a prisión, por considerar que era necesario enviar un mensaje de “ejemplaridad” a la sociedad. Pero la supuesta ejemplaridad ha quedado aplazada. El 29 de abril pasado, la Audiencia suspendió el ingreso en prisión hasta que el Gobierno central se pronuncie sobre el indulto a los tres condenados que han solicitado sus abogados.

3. Caso Palma Arena. La instrucción, que partió de una denuncia por el sobrecoste de un velódromo en Palma de Mallorca, se prolonga ya cinco años. El caso es una telaraña judicial con más de 25 piezas separadas. El expresidente de Baleares y exministro de Aznar Jaume Matas fue condenado en marzo de 2012 por apenas la primera de las causas -beneficiar a un periodista que le escribía discursos- a seis años de prisión. El 2 de abril pasado, elconfidencial.es publicó un artículo con el siguiente titular: ”El condenado Jaume Matas cena a la luz de la luna sin pasar por prisión“. Una de las piezas separadas de esta macrocausa es el caso Nóos, en el que están imputados Iñaki Urdangarín y (por ahora) la infanta Cristina.

4. Caso Fabra. En 2004, hace más de nueve años, el juzgado número 1 de Nules comenzó a investigar una denuncia contra el todopoderoso presidente de la diputación de Castellón, Carlos Fabra. El caso acabó abarcando supuestos delitos de tráfico de influencias, cohecho y delitos fiscales. Fabra se sentía tan impune que proclamaba que su dinero opaco lo había ganado con la lotería. El presiente del PP, Mariano Rajoy, lo calificó de “ciudadano ejemplar”. Ocho jueces desfilaron por el juzgado de Nules hasta que el noveno ha decidido abrir, el próximo otoño, el juicio oral. “Ya era hora”, exclamó con cinismo Fabra. Este, pese a los escándalos judiciales en que está envuelto, revalidó su mayoría en la diputación de Castellón en 2011 -”las urnas me han absuelto”, proclamó-, aunque después abandonó el cargo. No obstante, siguió hasta marzo pasado como presidente de la sociedad pública Aerocas, que gestiona el costoso aeropuerto sin aviones que construyó bajo su mandato.

5. Caso Sáenz. En marzo de 2011, 17 años después de inicada la investigación judicial, el Tribunal Supremo condenó al consejero delegado del Banco Santander, Alfredo Sáenz, a tres meses de prisión por un caso de acusación falsa para cobrar una deuda millonaria que se remonta a cuando presidía Banesto. Los cuatro empresarios a los que denunció falsamente estuvieron presos durante un tiempo. La condena del Supremo implicaba para Sáenz la pérdida de “honorabilidad” y la obligación de abandonar para siempre el ejercicio bancario. Pero Sáenz seguía en el cargo dos años después de la sentencia del Supremo, hasta que lo abandonó de manera “voluntaria” el 29 de abril pasado sin pasar por el trago de ser destituido por el Banco de España. Entre medias, el Gobierno de Zapatero, en noviembre de 2011, intentó salvar al banquero mediante un indulto, y el Gobierno de Rajoy aprobó una reforma de la normativa que le abrió la posibilidad de seguir en el cargo si el Banco de España daba su beneplácito.
¿En qué quedará toda esta hojarasca judicial?

OTRA HUMANIDAD ES NECESARIA 

"HAMBRE DE JUSTICIA": TRES SEMANAS DE AYUNO CONTRA LA BARBARIE DE LOS RECORTES


hambre-de-justicia“Hambre de Justicia” reivindica una sociedad más justa, ética, humana, ecológica y eficiente.
MADRID // Frente a un gobierno que se muestra resignado ante el empobrecimiento de la sociedad y la sangría de seis millones largos de parados, muchos ciudadanos se están organizando para proclamar que hay alternativas. Ese es el mensaje que pretende trasmitir el colectivo Hambre de Justicia, cuyos miembros han alcanzado hoy su tercera semana en huelga de hambre en la ciudad de Huesca con un objetivo claro: denunciar las políticas económicas del Gobierno de Mariano Rajoy.
“Ante la barbarie de los mercados financieros, la brutal especulación sobre el suelo y la vivienda, y las políticas liberales o neoconservadoras que han engendrado la crisis del sistema y han tenido como resultado el desmantelamiento de los servicios públicos y el empobrecimiento de la sociedad (ya que en la década 1997-2007, los salarios subieron un 46%, mientras que la vivienda lo hizo en un 280%), l@s ciudadan@s nos sentimos desesperad@s por las soluciones basadas en exclusiva en los recortes que plantea este Gobierno”, explica el manifiesto de este colectivo que promueve el ayuno que comenzó el pasado 14 de abril y que durará un mes, hasta el domingo 12 de mayo.
Desde que empezó esta protesta, 111 personas se han sumado a ella, aunque sólo seis ayunan de forma permanente bajo la supervisión de un médico. El resto han participado renunciando a ingerir alimentos durante varias horas, un día o dos.
Ángel Borruel es uno de los seis activistas que desde el 14 de abril – aniversario de la proclamación de la II República- ayuna para defender la idea de que hay alternativas. Y aunque él y sus compañeros están muy satisfechos por la repercusión de su protesta, Borruel precisa que la decisión de ayunar durante todo un mes no obedeció al imperativo de obtener resultados a toda costa sino a “un mandato del corazón”, asegura por teléfono desde Huesca: “Esta mentalidad mercantilista que vincula el éxito de una iniciativa a sus logros no es la nuestra. Hemos obtenido repercusión y tanto mejor, pero ante todo esto lo hemos hecho porque nos lo pedía el cuerpo”.
Una afirmación que comparte Íñigo Aramendi, otro de los huelguistas permanentes, que asegura que, “en un contexto de un gobierno de oídos sordos que aplica una terrible política de recortes”, querer forzar la obtención de resultados concretos, conduciría a “no hacer nada”. “Esta iniciativa, que no responde a ningún interés corporativo ni personal, ha aunado a sindicalistas, militantes de partidos políticos, miembros de colectivos de cristianos de base, etc, y todo con el fin de empujar a la sociedad y crear conciencia”, recalca Aramendi.
Crear empleo y sin recortar
El economista Arcadi Oliveres, el portavoz de la plataforma Jueces para la Democracia, Joaquim Bosch y el coordinador federal de Izquierda Unida, Cayo Lara, entre otros, han dado su apoyo a esta iniciativa que no se limita a reclamar en abstracto un cambio de la política económica, sino que pone propuestas concretas sobre la mesa. Propuestas como el aumento de la fiscalidad del 30% del PIB actual a la media de la Unión Europea del 42%, lo que según los promotores de Hambre de Justicia generaría 120.000 millones de euros, lo suficiente para crear “6 millones de empleos a 1.000 euros con 14 pagas y cuotas de la Seguridad Social” incluidas.
El manifiesto del colectivo -al que ya se han sumado “alrededor de un millar de personas”, precisa Borruel- propone a su vez medidas para combatir el fraude fiscal, endurecer la legislación contra la corrupción pública, así como una auditoría de la deuda pública, que permita identificar la parte del endeudamiento destinado a “sostener al entramado financiero-especulador”, con el objetivo de dejar de pagar esta deuda considerada ilegítima. Hambre de Justicia aboga también por medidas como la dación en pago retroactiva y la defensa y promoción de servicios públicos vitales como la Sanidad y la Educación.
La huelga de hambre del colectivo concluirá el próximo fin de semana con un ayuno masivo el día 11 y con la manifestación para celebrar el segundo aniversario del 15M del domingo 12 de mayo. Pero antes, explica Borruel, representantes de Hambre de Justicia acudirán este miércoles al Congreso de los Diputados de Madrid, invitados por el grupo parlamentario Izquierda Plural, con la intención de dar a conocer su manifiesto “a todos los grupos parlamentarios”. Dos días después, el viernes 10 de mayo, los activistas presentarán también su propuesta en las Cortes de Aragón.
El manifiesto del colectivo tiene un marcado contenido económico, pero sus autores quieren ir más allá y para ello se están planteando discutir en asamblea propuestas para “diseñar una nueva arquitectura democrática, incluyendo la jefatura del Estado, cambios en el modo de representatividad de la ciudadanía y también en la organización de los partidos políticos”, explica Borruel.

OTRA HUMANIDAD ES NECESARIA 

EL 16 DE MAYO, ESCRACHES FEMINISTAS A LAS SEDES DEL PP EN CATALUÑA

 Escraches feministas por el derecho a decidir sobre nuestro propio cuerpo!



Sumaos a esta iniciativa!
llevémosla a todos los municipios de Cataluña -como mínimo!
El dieciséis, asedio!

Asedio a los recortes, a la represión sexual, asedio a la maternidad obligatoria, a la no prevención de enfermedades de transmisión sexual, asedio a la carencia de educación sexual y afectiva, al control sobre el cuerpo de las mujeres, Porque yo, tú, nosotros, TODAS decidamos (y no Gallardon ni la Conferencia Episcopal)
Escrache feminista a las sedes del PP de todo Cataluña! y si al resto del Estado os queréis añadir, Escrache feminista Estatal!
El 16 de mayo, a las 19h, nos encontramos todas en las puertas de las sedes del PP, muy armadas de placeres, maternidad deseada, preservativos, escobas de bruja, infusiones de hierbas, amores, coños, tetas, flujos, deseo presente y afirmativo, cuerpos empoderados, razones menopausicas, pubertosas y menstruales, y con todas aquellas armas de construcción masiva que conocemos bastante bien las mujeres, seamos libres o vivamos en clandestinidad.
El dieciséis, asedio a la contrarreforma!

Akelarre feminista!

Ideas para inspirar el escrache: llevar chapas y camisetas por el @dretpropicos ( tenemos, si queréis, o podéis hacer) // pegatinas por el @dretpropicos, o imágenes de cuerpos de mujeres // cava para brindar por nuestra autonomía // bailar, cantar, celebrar, hacer pócimas mágicas y llevar escobas de bruja // llevar preservativos, aparatos sexuales // hacer un picnic orgiástico en la calle, de placeres y alegrías // lectura de poesías como las Eróticas y despeinadas // procesión del Sagrado Coño // o todo el que se os ocurra!!
Campaña por el Derecho al Aborto Libre y Gratuito 

OTRA HUMANIDAD ES NECESARIA 

UN PARADO DE 50 AÑOS DESAFIA AL GOBIERNO DEL PP EN CÁDIZ HABLANDO DE ESPALDAS EN EL PLENO


"Los ciudadanos somos ignorados por esta presidencia, no tiene sentido que me dirija a ustedes, me voy a dirigir a los asistentes", apuntó

 

 





Lorenzo, de 50 años de edad y desempleado desde hace varios años, da la espalda a los concejales y se dirige al público en el pleno del Ayuntamiento de Cádiz. -Graba Tu Pleno Cádiz

Los gestos ciudadanos en protesta contra los poderes políticos continúan reproduciéndose por todo el país, días antes de que se celebre el segundo aniversario de las manifestaciones del 15-M.
El pasado lunes 29 de abril, en el pleno del Ayuntamiento de Cádiz, y más concretamente durante el turno de palabra del público presente en la sala, un ciudadano tomó el micrófono y desafió al gobierno local, dirigido por Teófila Martínez Saiz del Partido Popular, con un gesto pacífico pero contundente.
Mientras leía un texto haciendo una denuncia pública por la corrupción reinante en el gobierno del PP en la ciudad andaluza, Lorenzo, de 50 años de edad y desempleado desde hace varios años, dio la espalda a los concejales y se dirigió al público allí presente.
"Los ciudadanos son ignorados por esta presidencia y la mayoría de concejales, por lo tanto no tiene sentido el que me dirija a ustedes. Me voy a dirigir a los asistentes", comenzó diciendo mientras daba la espalda al pleno y recibía el aplauso de los ciudadanos presentes. "Hay que exigir una participación real y respetuosa y que forme parte del pleno", argumentó.


El parado de Cádiz que habló de espaldas al pleno, bajo arresto domiciliario por apoyar a la PAH

La Policía local denunció a Lorenzo por colocar pegatinas contra los desahucios en una plaza de Cádiz. El asociacionismo denuncia la "represión" del 15-M.


Lorenzo, el parado de 50 años que desafió al PP de Cádiz hablando de espaldas al pleno, se encuentra desde hoy bajo arresto domiciliario. Según explican a Público fuentes de Apdha (Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía), colocar pancartas y pegatinas contra los desahucios en la simbólica plaza del Palillero de Cádiz ha sido la causa que ha obligado a Lorenzo a acatar esta pena.
La Policía Local le denunció hace dos meses por "desobediencia a la autoridad" tras "ejercer su derecho constitucional a la denuncia pública de un sistema injusto y represor", recalcan desde Apdha. Tras un juicio rápido fue condenado a permanecer sin salir de su domicilio o bien a pagar una cuantiosa multa, opción que él mismo desechó debido a su situación actual de desempleo.
A pocos días de que se celebre el segundo aniversario del movimiento del 15-M en España, el subdelegado del Gobierno, Javier de la Torre, "ha intensificado su represión" contra las asociaciones simpatizantes con esta línea de pensamiento, según denuncia la Apdh.
Desde la platafoma Apdha de Cádiz acusan a la Delegación del Gobierno de "reprimir" las protestas de los trabajadores del metal, de los astilleros, de la enseñanza, de la limpieza y demás movimientos sociales que tenían como objetivo la sede local del Partido Popular. "Pretenden meternos miedo pero las movilizaciones sociales van en aumento y seguiremos haciendo ruido pese a las multas y los arrestos", advierten desde la Apdha.



OTRA HUMANIDAD ES NECESARIA 

DELANTALES PARA ESCOLARES?.. YA NO : CHALECOS ANTIBALAS


chaleco-antibalas para niños

La sucesión de hechos que provocaron la muerte por armas de fuego de decenas de niños estadounidenses ha dado origen a una nueva industria: la fabricación de chalecos antibalas para escolares. Una compañía de Denver, Colorado, la Elite Sterling Security, ha vendido 300 en los dos últimos meses y ya acumula dos mil pedidos de familias residentes en distintos puntos del país (www.guar dian.co.uk, 26/4/13). La empresa está negociando con más de una docena de escuelas del Estado la venta de versiones reducidas de tales defensas al uso militar que los niños colgarían en el aula y se pondrían en caso de peligro
Los padres tienen bien presente la masacre de Newtown del 14 de diciembre del año pasado: Adam Lanza, con un rifle Bushmaster 223, disparó 154 balas contra un grupo de escolares segando la vida de veinte de ellos y la de seis adultos y una última bala con una pistola Glock de 10 mm para suicidarse: 155 proyectiles en sólo cinco minutos (www.sa lon.com, 28/3/13). Barry Tull, director de la escuela preparatoria de Worcester, ubicada en el Maryland rural, ha desplegado
80 escudos antibalas en las aulas “disfrazados” de pizarras blancas. El proyecto de enmienda que restringe la venta de armas a civiles presentado al Congreso por Obama –con medidas, entre otras, como la prohibición de comerciar armas de asalto– fracasó en el Capitolio y las familias y los enseñantes toman precauciones.
La empresa que proporcionó el equipo de la escuela de Worcester es la Hardwire, “que ha vendido ‘pizarras blancas’ similares a establecimientos escolares de North Dakota, Pennsylvania y California”, agrega The Guardian. El chaleco antibalas escolar pesa unos cuatro kilos, cuesta convencer a los niños de que lo porten, pero cuando lo llevan en la espalda, los más pequeños tienen el cuerpo prácticamente cubierto. La Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés) arguye que es mejor el sistema de guardias armados. Este poderoso lobby ha hecho lo suyo para bloquear el proyecto en el Congreso. Desde hace tiempo.
Una investigación conjunta del diario The Guardian y la Sunlight Foundation llegó a esta conclusión: 43 de los 45 senadores que torpedearon las medidas de control de armamentos recibieron “donaciones” de la NRA (www.guardian.co.uk,
19/4/13). Por otra parte, la NRA viene aportando desde 1990 más de 800.000 dólares a las campañas electorales de 40 senadores que votaron contra la enmienda (//sunlight foundation.com, 18/12/12).
La documentación analizada por la Sunlight muestra que lo sucedido en Newtown provocó una recaudación record de aportes voluntarios a la NRA: 2,7 millones de dólares en efectivo sólo en enero y febrero de este año. Hay gente a la que le gusta disparar.
Otros dos grupos, Propietarios de Armas de EE.UU. y la Asociación Nacional por el Derecho a las Armas, tal vez incluso más extremistas que la NRA en la materia, también procuran: el senador Ted Cruz, uno de los republicanos más duros contra la enmienda, ha recibido 9000 y 5000 dólares respectivamente de cada uno de esos clanes. Algunos sobornos llegan por vías menos directas. El senador Jeff Flake, que se opuso al control de armas en el último minuto, recibió en el 2012 cinco mil dólares del Proyecto Madison, una congregación de derecha muy activa que en su programa considera prioritario el derecho a poseer pistolas y ametralladoras de todo calibre y nivel.
The Guardian señala que, aunque las sumas “donadas” son relativamente pequeñas, indican el grado de importancia que cada grupo atribuye a los diferentes medios de contrarrestar cualquier intento de coartar la posesión de armas. La NRA invirtió más de 8,5 millones de dólares durante la reciente campaña electoral en propaganda por televisión y llamados telefónicos. El análisis de la Sunlight Foundation establece que, después de la matanza de Newtown, la NRA promovió una campaña contra el control de la venta de armas al menos por cinco empresas de televisión.
El presiente Obama reaccionó airadamente contra los senadores que rechazaron la propuesta de enmienda y los acusó de ceder al cabildeo de los grupos proarmas y de obturar la mejor posibilidad en una década de controlar su venta. Incluso algunos republicanos moderados y cuatro demócratas bloquearon un acuerdo bipartidista por el cual se hubiera ampliado la investigación de antecedentes de los compradores por Internet y en las exposiciones del ramo.
Patricia Maisch, sobreviviente de la masacre de Tucson que segó la vida de seis personas en enero del 2011, estaba en la galería del Senado acompañando a los familiares de las víctimas de Newtown. Recibió el rechazo del proyecto con el grito de “¡Vergüenza para ustedes!” y la policía la sacó del Capitolio (www.huffington post.com, 17/4/13). Una mayoría de la opinión pública estadounidense está a favor del control de armas, pero el pueblo es una cosa y los representantes que elige, otra.

OTRA HUMANIDAD ES NECESARIA 

LA PRESENCIA DE CAÑAMERO, GORDILLO Y COLAU EN TELECINCO ANTE CIENTO DE MILES DE PERSONAS




Los sindicalistas del SAT Diego Cañamero y Juan Manuel Sánchez Gordillo, junto a la portavoz de la PAH, Ada Colau, asistieron anoche a “El Gran Debate” de TeleCinco.

Es cierto que el Canal hace un debate enfrentándolos con tres periodistas de ultraderecha para que se crucen palabras fuertes, y buscando el show mediático que consiga audiencia, pero la presencia de Cañamero y Gordillo tiene una repercusión inmediata en la vida del sindicato, incluso en su crecimiento militante. A la cantidad de espectadores que observan desde sus casas las razones y argumentos de la izquierda real sería más que difícil acceder de otra manera.

El programa concitó al 13, 8% de las personas que veían televisión en ese momento, sólo por detrás de una película en Antena 3, pero con momentos puntuales con la mayor audiencia (Datos Kantar).

PROGRAMA
http://www.telecinco.es/elgrandebate/2013/mayo/04-05-2013/El_Gran_Debate-Diego_Canameros-Marinaleda-Las_Turquillas-Sanchez_Gordillo_2_1599180001.html