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jueves, 3 de enero de 2013

ESPAÑA. EL AÑO QUE EL PAÍS SALIÓ A LA CALLE


Enero: Manifestación global mundial bajo el lema “Toma las calles!”

Enero: Manifestación global mundial bajo el lema “Toma las calles!”

Credito: Fernando Sánchez

Febrero: Primavera valenciana

Febrero: Primavera valenciana

Credito: Germán Caballero

Marzo: Reforma Laboral

Marzo: Reforma Laboral

Credito: Fernando Sánchez

El rechazo al rescate de la banca privada

El rechazo al rescate de la banca privada

Credito: Fernando Sánchez

Abril. Contra los recortes sociales (29 abril)

Abril. Contra los recortes sociales (29 abril)

Credito: Fernando Sánchez

mayo: #12M y #15M

mayo: #12M y #15M

Credito: Fernando Sánchez

Julio: Marcha mineros

Julio: Marcha mineros

Credito: Fernando Sánchez

Agosto: Recortes y, como todo el año, contra los desahucios (PAH)

Agosto: Recortes y, como todo el año, contra los desahucios (PAH)

Credito: Fernando Sánchez

Septiembre: Rodea el congreso

Septiembre: Rodea el congreso

Credito: Fernando Sánchez

Octubre: Educación

Octubre: Educación

Credito: Fernando Sánchez

Noviembre: huelga General

Noviembre: huelga General

Credito: Fernando Sánchez

Diciembre: Sanidad

Diciembre: Sanidad

Credito: Fernando Sánchez

2 de enero de 2013.- Un repaso de las manifestaciones y protestas más relevantes del año pasado, mes a mes. No están todas, faltan muchas, pero sí que ofrecen un panorama general del descontento de prácticamente todos los sectores sociales.

Mariano Rajoy ya ha anunciado que durante el año 2013 continuará “la senda reformista” de su gobierno. En Moncloa se escuchan las primeras voces de alarma ante una conflictividad social que va en aumento. Para el año que viene llegarán dos de las reformas que suenan con más contestación: la educativa de Wert y la judicial de Gallardón. Junto a ellas, un cambio en la Ley del aborto o la privatización de la gestión sanitaria en la Comunidad de Madrid, auguran un 2013 complicado.

Desde La Marea hacemos un repaso de las manifestaciones y protestas más relevantes del año pasado, mes a mes. No están todas, faltan muchas, pero sí que ofrecen un panorama general del descontento de prácticamente todos los sectores sociales.

Enero: Manifestación global mundial bajo el lema “Toma las calles!”

El año 2012 solo tenía 15 días de vida y las calles de todas las poblaciones del Estado se llenaban de personas protestando bajo el hastag #spanishrevolution. La convocatoria, hecha a nivel mundial, se convocaba a través de las redes sociales “por más educación y seguridad social acorde con el sentir del pueblo, por la participación social de todos los seres humanos en la transformación planetaria, por la soberanía del pueblo en la toma de decisiones, por un trato consciente con la naturaleza”. Las marchas sirvieron para demostrar que el movimiento 15M seguía con músculo y con ganas de seguir reivindicando el estado del bienestar en las calles.

Febrero: Primavera valenciana

Los institutos del País Valenciano llevaban meses sin cobrar, los padres y alumnos inventaban cada día nuevas protestas: iban a clase con mantas, rodeaban los centros escolares… Los estudiantes del Instituto Lluís Vives se lanzaron a la calle cortando el tráfico en una de las arterias principales de la ciudad y se armó el lío. Hasta allí llegó la policía que cargó indiscriminadamente y con una dureza no vista antes contra niños de 13, 14 y 15 años. La desmesurada actuación policial hizo que durante toda la semana se encadenasen manifestaciones pidiendo la dimisión de los responsables, el jefe de la policía llegó a llamar “enemigos” a los escolares y tras una semana de cargas policiales y concentraciones, el ambiente se tranquilizó. Meses después los institutos ya cobraban, aunque los impagos se iban a volver a repetir posteriormente.

Marzo: Contra la reforma laboral

El mes de marzo, el gobierno de Mariano Rajoy aprobó la anunciada reforma laboral. Un ataque en toda regla a la clase trabajadora, según dijeron entonces los principales sindicatos. La reforma popular implicaba, entre otras cosas, un abaratamiento del despido, pasando de los 45 días por año trabajado a 33 o 20 días si la empresa justificaba los despidos por “causas económicas”. Además, disminuía el poder de los sindicatos en la negociación colectiva, prevaleciendo el convenio negociado entre empresa y los trabajadores. A lo largo del mes se convocan marchas para llamar a la huelga general del día 29. Ese día, las calles se llenan de gente, la huelga no se nota tanto en el sector productivo, pero sí en las manifestaciones. En Barcelona dos marchas convocadas acaban con graves incidentes, ataques a comercios, contenedores ardiendo y cargas policiales. El día en la Ciudad Condal acaba con 106 detenciones y 48 personas imputadas. En Madrid, el actor Willie Toledo es detenido por participar “presuntamente” en un piquete violento en un bar del barrio de Malasaña. Meses después el juzgado archivaría la causa contra él.

Abril: Contra los recortes sociales (29 abril)

Un mes después, el 29 de abril, en las calles se oyen voces defendiendo el sector público, la educación y la sanidad. El gobierno ha aprobado un Real Decreto de “medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud (SNS)”. Entre esas medidas se establece el pago de prótesis, del transporte sanitario no urgente, establece el copago (repago) farmacéutico para los pensionistas y sacan del sistema de financiación un gran número de medicamentos. Además, los extranjeros sin papeles quedan excluidos de la protección del SNS. En educación, se aumentan el número de horas lectivas de los profesores en primaria y secundaria, así como el ratio de alumnos por clase. En la Universidad se produce un aumento de las tasas de grado y de Máster, tasas que en algunos casos duplican el coste del año 2011. Las protestas se sudceden, el Partido Popular lleva en el poder cinco meses y ya son muchas las voces que piden elecciones anticipadas.

Mayo: #12M y #15M

En medio de ese ambiente de crispación por los recortes sociales se produce el primer aniversario del 15M. De nuevo las plazas de las ciudades de todo el Estado son lugares de encuentro de la ciudadanía. La Puerta del Sol de Madrid se llena y celebra una multitudinaria asamblea durante varios días. Se suceden en las capitales de provincia, ciudades y pueblos concentraciones, asambleas y acciones diversas.

Junio: El rechazo al rescate de la banca privada

Este mes, la indignación se dirige contra el sector bancario. Gracias al impulso del 15M y de diferentes colectivos sociales, se convoca una movilización contra el rescate pedido a la Unión Europea para las entidades financieras. “Rescatemos personas y no bancos”, es el lema más coreado por una ciudadanía que pide que las pérdidas de los bancos no sean pagadas por ellos.

Julio: Marcha mineros

El 10 de julio la noche madrileña se llenaba de luces, de madrugada miles de vecinos se echaron a la calle para recibir, vitorear y escoltar a la ‘marcha negra’ hasta la Puerta del Sol. 200 hombres y mujeres vienen andando hasta la capital desde Aragón, Asturias y Castilla y León para defender un sector que consideran herido de muerte. Tras 19 etapas llegan a Madrid donde se organiza una gran marcha de apoyo para el día siguiente.

Ese mismo día el Gobierno aprueba un nuevo paquete de medidas de ajuste: se sube el tipo del IVA en todos sus tramos, se bajan las prestaciones por desempleo a partir del sexto mes y se suprime la deducción por compra de vivienda. El líder de Izquierda Unida, Cayo Lara, explica gráficamente qué supondrían estos recortes los siguientes meses, al afirmar que Rajoy “echa gasolina a las calles del país” con estos nuevos ajustes.

Agosto: Recortes y, como todo el año, contra los desahucios

Ni la llegada del verano logra parar las protestas contra las políticas económicas del gobierno. El número de parados crece mes tras mes acercándose peligrosamente a los seis millones y cada día aumenta el número de personas desahuciadas por no poder pagar la hipoteca. La Plataforma de Afectados por las hipotecas (PAH) acude a todos los desalojos forzosos que puede. Su petición, la dación en pago y la creación de un alquiler social para aquellos que no pueden pagar el piso.

Por su parte, los bancos siguen desahuciando a familias enteras que se ven en la calle, sin vivienda y con la deuda pendiente de pago. Se suceden las imágenes de policías contra vecinos que quieren impedir el desahucio, la sociedad empieza a concienciarse y exige soluciones a los políticos y a los bancos que van a recibir una importante inyección de dinero desde Bruselas.

Septiembre: Rodea el congreso

El 25 de septiembre, el Congreso de los Diputados amanece vallado y con un despliegue policial que no se recuerda. Es la respuesta a la convocatoria del 25-S Rodea el Congreso, mientras los diputados permanece dentro. La jornada transcurre con normalidad, hasta que alguien intenta lanzar una valla. En ese momento, la policía carga contra los manifestantes y se desata una batalla campal. El resultado, 35 detenidos y 64 heridos, 27 de ellos agentes. Las grabaciones de los manifestantes demuestran que hay infiltrados de las fuerzas de seguridad, a los que acusan de provocar los disturbios para desatar una reacción que desmantele la protesta. Los días siguientes se vuelve a rodear el Congreso sin que se produzcan nuevas cargas. Hay un intento de que la Audiencia Nacional juzgue a los convocantes del 25-S por un presunto delito contra las altas instituciones del Estado, pero finalmente el juez Santiago Pedraz archiva la causa. La respuesta del Gobierno la da el mismo Mariano Rajoy, quien muestra su “reconocimiento a la mayoría de los españoles que no se manifiestan, que no salen en las portadas de la prensa y que no abren los telediarios, no se les ve, pero están ahí, son la inmensa mayoría”.

Días antes, el 11, la jornada de la Diada de Catalunya, se produce una gran manifestación bajo el lema de “Cataluña, nuevo estado europeo”. Es una demostración de fuerza del catalanismo que logra sacar a la calle a entre 600.000 (según delegación de Gobierno) y 2 millones de personas (según los organizadores).

Octubre: Educación

Arranca el curso escolar y con él las protestas contra los recortes en este sector. Padres, profesores y alumnos convocan una semana de lucha en defensa de la educación pública. Las marchas acaban con una huelga general de estudiantes que paraliza la educación.

Noviembre: Huelga general

Prácticamente todos los sectores de la sociedad están afectados por algún tipo de recorte. Las calles están calientes y los sindicatos convocan una huelga general para el día 14. La jornada coincide con otras huelgas convocadas en Portugal, Italia y Francia. Las manifestaciones son masivas y se suceden los altercados en Madrid y en Barcelona. En esta ciudad, Ester Quintana pierde un ojo tras recibir, según testigos presenciales, el impacto de una pelota de goma disparada por los Mossos d’Esquadra.

Diciembre: Sanidad

El año acaba con la marea blanca en Madrid. Los médicos y enfermeros realizan protestas contra la decisión de la Asamblea de Madrid y el gobierno de Ignacio González de privatizar la gestión sanitaria de 26 centros de salud y siete hospitales. Las protestas continúan y en 2013 no parece que vaya a bajar la intensidad.

LOS COMUNISTAS JAPONESES LOGRAN UNOS RESULTADOS ELECTORALES MUY POSITIVOS EN UN AMBIENTE MUY HOSTIL

 
03.01.2013
Tribuna Popular TP En las recientes elecciones en Japón el Partido Comunista Japonés ha obtenido un importantísimo resultado, que lo coloca como la fuerza popular que resiste, al lado de la Clase Obrera, los  trabajadores y sectores populares, a las política de ultraderechización que nuevamente se manifiestan en el entorno político japonés, logrando los Comunistas  un resultado positivo en un clima hostil de anticomunismo.
Partido Comunista del Japón Activa y Moviliza a la Clase Obrera y la Sociedad Progresista Japonesa
A pesar de la radicalización de los sectores fascistas de la derecha extrema y anticomunista de Japón, el Partido Comunista Japonés se moviliza, resiste y activa a la clase obrera y la sociedad progresista japonesa, En el reciente proceso electoral del 16 de Diciembre los Comunistas Japoneses realizaron una gran movilización popular, se vincularon a la clase obrera y los sectores populares, con lo cual lograron un buen resultado de actividad política y electoral, en las elecciones legislativas.
En un ambiente de fascistización y radicalismo derechista, en Japón es actualmente muy difícil  presentarse como Comunista. Sin embargo, a pesar de tal situación, el Partido Comunista Japonés registra una consolidación y reafirmación de su influencia en la Clase Obrera y en  su audiencia de masas. Con un registro de adherencia al Partido  de  400 000 militantes, con su diario “”Akahata”", que alcanza una circulación de (1.500.000)— millón y medio de lectores diarios–, y con un nuevo y ampliado interés por el estudio del marxismo en Japón,  el Partido Comunista Japonés ha sabido  lograr una nueva ola de adhesión a su política revolucionaria y a su opción electoral.
Resultados Positivos de los Comunistas en un Clima Hostil
Como debe ser, como es característico y obligatorio para los Comunistas, quienes  nunca se enfrentan a situaciones fáciles, sino que deben vencer siempre en lucha firme en ambientes hostiles y anticomunistas –ahora reforzados en todo el mundo ante la crisis del capitalismo– los Comunistas Japoneses sacaron un resultado positivo en su País,  Japón, al conservar un 7% de la votación, con cuatro millones (4.000.000) de votos
Con tal resultado el Partido Comunista Japonés conserva 8 asientos en el Parlamento, y obtiene 6,2% de la votación por lista, correspondientes a la votación por 180 asientos por listas, en la votación proporcional nacional, Por otra parte, en la votación por circuitos locales, por 300 asientos, alcanza un porcentaje de 7,9%. Tal resultado significa un avance, visto que en las anteriores elecciones del 2.009 se había alcanzado porcentajes de 7 y 4%, respectivamente, lo cual da ahora un mejor resultado porcentual combinado, aunque se perdió un asiento de los nueve (9) anteriores.
Los Resultados del Partido Comunista Japonés Marcan una Importante Resistencia a la Derechización de la Vida Política del País.
En el marco político y electoral de derechización fascista, los resultados del Partido Comunista Japonés (PCJ) marcan una apreciable resistencia con la cual las fuerzas progresistas rechazan la derechización de la vida política japonesa.
El éxito electoral, logrado en un ambiente hostil, se explica por el arraigo del Partido Comunista Japonés en la Clase Obrera y en la sociedad nipona, por su sólida organización celular leninista en las empresas y en los barrios obreros y populares, y además por su Programa en el cual se proponen políticas en interés del pueblo Japonés, de rupturas con las políticas pro-patronales, pro-imperialistas y pro-estadounidenses  de la derecha y especialmente del PLD.
Entre las proposiciones presentadas por el Partido Comunista Japonés (PCJ)  durante la Campaña Electoral se encuentran:
—- Una política de relanzamiento de la defensa de los Servicios Públicos y del Estado Social
—-El rechazo a la elevación  de la TVA
—- El rechazo  inmediato de la política de armamentismo nuclear;
—–El rechazo del Tratado de Libre Intercambio  Trans-Pacífico
—–La Ruptura Inmediata con los Tratados de Sumisión al Poder Estadounidense;
En fin, el PCJ lucha por una política de firme oposición al nacionalismo militarista, actúa en firme  lucha contra la revisión de los programas y beneficios  escolares, desarrolla una acción continua contra la revisión de la constitución, y por la promoción de la resolución diplomática y pacífica de los litigios entre naciones.
Resultados Positivos y Firme Oposición a la Máxima Derechización de la Política y el Gobierno Japonés Constituyen la Reafirmación del Partido Comunista Japonés y su Programa
Tal Programa y su movilización de Campaña Electoral le han permitido al Partido Comunista Japonés alcanzar más de 4.700.000 (cuatro millones setecientos mil)  votos de los electores que han votado en las circunscripciones regionales (circuitos) por los candidatos Comunistas, y más de 3.500.000 (tres millones quinientos mil), tres millones y medio de votos de electores que votaron por las listas del escrutinio nacional proporcional.
En esta Campaña Electoral, el Partido Comunista de Japón ha marcado su oposición total contra:
— el nacionalismo liberal y militarista del PLD, partido bajo la influencia de la extrema derecha;
— la política liberal y pro estadounidense aplicada durante cinco años por el Partido Democrático, supuestamente de centro-izquierda, el cual ha alimentado esta derechización;
—- y contra el llamado Partido de la Restauración, recientemente creado y portador también de una política derechista y anticomunista, pero más marcada e intransigente.
En la campaña electoral se impuso con apoyo de los medios la orientación más derechista del Partido de la Restauración, cuyo mensaje ha dominado y dictado el tono de la campaña electoral, multiplicando las provocaciones anticomunistas, las provocaciuones y ataques contra China y Corea del Norte, planteando la  “necesidad de la remilitarización” del Japón, basando sus argumentos en hablar de la “declinación” de Japón en relación con el poder emergente de China.
Con un contexto internacional de tensiones con la China Popular y Corea del Norte, la campaña electoral en Japón ha estado marcada por el retorno de un mernsaje de nacionalismo extremo y de un anticomunismo rabioso, de combate directo y pedido de medidas anticomunistas directas.
Ante esta situación el Partido Comunista Japonés ha mantenido sus banderas políticas de lucha consecuente por el Socialismo_Comunismo, de lucha por los principios revolucionarios marxista-leninistas, por la defensa de los derechos de la Clase Obrera y los intereses inmediatos del pueblo Japonés, sin dar jamás ninguna concesión a las fuerzas del consenso derechista dominante, como revolucionarios siempre fieles a la lucha de clases y al carácter Comunista del PCJ, estando igualmente siempre presentes en las luchas diarias de la Clase Obrera en las empresas y  en los barrios de los sectores populares, con un mensaje revolucionario que ha sido estimado y apoyado por millones de trabajadores japoneses.
Victoria de la Derecha y Aparición de una Corriente más Radicalmente Derechista, Guerrerista y Anticomunista
Como gran vencedor en los escrutinios aparece el Partido Liberal-Demócrata (PLD) el cual junto con su aliado el Partido Conservador Komei alcanzó 325 de los 480 asientos, y 27,% de votos, mientras que el Partido Demócrata, centro-derecha, obtuvo 15% de votos y 57 asientos.
El PLD es un Partido tradicional del gran capital monopolista japonés, del nacionalismo militarista y promotor de la alianza americano-japonesa, y durante la campaña ha endurecido su mensaje orientándose más hacia la derecha y el anticomunismo.Se trata de un discurso basado sobre el nacionalismo anti-chino, por la reactivación del militarismo y armamentismo japonés, por la revisión de los artículos “pacifistas” de la Constitución Japonesa, Partido que lucha por la promoción e instalación de medidas neo-liberales y la restricción de los derechos sociales, así como proclama la necesidad de la defensa anclada en la opción nuclear.
En la realidad el verdadero vencedor político del proceso electoral en el campo de la derecha es el Partido de la Restauración, un nuevo Partido de la más extrema derecha creado y dirigido  por un escritor nacionalista-fascista japonés–Shintaro Ishijara–, cuyo Partido devino de hecho la segunda fuerza numérica del País, con 20% de votos, y 54 asientos, pero que fue el que impuso la tónica política de los mensajes de la campaña electoral de los Partidos de la derecha, y marcó la orientación para el avance de las opciones guerreristas, derechistas y anticomunistas.
Fuente: Akahata/Solidarité Internationale_PCF/PrensaPopularSolidaria
Traducción al Castellano: PrensaPopularSolidaria/Ferrebé
http://prensapopular-comunistasmiranda.blogspot.com

SIRIA RESISTE A WASHINGTON Y A LOS VASALLOS DEL IMPERIO


Por quién doblan las campanas sirias

Siria resiste a Washington y a los vasallos del Imperio

Siria sigue resistiendo a la presión imperial estadounidense y a la de sus acólitos europeos neocoloniales que tratan de someterla. Resiste a las mentiras de la prensa comercial occidental que desinforma al público de lo que realmente está pasando en este país desde que comenzaron las violencias y que no explica las verdaderas causas de este conflicto, una guerra por el control de los recursos y corredores de gas y petróleo, conflicto generado desde afuera. Resiste en el plano militar frente a las numerosas bandas de mercenarios fundamentalistas infiltrados en su territorio. Pero el precio que está pagando es elevado. El análisis de nuestro colega Pepe Escobar.
 
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Fundamentalistas islámicos, llamados "rebeldes" sirios, pero que son árabes que vienen de Libia, Catar, Egipto y son en realidad mercenarios que no dudan en asesinar a sangre fría a todo aquel que no piensa como ellos, ver video abajo.
La máxima tragedia geopolítica de 2012 seguirá siendo la máxima tragedia geopolítica de 2013: la violación de Siria.
Tal como de vez en cuando me refiero a mis pasajes preferidos de Hemingway, he estado volviendo últimamente a algunas secuencias que filmé hace años en el zoco de Alepo –el más extraordinario de todos los zocos de Medio Oriente-. Es como si me dieran un tiro por la espalda; me gustaba la arquitectura del zoco así como su gente y los comerciantes. Hace semanas, la mayor parte del zoco –el pulso vivo de Alepo durante siglos– fue incendiado y destruido por los «rebeldes» del llamado Ejército Libre Sirio (ELS)

Video: asesinato a sangre fría sobre un civil desarmado por las bandas de «rebeldes sirios que luchan por la democracia» apoyados por EEUU, Catar, Francia.

En esta tragedia siria no hay un joven héroe de Hemingway, ningún Robert Jordan en las Brigadas Internacionales combatiendo junto a las guerrillas republicanas contra los fascistas en la Guerra Civil Española.
En la guerra civil siria, las brigadas internacionales son sobre todo las del tipo mercenario, salafista-yihadista, decapitadores y atacantes con coches bomba. Y los (pocos) jóvenes estadounidenses en el lugar son básicamente peones de alta tecnología en un juego escenificado por el rapaz club OTAN/CCG (la Organización del Tratado del Atlántico Norte y sus títeres árabes del Consejo de Cooperación del Golfo).
La tragedia continúa, el Estado sirio, y su aparato político y militar de seguridad mantendrán sus mini guerras relámpago sin preocuparse del «daño colateral». Al lado opuesto, comandantes «rebeldes» apostarán a un nuevo Consejo Militar Supremo alentado por saudíes y cataríes.

Los salafistas y salafistas-yihadistas del Frente al-Nusrah –fanáticos del Siglo VII, entusiastas de las decapitaciones y operadores de coches bomba que realizan la mayor parte de los combates– no fueron invitados. Después de todo, el Frente al-Nusrah ha sido calificado de «organización terrorista» por Washington.

Y ahora veamos la reacción de un mandamás de la Hermandad Musulmana (HM), el contralor general Mohammed Farouk Tayfour, nacido en Hama; dijo que la decisión fue «demasiado apresurada». Y veamos la reacción del nuevo dirigente de la oposición siria,

Ahmed Moaz al-Khatib, en una reunión de los «Amigos de Siria» en Marruecos: la decisión debe «reexaminarse». Prácticamente todos los grupos «rebeldes» declararon públicamente su eterno amor a los duros de al-Nusrah.
Por lo tanto, con fanáticos de al-Nusrah disimulando probablemente sus barbas de corrección islámica bajo una prosaica capucha, podemos esperar muchos progresos «rebeldes» contra Damasco, a pesar de dos grandes palizas (en julio pasado y en este mes), por cortesía de las contraofensivas del gobierno sirio. Después de todo, el espléndido entrenamiento por parte de las Fuerzas Especiales estadounidenses, británicas y jordanas tiene que producir algunos resultados, por no mencionar los cargamentos de armas extra letales suministradas por esos parangones de la democracia del Golfo Pérsico. A propósito, el Frente al-Nusrah controla sectores de Alepo devastada.

Reglas de odio sectario

Ahora tenemos la orwelliana, novísima Coalición Nacional de Fuerzas Revolucionarias y de Oposición Sirias, una coproducción de Washington y Doha. El nuevo jefe es el mismo (pésimo) jefe que fue del Consejo Nacional Sirio (CNS). Es solo retórica; lo único que importa a la «Coalición Nacional» es conseguir más armas letales. Y adoran a al-Nusrah, incluso si Washington no lo hace.
Catar descargó toneladas de armas «como golosinas» (según un traficante de armas estadounidense) en Libia «liberada». El Pentágono y el Departamento de Estado solo se dieron cuenta después del revés de Bengasi de que armar a los rebeldes sirios puede ser el camino hacia más reveses. Traducción: Catar seguirá descargando toneladas de armas en Siria. EE.UU. seguirá «dirigiendo desde atrás».

Se pueden esperar más horribles masacres sectarias como la de Aqrab. Ésta es la versión mejor documentada de lo que puede haber sucedido en realidad. Prueba una vez más que lo que los rebeldes de OTAN/CCG están ganando es en realidad la guerra en YouTube. Por lo tanto hay que contar con más olas masivas, interminables, de sesgo y propaganda en las que los medios corporativos occidentales vitorean a los «combatientes por la libertad» sirios, superando con mucho a la yihad de los años ochenta en Afganistán.
Esperad más distorsiones del contexto, como cuando el ministro adjunto de Exteriores ruso Mikhail Bogdanov dijo: «Los combates serán más intensos y [Siria] perderá decenas de miles, tal vez cientos de miles de civiles… Si un precio semejante os parece aceptable para derrocar al presidente, ¿qué podemos hacer? Nosotros, por cierto, lo consideramos absolutamente inaceptable».

Ergo, trata de hacer todo por impedir que esto suceda. Y si los «rebeldes» de OTAN/CCG realizan sus amenazas de atacar las embajadas rusa y ucraniana en Damasco, más vale que se corten las barbas y corran a ponerse a cubierto frente a las inflexibles Spetsnatz, las Fuerzas Especiales rusas.
Habrá más odio sectario, como en Sunni Sheikh y el teólogo estrella de al-Jazeera, Yusuf al-Qaradawi, emitiendo de paso una fatua legitimando la matanza de millones de sirios, sean militares o civiles, mientras sean alauíes o chiíes.
El odio sectario dominará, con Catar a la cabeza, seguido por saudíes con grandes monederos y una variedad de islamistas de la línea dura. Agenda: guerra contra chiíes, contra alauíes, contra seculares, incluso contra moderados, no solo en Siria sino en todo Medio Oriente.

Un enfrentamiento de Patriots contra Iskanders

La nueva estrategia del Ejército Sirio se resume en una gran retirada de los lugares apartados y bases en el campo, concentrando sus tropas en ciudades y pueblos.
Se puede esperar que la estrategia general del club OTAN/CCG siga siendo más o menos la misma: Atascar al ejército sirio en tantas áreas como sea posible; desmoralizarlo; y seguir preparando el terreno para una posible intervención de la OTAN (la histeria sobre las armas químicas y las inexorables quejas sobre una «catástrofe humanitaria» que forma parte del amplio paquete de operaciones de guerra psicológica).
El ejército sirio podrá tener las armas pesadas; pero cuando se enfrenta a un tsunami de mercenarios y salafistas-yihadistas totalmente entrenados y armados por el club OTAN/CCG, todo el asunto puede tardar años, al estilo de la guerra civil de Líbano. Eso nos lleva a la siguiente «mejor» opción, que en realidad es un resultado: la muerte del Estado sirio mediante mil, o más bien un millón, de cortes.

Lo que es seguro es que la «coalición de los dispuestos» contra Siria no tendrá problemas para desintegrarse una vez que el juego final haya concluido. Washington apuesta a un régimen post-Asad dirigido por la HM. No es ninguna sorpresa que el Rey Playstation de Jordania esté enloqueciendo; sabe que la HM también se apoderará de Jordania y que lo expulsará para que vaya permanentemente de compras a la gran tienda londinense Harrods.

Esos parangones de la democracia –las medievales petromonarquías en el Golfo Pérsico– también están enloqueciendo; temen el atractivo popular de la HM como a una plaga. El Kurdistán Sirio –que ahora va definitivamente en camino a la autonomía total y finalmente a la libertad– ya enloquece a Ankara. Para no mencionar la perspectiva futura de un tsunami de salafistas-yihadistas desocupados festivamente refugiados en la frontera siria-turca y listos para causar estragos.

Y luego está la compleja relación entre Turquía e Irán. Teherán ya ha dado una advertencia muy clara a Ankara respecto al sistema de defensa de misiles de la OTAN que está a punto de instalarse.

Tiene que ser la obra maestra en neolengua de finales de 2012. El portavoz del Pentágono, George Little, ha insistido en que “EE.UU. ha estado apoyando a Turquía en sus esfuerzos por defenderse… [contra Siria].”
De ahí el envío de 400 soldados estadounidenses a Turquía para operar dos baterías de misiles Patriot, a fin de «defender» Turquía contra «potenciales amenazas provenientes de Siria».

Traducción: Esto no tiene nada que ver con Turquía, todo se refiere a los militares rusos en Siria. Moscú ha entregado a Damasco no solo muy efectivos misiles Iskander tierra-tierra hipersónicos (virtualmente inmunes contra sistemas de defensa de misiles) sino el sistema de defensa tierra-aire Pechora 2M de múltiples objetivos, una pesadilla para el Pentágono si se llega a imponer una zona de exclusión aérea sobre Siria.
Bienvenidos al enfrentamiento Patriot contra Iskander. Y directamente en la línea de fuego encontramos al primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan –un sobredimensionado ególatra que alberga un profundo complejo de inferioridad en relación con los europeos– que se quedó al margen según el plan general de la OTAN.

El talón de Aquiles de Turquía (fue de los kurdos) es su autopromovido papel de encrucijada energética entre Oriente y Occidente. El problema es que Turquía depende de suministros de energía de Irán y Rusia; neciamente enfrenta a ambos, al mismo tiempo, con su confusa política siria.

Todo lo que oigo es de mal agüero

¿Cómo solucionar esta tragedia? Nadie parece escuchar al vicepresidente sirio Farouk Al-Sharaa. En esta entrevista al periódico libanés Al-Akhbar, subraya «la amenaza de la actual campaña para destruir Siria, su historia, civilización, y su pueblo… Cada día que pasa, la solución se aleja más, militar y políticamente. Tenemos que estar en condiciones de defender la existencia de Siria».

No tiene «una respuesta clara de cuál puede ser la solución». Pero tiene una hoja de ruta. Cualquier solución comienza por conversaciones o acuerdos entre capitales árabes, regionales o extranjeras; no puede existir sin un sólido fundamento sirio. La solución tiene que ser siria, pero mediante un arreglo final histórico, que incluiría a los principales países regionales, y a los miembros del Consejo de Seguridad. Esta solución tiene que incluir la detención de todo tipo de violencia y la creación de un gobierno de unidad nacional con amplios poderes. Esto debería ir acompañado de la resolución de expedientes difíciles relacionados con las vidas de la gente y sus legítimas demandas.

No es lo que quiere el club OTAN/CCG, incluso si EE.UU., Gran Bretaña, Francia, Turquía, Catar y Arabia Saudí están involucrados en sus propias agendas divergentes. Lo que ya ha logrado la guerra OTAN/CCG es un objetivo muy similar, a propósito, al de Irak en 2003; ha desgarrado completamente el frágil tejido social de Siria.

Estamos ante el capitalismo de desastre en acción, fase I; el terreno ya está preparado para una lucrativa «reconstrucción» de Siria, una vez que se instale un gobierno dócil, favorable al turbo-capitalismo pro occidental.

Pero en paralelo, las consecuencias negativas también tienen lugar en sus modos misteriosos: millones de sirios que inicialmente apoyaron un movimiento pro democracia –desde las clases empresariales de Damasco a los comerciantes de Alepo– ahora han aumentado la base de apoyo al gobierno como contragolpe contra la horripilante limpieza étnica-religiosa promovida por los «rebeldes» del tipo de al-Nusrah.

Sin embargo, con la OTAN/CCG a un lado e Irán-Rusia al otro, los sirios comunes y corrientes atrapados en el fuego cruzado no tienen adónde ir. OTAN/CCG no conoce límites para labrar –en sangre– cualquier entidad dudosa, desde un emirato pro EE.UU. a una «democracia» pro EE.UU. dirigida por la HM. No es difícil ver por quién doblan las campanas en Siria; no doblan por ti, como en John Donne, sino por mal agüero, muerte y destrucción.

IRÁN LE HA TOMADO EL GUSTO AL DRONE DE OBAMA

JM Álvarez 

 3 de enero de 2013


Aquí no estamos ante la típica situación cobarde que consiste en bombardear con drones, aldeas indefensas, masacrando mujeres y niños. Irán derribó dos drones estadounidenses el año que acaba de finalizar. Que tengas un Infeliz Año Nuevo, Obama.
 
Hispan TV.- En una entrevista concedida a la agencia de noticias iraní Farsnews, el también portavoz de las maniobras “Velayat 91”, ha sostenido que la Defensa Aérea logró derribar dos aeronaves enemigas no tripuladas que sobrevolaban el espacio aéreo del país.
“Ambos aviones teledirigidos son del modelo RQ-11, de fabricación estadounidense; el primero fue derribado en el mes de shahrivar del calendario persa (del 23 de agosto al 22 de septiembre) y el segundo en el mes de aban (del 22 de octubre al 20 de noviembre)", ha asegurado Rastegari.
Sin precisar en qué regiones fueron derribados, el contralmirante persa ha sostenido que ambos drones pasaron a manos de los especialistas del centro de investigación de las Fuerzas Armadas del Ejército, donde se pudo recuperar un gran volumen de información.
El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica de Irán (CGRI) informó el 4 de diciembre de la captura de un avión no tripulado estadounidense de tipo táctico ‘Scan Eagle’ en el espacio aéreo del país persa, en el Golfo Pérsico.
El drone sobrevolaba las aguas internacionales del Golfo Pérsico con el objetivo de hacer un reconocimiento y recopilar información, pero justo después de violar el espacio aéreo de la República Islámica de Irán cayó en manos de las unidades defensivas y del sistema de control de las Fuerzas Navales del CGRI.
Anteriormente, en 2011, los militares iraníes hicieron aterrizar un RQ-170 cuando sobrevolaba ilegalmente la ciudad iraní de Kashmar, a unos 225 Km. de la frontera con Afganistán.

MILES MARCHAN CONTRA LA VIOLENCIA DE GENERO EN LA INDIA

03.01.2013.



INDIA/NUEVA DHELI: Miles de mujeres marcharon este miércoles en las calles de la capital india, Delhi, demandando el final de la violencia de género en el país.

La protesta es la última de una serie de manifestaciones ocurridas desde la violación de una joven en la ciudad el mes pasado.

La joven, que fue golpeada y violada por varios hombres después de asaltar el autobús en el que iban ella y un amigo, murió en un hospital de Singapur debido a sus graves lesiones.

El ataque, que ocurrió el pasado 16 de diciembre, causó enorme indignación en todo el país, y muchos exigieron un cambio en las leyes que rigen el asalto sexual.

Seis personas fueron arrestadas con relación al ataque y acusados de delito de asesinato.

LA IZQUIERDA, ORGANIZÁNDOSE


"FELIZ AÑO NUEVO! : UN HOMBRE SE QUEMA A LO BONZO EN MÁLAGA POR NO TENER DINERO PARA COMER





El suceso ha tenido lugar en la avenida Carlos Haya de la ciudad, muy cerca de la entrada del centro hospitalario del mismo nombre, en el que ha quedado hospitalizado. Fuentes del mismo han indicado a Europa Press que se encuentra en observación en la unidad de Críticos de Urgencias, donde están valorando el alcance de sus heridas.

Han sido varios testigos del suceso los que han alertado al 112 de que un hombre, de 57 años, se había prendido fuego y aunque habían conseguido apagar las llamas necesitaba asistencia médica.

Hasta el lugar del suceso se han desplazado efectivos de Emergencias Sanitarias 061, la Policía Local, Bomberos y la Policía Nacional. Esta última está investigando las circunstancias en que se han producido los hechos, que apuntan a un nuevo caso de suicidio por problemas económicos.

EL AUSCHWITZ ETERNO ( RADIOGRAFÍA DEL IMPERIALISMO)


Jueves, 03 Enero 2013


Un artículo Manuel Navarrete.
La burguesía inglesa, por ejemplo, obtiene más ingresos de los centenares de millones de habitantes de la India y de otras colonias suyas que de los obreros ingleses. Tales condiciones crean en ciertos países una base material, una base económica para contaminar el chovinismo colonial al proletariado de esos países. Naturalmente, no puede tratarse más que de un fenómeno pasajero, pero aun así es preciso darse clara cuenta del mal y comprender sus causas, para poder agrupar a los proletarios de todos los países en la lucha contra ese oportunismo. Y esta lucha habrá de conducir inevitablemente al triunfo, pues las naciones “privilegiadas” representan una parte cada vez menor en el conjunto de los países capitalistas.

V.I. Lenin, “El Congreso Socialista Internacional de Stuttgart”, 1907
 Introducción

Se insiste con demasiada frecuencia en una idea falsa: la de que fue la dicotomía reforma/revolución la que provocó la ruptura entre la Segunda Internacional, socialdemócrata, y lo que a partir de entonces sería la Tercera, comunista. Sin embargo, como argumenta Domenico Losurdo, ésta es una idea errónea. Lo que motivó esa ruptura fue principalmente el apoyo de los socialdemócratas a sus respectivos imperialismos. Bernstein, en su obra Las premisas del socialismo y la misión de la socialdemocracia, apoya explícitamente el colonialismo alemán y defiende el darwinismo social, argumentando además que el expansionismo podía mejorar el nivel de vida de la clase obrera de su país.

En la actualidad, desde Red Roja venimos insistiendo sin descanso en una idea: desde una perspectiva internacionalista, no basta con obtener reformas aquí, en el centro del sistema capitalista, sino que hay que acabar también con la explotación de la periferia. De ahí el rechazo que nuestra organización hace del revisionismo, del marxismo que ha claudicado ante la socialdemocracia y que podemos ejemplificar con organizaciones como IU o Syriza, que, por ejemplo, ni siquiera asumen la reivindicación elemental de la salida de la UE y el euro (por lo que, lejos de ser revolucionarias, tendríamos que cuestionarnos si podemos calificar a estas organizaciones al menos como “reformistas”).

En este artículo queremos argumentar esta tesis; quizá lo primero, para evitar tópicos, sea aclarar que no lo hacemos por “pureza” ideológica, dogmatismos o historias por el estilo. Lo hacemos porque en este mundo existe un sistema de sobreexplotación y sojuzgamiento a escala planetaria que debe ser enemigo prioritario en todas nuestras orientaciones estratégicas y actor destacado en todos nuestros análisis, si de lo que se trata es de emancipar de la pobreza y la alienación a todos los seres humanos que las padecen, y no sólo a los que son de raza blanca o viven en Europa Occidental, Norteamérica o Japón.

Intentaremos, asimismo, profundizar en la comprensión del fenómeno imperialista y facilitar materiales teóricos a la militancia comunista. Materiales que nos hagan recordar, para empezar, que debemos estar orgullosos de pensar como pensamos. Que aquí hace falta más Lenin y menos tonterías posmodernas. Que el internacionalismo proletario no consiste en “conectar indignados” por streaming, sino en desear la derrota de “tu” imperio, por ejemplo en Yugoslavia, Afganistán, Irak, Libia o Siria (aviso, desde ya, que en este artículo no ejemplificaré simplemente con Vietnam, Nicaragua u otras guerras del pasado, sino fundamentalmente con guerras imperialistas y maniobras desestabilizadoras de nuestra actualidad, empezando por Libia y Siria). Y que si el imperialismo interviene en esos países no es para exportar ninguna “democracia” o ningún “mal menor”, sino para perpetuar un sistema de saqueo de los recursos energéticos de consecuencias terribles; un sistema genocida frente al cual el “pluripartidismo” u otras migajas formales son un precio demasiado escaso para quien lo recibe, como ya está empezando a comprender el pueblo egipcio.

Como escribió el filósofo Carlos Fernández Liria, los ministros de economía europeos –muy conscientes de ello- proponen “que nos encerremos en fortalezas, protegidos por vallas cada vez más altas, donde poder literalmente devorar el planeta sin que nadie nos moleste ni nos imite. Es nuestra solución final, un nuevo Auschwitz invertido en el que en lugar de encerrar a las víctimas, nos encerramos nosotros a salvo del arma de destrucción masiva más potente de la historia: el sistema económico internacional”. Nosotros somos partidarios de dinamitar las paredes de ese Auschwitz invertido y eterno con el que los nuevos nazis intentan sobornarnos: la Unión Europea. Nos negaríamos a ser cómplices de su barbarie contra la mayoría del planeta, incluso si no atentara también contra nosotros mismos (cosa que, para colmo, como estamos viendo cada día, hace). Explicaremos por qué.

Ciencia contra propaganda

Es curioso comprobar cómo las formulaciones del pensamiento burgués han ido evolucionando en función de las necesidades materiales de su clase social.

En el “Postfacio a la Segunda Edición Alemana” de El Capital, Marx escribirá con acierto: “Con el año 1830, sobreviene la crisis definitiva. La burguesía había conquistado el poder político en Francia y en Inglaterra. A partir de este momento, la lucha de clases comienza a revestir, práctica y teóricamente, formas cada vez más acusadas y más amenazadoras. Había sonado la campana funeral de la ciencia económica burguesa. Ya no se trataba de si tal o cual teorema era o no verdadero, sino de si resultaba beneficioso o perjudicial, cómodo o molesto, de si infringía o no las ordenanzas de la policía. Los investigadores desinteresados fueron sustituidos por espadachines a sueldo y los estudios científicos imparciales dejaron el puesto a la conciencia turbia y a las perversas intenciones de la apologética”.

Efectivamente, las primeras teorizaciones burguesas reconocían sin complejos la división de la sociedad en clases. Además, la doctrina burguesa clásica aceptaba la teoría del valor-trabajo, según la cual los productos valen la cantidad de trabajo humano que llevan incorporados. Adam Smith reconocía sin complejos que una persona será rica o pobre en función del trabajo ajeno de que pueda disponer. Sin embargo, luego vendría el pensamiento neoclásico, que sencillamente negaba la evidencia y definía el valor como una realidad natural del producto, negando en consecuencia la existencia de clases sociales.

Pues bien, con la cuestión del imperialismo va a pasar exactamente lo mismo. En La riqueza de las naciones, Adam Smith afirma con rigor que “un país industrial (…) compra con una pequeña cantidad de sus productos una muy grande de las producciones agrícolas de otras naciones”, lo que es un precedente de la teoría del intercambio desigual. Ricardo, por su parte, defiende una teoría “de los costos comparativos”, que viene a hacer apología de una división perpetua entre naciones industriales hegemónicas y naciones agrarias dominadas, como único sistema capaz de salvaguardar la tasa de ganancia de los capitalistas.

Pero entonces apareció la teoría neoclásica que, con afán desmovilizador, trató de oscurecer la raíz económica del imperialismo, recurriendo a explicaciones sobreestructurales acerca del “nacionalismo” y factores psicológicos de esa índole. Con el paso del tiempo, esta visión se radicalizaría hasta llegar a Shumpeter, quien, en 1916, declara (y no en el día de los inocentes) que “el capitalismo es, por esencia, antiimperialista”, sólo que las tendencias imperialistas son “sobrevivencias de épocas pasadas”. Más aún chocante sería su afirmación, años después, de que “entre todos los países, los Estados Unidos es el que muestra una tendencia imperialista más débil”. Supongo que el abrumador y evidente catálogo de acciones imperialistas norteamericanas en el siglo XX desmiente mejor esa teoría que cualquier alegato marxista.
Carlton J. Hayes o Fieldhouse negarán también el carácter económico del imperialismo. Para ellos, los intereses económicos jugaban sólo un papel secundario en la empresa colonial. Pero ¿puede tomarse en serio tal planteamiento?

Los orígenes del imperialismo… y del capitalismo

Pues va a ser que no. Tales ideas son en realidad un disparate que nadie puede defender seriamente. Más adelante hablaremos de la necesidad del imperialismo para que el capitalismo supere sus contradicciones internas. Por ahora, comenzaremos por señalar que Marx demostró hasta la saciedad en El Capital que el desarrollo industrial inglés no puede comprenderse prescindiendo de la vertiente externa de la acumulación primitiva de capital, a través del expolio que los Estados del centro y norte de Europa practicaron sobre los continentes atrasados.

Un expolio que, tras alcanzar la supremacía naval Inglaterra, derrotando a holandeses y franceses, benefició particularmente a la burguesía inglesa y que tenía como agentes específicos a las Compañías de Comercio y Navegación (las primeras multinacionales de la historia) y como métodos fundamentales la piratería, la guerra de conquista, la trata de esclavos, el genocidio y el “terror blanco”. Métodos nazis donde los haya.
Por más que patalee Ashton, negando la evidencia en su obra sobre La revolución industrial, es absolutamente innegable que, sin esta vía externa, habría sido imposible hacer frente a la tremenda acumulación de capital que requería la Revolución Industrial y que la hizo posible. Se puede hablar de la revolución política liquidada a finales del XVII; se puede hablar de los recursos que tenía Inglaterra, o incluso de la “ética del protestantismo” de la que escribiera Weber… pero hablar de todo esto sin mencionar lo más determinante es un auténtico crimen contra la verdad. Y la verdad -y lo más determinante- es que la Compañía de las Indias Orientales asolaba el Océano Índico, mientras el resto de compañías inglesas arrasaban África y las zonas americanas que no arrasaban España y Portugal. La verdad –y lo más determinante- es que la trata de esclavos y la piratería (empresas cuyos principales accionistas eran los propios monarcas) produjeron beneficios sencillamente fabulosos. Y la verdad –y lo más determinante- es que, sin la acumulación de capitales que todo esto generó durante los siglos XVI, XVII y XVIII, no se habrían podido poder en marcha los cientos de máquinas de vapor que propulsaron el desarrollo industrial inglés.

Además, la manufactura del algodón no se hubiera desarrollado entre finales del siglo XVIII y la primera mitad del XIX si antes no se hubiera eliminado a sangre y fuego la competencia de la manufactura india, como expondremos más adelante. Sin olvidar que la salida de los excedentes británicos a mercados exteriores no se habría producido si no se hubiera sojuzgado a cañonazos a numerosos pueblos. En suma, el desarrollo del capitalismo industrial habría sido imposible sin la dominación política, la explotación económica y la dislocación social de los pueblos de la periferia. Vayamos, pues, profundizando en los hechos.

Fases en el surgimiento del imperialismo

Existe una tremenda confusión en lo que respecta al imperialismo. Recientemente, yo argumentaba que la guerra entre la OTAN y Libia era una guerra entre un imperio (con sus colaboracionistas, como todos los imperios de la historia) y una colonia, por lo que había que desear la victoria de la colonia, independientemente del autoritarismo de sus gobernantes.  Pero un militante de Izquierda Anticapitalista me contestó, visiblemente ofendido, que se trataba de una guerra inter-imperialista, ya que Libia practicaba el “imperialismo interior”. Al parecer, había tomado por literal una expresión metafórica empleada en su momento por Santiago Alba Rico.

Pero en realidad, salvo que sea un uso poético, hablar de un imperialismo “interior” es una contradicción en sus propios términos, ya que el imperialismo es, por definición, exterior. Llamar a cualquier represión “imperialismo” es un error infantil. Pero, es más, llamar a cualquier capitalismo “imperialismo” implica no haber comprendido una sola palabra del marxismo. Y, para subir la apuesta, llamar a cualquier imperio, o incluso a cualquier anexión territorial, “imperialista” es no haber profundizado lo más mínimo en la noción leninista del “imperialismo”.
En términos leninistas, el impe
rio romano no era imperialista, porque no existían los monopolios, ni el capital financiero (nacido de la fusión entre los capitales industrial y bancario), ni la exportación de capitales (de hecho, ni siquiera existía el capital), que son algunos de los rasgos de la fase superior del capitalismo, el imperialismo, si seguimos a Lenin. Pues bien, ¿dónde están los monopolios, el capital financiero y la exportación de capitales libios o sirios? La respuesta es sencilla: no existen, porque esos no son países imperialistas, sino ex-colonias independizadas primero y luego agredidas de nuevo por el imperialismo. Y si el imperialismo les agrede no es porque esté muy aburrido o porque desee extender la democracia y la libertad por todo el orbe, sino porque necesita derrocar a todo gobierno anti-imperialista, esto es, a todo gobierno no sometido al imperialismo. Mientras estuvieron sometidos al imperialismo, no hubo problemas; pero cuando dejaron de estarlo… Y, sin embargo, paradójicamente, el militante aludido apoyaba fervorosamente a los “rebeldes” libios, que formaban parte del único bando auténticamente imperialista en esta guerra (cosa que ni siquiera los mismos rebeldes negaban, ya que solicitaron pública y explícitamente la intervención militar de la OTAN).

Pero volvamos a sumergirnos en la historia. Siguiendo a José Acosta, podemos establecer tres etapas fundamentales dentro del proceso que llevó al surgimiento del imperialismo:
1)            El arqueo-imperialismo primitivo (desde las Cruzadas hasta el siglo XVIII), fase de captación de los recursos materiales que permitirían la expansión capitalista posterior, a través del pillaje, la trata de esclavos, las guerras de conquista y la piratería.
2)            El colonialismo (desde el siglo XVIII hasta el final de la II Guerra Mundial), caracterizado por la exportación de mercancías y el drenaje de materias primas.
3)            El imperialismo capitalista propiamente dicho (desde finales del siglo XIX hasta nuestros días), caracterizado por los monopolios, el capital financiero, la exportación de capitales, etc.
En lo que respecta a la infraestructura, la acumulación primitiva, acelerada entre los siglos XVI y XVIII, no empleaba el comercio, sino la simple violencia y el terror, como cauce fundamental de expropiación de la periferia. En la época colonial, en cambio, el nacimiento de la industria permite la exportación de mercancías excedentes, iniciándose el intercambio comercial desigual. Por último, en la etapa imperialista, ya con los monopolios, la exportación de mercancías será sustituida por la de capitales (es decir, por la inversión directa, la creación de empresas en el extranjero o la concesión de préstamos) como modo de explotación dominante.

Por otra parte, en lo que respecta a la superestructura, durante la acumulación primitiva los Estados dominantes  europeos no estaban aún lo bastante desarrollados como para ejercer por sí mismos el dominio imperialista de la periferia, por lo que la dominación es ejercida por entes privados dotados de soberanía, financiación, burocracia y ejército propios: las Compañías de Comercio y Navegación, autoras de los peores crímenes esclavistas y de los más atroces actos de piratería y pillaje. Más tarde, en el siglo XVIII, los Estado burgueses del centro de Europa son ya suficientemente fuertes y pueden hacerse cargo, directamente, del dominio imperial, incorporando a las poblaciones explotadas al Estado colonialista. La acumulación prosigue y, así, surgen por último poderosísimos trusts que controlan las principales fuentes de energía (gas, electricidad, petróleo) o infraestructuras (siderurgia, ferrocarriles, armamento), así como las redes bancarias mundiales. La nueva burguesía monopolista posee, pues, el poder suficiente como para prescindir del colonialismo, de la dominación directa y, entonces, las colonias son convertidas en Estados formalmente independientes y su dominación pasa a ser indirecta, llegándose a la fase final del capitalismo. Eso, y no otra cosa, es el imperialismo.

La necesidad del imperialismo

Para Berognes, el imperialismo es una manifestación externa de las contradicciones internas del capitalismo, una vertiente externa del proceso de acumulación capitalista.

Como es sabido, el modo de producción capitalista tiene una serie de contradicciones internas que lo hacen frágil e inestable. Una de ellas es la contradicción entre la creciente capacidad de producción y la decreciente capacidad de consumo. Así pues, gracias al imperialismo, las formaciones sociales capitalistas exportan las mercancías y los capitales excedentes, drenando materias primas desde las formaciones sociales de la periferia. Con ello, desaguan lo que les sobra y toman del exterior lo que necesitan para reproducir la tasa de ganancia. Es, metafóricamente, una especie de plusvalía exterior.

La producción industrial capitalista exige la condición de un mercado extenso, el aseguramiento de fuentes de materias primas y la necesidad constante de abrir nuevos mercados en el exterior (ya sea mediante la persuasión, el comercio o la violencia directa). Ya lo dijo Rosa Luxemburg en La acumulación de capital: “El capitalismo (…) se desarrolla únicamente en un medio social no capitalista (…) [y] tiene necesidad para su existencia de formas de producción no capitalistas”.
Así pues, el imperialismo es, en última instancia, el cauce de exportación de las contradicciones internas del capitalismo. Si para Adam Smith o David Ricardo, defensores de los intereses industriales, habría sido una auténtica herejía exportar capitales al exterior, el monopolismo posterior tendrá en cambio otra lógica. Lenin ilustra a la perfección cómo el capitalismo financiero concluyó que, bajo condiciones monopolistas, era más rentable emplear el excedente de capital en ultramar que en la industria doméstica. Dentro sólo contribuiría a incrementar la producción, haciendo bajar los precios y subir los salarios. Fuera, en cambio, podría obtenerse un mayor interés sin ninguna de aquellas consecuencias.
Por eso Wakefield tenía razón (burguesa) al proponer un programa imperial contra la periferia para contrarrestar el riesgo de una inminente revolución social en el centro. Y Cecil Rodes lo comprendió a la perfección, cuando en 1896 afirmó: “para salvar a cuarenta millones de habitantes del Reino Unido de una mortífera guerra civil (…) debemos posesionarnos de nuevos territorios. (…) Si queréis evitar la guerra civil, debéis convertiros en imperialistas”.
También lo comprendió a la perfección Bernstein, pero no sólo él, ni sólo la II Internacional. Desde entonces, no han sido pocas las ocasiones en las que autodenominados marxistas, e incluso alguna que otra “internacional” (como una cuyo número nominal representa el doble que la de Bernstein, pero cuyo número de militantes representa una millonésima parte), han apoyado al imperialismo civilizador europeo contra los “bárbaros de la periferia”.  ¿Ignoran o simplemente “olvidan” el historial de crímenes que está grabado a sangre en el corazón de Europa?

Mecanismos explotadores
En un artículo que publicaré en el próximo número de la Revista Laberinto, en el que efectúo una pormenorizada crítica del libro Hay alternativas y, en general, del intento por parte de autores como Vicenç Navarro de resucitar la socialdemocracia keynesiana, incluyo un análisis exhaustivo de los mecanismos actuales de explotación del Tercer Mundo.
En cambio, mi interés ahora es repasar brevemente los mecanismo históricos tradicionales y, sobre todo, abstraer la lógica que constituye la médula espinal de todo el resto de procesos explotadores y por medio del cual se ha establecido dónde está el “centro” y dónde la “periferia” del capitalismo.
Existen unas relaciones de dominación a escala planetaria, ejercidas a través de los organismos institucionales internacionales, la política exterior, la diplomacia y, en última instancia, la existencia de ejércitos permanentes ocupando las áreas claves del planeta, los mares y los océanos. El órgano rector y organizador dentro de esta superestructura, a despecho de más de un posmoderno, no es otro que el Estado.
Los mecanismos de explotación han sido de lo más variados: la exportación de mercancías, la exportación de capitales, el drenaje de materias primas, el saqueo, la piratería, la trata de esclavos, la fuga de cerebros, la explotación tecnológica, la deuda, la llamada “ayuda al desarrollo”…

Pero la médula espinal en la que reposa  todo esto es el intercambio desigual. En el libro I de El Capital, Marx afirmará: “La intensidad media del trabajo cambia de un país a otro; en unos es más pequeña, en otros es mayor. Estas medias nacionales forman, pues, una escala, cuya unidad de medida es la unidad media del trabajo universal. Por tanto, comparado con otros menos intensivos, el trabajo nacional más intensivo produce durante el mismo tiempo más valor, el cual se expresa en más dinero. Conforme se desarrolla en un país la producción capitalista, la intensidad y productividad del trabajo dentro de él va remontando sobre el nivel internacional. Por consiguiente, las diversas cantidades de mercancías de la misma clase producidas en distintos países durante el mismo tiempo de trabajo tienen distintos valores internacionales”.

Como diría Terry Eagleton, “Marx was right”. Un análisis del comercio internacional demuestra que, en contraposición a la teoría de los “costos comparativos” de David Ricardo, las mercancías intercambiadas a ese nivel no tienen valores equivalentes, sino valores dependientes del grado de productividad del trabajo en los respectivos países (lo que depende, a su vez, del grado de desarrollo tecnológico que tenga cada cual). Se produce, pues, un intercambio desigual en favor de los países más desarrollados.

Samir Amin, siguiendo las series publicadas por la ONU, ha documentado cómo los términos de cambio se han deteriorado en un 40% para los países productores primarios desde finales del siglo XIX hasta 1940. Así, en 1939 los países subdesarrollados podían comprar, con la misma cantidad de productos primarios, el 60% de los artículos manufacturados  que adquirían en 1870.

En 1969, Arghiri Emmanuel publica El intercambio desigual, una obra imprescindible. La esencia de su tesis, que fue matizada en diversos aspectos por Bettelheim y Palloix, es incontestable: en el mercado internacional, las tasas de ganancia tienden a nivelarse (como efecto del libre movimiento de capitales), pero las tasas de explotación no (como efecto de las leyes de extranjería). Así, los productos de la periferia intercambiados (generados por trabajadores con peores salarios, de los que no pueden huir) cristalizan mucho más trabajo que otras mercancías del mismo precio producidas en el centro, donde, como ya advertía Marx, hay una mayor productividad, ligada a la tecnología, que permite producir más en el mismo tiempo de trabajo. De ahí el deterioro incesante de los términos de intercambio en perjuicio de la periferia.
Pero hay más: si los trabajadores de la periferia mejorasen sus condiciones laborales, equiparándolas a las del centro, las mercancías fabricadas por ellos subirían de precio (al incrementarse el precio de producción, entre cuyos costes están los salarios). En consecuencia, si, por ejemplo, todos los jornaleros del mundo cobrasen 8 euros por hora, el salario de 8 euros de los jornaleros franceses, ingleses o españoles ya no tendría el mismo valor real, sino menos, por lo que estos trabajadores del centro podrían comprar menos cantidad de arroz, frijoles, café, cacao o aceite de palma procedentes de la periferia. Este hecho demuestra que se está produciendo una sobreexplotación de la periferia, de la que sale beneficiada incluso la clase obrera del centro.
Como dice Emmanuel, “si la hora-vehículo vale en el mercado internacional cuatro o cinco veces la hora tejido (a causa de que el vehículo se produce principalmente en los países de altos salarios y los tejidos en los países de bajos salarios)”, un país pobre “puede sacar provecho fácilmente de la producción de sus propios vehículos, más que en adquirirlos a cambio de los tejidos”.

Sin embargo, “casualmente” los organismos internacionales recomiendan y, con mayor frecuencia, exigen justo lo contrario. La UE, el FMI y el BM combaten toda tendencia proteccionista o toda promoción de un desarrollo autocentrado en los países del Tercer Mundo, evitando (por su bien, naturalmente, pero… ¿a quién se referirá ese “su”?) que el excedente de plusvalía se retenga en lugar de volcarse hacia los países ricos. Sin embargo, explica Emmanuel, no fue mediante el libre comercio como los países ricos llegaron a ser ricos. Inglaterra no tenía en el siglo XVII la especialización en tejidos, ni era el país más apropiado para lograrlo. Pero optó por implantar esa industria a base de medidas proteccionistas, como la prohibición de la exportación de la lana, ya que Flandes  estaba adelantada y podía ofrecer por la lana inglesa más dinero que los manufactureros ingleses, a pesar de los gastos de transporte. La corona inglesa llegó a cortar los brazos a los infractores que exportaran su producción. Más tarde, gracias a la protección arancelaria y la coerción legislativa directa, Inglaterra hizo de la India su abastecedora de algodón (arruinando a este país, como expondremos) y a Australia su tienda de lana.

Obviamente, los países subdesarrollados necesitan proteger y sostener sus industrias hasta que sean sólidas y puedan competir en los mercados internacionales. Si un país del Tercer Mundo ingresa en el libre comercio antes de haber consolidado sus capacidades tecnológicas, podrá ser un buen productor de café o de ropa barata, pero no tendrá posibilidades de transformarse en un productor de tecnología,  por lo que seguirá padeciendo la dependencia y el deterioro de sus términos de intercambio.
Por eso, Inglaterra y EE UU usaron durante decenios una amplia gama de medidas proteccionistas, como los subsidios directos e indirectos, los aranceles aduaneros o la regulación de los precios. Como bien dijo Friedrich List, economista alemán del siglo XIX, los países ricos, una vez alcanzada la prosperidad gracias a la escalera del proteccionismo, se apresuran a darle una buena patada a la escalera para que nadie más pudiera alcanzarlos.


¿Una verdadera descolonización?

Como ya vimos, la descolonización no debe idealizarse en absoluto. Aunque fuera en casi todos los casos el producto de una lucha heroica, por desgracia sus efectos fueron finalmente muy limitados. Simplemente se pasó de unas relaciones de dominación de carácter directo a otras de carácter indirecto, y esto se produjo en la medida en que en la periferia del sistema capitalista estaban puestas las condiciones que aseguraban la continuidad de la explotación (antes colonialista, ahora imperialista en sentido estricto) a través de otras vías.
Las relaciones de explotación no sólo continuaron, sino que se vieron intensificadas, en virtud de la ampliación del foso productivo y tecnológico que separa a las naciones imperialistas dominantes de las naciones periféricas del Tercer Mundo. Sin embargo, ya no se explota a unas colonias, sino a unos Estados formalmente independientes. Así, da comienzo el imperialismo sensu estricto y el modo de producción capitalista permite la libertad y la independencia formales del explotado (a nivel nacional, de la clase obrera; a nivel internacional, de los pueblos de la periferia), pues la explotación se realiza dentro del mismo proceso de producción, sin necesidad de una compulsión política directa.

Todo esto, en realidad, es ventajoso para los dominadores. De igual modo que la esclavitud de los africanos dejó de serles rentable, pues, como dueños, se veían obligados a asegurar la subsistencia y la alimentación del esclavo, el nuevo protectorado también era más rentable que la vieja colonia: los dominadores se ahorraban el gasto y la dificultad de establecer una administración en el país saqueado.

De igual modo que cuando el obrero ha salido de la fábrica ya ha sido expropiado (por lo que, fuera de ella, se le puede permitir cierta autonomía política u organizativa), la entrada de capitales extranjeros, el drenaje de materias primas y la consiguiente dependencia económica y comercial suponen en sí mismas la explotación de los pueblos que las padecen. Así pues, siempre que toleren estas relaciones de explotación, a los pueblos se les puede permitir (como a la clase obrera a nivel nacional) cierta autonomía política: en este caso, su existencia como Estado independiente.

La función de los Estados imperialistas será en adelante implantar las condiciones que garanticen la reproducción de las relaciones de explotación entre el centro del sistema capitalista mundial y la periferia. Esto lo lograrán asegurando en la periferia una red de regímenes políticos títeres a su servicio y, naturalmente, liquidando o bloqueando, según las circunstancias, cualquier sistema político que intente romper las relaciones de explotación internacionales. Tal, y no otro, es el motivo de las guerras imperialistas.
Así, mientras Gadafi fue aliado de occidente (en su segunda etapa, digamos), a pocos les importó que tuviera una pistola de oro o que su hija poseyera una mansión. Pero en cuanto dejó de serlo (durante su primera y su tercera etapa) fue bombardeado hasta la muerte. A Gadafi no lo mataron para “exportar la democracia” (burguesa), sino por su peligrosa promoción del satélite africano, del Banco Africano de Inversión y del dinar de oro. O, en otras palabras, para someter y asustar a África.

Quien lo niegue es un iluso tan grande que produce ternura. Y es que, por más que moleste a muchos progres biempensantes, las razones por las que bombardearon Libia son las mismas por las que bombardearon Vietnam o Chile, las mismas por las que odian a Chávez  y las mismas por las que asesinaron a Raúl Reyes.

Deformaciones y efectos sobre la periferia

Para los países colonizados, la irrupción del capitalismo foráneo supuso su inclusión en un sistema en el cual no podían ejercer ninguna influencia, dando lugar a un empobrecimiento radical de sus poblaciones. Al estar subordinados a un capitalismo foráneo, su actividad productiva tiene un carácter extrovertido, destinado a exportar unos pocos productos, creándose la situación del monocultivo o la monoproducción. Así, se devastó la economía tradicional de los pueblos, sustituyéndose los cultivos para la alimentación por cultivos para la exportación, lo que generó una dependencia interminable hacia las metrópolis.
La agricultura de plantación, la explotación a destajo de los recursos mineros y la no articulación interna de sus sectores productivos hacen que estas economías sean extremadamente vulnerables y dependan totalmente de la influencia exterior, lo que les impide iniciar un proceso de desarrollo autocentrado. Como afirmaba el “Coloquio de Argel”, de marzo de 1969, la economía periférica es una economía “satelizada por el gran capital (…) que controla los sectores claves, tales como minas, hidrocarburos, comercio exterior, bancos”, “dislocada por la ausencia de complementariedad de los sectores: la mayoría de las ramas importan el 35% de sus compras”, “extrovertida (…) [por estar] orientada hacia la exportación” y “atrasada como consecuencia de la colonización, el pillaje y la guerra”.

El imperialismo, succionando sistemáticamente los frutos del sobretrabajo (e incluso de parte del trabajo necesario), imposibilita toda acumulación en la periferia. De hecho, como ya dijimos, fue drenando a la periferia la plusvalía (que le hubiera servido a ésta para generar su acumulación primitiva) como Inglaterra efectuó su despegue industrial. Desde entonces, la política imperialista por excelencia ha consistido en “retirar la escalera” por medio de Tratados de Libre Comercio, para impedir cualquier desarrollo industrial nativo a gran escala
El conocimiento de la historia nos ayuda a huir de la pretensión imperialista de naturalizar el subdesarrollo, casi como si fuera una característica natural de los pueblos empobrecidos. Egipto tuvo, durante el reinado de Mohammed-Alí (1805-1849), una importante industria y un intento de desarrollo autónomo. Aunque dicho rey fuera tan poco democrático-burgués como Gadafi (y, por tanto, imaginamos, también muchos progres europeístas debieron de festejar su final en aquellos días), la realidad es que su proyecto fue derrotado por la penetración de la industria inglesa, cuya competencia arruinó a la industria autóctona, especialmente tras la posterior ocupación militar de Egipto en 1882 y el consiguiente establecimiento de una administración colonial británica.

Igualmente, antes de la penetración del capitalismo inglés la India era un país manufacturero y exportador de algodón. Pero los ingleses invadieron la India y, luego, cerraron las puertas de Gran Bretaña  a los productos indios mediante elevadas tarifas, para proteger los intereses de la burguesía industrial británica. Además, no se permitió importar maquinaria a la India. Por último, inundaron la India de tejidos ingleses, que vinieron a rellenar el vacío, provocando la ruina de la industria textil autóctona y extendiendo despiadadamente la pobreza y el paro, en un país anteriormente próspero. Sólo así la India se convirtió en el país rural y empobrecido que es hoy. 

Sin necesidad de irnos tan lejos, Isidoro Moreno suele recordar que las primeras industrias del Estado español no estuvieron en Madrid ni en el norte, sino en Andalucía. Y es que, en resumen, el subdesarrollo no es un estado originario o eterno, sino que los pueblos empobrecidos tienen una historia y su subdesarrollo ha sido el producto del desarrollo del imperialismo de otros. Así pues, para luchar contra la pobreza hay que luchar contra la riqueza. Ya lo dijo Samir Amin: “la sociedad tradicional no está en transición [hacia la modernidad]; ella está terminada como sociedad dependiente, periférica, y en este sentido bloqueada”.

El modo de producción capitalista periférico

En el caso de Europa, actuaron en la disolución de las estructuras precapitalistas unos factores internos de gran fuerza (surgimiento de una burguesía mercantil, licenciamiento de las mesnadas feudales, fuga de los siervos a la ciudad, antagonismos entre monarquía y nobleza). Sin embargo, la descomposición de las estructuras tradicionales generada en la periferia del capitalismo es un proceso exógeno.
En consecuencia, siguiendo a José Acosta, podría hablarse de un modo de producción capitalista periférico, caracterizado por una dependencia endémica hacia el modo de producción capitalista-imperialista del centro del sistema, que genera sociedades dislocadas y deformes en el Tercer Mundo, con economías orientadas a los sectores exportadores en función de las demandas de las metrópolis; subordinadas a las redes internacionales de materias primas y capitales, que están controladas por (y al servicio de) las naciones más ricas de la Tierra.
No por casualidad, los Estados más liberales han sido siempre los que más pueblos han tenido subyugados (véase el viejo colonialismo de Inglaterra, Francia y Holanda, o el imperialismo de la UE, EE UU e Israel hoy día). Obviamente, la sobreexplotación de la periferia y su potencia industrial-militar les permitía (y les permite) ser más “liberales”, “pluripartidistas”, “democrático”-burgueses  y formalmente “libres” que cualquier nación periférica, incluso si ésta, en mitad de una situación de subdesarrollo y aislamiento, decide trazar un camino diferente al marcado por los grandes imperios. Deberían (insistamos en ello) tenerlo en cuenta quienes, creyéndose muy de izquierdas, festejaron la caída de Gadafi y quienes, cayendo por segunda vez en la misma piedra, rezan ahora por la victoria de los llamados “rebeldes” sirios.
Con todo, el necesario cambio social que acabe con la miseria no podrá venir del simple antiimperialismo desarrollista sin más, tal y como es comprendido por determinados sectores en el interior de algunos gobiernos progresistas latinoamericanos. La destrucción del modo de producción capitalista periférico vendrá de la alianza obrero-campesina y la lucha armada, contra la oligarquía aliada a la burguesía monopolista internacional, para desembocar en el socialismo sin necesidad de pasar por el modo de producción capitalista-imperialista.


Conclusión
Emmanuel cita un significativo editorial del New York Times en enero de 1950: “Indiscutiblemente, el elevado nivel de vida en Europa y los Estados Unidos depende en cierta medida de la existencia de materias primas y una mano de obra poco onerosa en Asia y en África”. Haría bien la socialdemocracia en empezar a comprender aquello que incluso los diarios imperialistas admiten. Y harían bien los progres en dejar de favorecer al Auschwitz eterno defendiendo cuanta “revolución” de colores trate de consolidar el poder del imperialismo sobre el Tercer Mundo, pagando, en el mejor de los casos, con la misma democracia burguesa formal y limitada que, sin embargo, aquí declaramos rechazar.

Ya lo he dicho: hace falta más Lenin y menos tonterías. Por eso es hora de rememorar las testamentarias palabras del Che Guevara en el “Mensaje a los pueblos del mundo a través de la Tricontinental” (1967):
“Es absolutamente justo evitar todo sacrificio inútil. Por eso es tan importante el esclarecimiento de las posibilidades efectivas que tiene la América dependiente de liberarse en formas pacíficas. Para nosotros está clara la solución de esta interrogante; podrá ser o no el momento actual el indicado para iniciar la lucha, pero no podemos hacernos ninguna ilusión, ni tenemos derecho a ello, de lograr la libertad sin combatir. Y los combates no serán meras luchas callejeras de piedras contra gases lacrimógenos, ni de huelgas generales pacíficas; ni será la lucha de un pueblo enfurecido que destruya en dos o tres días el andamiaje represivo de las oligarquías gobernantes; será una lucha larga, cruenta, donde su frente estará en los refugios guerrilleros, en las ciudades, en las casas de los combatientes —donde la represión irá buscando víctimas fáciles entre sus familiares—, en la población campesina masacrada, en las aldeas o ciudades destruidas por el bombardeo enemigo. (…) Nuestra misión, en la primera hora, es sobrevivir; después actuará el ejemplo perenne de la guerrilla realizando la propaganda armada en la acepción vietnamita de la frase, vale decir, la propaganda de los tiros, de los combates que se ganan o se pierden, pero se dan, contra los enemigos. La gran enseñanza de la invencibilidad de la guerrilla prendiendo en las masas de los desposeídos. (…) El odio como factor de lucha; el odio intransigente al enemigo, que impulsa más allá de las limitaciones del ser humano y lo convierte en una efectiva, violenta, selectiva y fría máquina de matar. Nuestros soldados tienen que ser así; un pueblo sin odio no puede triunfar sobre un enemigo brutal. Hay que llevar la guerra hasta donde el enemigo la lleve: a su casa, a sus lugares de diversión; hacerla total. Hay que impedirle tener un minuto de tranquilidad, un minuto de sosiego fuera de sus cuarteles, y aún dentro de los mismos: atacarlo donde quiera que se encuentre; hacerlo sentir una fiera acosada por cada lugar que transite. Entonces su moral irá decayendo. (…) ¡Cómo podríamos mirar el futuro de luminoso y cercano, si dos, tres, muchos Vietnam florecieran en la superficie del globo (…)! En cualquier lugar que nos sorprenda la muerte, bienvenida sea, siempre que ese, nuestro grito de guerra, haya llegado hasta un oído receptivo, y otra mano se tienda para empuñar nuestras armas, y otros hombres se apresten a entonar los cantos luctuosos con tableteo de ametralladoras y nuevos gritos de guerra y de victoria”.

EL ÚLTIMO DISCURSO DE FIDEL



Tambaleándose como consecuencia del cáncer fulminante y terminal que, asegura la CIA y allegados, afecta a Fidel desde hace alrededor de cuarenta años, y con visibles muestras de dolor por sus últimos cinco accidentes cardiovasculares escondidos a los medios de comunicación, el comandante llegó hasta la tribuna sin poder disimular la cojera que, tras su percance hace dos años lo ha obligado a pasar repetidas veces por el quirófano para ser operado de sus múltiples fracturas.
Entre gestos de acusado padecimiento por las secuelas de su conocida insuficiencia renal aguda, el dirigente cubano, antes de dirigirse a los presentes, levantó a duras penas su puño derecho en el que eran evidentes las huellas del mal de Parkinson y esbozó una sonrisa que puso en evidencia el terrible padecimiento del escorbuto que, al parecer, contrajo en su juventud.
En contra del parecer del equipo médico habitual que siempre lo acompaña por si sufre otra nueva recaída en su cirrosis hepática, Fidel Castro desechó la silla que se le ofrecía y optó por dirigirse a su auditorio de pie, luego de respirar profundamente buscando renovar el aire de sus enfermos pulmones tras sufrir cuatro edemas y seis enfisemas sólo el mes pasado.
Una vez pudo beber un vaso de agua, al parecer, mezclado con un fuerte analgésico que le permitiera sobrellevar los dolores que ha dejado en su decaído organismo la osteoporosis degenerativa que sufre desde su infancia, el comandante Fidel Castro esperó a que cesaran los gritos de júbilo de los congregados, aprovechando para masajearse él mismo el corazón y superar, sin que nadie lo advirtiera, excepto la CIA y allegados, otra arritmia coronaria semejante a las 22 que ha padecido en los últimos días.
Hecho el oportuno silencio, Fidel Castro,  tras algunos carraspeos con los que disimular la gravísima afección de sus cuerdas vocales, superó otro nuevo ataque de difteria, se recuperó de la acusada disentería que padece y se sobrepuso a otra arremetida de la gripe aviar, antes de iniciar su intervención frente a decenas de miles de habaneros y cubanos que, presuntamente, también están enfermos.
"Compañeros y compañeras, comparezco ante ustedes para hacerles partícipes de una trascendental decisión unánimemente respaldada por nuestro Congreso, y que sólo depende de su parecer para ser aprobada.
Y es que hemos dispuesto una serie de profundos cambios que transformen completamente la revolución cubana en una democracia semejante a las que nos rodean.
En materia de educación, vamos a proceder inmediatamente a una masiva campaña de animalización que devuelva al pueblo cubano a la feliz ignorancia en que vivía antes de la llegada de la revolución.
Quedarán erradicadas de las escuelas costumbres tan obscenas y perniciosas como la del desayuno escolar, sustituyendo la leche y el pan por la inhalación de cemento y gasolina.
Igualmente, estimularemos en nuestros estudiantes conductas civilistas y democráticas como las que se dan entre nuestros vecinos del norte porque, y lo declaro consternado, todavía nuestros estudiantes de primaria y kinder no han logrado protagonizar ninguna matanza escolar digna de encomio, ni han sido capaces de violar a compañeritas o entrarle a balazos a los profesores y compañeros. Semejante atraso vamos a contrarrestarlo sometiendo a nuestros estudiantes a permanentes exposiciones de cine y televisión genuinamente "americanas", además de sustituir los caducos y trasnochados principios de nuestra educación por los competitivos valores de la estadounidense.
También procedemos al masivo cierre de escuelas e institutos para que pueda nuestra infancia deambular desnuda y descalza por las calles del país, recogiendo botellas, prostituyéndose y ejerciendo otras sanas actividades comerciales y mercantiles que les ayuden a comprender las características de la sociedad a la que nos abrimos.
Ocasionalmente, como ocurre en otras democracias latinoamericanas a las que debemos parecernos, tal y como nos pidiera su santidad Pablo VI,  procederemos a un ordenado y meticuloso asesinato de los excedentes infantiles en las calles del país para lo que ya estamos entrenando a nuestros policías, asesorados por mandos de Colombia y Brasil.
En relación a la salud vamos a suprimir de nuestro ineficaz sistema hospitales y laboratorios,  estableciendo, en su lugar, modernos consultorios de curanderos.
En los centros médicos que se mantengan se impondrá el cobro compulsivo, como previa garantía al internamiento del paciente, incluidas las urgencias. Quienes no estén en condiciones de afrontar los pagos serán reenviados democráticamente a la democrática calle.
En los centros de maternidad, como ocurre en otras democracias vecinas, cada cama será ocupada por dos y tres parturientas para que puedan compartir tan hermosa experiencia, ayudarse en el conteo de las dilataciones y pujar juntas.
La injusta distribución de vástagos será sustituida por la permuta de bebés y los secuestros de recién nacidos, tal y como ocurre en países vecinos.
De manera inmediata vamos a proceder al cierre del Hospital Pediátrico de Tarará, a 20 kilómetros de La Habana, donde el Estado cubano ha venido atendiendo, absolutamente gratis, a 25.000 niños y niñas de Chernobil y otros países del tercer mundo, para poder dedicar esos enormes gastos que veníamos despilfarrando,  a la inversión en Bolsa.
Por la misma razón será cerrada la Universidad Internacional de Medicina, donde miles de estudiantes latinoamericanos sin recursos estudian esa carrera, para dedicar esos recursos y terrenos a la construcción de campos de golf.
En materia de orden público, Cuba se propone transformar en una democracia ejemplar, semejante a las que nos rodean. A pesar de la férrea represión que ejercemos en esta isla, todavía no hemos podido protagonizar, en casi 50 años de revolución, una sola matanza popular que nos distinga.
Todavía, y lo digo con pesar, no hemos podido emular matanzas como la de Tathelolco, en México, donde el ejército de ese país masacró a un millar de estudiantes, o la de Chiapas, más recientemente, donde fueron asesinados decenas de indígenas.
Todavía no hemos podido llevar a efecto matanzas como las protagonizadas por policías brasileños en la favela carioca de Vigario Geral donde se exterminó a 21 pobladores en 1993 y a 400 garimpeiros en la selva amazónica en 1987.
Ni siquiera hemos podido desarrollar una discreta matanza de estudiantes como la que ejecutaran soldados estadounidenses en el Canal de Panamá reprimiendo los insensatos reclamos de soberanía para la zona, apenas un ensayo del eficaz bombardeo sobre el barrio Los Chorritos en el que murieron 3 mil panameños cuando, años más tarde, invadieron ese país.
Todavía no hemos podido reeditar un "Cerro Maravillas puertorriqueño, o poner en funcionamiento campos de concentración como el que tienen los estadounidenses en Guantánamo.
Apesadumbrado declaro que todavía estamos muy lejos de alcanzar la eficacia interrogadora de los estadounidenses como ponen de manifiesto en Iraq, ni hemos aprendido a disparar contra periodistas con la precisión y el alcance de los marines en todas partes.
Todavía, y lo digo con hondo pesar, no hemos podido protagonizar matanzas populares como las de Abril del 84 en República Dominicana o los varios "caracazos" y "bogotazos" que recoge la historia americana.
Así que, para corregir este histórico retraso y siempre pensando en democratizar nuestra sociedad, vamos a proceder de inmediato a asesinar, como en Guatemala, cuatro monjas y un obispo cada cierto tiempo. Vamos a asesinar en plena eucaristía, emulando los ejemplos salvadoreños, a un cardenal y a cinco jesuitas de vez en cuando.
Vamos a asesinar a pérfidos estudiantes y cómplices profesores como en la democracia peruana y a dar muerte a peligrosos comunicadores como nos instruyera la democracia argentina en las personas de Bonino y Cabezas, el mismo gobierno peruano en los Andes de ese país, el estado colombiano a cada rato, o como ocurriera en República Dominicana con Orlando Martínez, Goyito y Narcisazo.
Vamos a volar por los aires a opositores al régimen, como hiciera la democrática policía de Pinochet y la propia CIA nos ilustrara con el asesinato de Letelier a un par de cuadras de la mismísima Casa Blanca.
Vamos a hacer desaparecer no sólo las quejas de los inconformes disidentes sino también los disidentes, considerando las sabias experiencias de las democracias militares de Argentina, Chile y Uruguay y sus operaciones Cóndor.
Vamos a asesinar a algún que otro Colosio opositor, al igual que en México, y a proceder a nutridas matanzas de negros, como en la democracia estadounidense en los años sesenta o, más recientemente, en Los Angeles, luego de los desórdenes ocurridos tras el democrático apaleamiento de un supuesto ciudadano negro.
Y para mejor iniciar estas reformas, vamos a proceder a la voladura de algún que otro avión de pasajeros, tal y como lo hicieran  demócratas como Posada Carriles y Orlando Bosch.
En materia de deporte vamos a prohibir definitivamente costumbres tan insanas y repugnantes como correr, saltar y otras impudicias semejantes, así como a cerrar estadios y canchas deportivas para inaugurar en su lugar casinos, hipódromos, galleras, canódromos, bancas de apuestas y loterías, caraquitas, rifas diplomáticas, y otras lúdicas recreaciones.
En el campo de la cultura cerraremos todas las escuelas de cine, de teatro, de danza y de otras denigrantes actividades para la condición humana, fomentando en su lugar los combos y estimulando el reguetón y otras delicias musicales contemporáneas que ensalcen virtuosos bailes, tan del agrado de los turistas, como "el perrito", "el pollito", "el pingüino", "el maco penpén" y "pónmelo ahí que te lo voy a partir".
También se promoverán espectáculos como los "wte t shirt" y toda clase de desnudos, por supuesto, artísticos.
En el área de la vivienda ya se está trabajando en la construcción de modernos condominios al estilo de las democracias próximas y que, en su honor, se llamarán La Ciénaga, El Hoyo de Chulín, Vietnam, Camboya, La Puya, Los Cartones y La Cucaracha, todos dotados de sus correspondientes aguas negras.
En relación al trabajo ya se encuentra en estudio un proyecto de diversificación laboral globalizada para que muy pronto encaremos los retos del nuevo milenio con nuevos oficios y profesiones como: limpiavidrios, buceadores, chiriperos, billeteros, botelleros, vendeperros, quinieleros y otros oficios semejantes.
De igual forma, los anacrónicos monumentos al Ché, Máximo Gómez o Martí, serán sustituidos por monumentales faros en homenaje al pirata Drake, a empresarios como Capone o Luciano y a otros héroes continentales.
Todo lo cual dispongo para su conocimiento.
Firmado: Koldo Campos Sagaseta
Posdata: Este artículo lo escribí en 1993 y lo publico de vez en cuando. En una ocasión,  al terminar una cena en La Habana entre Fidel y periodistas de varios medios (incluyendo Rebelión.org) Fidel les leyó el artículo. Cuando los de Rebelión.org me lo contaron duré tres días levitando en Santo Domingo. Esa es una de las dos medallas indelebles que se irán conmigo. Viva Cuba!!! Viva Fidel!!!!

NO SE PIERDAN LO OCURRIDO EN GRANADA HACE UNAS HORAS (VIDEO)

03.01.2013



"Los genocidios no se celebran".

La ciudad de Granada ha "celebrado" el 521 aniversario de la conquista de Granada por los Reyes Católicas por las calles más céntricas.

Acompañados de los figurines ataviados con trajes de época de los últimos seis siglos, entre ellos un musulmán, la comitiva se ha dirigido a la Capilla Real, donde se ha celebrado una eucaristía. Durante el camino, el séquito ha recibido los aplausos de los ciudadanos que esperaban su paso, aunque también han estado acompañados de algunos policías locales con pancartas de protesta.

En su homilía, el arzobispo de Granada, Javier Martínez, ha pedido por la unidad de España, ha recalcado que la ruptura de un país "siempre" sufrimiento humano y ha defendido el papel de la familia, libre de las "interferencias" de los mercados económicos. Al acabar una extensa homilía, el portavoz del equipo de Gobierno, Juan García Montero, ha tremolado el pendón en la Capilla Real, una réplica del confeccionado por Felipe II en 1619 sobre el modelo original con el que los Reyes Católicos entraron en la ciudad.

Durante la celebración de la eucaristía, cerca de 300 personas han permanecido divididas en grupos en la Plaza del Carmen, en la que han coreado consignas de grupos de extrema izquierda y derecha, sin que se hayan producido incidentes. Al grito de "los genocidios no se celebran" de la extrema izquierda y algunos independentistas andalucistas, han sido respondidos por gritos a favor de España de la extrema derecha.

Joly
VIDEO
http://www.youtube.com/watch?v=Tid2hTBgwEI