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miércoles, 24 de abril de 2013

LA ESTRATEGIA DE LA TENSIÓN A TRAVÉS DEL 11 DE SEPTIEMBRE, EL ASESINATO DE JFK Y EL ATENTADO DE OKLAHOMA CIITY


El investigador y ex diplomático Peter Dale Scott compara los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001, el asesinato de John F. Kennedy y el atentado de Oklahoma City. Y demuestra así la permanente existencia de un Estado profundo, más allá de las apariencias.
| Los Ángeles (Estados Unidos)

Los acontecimientos profundos estructurales y la estrategia de la tensión en Italia

Desde Estados Unidos, no resulta difícil observar cómo la Historia italiana de la segunda mitad del siglo 20 fue claramente desestabilizada por una serie de hechos del tipo de los que he decidido llamar «acontecimientos profundos estructurales». He definido esos hechos como «acontecimientos […], (del tipo del asesinato de John F. Kennedy, el allanamiento del Watergate o el 11 de Septiembre), que afectan brutalmente la estructura social [y que] tienen un gran impacto en la sociedad […]. Por otro lado, constantemente implican actos criminales o violentos. Y, finalmente, a menudo son perpetrados por una oscura fuerza desconocida». [1]
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El atentado de la Piazza Fontana
Los ejemplos de acontecimientos profundos estructurales en Italia –ejemplos que la población local conoce muy bien– incluyen los atentados con bombas perpetrados en la Piazza Fontana, en 1996; en la Piazza della Loggia, en 1974; y contra la estación de trenes de Bolonia, en 1980.
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El atentado contra la estación de Bolonia
En aquella época, la responsabilidad de aquellos atentados, en los que murieron más de 100 civiles y que dejaron una cantidad aún mayor de heridos, se atribuyó a izquierdistas que vivían al margen de la sociedad. Sin embargo, principalmente gracias a una serie de investigaciones y procedimientos judiciales, hoy está claramente demostrado que aquellos atentados en realidad fueron obra de elementos de extrema derecha que cooperaban con la inteligencia militar italiana. Aquellas acciones se inscribían en el marco de una permanente «estrategia de la tensión» destinada a desacreditar a la izquierda italiana, favorecer el mantenimiento de un statu quo caracterizado por la corrupción y quizás incluso a favorecer un alejamiento de la democracia [2]. Como afirmó posteriormente uno de los autores de aquellos atentados, Vincenzo Vinciguerra, «[la] explosión de diciembre de 1969 supuestamente debía ser el detonador que convencería a las autoridades políticas y militares [italianas] de proclamar un estado de urgencia». [3]
Vinciguerra reveló también que había sido miembro de una red paramilitar «stay-behind» junto a varios de sus cómplices. Al final de la Segunda Guerra Mundial, la CIA y la OTAN habían creado aquella red bajo el nombre codificado de «Operación Gladio».
En 1984, cuando varios jueces lo interrogaban sobre el bombazo de 1980 contra la estación ferroviaria de Bologna, Vinciguerra declaró:
«Con [la masacre] de Peteano y todas las que vinieron después ya nadie debería dudar de la existencia de una estructura activa y clandestina, capaz de elaborar en la sombra aquella estrategia de matanzas. [Se trata de una estructura] insertada en los órganos mismos [del Estado]. […] En Italia existe una organización paralela a las fuerzas armadas, que se compone de civiles y militares y con vocación antisoviética, o sea destinada a organizar la resistencia contra una posible ocupación del territorio italiano por parte del Ejército Rojo. […] Una organización secreta, una súper organización que tiene su propia red de comunicación, armas, explosivos y hombres entrenados para utilizar todo eso. […] Una súper organización [que], a falta de una invasión soviética, recibió de la OTAN la orden de luchar contra un deslizamiento del poder hacia la izquierda en este país. Y eso fue lo que hicieron, con el respaldo de los servicios secretos del Estado, del poder político y del ejército.» [4]
Más tarde, fueron revelándose en otros países, como Bélgica y Turquía, los vínculos de la red Gladio con largas campañas de violencia bajo bandera falsa –en las que aparecía nuevamente la implicación de la OTAN y de la CIA. [5]
El objetivo inicial de Gladio era consolidar la resistencia en caso de invasión soviética. Pero la mayoría de los altos responsables italianos implicados en los atentados con bombas también subrayaron la responsabilidad de la CIA y de la OTAN en aquellos actos:
«El general Vito Miceli, ex jefe de la inteligencia militar italiana, luego de su arresto en 1974 bajo la acusación de conspiración con vistas a derrocar el gobierno, testimonió “que las organizaciones incriminadas […] se formaron gracias a un acuerdo secreto con Estados Unidos y [evolucionaron] en la estructura de la OTAN”.
El ex ministro de Defensa Paulo Taviani declaró al magistrado Casson, durante una investigación [realizada] en 1990, que durante su periodo en el ministerio (1955-1958), los servicios secretos italianos eran dirigidos y financiados por “los boys de la Vía Veneto” –en otras palabras, los agentes de la CIA en la embajada de Estados Unidos en pleno centro de Roma. En 2000, “un general de los servicios secretos italianos [nombrado Giandelio Maletti] declaró […] que la CIA había dado su aprobación tácita a una serie de atentados con bomba en los años 1970, para crear inestabilidad e impedir que los comunistas llegasen al poder. […] “La CIA quería, a través del nacimiento de un nacionalismo extremista y de la contribución de la extrema derecha, sobre todo la de Ordine Nuovo, impedir que [Italia] se inclinara hacia la izquierda, agregó”.» [6]
En su importante libro Les Armées Secrètes de l’OTAN [Los ejércitos secretos de la OTAN], Daniele Ganser se refiere a un artículo publicado en la prensa española, en 1990, en el que se habla de Manfred Worner, un político y diplomático alemán que era en aquel entonces secretario general de la OTAN. Aquel año, según el artículo, el señor Worner confirmó en secreto que el cuartel general de la OTAN –el SHAPE– era en realidad responsable de la red Gladio:
«El Supreme Headquarters Allied Powers Europe o SHAPE, el órgano de mando del aparato militar de la OTAN, coordinaba las operaciones del Gladio. Eso es lo que ha revelado el secretario general Manfred Worner en una entrevista con los embajadores de las 16 naciones aliadas de la OTAN.» [7]
Sacando sus propias conclusiones de esa afirmación, Ola Tunander comparó la estrategia de la tensión en Italia –con sus atentados bajo bandera falsa– a «lo que la élite militar turca podría describir como la redirección forzada de la democracia por el “Estado profundo” [se trata de una expresión turca]». [8]
Me parece, sin embargo, que sería demasiado simplista atribuir la estrategia de la tensión en Italia únicamente a la «súper organización [que] recibió de la OTAN la orden [de perpetrar atentados bajo bandera falsa]», retomando las palabras de Vinciguerra. Resulta que otras fuerzas tuvieron un papel de primera línea en la estrategia de la tensión, actuando junto a la OTAN y a grupúsculos que Vinciguerra conocía gracias a la inteligencia militar italiana (el SID, que se convertiría después en el SISMI). Es importante recordar que, en Italia, los juicios contra los individuos condenados por el atentado de 1980 contra la estación de Bolonia no sólo tenían que ver con Vinciguerra, el SISMI y el Gladio sino también con elementos de la mafia italiana (la Banda della Magliana) y con la logia masónica Propanga-Due (P-2) –esta última estaba además vinculada a una serie de banqueros criminales y al Vaticano. [9]
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La estrategia de la tensión
En resumen, si suponemos que algo comparable al Estado profundo turco estuvo implicado en la estrategia de la tensión en Italia, no es posible resolver el misterio. Sin embargo, esa hipótesis nos sugiere la existencia de un medio, o de una red de complicidades, que merece una investigación más profunda.

¿Se aplicó en Estados Unidos una estrategia de la tensión?

Como ya he escrito anteriormente, los vínculos de la red Gladio con prolongadas campañas de violencia bajo bandera falsa –en las que nuevamente aparecen implicadas la OTAN y la CIA– se conocieron posteriormente en otros países, como Bélgica y Turquía [10]. Quisiera señalar que Estados Unidos, al igual que Europa, ha sufrido también una sucesión comparable de acontecimientos profundos estructurales bajo bandera falsa. Esto incluye atentados con bomba que, siguiendo una misma estrategia de la tensión, han llevado sistemáticamente Estados Unidos a su actual situación: un estado de urgencia.
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El Cuartel General de la OTAN
Entre los acontecimientos profundos estructurales y engañosos que me gustaría analizar aquí, subrayaría los siguientes:
  • El asesinato de John F. Kennedy, en 1963, o 22 de noviembre, que condujo a la operación de la CIA conocida como Caos contra el movimiento de oposición a la guerra de Vietnam. (El 22 de noviembre fue claramente un acontecimiento profundo: numerosos documentos sobre la relación de Lee Harvey Oswald con la CIA siguen siendo secretos, a pesar de las demandas de medios judiciales y parlamentarios a favor de su publicación.) [11]
  • El asesinato de Robert Kennedy, en 1968, al que siguió la inmediata adopción de una ley de excepción. El resultado de esa ley fue una brote de violencia justificada por el Estado durante la convención del Partido Demócrata de 1968.
  • El primer atentado con bomba contra el World Trade Center, en 1993, y el de Oklahoma City, en 1995, que dieron lugar a la adopción de la Antiterrorism and Effective Death Penalty Act de 1996.
  • El 11 de septiembre de 2001 y los ataques con ántrax de ese mismo año, que condujeron a la imposición de las medidas de «continuidad del gobierno» (COG, siglas de Continuity of Government), al voto de la Patriot Act y a la proclamación, el 14 de septiembre de 2001, de un estado de urgencia que todavía se mantiene en vigor. Ese estado de urgencia fue renovado por un año más en septiembre de 2012. [12]
Todos esos acontecimientos profundos estructurales han arrojado un mismo resultado: la erosión de los poderes públicos reconocidos en la Constitución y su progresiva sustitución por una fuerza represiva exenta de control. En otros trabajos ya he señalado que:
  1. Como en Italia, la mayoría de esos acontecimientos fueron atribuidos a elementos marginales. Pero en realidad implicaron a facciones que se mueven dentro de las agencias de inteligencia clandestinas de Estados Unidos, así como las oscuras conexiones que estas mantienen con los círculos del crimen organizado;
  2. Algunos de esos elementos profundos estructurales están vinculados a la planificación permanente tendiente a garantizar la «continuidad del gobierno» (COG) en tiempos de crisis. Conocida en el Pentágono bajo la denominación de «Proyecto Juicio Final» (Doomsday Project), esa planificación disponía de su propia red secreta de comunicaciones seguras. Incluía también medidas tendientes a instaurar lo que en tiempos del Irangate, durante las audiencias del teniente coronel Oliver North en el Congreso estadounidense, se llamó una «suspensión de la Constitución de los Estados Unidos»;
  3. En cada uno de esos casos, la respuesta oficial a los acontecimientos profundos fue la adopción de un conjunto de nuevas medidas represivas, habitualmente a través de la vía legislativa;
  4. La acumulación de esos sucesos hace pensar en la presencia permanente, en Estados Unidos, de lo que yo llamo una «fuerza oscura» o un «Estado profundo» comparable a lo que Vinciguerra describió en Italia como una «fuerza secreta [oculta y] clandestina, capaz de elaborar en la sombra una estrategia de matanzas [sucesivas].» [13]

El atentado de Oklahoma City
y el 11 de septiembre

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El atentado de Oklahoma City
Hace poco vi un documental titulado A Noble Lie (Una mentira noble), sobre el atentado perpetrado en Oklahoma City en 1995 [14]. Por primera vez pude confrontar mis hipótesis con ese atentado perpetrado el 19 de abril de 1995 –y que por lo tanto llamaré 19 de Abril. Ese acontecimiento encaja en mis parámetros de análisis, mucho más de lo que yo hubiese podido imaginar, e incluso los refuerza..
En efecto, el documental A Noble Lie da a conocer grandes similitudes entre los acontecimientos de abril de 1995 y los de septiembre de 2001. El paralelo más evidente es la supuesta destrucción, por fuerzas externas, de un inmueble con estructura de acero reforzado (por un camión lleno de explosivos, en el caso del edificio Murrah, y por los escombros proyectados durante el derrumbe de la torre norte del World Trade Center, en el caso del Edificio 7 [o Building Seven], en 2001). En ambos casos, algunos expertos afirmaron que, en realidad, únicamente cargas explosivas de corte instaladas directamente en las columnas de carga situadas dentro de los edificios habrían podido provocar el derrumbe de estos. Veamos, por ejemplo, un informe entregado al Congreso por Benton K. Partin, general de brigada en retiro de la US Air Force, experto en explosivos no nucleares:
«Cuando vi por primera vez las fotos de los daños asimétricos del camión cargado de explosivos en el edificio federal, mi reacción inmediata fue pensar que era técnicamente imposible generar ese tipo de daños sin poner cargas de demolición suplementarias en varias columnas de carga de hormigón armado. […] Con lo que hoy se sabe sobre el poder y la composición de la bomba, el que la simple explosión de un camión cargado de explosivos pudiese [destruir el edificio] en una profundidad de 18 metros y provocar el derrumbe de una columna de carga de dimensión A-7 es algo que resulta incomprensible.» [15]
Hoy en día un amplio consenso está apareciendo entre los arquitectos, ingenieros y otros expertos competentes. Según ellos, es muy probable que los tres edificios del World Trade Center que se derrumbaron el 11 de septiembre de 2001 también hayan sido destruidos mediante el uso de cargas explosivas como las que se usan en las demoliciones controladas. [16]
Las consecuencias jurídicas de gran parte de esos acontecimientos constituyen otra similitud importante. En efecto, la respuesta al atentado de Oklahoma City fue la adopción de la Antiterrorism and Effective Death Penalty Act de 1996, mientras que la respuesta al 11 de septiembre de 2001 fue la aplicación de la COG y el posterior voto de la Patriot Act –a raíz de los atentados de bandera falsa con uso de ántrax. El documental A Noble Lie se concentra en las consecuencias internas de la Antiterrorism Act. Al igual que la Patriot Act, aprobada posteriormente, esa ley instauró importantes restricciones al derecho de habeas corpus, en relación con la manera como lo habían interpretado los tribunales hasta aquel momento. Dicho de otra manera, esas dos leyes implementaron pretextos jurídicos para autorizar las detenciones arbitrarias, lo cual había sido una preocupación central en la planificación de la COG que se había desarrollado en los años 1980 bajo la dirección de Oliver North. Todo esto forma parte de un proceso permanente de restricciones progresivas de nuestros derechos constitucionales por parte de un poder sobre el cual no se ejerce ningún tipo de control –evolución que data, en mi opinión de la época del asesinato de John F. Kennedy, en 1963.
Sin embargo, la Antiterrorism Act de 1996 tuvo también importantes consecuencias en el extranjero, sobre todo por el hecho que la sección 328 de esa ley enmendó la Foreign Assistance Act para apoyar
«la ayuda en armas y municiones a algunos países en particular, con vistas a combatir el terrorismo [17]. Eso condujo a la creación, en 1997, de un acuerdo de enlace «Top Secret» entre el Centro de Contraterrorismo de la CIA (CTC, siglas de Counterterrorism Center) y Arabia Saudita, seguido de un acuerdo posterior concluido en 1999 entre la CIA y Uzbekistán (que son hoy en día dos de los regímenes más secretos y represivos del mundo).» [18]
Yo he sostenido que esos acuerdos de enlace confidenciales –concluidos con Arabia Saudita y Uzbekistán– pudieron servir a la CIA de cobertura para organizar su retención de información secreta antes del 11 de septiembre de 2001. Esa disimulación de información de inteligencia tenía que ver con Khaled al-Mihdhar y Nawaf al-Hazmi, dos de los individuos designados como culpables de aquellos ataques [19].
Por consiguiente, si es correcto mi análisis sobre la retención de información que la CIA organizó entre 2000 y 2001, el 19 de abril no sólo presenta similitudes con los ataques de septiembre de 2001. Este atentado de 1995 constituye en realidad una etapa determinante en el proceso que hizo posible tanto la nueva retención de información como los hechos mismos del 11 de septiembre de 2001.

El recrudecimiento de los poderes represivos a raíz de los acontecimientos profundos

El hecho que el 19 de abril tuviese consecuencias jurídicas de carácter represivo vincula ese acontecimiento tanto al 11 de septiembre como al 22 de noviembre, ya que el asesinato de JFK fue utilizado por la Comisión Warren para ampliar la vigilancia de la CIA sobre los propios estadounidenses. Como escribí en mi libro Deep Politics, eso fue resultado
«controvertidas recomendaciones de la Comisión Warren que impusieron que se ampliaran las responsabilidades del Secret Service en materia de vigilancia interna (WR 25-260. Paradójicamente, esta última concluyó que Oswald había actuado solo (WR 22), pero también [concluyó] que el Secret Service, el FBI y la CIA tenían que coordinar más estrechamente la vigilancia sobre los grupos organizados (WR 463). En particular recomendó al Secret Service que se dotara de una base de datos informatizada compatible con la que ya había elaborado la CIA.» [20]
Durante la guerra contra Vietnam que se produjo posteriormente, esta implicación de la CIA en la vigilancia interna condujo a la operación Caos. Se trataba de una investigación sobre el movimiento contra la guerra de Vietnam durante la cual la CIA, a pesar de las restricciones que le imponía su propia Carta en materia de espionaje interno,
«acumuló miles de expedientes sobre los ciudadanos de Estados Unidos, incluyó a cientos de miles de estos en sus archivos informáticos y distribuyó al FBI y a otras agencias gubernamentales miles de informes sobre ellos. Parte de esa información tenía que ver con las actividades internas de los ciudadanos en cuestión». [21]
Este proceso de recrudecimiento represivo se repetirá 4 años más tarde a raíz del asesinato de Martin Luther King, en 1968. En respuesta a ese acontecimiento, 2 brigadas del ejército estadounidense se desplegaron en los propios Estados Unidos hasta 1971. Esas unidades estuvieron en estado de alerta permanente, listas para intervenir en el marco de la operación Garden Plot, cuyo objetivo era contrarrestar posibles desórdenes internos.
Ce processus de durcissement répressif se répétera quatre ans plus tard, suite à l’assassinat de Martin Luther King en 1968. En réponse à cet événement, deux brigades de l’US Army furent déployées aux États-Unis jusqu’en 1971. Placées en état d’alerte permanent, elles étaient en position d’intervenir dans le cadre de l’opération Garden Plot, qui était destinée à contrer d’éventuels troubles intérieurs. [22]
Ese esquema se repetirá nuevamente con
«El asesinato de Robert Kennedy [conocido también como RFK o Bobby]. En las 24 horas transcurridas entre los disparos de los que Bobby fue víctima y su posterior deceso, el Congreso adoptó con carácter urgente una ley que había sido redactada desde mucho antes (como sucedió con la Resolución del Golfo de Tonkín en 1964 y con la Patriot Act en 2001 –ley que ampliaba nuevamente los poderes secretos del Secret Service, en nombre de la protección de los candidatos a la presidencia.» [23]
Y no se trataba de un cambio insignificante: aquella ley votada apresuradamente bajo [el presidente] Johnson dio lugar a algunos de los peores excesos de la época de Nixon [24].
Ese cambio contribuyó igualmente al caos y a los actos de violencia que marcaron la Convención Demócrata de 1968, en Chicago. Agentes de vigilancia de la Inteligencia Militar destacados en el Secret Service operaban dentro y fuera de la sala del encuentro. Algunos de ellos equiparon a los «delincuentes de la Legion of Justice, como la Chicago Red Squad [que] agredió a los grupos locales que se oponían a la guerra». [25]

Otras similitudes entre Dallas en 1963 y Oklahoma City en 1995

Las consecuencias represivas del 22 de noviembre y del 19 de abril están vinculadas a otras características comunes de esos dos acontecimientos. Casi inmediatamente después del 22 de noviembre, comenzaron a difundirse varios relatos provenientes de fuentes tanto internas como externas al gobierno. Aquellos relatos sugerían que Lee Harvey Oswald había asesinado al presidente [Kennedy] en el marco de un complot comunista internacional.
En mi libro Deep Politics and the Death of JFK los designé como «relatos primarios», que se inscribían en
«un proceso en 2 fases. La “fase primaria” consistía en agitar el espectro de un complot internacional vinculando a Oswald con la URSS, con Cuba o con esos dos países a la vez. Esa amenaza fantasma sirvió para invocar el peligro de un posible enfrentamiento nuclear, lo cual incitó al presidente de la Corte Suprema de Estados Unidos Earl Warren y a otros responsables políticos a aceptar la “fase secundaria” –la hipótesis también falsa (pero mucho más inofensiva) de que Oswald asesinó al Presidente él solo. […] El relato primario […] fue expuesto primeramente y posteriormente desmentido por la CIA. Michael Beschloss reveló que el 23 de noviembre a las 9 horas y 20 minutos, el director de la CIA John McCone informó al nuevo presidente sobre los últimos sucesos. Según las palabras de Beschloss, la “CIA tenía información sobre los contactos extranjeros de Lee Harvey Oswald, el presunto asesino [de JFK], que sugería [al Presidente Lyndon B. Johnson] que Kennedy podía haber sido víctima de una conspiración internacional.”» [26]
Hasta ahora, tanto los relatos primarios como los secundarios han ocupado un lugar central en el tratamiento del 22 de noviembre por parte de los medios dominantes. Sin embargo, esos medios prácticamente han excluido los análisis independientes que consideran ese asesinato como un acontecimiento profundo.
Muchos observadores han olvidado el hecho que después del 19 de abril también hubo un proceso en dos fases. Inmediatamente después del atentado, y también un poco más tarde, se produjo la difusión de cierto número de relatos. Estos vinculaban a Timothy McVeigh y Terry Nichols con varios iraquíes así como con otros individuos originarios del Medio Oriente. Entre las personas mencionadas se hallaba Ramzi Yusef, el fugitivo autor del atentado con bomba de 1993 contra el World Trade Center (quien también utilizó una bomba fabricada con nitrato de amonio [ANFO] en una camioneta de marca Ryder) [27]. El presidente Clinton y Richard Clarke, su coordinador para el contraterrorismo, confirmaron que el 19 de abril se habló de varios de esos relatos en una reunión del Grupo de Seguridad Antiterrorismo (Counterterrorism Security Group) [28]. Tanto Clinton como Clarke dijeron también que habían descartado aquellas versiones porque pensaban que se trataba de un complot local de menor envergadura ejecutado por los dos culpables ya mencionados: Timothy McVeigh y Terry Nichols. Sin embargo, los relatos que mencionaban una implicación del Medio Oriente, atribuidos a veces a fuentes gubernamentales, siguieron apareciendo en los medios de la prensa dominante, como CBS, NBC y el New York Times [29].
En el mismo momento, Jayna Davis, periodista de la NBC en Oklahoma City, puso todo su empeño en las búsqueda de indicios de un complot local iraquí y los reunió en su libro The Third Terrorist (El tercer terrorista). Sus pruebas, del orden de la «fase primaria» estaban centradas en la búsqueda inicial de un sospechoso anónimo designado como John Doe #2. Esa búsqueda, que se suspendió rápidamente, había sido emprendida a raíz de una alerta cursada a todas las unidades. Posteriormente, el miembro del Congreso Dana Rohrabacher utilizó la investigación de Jayna Davis en la elaboración de un informe al Congreso [30].
En el plano institucional, Richard Clarke escribió que, además de la Antiterrorism Act, el atentado de Oklahoma City provocó una profusión de Directivas de Decisión Presidencial de carácter interno (PDD, siglas de Presidential Decision Directive), que él mismo redactó. Una de ellas buscaba corregir una falla de seguridad en la respuesta a aquel atentado. Otra directiva le confería [al propio Clarke] más amplios poderes en materia de lucha contra el terrorismo, incluyendo su nuevo título de Coordinador Nacional de Seguridad, Protección de la Infraestructura y Antiterrorismo. Otras dos directivas –la PDD 62 y sobre todo la PDD 67– preveían instaurar lo que él llamó «un sistema de mando y control [más] robusto» para «nuestro programa de Continuidad del Gobierno [COG]». Según Clarke, «se había autorizado el desmantelamiento [de la COG] cuando desapareció la amenaza de un ataque nuclear soviético» [31].
Esas palabras nos recuerdan el artículo de Tim Weiner publicado en el New York Times en abril de 1994. Según Weiner, en la época postsoviética del presidente Clinton, «el Proyecto Juicio Final […] tal como se conocía» había sido desmantelado ya que se habían disipado «las tensiones nucleares» de la guerra fría [32].
En otras palabras, el presidente Clinton había previsto poner fin al Proyecto Juicio Final, dirigido por un comité extragubernamental secreto que incluía a Donald Rumsfeld y Dick Cheney, quienes no ejercían en aquel momento ninguna función gubernamental. Pero Richard Clarke utilizó el atentado de Oklahoma City para justificar que se mantuviera ese programa, incluso reforzándolo y poniéndolo bajo su propio control.
Según el autor Andrew Cockburn, se había encontrado un nuevo blanco:
«A pesar de que los ejercicios continuaron bajo la era Clinton, con un presupuesto anual de más de 200 millones de dólares, los ya desaparecidos soviéticos fueron reemplazados por terroristas […] Hubo además otros cambios. Anteriormente, los especialistas seleccionados para dirigir el “gobierno de la sombra” habían sido escogidos en el conjunto del espectro político, tanto demócratas como republicanos. En lo adelante, dentro de los bunkers, [Cheney y] Rumsfeld se [verían] en compañía de sus simpatizantes políticos, ya que la lista de “jugadores” se componía casi exclusivamente de halcones republicanos. “Era una manera de que aquella gente se mantuviese en contacto. Se reunían, hacían ejercicio y hablaban mal de la administración Clinton, lo peor posible”, según me reveló un ex oficial del Pentágono que conocía el fenómeno directamente. “Podía decirse que era un gobierno secreto en espera de su momento.”» [33]
Por supuesto, el hecho de que el 19 de abril fuese seguido de un refuerzo del Proyecto Juicio Final no basta para confirmar mi tesis, según la cual ese programa de la COG fue un factor determinante en la planificación y ejecución de los acontecimientos profundos estructurales en Estados Unidos [34]. Pero mi descripción de esos casos permite observar otras características recurrentes, que vuelven a aparecer en el caso de Oklahoma City.
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El primer atentado contra el World Trade Center, en 1993
La primera de ellas es el papel central atribuido a culpables designados en las versiones oficiales de esos acontecimientos, cuando se sabe que eran muy probablemente informantes del gobierno o agentes dobles [35]. El ejemplo más reciente que más se ha documentado es quizás la utilización y la protección, por parte del gobierno de Estados Unidos, de Ali Mohamed, un importante cuadro de al-Qaeda que operaba como doble agente en el seno de esa organización; esa protección le permitió entrenar a varios de los autores del atentado cometido en 1993 contra el World Trade Center, con el uso de un camión-bomba y contribuir posteriormente a la planificación del atentado con bomba contra la embajada de Estados Unidos en Kenya [36].
En la edición de mi libro The War Conspiracy correspondiente al año 2008, sugerí la posibilidad de que Lee Harvey Oswald y otros culpables designados del 11 de septiembre de (Ali Mohamed, Nawaf al-Hazmi y Khaled al-Mihdhar) hayan sido en realidad agentes dobles que trabajaban para una agencia del gobierno estadounidense, como el FBI o la inteligencia militar (DIA, siglas de Defense Intelligence Agency) [37]. Otros autores han sugerido que Oswald era cuando menos un informante del FBI y Lawrence Wright escribió en The New Yorker que al ocultar al FBI los nombres de al-Hazmi y de al-Mihdhar, «la CIA también pudo haber protegido una operación en el extranjero y, por lo tanto, temer que el FBI revelara [esa operación]» [38].
En ese contexto, mientras miraba el documental A Noble Lie, vi con gran interés la hipótesis según la cual Timothy McVeigh, el principal culpable designado del 19 de abril, pudiera ser también un informante o un doble agente que trabajaba para el US Army [39]. Por supuesto, esa hipótesis aún no ha sido demostrada, pero el documental aporta pruebas que la corroboran.

El atentado de Oklahoma City
y la operación PATCON

Lo que sí es seguro es que McVeigh –al igual que Oswald, al-Hazmi y al Mihdhar– se movía en un medio de informantes identificados y/o agentes dobles, que participaban en una importante operación secreta. En el caso de Oswald y de los dos sauditas, esta particularidad pudiera explicar por qué el gobierno de Estados Unidos se dedicó continuamente a ocultar hechos cruciales sobre ellos, tanto antes como después de los crímenes que se les imputan, ocultamientos que incluso prosiguen actualmente. [40]
En 2005, el excelente investigador John M. Berger descubrió que, en los años 1990, el FBI realizó una importante operación de contraespionaje, bautizada PATCON (por «Patriot-conspiracy»). En aquel marco, el FBI había investigado sobre el medio de Timothy McVeigh. Se trataba de la ultraderecha armada, a la que Berger describió de la siguiente manera:
«un conjunto muy heterogéneo de activistas y extremistas de derecha, racistas, ultralibertarios y/o partidarios de las armas, quienes, al cabo de los años, encuentran una causa común en sus temores y sospechas sobre el gobierno federal. Aunque los agentes infiltrados [del FBI] se reunieron con algunos de los peores elementos de ese movimiento, su trabajo nunca condujo ni a un solo arresto. Cuando apareció McVeigh en medio de aquella investigación, en 1993, nadie se fijó en él.» [41]
La operación PATCON prestó mucha atención a un antiguo pilar de la red ilegal de Oliver North, que había sido utilizada para proveer armas a los Contras en Nicaragua. Se trataba de Tom Posey y de su grupo paramilitar, la CMA (siglas de Civilian Material Assistance). Según Paul de Armond, aquella organización había comenzado sus actividades en los años 1980 como «complemento del Ku Klux Klan de Alabama» [42]. La CMA participó primeramente en el esfuerzo de aprovisionamiento de la DIA a los Contras, tarea que pasó después a las manos de Oliver North. Las patrullas «benévolas» [En el sentido de “no remuneradas”. Nota del Traductor.] de esa organización contra los inmigrantes clandestinos en la frontera de Arizona convencieron al entonces congresista John McCain para que ocupara un puesto en su consejo de administración [43]. Sin embargo, en el periodo post Reagan, «Posey era un comerciante de armas muy conocido en el mercado negro, sospechoso de tener fuentes de contrabando en varias bases del US Army», según los investigadores de PATCON. [44]
Tanto en el asesinato de JFK como en el 11 de septiembre me parece evidente que las disimulaciones posteriores a esos complots se deben a que fueron hábilmente planificadas para quedar englobadas en operaciones clandestinas autorizadas, de manera que se mantuviesen en secreto después de los hechos. El importante ensayo sobre la operación PATCON que publicó John Berger en Foreign Policy no sugiere en ningún caso la existencia de algún vínculo entre el plan de McVeigh y esa operación del FBI. Sin embargo, en un momento de su investigación, Berger señala que Dennis Mahon, socio de McVeigh y también blanco importante de PATCON,
«se convertirá en una figura célebre en los medios que proclaman la superioridad de la “raza blanca” y fue condenado en febrero [de 2005] por el envío de un paquete postal explosivo a un dirigente de la diversidad en el Estado de Arizona en 2004. A raíz de su arresto, durante el año 2009, Mahon dijo a su compañero de celda que él era “el tercer anónimo en la investigación sobre el bombazo de Oklahoma City”.»
En otras palabras, Dennis Mahin se identificó a sí mismo como John Doe #2.
En su sitio web Intelwire.com, Berger escribió que «Mahon [declaró] haberse codeado con McVeigh en el pasado». Berger deduce de eso que «partiendo de esos comentarios y de ciertas informaciones, es por lo menos plausible que Mahon haya estado implicado en el atentado [de Oklahoma City]» [45]. «La otra prueba» que menciona Berger es el testimonio de Carol Howe, informante de la ATF [Agencia de Alcohol, Armas de Fuego y Tabaco, siglas en inglés. NdT.] dado a conocer primeramente por Jayna Davis y posteriormente por el congresista Dana Rohrabacher. Según ese testimonio, «Mahon habló de cometer atentados con bombas contra edificios federales [antes del 19 de abril]. […] [Además,] viajó 3 veces a Oklahoma City [con Andre Strassmeir, un contacto de Timothy McVeigh].» [46]
Mahon ha sido descrito como un hablador con tendencia a la autoglorificación. A pesar de todo, es evidente que las nuevas pruebas que se han conocido a raíz de la investigación PATCON deberían inducirnos a estudiar mejor el contexto del atentado de Oklahoma City. En efecto, sólo algunos iniciados estaban al tanto de esa operación secreta, realizada por el FBI entre 1991 y 1993.

¿Fue el atentado de Oklahoma City una «encerrona que salió mal»?

Aunque la operación PATCON terminó oficialmente en 1993, sus expedientes nos han permitido saber que numerosos informantes del FBI residían permanentemente en la comunidad de Elohim City, Oklahoma. Es muy probable que entre ellos se encontrasen no sólo Carol Howe sino también Andre Strassmeir, el contacto de Timothy McVeigh anteriormente mencionado [47]. La falta de respuesta de las autoridades a los informes sobre un proyecto de atentado con bomba fortalece la hipótesis –emitida en el documental A Noble Lie– de que el complot del 19 de abril pudo haber sido inicialmente una trampa policial en contra sus autores. Su mortífero desenlace parece el resultado de una «encerrona que salió mal».
De confirmarse esta hipótesis, la similitud entre el 19 de abril y el primer atentado contra el World Trade Center, en 1993, resultaría mayor aún. Según el relato oficial, aquel ataque también fue planificado por un grupo terrorista ya penetrado por el FBI, grupo que también utilizó una bomba de ANFO en una camioneta alquilada marca Ryder. Este vehículo también fue identificado gracias a su número de identificación vehicular (NIV), encontrado en un fragmento metálico. [48]
Veamos lo que reportó el New York Times, después del atentado de 1993, basándose en grabaciones de interrogatorios entre un informante y su contacto del FBI:
«Se reveló a los funcionarios de las fuerzas del orden [el FBI] que varios terroristas estaban preparando una bomba, que fue finalmente utilizada contra el World Trade Center. Se consideró [la posibilidad de] contrarrestar a los malhechores sustituyendo secretamente los explosivos por un polvo inofensivo, declaró un informante después del atentado. Este [informante] supuestamente debía ayudar a los malhechores a fabricar la bomba y les proporcionaría la pólvora falsa, pero aquel plan fue anulado por un supervisor del FBI que tenía otras ideas sobre la manera de utilizar al informante, [llamado] Emad A. Salem.» [49]
Ese relato del New York Times sobre el atentado de 1993 contra el World Trade Center describe claramente un proyecto terrorista eficazmente penetrado por el FBI y que, por una razón desconocida, tuvo de todas formas un trágico desenlace. Un solo caso de operación de penetración «que salió mal» en 1993 puede atribuirse a la confusión, a la incompetencia burocrática o a la dificultad de determinar el momento en que las fuerzas del orden disponen ya de suficientes pruebas para justificar los arrestos. La repetición de esa catástrofe 2 años más tarde ya debe llevarnos a tratar de saber si aquel mortífero desenlace no fue en realidad el resultado que realemente se esperaba obtener.
Ante la inacción gubernamental que antecedió los hechos del 11 de septiembre –a pesar de que la CIA conocía a los presuntos secuestradores aéreos–, el atento estudio de esos asesinatos en masa refuerza la necesidad de la denuncia ante la Corte Penal Internacional que propone el juez [italiano] Ferdinando Imposimato (actual presidente honorario de la Corte de Casación italiana). Según [Imposimato], el 11 de septiembre fue «una repetición de la “estrategia de la tensión” que la CIA aplicó en Italia» entre los años 1960 y 1980 [50]. A pesar de todo, puedo entender que para una mayoría de estadounidenses sea a la vez difícil y doloroso enfrentar la idea de que la Historia de su país haya sido manipulada y desestabilizada a escala sistémica por fuerzas desconocidas, como sucedió en Italia hace medio siglo. Pero a medida que profundizo mis investigaciones, sigue fortaleciéndose mi convicción de que hay que tomar en cuenta el veredicto del juez Imposimato.
Por otro lado, si la analogía italiana es aplicable a Estados Unidos, la apreciación de que el 11 de septiembre fue «una repetición de la “estrategia de la tensión” aplicada […] en Italia» nos conduce a una interrogante todavía más amplia sobre el conjunto de acontecimientos profundos estructurales aquí estudiados, en particular en cuanto a los atentados con bombas de 1993 y 1995. ¿Eran esos acontecimientos resultado de una misma estrategia de la tensión permanente? Es demasiado pronto para contestar esa pregunta. Pero podemos al menos observar que los atentados de 1993 y 2001 contra el World Trade Center muestran las características de un origen común, a la vez fuera del gobierno (el presunto «cerebro» Khaled Cheikh Mohammed y el informante Ali Mohamed) y potencialmente en el seno mismo del aparato estatal, a la luz de las disimulaciones persistentes y complementarias alrededor de ambos casos. [51]
Por el contrario, y de forma previsible, todos los acontecimientos profundos estructurales que he analizado hasta este momento son tratados en los medios dominantes como acciones de marginales exteriores al gobierno –un «loco aislado» como Lee Harvey Oswald o un «lobo solitario» como Timothy McVeigh. Los puntos comunes, que ya he presentado, entre esos acontecimientos sugieren la necesidad de un análisis diferente. Dicho de otra manera, algunos iniciados –entre ellos responsables de los servicios de inteligencia y otros funcionarios gubernamentales–, al igual que personas exteriores –incluyendo informantes y agentes dobles– deben ser considerados como responsables de la repetida concepción de complots que, debido a sus conexiones con operaciones clandestinas aprobadas por el Estado, no serán dados a conocer por las autoridades.
Mi análisis identifica a esos iniciados como miembros de un medio, informe y no estructurado pero que perdura, que vincula a las redes secretas que se mueven dentro del aparato del Estado con otras poderosas fuerzas dentro de nuestra sociedad. A pesar de mis propias reticencias iniciales, al no hallar una expresión más apropiada acabé decidiéndome a denominar ese medio como el «Estado profundo» [52]. Sin embargo, como ya señalé anteriormente al referirme a Italia, no considero que ese concepto pueda explicar esos misteriosos crímenes. El «Estado profundo» designa sin embargo un medio sobre el cual habría que investigar mucho más.

Un análisis alternativo de los acontecimientos profundos:
Los Crímenes del Estado contra la Democracia (CED)

Ahora voy a comparar mi propio análisis con otras dos lecturas diferentes. La primera es la noción de «gobierno secreto», presentada en 1987 por Bill Moyers en un importante programa de televisión del canal PBS. [53]
Aquel programa subrayaba, con toda razón, el peligroso aumento del poder de las agencias clandestinas –principalmente de la CIA– a partir [de la proclamación] de la National Security Act de 1947. Aquel programa de televisión analizaba principalmente los crímenes del Irángate para mostrar así qué es un gobierno secreto, que escapa a las restricciones legales y a todas las demás limitaciones jurídicas que imponen la Constitución y el Estado público.
Según lo dicho en el programa de Moyers,
«El Gobierno Secreto es una compleja red de complicidades en la que se reúnen funcionarios, espías, mercenarios, ex generales, oportunistas y grandes patriotas. Por diferentes razones, esos individuos operan fuera de las instituciones legítimas del gobierno.»
En otras palabras, aquel programa se refería a «la Empresa». Se trata de la operación que utilizaron Oliver North, sus respaldos externos y sus aliados del buró ejecutivo Eisenhower para montar el tráfico conocido como Irán-Contras, así como otras políticas violatorias de la ley y/o las directivas del Congreso. Como ya he demostrado en otros trabajos, Oliver North utilizó la red antiterrorista de crisis llamada Flashboard para concretar aquellas políticas. En sus inicios, aquella costosa red se había creado en el marco del Proyecto Juicio Final [54]. Al actuar de esa manera, North «cubría» su operación ya que llevaba a cabo su programa ilícito y criminal a través de aquella red secreta autorizada, [utilizándola] fuera del marco que había sido asignado a aquel instrumento.
En 1987, aquel análisis logró llegar a darse a conocer a través de la televisión porque una parte del gobierno de Estados Unidos estaba en guerra con la otra parte. Aquel conflicto interno enfrentaba al director de la CIA William Casey no sólo con el Congreso sino también con oficiales de alto rango en el seno de la propia CIA [55] El programa de Moyers era parte de una serie de filtraciones de iniciados y de revelaciones de los medios dominantes sobre la operación no registrada bautizada «Enterprise». Oliver North –teniendo en segundo plano al director de la CIA William Casey– había utilizado esa operación para violar las leyes y políticas oficiales [56]. En resumen, el desafío de Tom Moyers a los «guerreros» de Cassey y de North correspondía a los objetivos de la CIA tradicional (y de sus patrocinadores habituales, o sea los «comerciantes» de Wall Street. [57]
No resulta por lo tanto sorprendente que aquel programa no abordara ni el papel del vicepresidente Bush –quien era entonces el superior de Oliver North– ni los intereses que podían llevar a las transnacionales a promover las operaciones clandestinas de la CIA en todo el mundo (como, por ejemplo, la operación –mucho más importante– que la CIA estaba realizando en Afganistán en los años 1980). Lo principal es que tampoco se dijo en aquel programa de televisión ni una palabra sobre la planificación de la «suspensión de la Constitución de Estados Unidos». desarrollada por el propio Oliver North en el marco del Proyecto Juicio Final, aunque ese plan había sido mencionado brevemente durante las audiencias sobre el Irángate, en 1987 [58]. Al guardar silencio sobre ese proyecto, los realizadores de aquel programa de televisión cometieron el error de no mencionar la planificación permanente que, en mi opinión, permitió concretar los planes de la COG a través del 11 de septiembre y de la Patriot Act. En resumen, el ataque de Moyers contra el gobierno secreto se limitaba en gran parte a lo que ya se sabía. Así que Moyers no se aventuró a entrar en el terreno de la política profunda.
Más recientemente, el profesor Lance deHaven-Smith propuso el concepto de Crímenes de Estado contra la Democracia (CED o SCAD [siglas en inglés] de State Crimes Against Democracy). Algunos de mis amigos han retomado ese concepto dentro del movimiento por la verdad sobre el 11 de septiembre, entre ellos Peter Phillips y Mickey Huff. El profesor deHaven-Smith clasifica como CED «acciones o inacciones concertadas entre miembros del gobierno [,] destinadas a manipular los procesos democráticos y a sabotear la soberanía popular». [59]
Una de las grandes ventajas de la hipótesis de los CED es que, contrariamente a lo que ha sucedido con mi trabajo, varias revistas académicas han hablado de ella –rompiendo así una especie de «barrera del sonido». Pero la expresión «crímenes de Estado» me plantea un problema. Por un lado, yo diría que el Estado, o algunos de sus componentes, son a menudo víctimas de los acontecimientos profundos, como el 19 de abril y el 11 de septiembre. Por otro lado, yo veo fundamentalmente al Estado como un garante de la democracia y no sólo como un enemigo de ella.
Estoy de acuerdo con el hecho que algunos miembros del gobierno desempeñan, en efecto, un papel importante en esos acontecimientos e incluso he analizado a algunos en los párrafos anteriores. Pienso, sin embargo, que es engañoso atribuir esos crímenes al Estado en su conjunto. En efecto, si un empleado de banco abre la puerta a un grupo de asaltantes, el resultado será un asalto, pero no realizado por el banco aunque puede calificarse de «complot interno».
El análisis de los CED es mucho más útil y complejo de lo que puedo explicar aquí y seguiré aprendiendo de quienes lo desarrollan. Pero esta teoría no tiene que ver con la política profunda. La lista de CED elaborada por el profesor deHaven-Smith incluye «las guerras secretas en Laos y Cambodia» que, más que acontecimientos, son dos decisiones políticas sobre las que sabemos que fueron tomadas en la Oficina Oval de la Casa Blanca. Aunque en aquella época eran operaciones clandestinas y más que seguramente ilegales, nada tenían de misteriosas cuando se dieron a conocer. Por su naturaleza no eran verdaderamente «profundas».
En mi opinión, la presentación de los CED como una lucha entre el Estado y la democracia simplifica demasiado ambos conceptos y subestima sus contradicciones internas, contrariamente al programa de televisión de Bill Moyers. Después de todo, la democracia es una forma de Estado en la que la libertad y las prerrogativas del pueblo están constitucionalmente garantizadas por las autoridades estatales (o por lo que yo llamo el Estado público). Al menos uno de los CED analizados por el profesor deHaven-Smith –el asesinato de JFK– debería ser considerado más lógicamente como un crimen perpetrado en contra del Estado, más que por el Estado.
Peter Phillips y Mickey Huff parecen reconocer ese problema. Ellos no incluyen el asesinato de JFK en su lista de CED [60]. Sin embargo, esa omisión da lugar a una distinción artificial entre ese homicidio y otros acontecimientos profundos –como los asesinatos de Martin Luther King y de Robert Kennedy– que son, en mi opinión, síntomas de un mismo síndrome.
En resumen, estoy convencido de la importancia crucial de una distinción que no aparece en el análisis de los CED. Se trata de la diferencia entre el Estado público –ostensiblemente dedicado a favorecer el bienestar, los derechos y las prerrogativas del pueblo– y esa banda de poderes no oficiales que se mueven tanto dentro como fuera del gobierno, lo que de forma poco hábil he llamado el Estado profundo. A lo largo de medio siglo, este ha venido debilitando el poder civil progresista y persuasivo. Poco a poco ha ido reemplazándolo por un poder violento, autónomo, extraconstitucional e irrestricto.
Mi última objeción al análisis de los CED es de carácter práctico. En efecto, si el Estado es el autor de esos crímenes, el trabajo de los críticos debe consistir en movilizar contra él a la opinión pública. Lo cual hace el juego a las políticas libertarianas de quienes –como Alex Jones y otros ardientes defensores de la Segunda Enmienda– sienten una profunda desconfianza hacia el Estado público en su conjunto y no sólo hacia sus agencias clandestinas. El análisis del profesor deHaven-Smith no implica solamente a estas últimas sino a todo el gobierno de los Estados Unidos, y quizás incluso a los tribunales en particular. (En respaldo a esa acusación señala el acto inhabitual de la Corte Suprema que, en 2000, puso a George W. Bush en la presidencia, con 5 votos a favor y 4 en contra.)
Sin embargo, una estrategia cuyo objetivo es atacar al Estado en su conjunto me parece un ejemplo de política derrotista. Sobre ese aspecto podemos aclarar, una vez más, nuestras ideas mediante el estudio de la estrategia de la tensión aplicada en Italia, que constituye una tenebrosa historia de terrorismo ciego con un desenlace más feliz. En efecto, los atentados con bombas perpetrados en Italia dejaron de producirse, después del atentado de la estación de Bolonia, en 1980. Este cese de la violencia se debió a una serie de investigaciones enérgicas y valientes, realizadas primeramente por periodistas, después por comisiones parlamentarias y, finalmente, por los tribunales como el que dirigió el juez Imposimato, que también investigó el asesinato del primer ministre italiano Aldo Moro y el intento de asesinato contra el papa Juan Pablo II. No fue fácil lograr el triunfo de la verdad ante la violencia. Periodistas, parlamentarios y por lo menos un juez lo pagaron con la vida. Pero fue una clara victoria de algunos contrapoderes oficiales contra una parte del Estado.
El ejemplo italiano demuestra que las fuerzas oscuras que se mueven tras una estrategia de la tensión no son invencibles. Sugiere también que, para vencer al Estado profundo, la sociedad civil tendrá que aliarse a los sectores del Estado que pudieran ser finalmente movilizados para favorecer la búsqueda de la verdad.
Si este ensayo contribuye a que se alcance ese objetivo, ello querrá decir que otras personas habrán seguido las pistas investigativas definidas en este trabajo. No pretendo llegar a comprender yo solo la verdad sobre esos acontecimientos profundos estructurales. Pero sí espero haber logrado señalar algunas de las direcciones que deberían seguir las futuras investigaciones.
Traducción
Hugo Vidal
Este ensayo es una adaptación de un discurso pronunciado por el autor en la edición de 2012 del Festival de Oakland del Film sobre el 11 de Septiembre (Oakland 9/11 Film Festival), organizado por la Northern CA 9/11 Truth Alliance.
Traducido al español por la Red Voltaire a partir de la traducción al francés de Maxime Chaix
[1] Peter Dale Scott, «El “Proyecto Juicio Final” y los eventos profundos: el asesinato de JFK, el Watergate, el Irangate y el 11 de septiembre», Red Voltaire, 26 de enero de 2012.
[2] Daniele Ganser, Les Armées Secrètes de l’OTAN: Réseaux Stay Behind, Opération Gladio et Terrorisme en Europe de l’Ouest (Éditions Demi-Lune, Plogastel-Saint-Germain, 2011 [segunda edición]); Philip Willan, Puppetmasters: The Political Use of Terrorism in Italy (Constable, Londres, 1991).
[3] Vincenzo Vinciguerra, «Strage di Piazza Fontana spunta un agente USA», La Repubblica, 11 de febrero de 1998.
[4] «Secret agents, freemasons, fascists… and a top-level campaign of political “destabilisation”», The Guardian, 5 de diciembre de 1990; citado en Daniele Ganser, Les Armées Secrètes de l’OTAN, pp.30-31.
[5] Ganser, ibidem, pp.179-207, pp.307-32.
[6] Peter Dale Scott, La Route vers le Nouveau Désordre Mondial (50 ans d’ambitions secrètes des États-Unis) (Éditions Demi-Lune, Paris, 2010), p.254. Cf. Ganser, Les Armées Secrètes de l’OTAN, p.29.
[7] Ganser, Les Armées Secrètes de l’OTAN, p.54, citando El País, 26 de noviembre de 1990.
[8] Tunander, «The War on Terror», p.164.
[9] Cf. Peter Dale Scott, La Machine de guerre américaine: La politique profonde, la drogue, la CIA, l’Afghanistan… (Éditions Demi-Lune, Plogastel-Saint-Germain, 2012), p.62: «En febrero de 1989, el fiscal especial italiano Domenico Sica afirmó que la responsabilidad de ciertos atentados en la anterior década era de la mafia –lo que yo llamo la conexión narcótica global […]».
[10] Ganser, Les Armées Secrètes de l’OTAN, pp.179-207, pp.307-32.
[11] Scott Shane, «C.I.A. Is Still Cagey About Oswald Mystery», New York Times, 16 de octubre de 2009. Para mi análisis de las profundas similitudes entre el 22 de noviembre y el 11 de septiembre, ver Peter Dale Scott, The War Conspiracy: JFK, 9/11, and the Deep Politics of War (The Mary Ferrell Foundation, Ipswich, MA, 2008), pp.341-96.
[12] Ver Casa Blanca, «Message from the President Regarding the Continuation of the National Emergency with Respect to Certain Terrorist Attacks», 11 de septiembre de 2012.
[13] Sobre mi utilización ambivalente de la expresión «Estado profundo», ver Scott, La Machine de guerre américaine, pp.48-49.
[14] Para una introducción a ese documental, ver «A Noble Lie: Oklahoma City 1995 with James Lane and Chris Emery», Alex Jones Channel, 16 de diciembre de 2011.
[15] General Benton K. Partin, carta a los miembros del Congreso, 17 de mayo de 1995; citado en David Hoffman, The Oklahoma City Bombing and the Politics of Terror (Feral House, Los Angeles, 1998). Samuel Cohen, otro experto en explosivos, escribió a un miembro del Congreso estadounidense que «hubiese sido absolutamente imposible –y contrario a las leyes de la naturaleza– que un camión cargado de fertilizante y gasolina hiciese caer el edificio […] sea cual sea la cantidad [de esos productos explosivos]» (ibidem). El camión portador de una bomba [fabricada con nitrato de amonio que explotó frente a la oficina del primer ministro noruego parece corroborar las hipótesis de Partin y Cohen. En efecto, la bomba utilizada por Breivik rompió cristales pero no causó ningún daño estructural al edificio.
[16] 9/11: Explosive Evidence – Experts Speak Out, documental realizado por la asociación AE911Truth, transmitido el 16 de septiembre de 2012 por el canal de televisión estadounidense PBS Ver aquí una presentación de ese documental en el sitio web de la asociación ReOpen911; Cf. William Christison (ex alto responsable de la CIA, «Stop Belittling the Theories About September 11», Dissident Voice, 14 de agosto de 2006: Los edificios del World Trade Center fueron «muy probablemente destruidos por cargas [explosivas] de demolición controlada instaladas dentro de los edificios».
[17] Charles Doyle, «Antiterrorism and Effective Death Penalty Act of 1996: A Summary», Federation of American Scientists, 3 de junio de 1996. En un memorándum de diciembre del año 2000, Richard Clarke confirmó que esa ayuda provenía en aquel entonces del «Centro de Contraterrorismo de la CIA [CTC] y del Programa Antiterrorista [del Departamento de Estado] (ATA)».
[18] Peter Dale Scott, «La CIA, el 11 de septiembre, Afganistán y el Asia Central», Red Voltaire, 28 de septiembre de 2012; citando a Anthony Summers y Robbyn Swan, The Eleventh Day (Ballantine Books, New York, 2011), p.396.
[19] Scott, «La CIA, le 11-Septembre, l’Afghanistan et l’Asie centrale: Le lancement de la guerre de terreur des États-Unis». Esa retención de información tiene un importante precedente en 1963. Se trata de la obstrucción que la CIA organizó en contra del FBI. En efecto, durante las semanas que antecedieron el asesinato de JFK, la CIA ocultó al FBI gran cantidad de información fundamental sobre Lee Harvey Oswald.
[20] Peter Dale Scott, Deep Politics and the Death of JFK, p.280; citado en Scott, «El “Proyecto Juicio Final” y los eventos profundos: el asesinato de JFK, el Watergate, el Irangate y el 11 de septiembre».
[21] Church Committee, «Report, Book III – Supplementary Detailed Staff Reports on Intelligence Activities and the Rights of Americans», p.682.
[22] Nate Jones, «Document Friday: “Garden Plot”: The Army’s Emergency Plan to Restore “Law and Order” to America», National Security Archive, 11 de agosto de 2011.
[23] Public Law 90-331 (18 U.S.C. 3056); conversación en Peter Dale Scott, Paul L. Hoch y Russell Stetler, The Assassinations: Dallas and Beyond (Random House, New York, 1976), 443-46; citado en Scott, «El “Proyecto Juicio Final” y los eventos profundos: el asesinato de JFK, el Watergate, el Irangate y el 11 de septiembre».
[24] Agentes de la DIA [Defense Intelligence Agency, la Agencia de Inteligencia del Departamento de Defensa.] apoyaban al Secret Service y, en aquella época, su número aumentaba drásticamente. El Washington Star explicaría más tarde que «la importante extensión de la búsqueda de información de inteligencia [por parte del Ejército] […] no comenzó hasta después del asesinato a tiros del reverendo Martin Luther King» (Washington Star, 6 de diciembre de 1970; reimpreso en Federal Data Banks Hearings, p.1728); citado en Scott, «El “Proyecto Juicio Final” y los eventos profundos: el asesinato de JFK, el Watergate, el Irangate y el 11 de septiembre».
[25] George O’Toole, The Private Sector (Norton, New York, 1978), p.145, citado en Scott, Deep Politics and the Death of JFK, pp.278-79; también citado en Scott, «El “Proyecto Juicio Final” y los eventos profundos: el asesinato de JFK, el Watergate, el Irangate y el 11 de septiembre».
[26] Peter Dale Scott, «Overview: The CIA, the Drug Traffic, and Oswald in Mexico», History Matters; citando a Michael Beschloss (director del libro, Taking Charge: The Johnson White House Tapes, 1963-1964 (Simon & Schuster, 1997), New York, p.22. Los relatos «primarios», seguidos de desmentidos mediáticos «secundarios», han seguido saliendo a la luz hasta el día de hoy. El más reciente fue la publicación, en 2012, por el ex oficial de la CIA Brian Latell, de una alegación proveniente de un informante según la cual Fidel Castro sabía de antemano que JFK sería asesinado en Dallas (Brian Latell, Castro’s Secrets: The CIA and Cuba’s Intelligence Machine [Palgrave Macmillan, New York, 2012]).
[27] «The Iraq Connection», Wall Street Journal, 5 de septiembre de 2002; «Take AIM: Jayna Davis on OKC Third Terrorist», AIM.org. Cf. Dana Rohrabacher, Informe del Presidente de la Subcomisión de Investigación y Supervisión de la Comisión de Relaciones Internacionales de la Cámara de Representantes «The Oklahoma City Bombing: Was There A Foreign Connection?», 26 de diciembre de 2006.
[28] Richard Clarke, Against All Enemies: Inside America’s War on Terror (Free Press, New York, 2004), pp.97-99.
[29] Jim Naureckas, «The Oklahoma City Bombing: The Jihad That Wasn’t», Extra! (Fair.org), julio-agosto de 1995.
[30] Jayna Davis, The Third Terrorist: The Middle East Connection to the Oklahoma City Bombing (Thomas Nelson, Nashville TN, 2004); Dana Rohrabacher, Informe del presidente de la Subcomisión de Investigación y Supervisión de la Comisión de Relaciones Internacionales de la Cámara de Representantes, «The Oklahoma City Bombing: Was There A Foreign Connection?», 26 de diciembre de 2006.
[31] Clarke, Against All Enemies, p. 167.
[32] Tim Weiner, «Pentagon Book for Doomsday Is to Be Closed», New York Times, 17 de abril de 1994. Citado en Scott, La Route vers le Nouveau Désordre Mondial, p.260-61.
[33] Andrew Cockburn, Rumsfeld: His Rise, Fall, and Catastrophic Legacy (Scribner, New York, 2007), p.88 ; citado en Scott, La Route vers le Nouveau Désordre Mondial, p.261.
[34] Scott, «El “Proyecto Juicio Final” y los eventos profundos: el asesinato de JFK, el Watergate, el Irangate y el 11 de septiembre».
[35] En la actualidad, a menudo observamos acontecimientos profundos que implican a informantes. Mientras escribo estas líneas, los titulares hablan de una ola de violencia en el mundo musulmán. Esa violencia se desató a raíz de un largometraje islamofóbico especialmente abyecto cuyos autores admiten que se trató de una provocación deliberada (Sheila Musaji, «The Tragic Consequences of Extremism», The American Muslim, 14 de septiembre de 2012). Posteriormente, no me sorprendió leer que Nakoula Nakoula, uno de los responsables del largometraje, fue también informante federal («Producer Of Anti-Islam Film Was Fed Snitch», The Smoking Gun, 14 de septiembre de 2012). Como ya escribí en mi cuenta de Facebook, «pienso que deberíamos evitar las conclusiones apresuradas ahora que Nakoula Nakoula, uno de los que concibieron el film, resulta ser un informante del gobierno. Pero esa información complica tanto las bambalinas de ese supuesto “film amateur” que refuerza mi hipótesis inicial; en otras palabras, puede tratarse de otro acontecimiento profundo (correspondiente a la definición que explico en mi libro La Machine de guerre américaine).»
[36] Scott, La Route vers le Nouveau Désordre Mondial, pp.213-225.
[37] Scott, The War Conspiracy, pp.355-56, pp.357-63 («Le rôle des agents doubles»); Cf. Scott, Deep Politics and the Death of JFK, pp.247-53, pp.257-60.
[38] Ver de Anthony Summers, Official and Confidential: The Secret Life of J. Edgar Hoover (PocketBooks, New York, 1994), capítulo.29, n4; de Harrison E. Livingstone, The Radical Right and the Murder of John F. Kennedy (Trafford, Bloomington, IN, 2006), p.131 (Oswald); de Lawrence Wright, «The Agent», The New Yorker, 10-17 de julio de 2006, p.68; cf. Wright, Looming Tower, pp.339-44 (al-Hazmi y al-Mihdhar).
[39] Esa hipótesis corresponde a otras características de McVeigh, típicas de lo que yo había definido anteriormente como el estereotipo del culpable designado. Una de esas características es la increíble facilidad con la que McVeigh fue rápidamente arrestado, mientras conducía un vehículo sin placas de inmatriculación. En 20008, yo comparaba a Oswald con los presuntos secuestradores aéreos del 11 de septiembre en el trabajo: «É» (Scott, The War Conspiracy, pp.347-49). David Hammer, quien se hallaba en el corredor de la muerte con McVeigh, escribió que este último le dijo repetidamente que él era un agente federal infiltrado que estaba participando en una operación tendiente a la localización de activistas de extrema derecha. Ver, de David Paul Hammer, Deadly Secrets: Timothy McVeigh and the Oklahoma City Bombing (AuthorHouse, Bloomington, IN, 2010).
[40] Jefferson Morley y Michael Scott, Our Man in Mexico: Winston Scott and the Hidden History of the CIA (University of Kansas Press, Lawrence, Kansas, 2008) [sobre el 22 de noviembre]; Kevin Fenton, Disconnecting the Dots (Trine Day, Walterville, OR, 2011) [sobre el 11 de septiembre].
[41] J.M. Berger, «Patriot Games: How the FBI spent a decade hunting white supremacists and missed Timothy McVeigh», Foreign Policy, 18 de abril de 2012.
[42] «Primeramente creada por Tom Posey en el marco de la Civilian Military Assistance (CMA), esa facción operaba como un ala clandestina de los Contras, la red ilegal de la administración Reagan. La CMA de Posey comenzó como un complemento del Ku Klux Klan de Alabama. Después empezó a hacerse activa en el contrabando de armas hacia Centroamérica, con el respaldo de una operación de la Agencia de Inteligencia del Departamento de Defensa [DIA] [operación] designada “Yellow Fruit”. Posteriormente se acusó a la CMA de haber violado la Neutrality Act con sus actividades de tráfico de armas. Varios responsables del equipo de North y de la administración Reagan participaron en el juicio y las acusaciones acabaron siendo abandonadas por extrañas razones. Según ellos, la Neutrality Act se aplicaba únicamente en tiempo de paz, pero ellos consideraban que la operación de los Contras era el equivalente de un estado de guerra formal.» (Paul de Armond, «Racist Origins of Border Militias»).
[43] «John McCain has worked with white racists before», Daily Kos, 12 de octubre de 2008. No he podido determinar si fue a Tom Posey a quien David Koch nombró «Tesorero de sus ciudadanos por una economía sana» (Treasurer of his Citizens for a Sound Economy). Cf. «Tom Posey, KKK, Koch Brothers, CSE».
[44] J.M. Berger, «Patriot Games: How the FBI spent a decade hunting white supremacists and missed Timothy McVeigh», Foreign Policy, 18 de abril de 2012.
[45] John Berger, «Witness Mahon Claimed He Was Third Man in Oklahoma City Bombing», Intelwire, 10 de enero de 2012.
[46] Cf. Dana Rohrabacher, Informe del Presidente de la Subcomisión de Investigación de la Comisión de Relaciones Internacionales de la Cámara de Representantes, «The Oklahoma City Bombing: Was There A Foreign Connection?», 26 de diciembre de 2006.
[47] Sobre Strassmeir y su papel de agente de inteligencia, ver por ejemplo el informe de investigación preparado por el representante de Oklahoma Charles Key en Comisión de Investigación sobre el atentado de Oklahoma City, Final Report, pp.460-62; David Hoffman, The Oklahoma City Bombing and the Politics of Terror (Feral House, Venice City, CA, 1998), pp.121-47.
[48] Athan G. Theoharis, The FBI: A Comprehensive Reference Guide (Oryx Press, Phœnix, AZ, 1999), p.94.
[49] Ralph Blumenthal, «Tapes Depict Proposal to Thwart Bomb Used in Trade Center Blast», New York Times, 28 de octubre de 1993.
[50] «Top Italian Judge Refers 9/11 to International Criminal Court», Aangirfan, 11 de septiembre de 2012. En francés: «EXCLUSIF: Un haut magistrat italien va dénoncer les USA devant le Tribunal pénal international de La Haye: “Ils savaient pour le 11-Septembre”». En español: «EXCLUSIVO: Alto magistrado italiano denunciará a Estados Unidos ante el Tribunal Penal Internacional de La Haya: “Ellos sabían [de antemano] lo del 11 de septiembre”», ReOpen911.info, 15 de octubre de 2011.
[51] Scott, La Route vers le Nouveau Désordre Mondial, pp.213-225. Antes y después de 1993, al igual que antes y después de 2001, el fiscal estadounidense Patrick Fitzgerald desempeñó un papel crucial en el ocultamiento de la verdad. Scott, ibidem, p.214-15, pp.218-23; Peter Lance, Triple Cross (Regan/HarperCollins, New York, 2006), pp.219-23, pp.274-79, pp.298-301, pp.317-18, pp.358-64, etc.
[52] Scott, La Machine de guerre américaine, pp.48-49.
[53] Bill Moyers, The Secret Government, PBS, 1987.
[54] Peter Dale Scott, «Northwards without North», Social Justice (verano de 1989); versión revisada: «North, Iran-Contras, and the Doomsday Project: The Original Congressional Cover Up of Continuity-of-Government Planning», Asia-Pacific Journal: Japan Focus, 21 de febrero de 2011.
[55] Ver, por ejemplo: Tim Weiner, Legacy of Ashes (Doubleday, New York, 2007), pp.396-404; Scott y Marshall, Cocaine Politics, pp.125-64 [Posey].
[56] Las acciones ilegales de Oliver North acabaron movilizando a célebres traficantes de droga para respaldar a los Contras. Entre sus asociados más dudosos se hallaba la CMA, el grupo paramilitar nacionalista de Tom Posey. Esa organización se convirtió posteriormente en uno de los principales blancos de la operación PATCON (Berger, «Patriot Games»).
[57] Sobre la distinción entre los comerciantes (traders) y los guerreros (warriors o «prusianos»), ver Michael Klare, Beyond the “Vietnam Syndrome” (Institute for Policy Studies, Washington, D.C, 1981); Peter Dale Scott, «Korea (1950), the Tonkin Gulf Incident, and 9/11: Deep Events in Recent American History», The Asia-Pacific Journal: Japan Focus, 22 de junio de 2008.
[58] Tengo una experiencia personal al respecto: Durante una discusión sobre el Irángate en un círculo de reflexión basado en Washington, los dos productores del programa de Moyers me filmaron por largo tiempo. Una semana antes de la transmisión del programa por el canal PBS, me garantizaron que yo iba a aparecer en él. Pero al final lo único que se vio de mi participación en aquella discusión fue mi antebrazo. Fue lo que se vio en una extraña foto del grupo de participantes en aquel círculo de reflexión, que estaban sentados alrededor de una mesa de conferencias. En aquella época, mis investigaciones se concentraban en las actividades de George Bush [padre] y de Oliver North, de este último se sospechaba por entonces que había preparado planes que incluían la «suspensión de la Constitución». Las diferentes comisiones del Congreso, al igual que el programa televisivo de Moyers, nunca investigaron esas actividades. Ver Scott, «North, Iran-Contra, and the Doomsday Project: The Original Congressional Cover Up of Continuity-of-Government Planning», The Asia-Pacific Journal: Japan Focus, 21 de febrero de 2011.
[59] Lance deHaven-Smith, «Beyond Conspiracy Theory: Patterns of High Crime in American Government», American Behavioral Scientist, p.53, p.796; citando a Lance deHaven-Smith, «When political crimes are inside jobs: Detecting state crimes against democracy», Administrative Theory & Praxis, p.28 (3).
[60] Peter Phillips et Mickey Huff, «State Crimes Against Democracy», Media Freedom International, 2 mars

LA FRASE DEL DÍA: !PRONTO ESTARÉ DANDO GUERRA OTRA VEZ!

miercoles, 24 de abril de 2013

 
"Pronto estaré dando guerra otra vez", Juan Carlos I de Franco.
 
¿Cazando coristas en suelo patrio?
¿Botellas de licor en La Bodeguilla?
¿Seres humanos en Siria?

LA PLATAFORMA !EN PIE! CONVOCA EL ASEDIO AL CONGRESO PARA QUE EL MIEDO SIGA CAMBIANDO DE BANDO

24.04.2013.



Entrevista a la Plataforma ¡En Pie!

“Asediar el Congreso hasta que dimita el Gobierno”, éste es el llamamiento que hace la plataforma ¡En Pie! para el próximo 25 de abril. El mismo colectivo fue el que convocó el pasado 25 de septiembre a “Rodear el Congreso”, sin embargo, esta vez anima a “dar un paso más” y “transgredir el cordón policial” para poder acercarse hasta las puertas de la Cámara Baja.
La convocatoria es para este jueves a las 17 horas en distintos puntos de la capital: la Puerta de Alcalá, la Plaza Emperador Carlos V y la Puerta del Sol, con el objetivo de aproximarse al Congreso desde diferentes lugares y proceder así al "rodeo" previo al "asedio".Sin embargo, la convocatoria parece no haber calado entre los distintos colectivos sociales que a lo largo de los últimos días se han ido desmarcando de la llamada. Incluso la Comisión Legal de Acampada Sol (los abogados que habitualmente prestan asesoramiento jurídico en este tipo de protestas en el caso de que se produzcan detenciones), han anunciado que no estarán de guardia.Por otro lado, la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes advertía este lunes a los participantes en la concentración la Policía Nacional "actuará para aplicar la Ley y defender el Estado de Derecho" y aseguraba que el dispositivo policial sería el “adecuado”.Nos hemos puesto en contacto con la plataforma ¡En Pie! que han accedido a respondernos, a través de correo electrónico, algunos interrogantes que existen en torno a la protesta:

¿Cuánta gente forma la plataforma En Pie?

Por razones de seguridad no nos es posible dar información sobre el funcionamiento interno de la plataforma, lo que sí podemos decir es que todos los miembros somos personas comunes, sin ambición de fama o poder, que somos un grupo totalmente afín y de máxima confianza, y que nuestro funcionamiento interno es horizontal y asambleario.
Habláis de infiltrados en otros colectivos, ¿cómo podéis estar tan seguros de que no los hay en el vuestro?
No nos consta que tengamos infiltrados porque somos afines y cada integrante ejerce confianza mutua. Las posibilidades son mínimas porque tomamos las medidas oportunas para minimizar ese hecho. Por esa razón no somos un grupo abierto, sino de afinidad y confianza.

Los infiltrados tienen un modo de actuar que resulta muy fácil meterse en grupos abiertos con esas características, pero al final la gente los va detectando, ya lo han hecho en las manifestaciones (¡somos compañeros, coño!, o fotos de policías con porras extensibles, por poner algunos ejemplos) y en los propios grupos también se detectan.

A diferencia de la anterior convocatoria a rodear el congreso el 25S en esta ocasión parece que el llamamiento está teniendo una difusión y un apoyo menor. ¿A qué creéis que se debe?
El proceso está siendo muy diferente de lo que vivimos la etapa previa al 25S, la situación se ha recrudecido mucho desde entonces, hay un clima de muchísima crispación social. El régimen se tambalea lo que hace que muestre con más claridad su verdadera cara, hay más posibilidades que entonces de una ruptura y eso hace por un lado que alguna gente vaya a por todas y que otra gente tenga miedo ante el cambio inminente.

¿Y cuánta gente creéis que acudirá a la convocatoria?
En este escenario es difícil hacer una valoración certera de la cantidad de gente que va a asistir, lo que sí está claro es que la gente que asista lo hará con muchas ganas y con mucha firmeza. Es mucha la gente que se ha dado cuenta de que la situación no va a resolverse por sí sola y que no hay otra opción que recuperar la dignidad y rebelarse. Realmente el 25A es una oportunidad para todas las personas de recuperar la dignidad y defender sus derechos.

Cifuentes ha advertido de que la Policía actuará "para defender el Estado de derecho" ¿Teméis que sus declaraciones puedan echar a la gente para atrás?
No, no tememos a las afirmaciones de Cifuentes, conocemos muy bien sus tácticas de criminalización, mentiras y como infundir miedo a la población. La gente irá perdiendo el miedo y los que asistan a la convocatoria habrán superado los temores. De todos modos cada persona tiene su tiempo.

La comisión de legal del 15M afirma que no respalda vuestra protesta ¿Os preocupa este hecho? ¿Qué opinión os merece?
Nosotros tenemos cobertura legal y está a disposición de todos los que participen en la acción. Las personas pueden participar con la tranquilidad de sentirse atendidos. [Serán los abogados de libre designación particulares de AUSAJ (Asociación contra la Indefensión), que desinteresadamente y sin necesariamente compartir o apoyar la  convocatoria en sí, se han prestado para poner a disposición sus servicios profesionales. Más información aquí y aquí]

Afirmáis  que “algunos movimientos sociales se han alejado de la necesidad real de la gente común” ¿Qué movimientos son los que lo han hecho? ¿Cuáles serían esas necesidades?
No entramos a valorar colectivos concreto sobre si están alejados o no de la realidad, ni sobre ninguna otra cuestión. Las necesidades del pueblo son la recuperación de la dignidad.

Finalmente la Coordinadora 25S se ha sumado a la convocatoria. ¿Os habéis puesto en contacto con ellos para organizaros?

La convocatoria la realiza la Plataforma en Pie, y las acciones secundarias son auto organizadas por los diferentes colectivos de acuerdo a su idiosincrasia, respetando la idea principal de la convocatoria y sumando la propia particularidad de los adheridos. Todos tienen su espacio.

Habéis establecido que en “las primeras líneas” se introduzca el Black block. ¿Cuánta gente lo compone? ¿Cuál será su modus operandi? ¿El que vayan con el rostro tapado no es una estrategia que facilita el que se sumen policías infiltrados?
Las personas que han decidido realizar esa acción se auto organizan independientemente de la Plataforma en Pie. Nosotros hemos dado una estrategia general, luego cada grupo es autónomo.

¿El hecho de que se haya suspendido el pleno para ese día no hace que la acción pierda su objetivo original? Lo comento porque como decíais que no tenía sentido movilizarse ante un Congreso vacío…
El Congreso en un principio no debía estar vacío. El Gobierno lo ha vaciado, por lo tanto lo consideramos como una 1º victoria.  Consideramos la cancelación del pleno un triunfo de la propia convocatoria, y una muestra de la cobardía y debilidad de un régimen ilegítimo cuyos representantes se esconden del pueblo, y de un gobierno cuyo presidente ya ni siquiera se presenta ante la prensa sino a través de una pantalla de televisión. Esta cancelación es la prueba de que por fin el miedo está cambiando de bando.

http://noticias.lainformacion.com/asuntos-sociales/los-convocantes-del-25a-la-gente-que-asista-lo-hara-con-mucha-firmeza_1NOoMew3uZ6g4WQnL5I8H3/

AGENDA DE YOANI: ESPERANZA AGUIRRE, AZNAR, Y LA TUMBA DE FRANCO




 24.04.2013.

Eperanza Aguirre

"Para mí personalmente y para el PP de Madrid ha sido un inmenso honor y un privilegio haber recibido aquí en nuestra sede a Yoani Sánchez, la bloguera mundialmente conocida que está de gira internacional para exigir la libertad para sus compatriotas cubanos en 12 países del mundo", ha indicado Aguirre.
Además, Yoani va a presentar en Madrid su libro, titulado 'Un blog para hablar al mundo', que está prologado por la presidenta del PP madrileño, lo que para Aguirre también ha sido un "inmenso honor", ha insistido.
La presidenta y la periodista cubana han mantenido una reunión en la que han discutido "diversas cuestiones que afectan al pueblo de Cuba". En este sentido, Aguirre ha apuntado que "es cierto que el gobierno de los Castro ha querido transmitir que ha habido mejoras en lo que se refiere a la migración, por ejemplo", pero ha añadido que estos cambios "no han sido todo lo profundos que deberían haber sido y todo lo favorables a la libertad de los ciudadanos que tenían que haber sido".
"Pero Yoani es de la opinión de que todo esto va a cambiar gracias al pueblo cubano, que no está dispuesto a continuar más tiempo así", ha manifestado. Aguirre ha dicho que la bloguerra le ha pedido que la posición común europea "no cambie". "La posición común europea de rechazo al gobierno tiránico de los hermanos Castro y de apoyo a los disidentes dentro de la isla es algo que no debe cambiar", ha añadido.
Por su parte, Sánchez ha explicado que en estos momentos existe una Cuba "dolorosa" y donde "la represión, la falta de libertad y la ausencia de derechos siguen siendo el pan de cada día". "Una Cuba en la que el gobierno pretende a través de una serie de flexibilizaciones económicas esconder la realidad de las cero flexibilizaciones políticas que se han hecho", ha subrayado.
"Una Cuba de un gobierno que se ha heredado por vía sanguínea, el poder se hereda a través de un árbol genealógico", algo que la periodista ha tachado de "medieval".
Por último, Sánchez ha explicado que "la campaña propagandística del castrismo, hacerle creer al mundo que Cuba cambia hacia la Democracia guiada por su propio gobierno" es "totalmente falso".
"Lo que está ocurriendo ahora es que para preservar el poder y para mantener el control sobre la isla están creando unas pequeñas burbujas económicas, sin embargo, paralelamente siguen los arrestos, sigue la difamación y la lapidación pública contra activistas. Es el momento en el que mundo no aparte los ojos hacia otro lado pensando que cuba está cambiando", ha concluido la bloguera.

Con Aznar
El expresidente del Gobierno y presidente de la Fundación FAES, José María Aznar, ha recibido este martes a la contrarrevolucionaria cubana y dícese que  bloguera Yoani Sánchez, con quien intercambió impresiones sobre la situación de los derechos humanos en Cuba.
Aznar se reunió con Sánchez, que se encuentra de visita en España, en la sede de la Fundación FAES con el fin de transmitirle su «compromiso permanente» con la causa de la libertad en la isla.

Valle de los Caídos
Posteriormente la bloguera fue al Valle de los Caídos, quizás, a rezar ante la tumba de Franco.

Menea y vencerás...

INSURGENTE ENTREVISTA A CARLOS TENA




 24.04.2013.
Carlos Tena es, ante todo, una buena persona. El mejor analista y crítico musical que ha tenido este país y un revolucionario convencido. Su blog es un canto al compromiso político en una época donde no es lo habitual. Agradecemos al amigo Carlos esta entrevista.


¿Qué momento atraviesa la música y la canción en España?

- Pues no puedo decirte otra cosa que: No tengo ni zorra idea y, lo que es peor, no me interesa. En mi computadora (odio la palabra ordenador) tengo 10.000 canciones de todas las épocas, estilos e idiomas. Y aunque de cuando en vez escucho algo que me gusta (como el otro día oyendo un disco del grupo Doble Pletina), creo que ya he vivido los peores y mejores momentos del pop español, el rock, la canción (ligera y de autor), del jazz, etc., del siglo pasado y de este. Solo me interesan las futuras obras de Germán Coppini, Lluis Llach, Manu Chao, Aute, Benito Lertxundi, Fermín Muguruza, Tonino Carotone (que desde 2009 no ha vuelto a grabar), Doctor Deseo, Fernando Márquez y algunos nombres más.

¿El nulo compromiso social y político de los "grandes nombres" es miedo o desclasamiento?

- Los grandes nombres no suelen comprometerse con los partidos y gobiernos, porque el dinero y el descompromiso les proporciona tranquilidad y posibilidades de seguir grabando. Hay ejemplos de lo contrario, de enormes músicos y buenos letristas que rechazan el esclavismo político-mediático y siguen dando muestras fehacientes de solidaridad, pero son los menos: hablo otra vez de Manu, Aute, Llach, Muguruza, Coppini... Poseen una calidad humana tan grande como la profesional. Hay quien se “compromete” con la Zeja, como Sabina o Serrat, eficaces creadores y vendedores de historietas urbanas, pero sonriendo al que manda o, lo que es peor, bailando con Esperanza Aguirre.

Con la perspectiva que da el tiempo, qué fue la famosa y elogiada "movida" de los 80

- Hay infinidad de chavales/as que conocen “La Movida” ahora mismo y les suena mil veces mejor que lo que se suele emitir a nivel estatal, ya sea en Radio 3 o en los 40 principales, porque las dos emisoras son casi hermanas gemelas. La primera de ellas fue un medio radical, enervante, rompecojones, antimilitarista, democrático, ecléctico, valiente, original y hoy es todo lo contrario. La segunda sigue siendo la voz de las compañías discográficas, o sea, que no ha cambiado. Aquellos años tan movidos sirvieron para que por primera vez, diseñadores, cineastas, escritores, dibujantes, bailarines, músicos, modistos, cantantes, poetas, chulos, locas, travestis, negros, blancos, chinos, moros, colaborasen juntos en un inmenso guateque generacional que dejó buenísimos discos, algunas estrellas, muchos cadáveres con la jeringa clavada, infinidad de malas canciones, un buen número de temas inolvidables y mucha caspa socialista. Desde 2000 se vive la tetraplejia ideológica y artística, ya que el arte es una consecuencia del pensamiento.

Si te digo Serrat, Sabina, Ana Belén, Victor Manuel.... qué me dices

- Que me hagas otra pregunta, po' favó...

Y si te digo Las Vulpes...

- Pues que jamás me arrepentiré de haber hecho caso a mi colega Diego Manrique, cuando me habló de que había un grupo de chicas en Bilbo que se llamaban las Vulpess. Fui, grabamos y emitimos. La historia del Fiscal General del Estado pidiendo mi procesamiento, acusándome de un delito de escándalo público a las cuatro chavalas y a mí, fue el mayor premio que he recibido en mi larga carrera profesional. Bajo la democracia de Felipe González, todo un magistrado del Estado, quería empapelarme. ¿Cabe mayor honor para un demócrata? ¿Cabe mayor miseria en un gobierno socialista? Cuando mi única hija, que es abogada, supo que “Me gusta ser una zorra” pudo ser el detonante de una sentencia carcelaria, creyó que estaba tomándole el pelo.

Tu vida profesional aparece ligada a RTVE y a célebres entrevistas a decenas de personajes como Bob Marley, Bruce Springteen y un largo etcétera...

  • Sí, incluyendo a los insoportables Queen, los Sex Pistols, Bryan Ferry, Rod Stewart, Irakere, Manhattan Transfer, Silvio Rodríguez, Françoise Hardy, Adriano Celentano... De toda mi experiencia con cientos de figuras de cierto renombre, saqué una conclusión inmediata: que las estrellas de la canción, por lo general, “están como una moto”. Salvo honrosas excepciones, un artista es un ciudadano/a que necesita del aplauso tanto como “El País” de una foto escandalosa. No saben vivir sin un recital o concierto, no ya por el dinero que les permite cierta libertad, sino por “salir a escena”. Y luego, cuando les abandona la musa, llegan las depresiones, los kilos de prozac, los complejos y por desgracia, algunos suicidios. Es el tributo final a una profesión que en el estado español significa un acto de heroísmo, porque ser músico en estas latitudes y con la que está cayendo, es como vivir en Alemania de las corridas de toros.

Has vivido en Cuba por un tiempo largo, qué balance nos haces de tu experiencia

  • Algo que todo el mundo conoce, pero suele olvidar con frecuencia, es que las sanciones impuestas por el vecino más belicoso del globo, provocan carencias de muchos tipos. Pero el cubano/a de a pie se siente ciudadano al que el estado protege en los niveles máximos de sus derechos: atención sanitaria, educación, trabajo, vivienda y alimentación. Con medios tan escasos como los que provienen del turismo, el azúcar, el níquel y poco más, Cuba es la nación en la que los índices de mortalidad infantil son los más bajos del continente y los más altos en alfabetización. En el estado español hay comunidades esclavas porque hay una gran carencia de cultura, que es lo que interesa en EE.UU o en Marruecos, en todas las dictaduras. Y no hay pueblo más culto, responsable, pícaro, solidario, democrático, bullanguero, sano, limpio, educado, pacífico y bailón del globo, que el cubano. Te resumo mi estancia en una frase. “Jamás me he sentido tan feliz como persona y como trabajador, con tan poco, o casi nada, que no es lo mismo, pero es igual”, que decía Silvio. Y encima, con música en calles, parques, plazas y bares, todos los días del año.

Mantienes un blog muy visitado con información revolucionaria actualizada

´- Fue un capricho de la tercera edad que me está costando 14 horas diarias de currelo. Tras escribir en muchas páginas de las llamadas alternativas, decidí emprender un camino en solitario. Pero sigo siendo un Abuelo Insurgente, porque junto a vosotros y los chicos y chicas de la web Rebelión.org (la de Carlos Martinez, Pascual Serrano, Manuel Talens, Belén Gopegui, Ángeles Díez, etc.), me sentí como en familia. Luego llegó un alba sangrienta con aroma de heces primaverales, en forma de invasiones, masacres, linchamientos, expolios, genocidios otanescos y apoyos a esos crímenes por parte de presuntos izquierdistas, tan peligrosos para la democracia como Henrique Capriles y José María Aznar. Mi blog no es una página para debatir, ni un salón para la práctica de la terapia de grupo, como Kaos; es una página a la que puede acceder cualquiera, pero como dicen en Cuba. “Si vas a hablar mierda, mejor te largas, brother”. ¿Qué necesidad tengo de soportar, a mi edad, a tanto psicópata como los que sólo vienen para soltar gilipolleces?

Cómo ves el panorama de la izquierda en el Estado (de la institucional, la extraparlamentaria y la nacionalista)

Mientras existan ciudadanos como Julio Anguita, Kalvellido, Maité Canpillo, Manuel Navarrete, Diego Cañamero, Willy Toledo, Carlo Frabetti, José Manzaneda, Iñaki Gil de San Vicente, Ángeles Díez, Juan Manuel Sánchez Gordillo y otros nombres tan guerreros, activos, solidarios y reflexivos, confiaré en esa izquierda combativa, a la que un sector de la misma trata de anular o al menos reducir. Pero admito que, en cuanto a quienes trabajamos por nuestra cuenta, la excesiva atomización no conduce a otra cosa que generar un enorme panal de abejas obreras, sin poder alguno para cambiar el estado o hacer una revolución. Y al lado, miles de zánganos al servicio del vicio monárquico, estafan, roban, violan derechos y expulsan de sus casas a decenas de miles de contribuyentes, dejando en el paro a millones de personas, castrando ilusiones y encerrando al país en el esclavismo. La izquierda estatal mostró su cara más patética cuando en 2008, Llamazares, al frente de IU, obtuvo dos escaños en el Parlamento. Muy diferente de aquellos 21 diputados que lograra Anguita como Coordinador del bloque en 1996. Y el premio que otorga esa formación fue mantener a Llamazares y abandonar al que fuera único alcalde comunista de una capital de provincia. Cuando se renuncia a la defensa de los trabajadores y se ponen paños calientes encima de las heridas, no se logra otra cosa que el desencanto del pueblo. Y ahí tenemos a Sortu y Amaiur, con todos los medios estatales en contra, derrotando con sus propias urnas a fascistas (PP) y liberales (PSOE), en un ejemplo de coordinación y unidad popular, marchando y luchando en el País Vasco hacia un escenario de paz que los neofranquistas no desean. Hay un camino muy largo para la izquierda europea, que antes debe frenar el neofascismo global que impone la Casa Blanca, mientras Latinoamérica da lecciones de coraje democrático. Son pueblos jóvenes que, tras padecer bestiales dictaduras, no quieren regresar a un pasado que hoy les enseña este viejo continente, al que banqueros y empresarios (padrinos de presidentes y primeros ministros) han emputecido, expoliado y estafado. Y mientras tanto, cubanos, venezolanos, ecuatorianos, argentinos, bolivianos, nicaragüenses o uruguayos tratan de salir del Patio Trasero, a los currantes europeos nos mandan a galeras.

VENEZUELA: ALEJANDRA BENÍTEZ ES MINISTRA DEL PODER POPULAR




Militante chavísta, Odontóloga, Modelo, Esgrimista Olímpica, diputada y ahora Ministra: Alejandra Benitez, quien fue designada la noche del pasado domingo como Ministra del Poder Popular para el Deporte, expresó este lunes sentirse muy complacida por el nombramiento y recordó que siempre ha sido una luchadora “por el deporte y por la reivindicación de los atletas” .


“Sé que viene mucho trabajo para nosotros, pero estoy muy contenta y muy complacida. Uno no piensa que este tipo de cosas le pueden llegar a suceder, aunque siempre he sido una luchadora por el deporte, por la reivindicación de los atletas, de los entrenadores y de la lucha social. Algunas veces me asomaban esta posibilidad (de estar al frente del Ministerio) pero yo me alejaba de esa realidad” sostuvo Benitez, en contacto telefónico con AVN.

Benítez, esgrimista olímpica, odontóloga y quien venía desempeñandose como diputada suplente en la Asamblea Nacional, señaló que está consciente del reto que ahora deberá asumir en el Ministerio del Deporte.

“Tengo un compromiso en grande, como cuando tu llevas al país en los hombros en una competencia. Ahora voy a llevar al país nuevamente en los hombros en conjunto con todos esos colectivos del deporte que querían un atleta al frente del Ministerio” dijo.

Benitez indicó que continuará con el trabajo que realizó Héctor Rodríguez, quien ahora estará al frente del ministerio de la Juventud.

“Vamos a trabajar para continuar lo que venía haciendo Héctor (Rodríguez), tratar de seguir con esas políticas de trabajo en el deporte y profundizarlas. Con la Revolución Bolivariana dimos un gran paso en el mundo del deporte, pero todavía falta algo, nos falta un poquito más, y creo que por eso el presidente Nicolás Maduro nos está dando esta oportunidad” destacó.

PROPUESTAS DESDE LA PERSPECTIVA SOCIAL

Como parte de sus nuevas funciones, Benítez señaló que va a trabajar para que los atletas sirvan de motivación a los jóvenes. “Que vayan a las comunidades, barrios, parroquias y ayuden a nuestra sociedad que está inmersa en muchos vicios”

La titular de la cartera de deportes dijo que los atletas deben ser un ejemplo a seguir para toda la juventud venezolana.

“El atleta viene del barrio, de la comunidad, de la urbanización, y ellos tienen que darle el ejemplo a todos los jóvenes venezolanos, que tengan héroes, una figura que los represente” enfatizó.

También indicó que la labor del Ministerio no será únicamente remodelar o crear nuevos espacios deportivos. “Esas áreas deben ser ocupadas por la comunidad. Debemos formar a nuestra gente e involucrarlos en las actividades. Debemos preparar promotores para que estén llevando el deporte en todos los niveles”.

Destacó la importancia de consolidar los postulados de inclusión social contemplados en la nueva Ley del Deporte, que fue aprobada en el año pasado.

GENIO Y FIGURA. ASI SE HABLA. MAS CLARO, AGUA¡¡¡¡¡¡.

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OTRA HUMANIDAD ES NECESARIA

HENRIQUE CAPRILES, EL AHIJADO VENEZOLANO DE FELIPE GONZÁLEZ, ASALTÓ LA EMBAJADA DE CUBA EN 2002

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OTRA HUMANIDAD ES  NECESARIA

ESCÁNDALO DE CORRUPCION EN LAS "DAMAS DE BLANCO"

Escándalo de corrupción en las Damas de Blanco empaña premio del Parlamento europeo dotado con 50.000 euros. Exclusiva en video de Cubainformación TV.



Un escándalo de corrupción interna salpica a la organización Damas de Blanco, creada en 2003 por familiares de presos cubanos. Un video de Cubainformación TV recoge las denuncias de siete miembros y exmiembros de este colectivo que denuncian a la actual presidenta Berta Soler por el desvío de los fondos económicos que reciben del exterior, particularmente de Estados Unidos, así como por prácticas “dictatoriales”....

En el video las siete personas denuncian que la asignación personal por cada marcha de protesta, antes de 30 pesos convertibles (dólares), fue rebajada abruptamente a 15, sin explicación alguna, tras el nombramiento de Berta Soler como jefa del grupo, en sustitución de la fallecida Laura Pollán. Este escándalo coincide con la entrega del Premio Sajárov a la dirección de las Damas de Blanco, este martes 23 de abril, en el Parlamento europeo. Estas personas son las “damas de blanco” Leonor Reino Borges, Mirtha Gregoria Gómez, Raquel Castillo Lorenzo y Ana Luisa Rubio Bez, así como las “exdamas de blanco” Lilia Castaner Hernández, Miriam Reyes Gómez y Katia Sonia Martín Véliz. Esta última representa en Cuba, actualmente, al grupo ilegal de extrema derecha “Cuba Independiente y Democrática” (CID), dirigido desde Miami por Huber Matos, conocido excomandante que traicionó a la Revolución y se enfrentó en armas al Che Guevara y Camilo Cienfuegos. El Movimiento de Solidaridad con Cuba viene denunciando, desde hace años, que las Damas de Blanco y otros grupos de la llamada “disidencia” cubana, son financiados por el Gobierno de EEUU, por varios gobiernos de la Unión Europea y por empresas mediáticas internacionales, de forma directa o a través de organizaciones intermediarias, como es el caso de las Damas de Blanco. Cubainformación TV presentará próximamente nuevas entregas de este trabajo de investigación sobre las Damas de Blanco

 OTRA HUMANIDAD ES NECESARIA

INAUGURACION SEDE SAT - JEREZ

 Video ... y mucho mas

El pasado 20 de Abril (2013) se celebró la inauguración del local para la sede de la Unión Local del Sindicato Andaluz de Trabajadores/as en Jerez de la Fra.
En primer lugar se hizo una charla de la mano de Diego Cañamero (portavoz nacional del SAT), Mari García (responsable acción sindical del SAT) y Jose Ignacio García (militante del SAT Jerez).

Luego se pasó a una degustación de paella y se sirvieron tapas variadas para el disfrute de los/as presentes.
Para seguir la tarde tuvimos cuatro actuaciones musicales, donde disfrutamos todos/as con "Pepe Méndez & Perico Navarro", "Joaquín (el Zambo) /a la guitarra "Francisco León", "Cristo", "The Cogiera".
(Ver video arriba)

Agradecer a la Unión Local el esfuerzo y dedicación prestada para que todo saliera tan bien, a las personas por venir y pasar ese día inolvidable de convivencia, que seguro que repetiremos....y por supuesto a todo el equipo técnico (Faly y Abraham) y a todos los integrantes de las actuaciones que nos echaron un cable.

OTRA HUMANIDAD ES NECESARIA